Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de la gran Yana toboso, yo solo me adjudico la trama.


Aclaraciones: A.U. (Universo alterno)


Advertencias: Yaoi (hombre X hombre), lenguaje vulgar, intento de humor y en este capitulo hay lemon, y tal vez un poco de OoC -Decidan ustedes, pues no se si los pensamientos cuentan como OoC-, puede que ortografía, ya que siempre se me queda algo


Pareja principal: Claude x Alois


VioletaBlak: ¡Hola! Bueno, no voy a poner mucho Blah, Blah, Blah. Solo les digo que en este capitulo hay lemmon (corto, creo ._.U) Dedicado a Breyito-Black-Lupin , ¡te quiero linda! ¡Gracias por leer mis locuras y decirme mis errores para mejorarlos! .3. ¡Y a los que me dejaron review's, me añadieron a favoritos, alertas de fanfic, y de autora! ¡Tambien los quiero! ¡Los adoro a todos!...Sin mas, el capítulo.


.:. Capitulo II .:.

-Pasión en la oficina-


Claude P.O.V.

Joder.

Me sentía en el mismo paraíso al sentir la cálida boca de Alois rodando mi miembro, y que el utilizara su lengua jugando con la cabeza del mismo, mientras que sus manos estaban masajeando mis testículos. Sus ojos miraban los míos, con aparente inocencia, su cabello rubio estaba pegado a su cara debido a las gotas de agua. Mierda, me iba a correr de tan solo verlo arrodillado con mi pene en su boca, sus cachetes inflados por el mismo, sus manos cálidas y su mirada inocente.

Solté un gruñido sobrenatural cuando se metió mi miembro completo hasta su garganta y me miraba con la mirada maliciosa. Yo tenía una de mis manos en la perilla del agua de la ducha y la otra estaba en las baldosas, para no caerme. Joder y doble mierda. Alois si que sabía como hacerme sentir placer y, por esa razón, involuntariamente empecé a mover las caderas contra su húmeda y cálida boca. Gruñí.

- Mierda - musité cuando sentía que estaba apunto de correrme en su boca. - Mierda Alois quita de allí... Joder... Me voy a correr si no paras... - demasiado tarde, en una lamida mas profunda de Alois me corrí fuertemente en su boca, pegando mi cabeza contra las frías baldosas mientras trataba de recuperar mi respiración. Miré a Alois el cual estaba mirándome con una sonrisa en la cara mientras se limpiaba los rastros de mi semen que se escurrían por sus carnosos e hinchados labios. El estaba todavía arrodillado, pero con las piernas abiertas y se notaba la clara erección que tenía. Eso volvió a despertarme mi miembro. No me contuve y llevado por la lujuria me abalancé sobre él y probé mi sabor en su boca. Lo recosté contra las baldosas desesperada mente, mientras nuestras lenguas batallaban en una guerra antigua y sus manos me rodeaban el cuello al igual que sus piernas en mis caderas. Tomé su erección en mis manos y empecé a masajear de arriba hacia abajo, el solo jadeaba en mi boca mientras tiraba de mis cabellos y empezaba a embestir contra mi mano.

- Joder - musitó castañeando los dientes consumido por el placer. - Si hubiera sabido que ibas a reaccionar así me hubiera aventado desde hace tiempo - dijo con voz ronca mientras arqueaba su espalda y gemía sonoramente. Yo solo gruñí fuerte mientras le tomaba de los glúteos con las dos manos y lo alzaba en vilo para llevarlo al sofá-cama que había dentro de mi oficina, no me importó dejar la ducha prendida, lo único que me importaba era pasar un buen rato con el rubio causante de muchos de mis sueños húmedos. Patético, lo se, paresia un adolescente hormonal, pero es que este rubio me volvía loco, y eso jamás lo admitiría en voz alta. Ni aun que mi vida dependiera de ello.

Le empecé a lamer el cuello una vez que estuvo recostado, mientras que él apretaba mi trasero y reía con placer al oír como gruñía lleno de ganas por poseerlo de una vez. Moví mis caderas contra su trasero dando embestidas falsas que hicieron que gritara, jadeara y gimiera una sarta que incoherencias. Yo sonreí egocéntrico contra su cuello, para después morderlo, para dejar una gran marca.

- ¡Ah! ¡Claude! - jadeó en mi oído - Necesito m-mas... - continuó enterrando sus uñas en mi espalda y arqueando la misma para que nuestras erecciones se rosaran. Mierda, mierda y mas mierda. La sensación de nuestras dos erecciones juntas fue lo mas placentero que había experimentado. Yo jamás me había acostado con un hombre, pero el era la excepción. Y el placer que me daba era mejor que con esas mujerzuelas con las que me acostaba. - Necesito que entres dentro de mí, por favor. - jadeó otra vez, mientras bajaba sus manos hasta tocar nuestras erecciones. Ahora fue mi turno de jadear.

- Mierda, Alois - gruñí como animal en celo y lo besé desesperado mordiendo y succionando sus rojos e hinchados labios para luego dejarlo de hacer, ponerle tres dedos en la boca para que los lubricara. El captó el mensaje a la primera y empezó a lubricarlos de una manera sensual, lo cual me excitó mas, si es que era posible. Cuando terminó de dejarlos lo suficientemente mojados me sonrió con lujuria pura. El el era la lujuria en persona y yo el pecador al cual no le importaba caer en las flamas del infierno solo por probarlo.

Llevé uno de los dedos a su entrada, abriéndome paso por sus glúteos redondos. El no se tensó ni un poco, por lo cual supe que ya tenía experiencia en esto. Y de tan solo pensarlo me enfurecí. ¿A cuantos se habría entregado este niñato? Gruñí y entré otro dedo en él, algo furioso y un poco brusco. Pero el solo gimió desesperado, esperando por mas. Hice movimientos circulares y luego en forma de tijeras, para agrandar su diminuta entrada y luego procedí con el último, entrando y saliendo de la misma. El gemía y pedía que entrara en el ya, mientras se masturbaba con una de sus manos y con la otra se aferraba al sofá. Yo, con la otra mano le acariciaba y le aruñaba las piernas. Y luego de unos momentos saqué los dedos y me posicioné entre sus piernas, para entrar en el de una sola estocada. Soltó un grito de placer y dolor a la misma vez y movió las caderas a un ritmo desesperado, como el mio. Yo lo tomé por la cabeza y por la cintura y lo bese con mucha pasión. Y los dos nos perdimos en el placer de nuestras bocas. Mientras marcábamos un ritmo desesperado, cambiamos de posición, quedando el sobre mi, montándome, mientras yo le ayudaba, controlando las embestidas.

Otra vez mierda.

Su calidez y estreches me invadían en cada penetración. Me iba a correr. Pero esta vez quería que el se corriera primero. Así que empecé a a jalar su miembro con fuerza. El gemía y no paraba de brincar, aferrándose a mis hombros, aumentando mas. Se iba a correr, y yo lo sabía.

- ¡C-C-Claude! - gimió tan alto que pensé que se quedaría afónico. Y yo lo hice unos minutos después.

- ¡Alois!

El calló rendido y bañado en sudor, contra mi. Nuestras respiraciones estaban agitadas, nuestros pechos subían y bajaban con mucha rapidez. Permanecimos así hasta que nuestras respiraciones se tranquilizaran. Alois se paró con cuidado de encima mio y se fue hasta el baño, yo lo seguí.

Vi que se iba a comenzar a vestir pero lo detuve de un tirón del brazo.

- ¿Que haces? - pregunté.

El me miró confundido.

- Vistiéndome - me contestó como si fuera yo un retrasado.

Yo rodé los ojos.

- ¿No te vas a dar un baño? - pregunté con un tono un poco frío señalando la ducha.

- Sí, pero me bañaré en mi departamento, ya es muy tarde, son las 3:35 de la madrugada, si me apresuro cogeré el bus de las 4:00 de la madrugada que va directo a mi departamento y me baño, duermo luego como una hora y me levanto a las 5:30 me visto y cojo el bus y llego aquí nuevamente a las 6:00 para empezar mi trabajo - me contestó con una sonrisa.

Yo lo empujé dentro de la bañera.

- Yo te llevo. - dije en tono de orden. - Ahora solo báñate. Te espero afuera. - y me largue de allí para esperarle fuera del baño.

...

Alois P.O.V.

Claude me traía a mi casa y íbamos en un total y completo silencio. Yo estaba que me moría del sueño. Y, ¿porque no decirlo? Mi pobre trasero palpitaba del dolor, por obvias razones, el miembro de mi jefe era mucho mas grande a los que yo estaba acostumbrado. Sí, me e acostado con muchos hombres. Le e brindado placer a muchos y e vuelto maricas a muchos de ellos. Por no decir la mayoría. Sonreí mientras miraba por el cristal del llamativo carro de Claude. Nada más que un BMW plateado. Era tan cómodo...

- ¡Ahhh! - bostecé, encogiéndome en mi asiento.

Claude por fin se dignó en dirigirme la palabra. Solo para preguntar algo obvio.

- ¿Te as acostado con muchos hombres no es así?

Yo no lo miré.

- Sí. En la preparatoria atraje muchos a mi lado de la acera.(1) - sonreí como un completo bastardo, recordando las caras de las porristas al ver a los chicos mas populares babeaban por mí y no por ellas. Mi sonrisa se hizo mas amplia.

Entonces sentí como una mano tocaba mi pierna. La mano de Claude. Lo miré, son una mano manejaba el carro y la otra me acariciaba las piernas, pero su expresión facial era nula. Como se no estuviese haciendo nada. Abrí la boca para decir algo pero el se me adelantó.

- No te vas a acostar con nadie más. Solo conmigo. - me dijo aparcando el carro frente a mi casa, y luego mirándome con seriedad. - ¿Entendiste? - preguntó acercando su rostro al mío, yo me sonrojé un poco pero puse mis brazos al alrededor de su cuello y me acerqué mas a sus labios.

- Sí señor. Que sea lo que ordene el jefe - contesté travieso antes de besarlo...

Y digamos que tuvimos un rápido en el carro antes de que yo entrará a casa y el se fuera para la suya...

Sonreí cuando me metí en la ducha para bañarme nuevamente. Presentía que mi relación con el jefe desataría una aventura interesante...

Que puedo decir. Soy irresistible hasta para el mujeriego de mi jefe.


(1) Significa que volvió a muchos hombres gay's, al acostarse con ellos.


VioletaBlak:... Bueno... Aquí el capitulo. Espero que sea de su agrado y nos veamos en el proximo.

Matta-ne~