Capitulo 2: Luca
*Hey Arnold no me pertenece, son propiedad de Craig Bartlett y Nickelodeon. Solo me pertenecen los personajes que yo misma invente*
"Que hermosa noche. Creo que nunca senti a las estrellas tan cerca de mis ojos. Mas alla de que la ciudad de Hillwood fuera activa de noche. En California no era lo mismo. Era tan pequeña cuando marche de aqui, y hay ciertas cosas que realmente no recuerdo. Como aquel anciano del Viejo Packard verde, Abuelo de las mellizas Shortman...
Shortman... ese apellido se me hace tan familiar... Pero aun asi, ese hombre fue un amigo de mi padre. Algo que totalmente desconocia...
Los ojos de aquel hombre me transmitieron total y plena confianza. Y creo que como unica hija con vida de Los Pataki quiso darme animos al saber de su muerte. Las niñas no entendian nada... jeje son geniales esas chicas. En tan solo una noche me trataron como si fueramos conocidas de la vida... Porque sera? Sera que ahora que saben que soy una huerfana les di lastima y por eso se acercan a mi?... No, lo dudo...
Helga cerro su libro, y se levanto de la cama. Con la oscuridad total en su habitacion, pudo manejarse y llegar a la ventana para deslumbrarse con la hermosa vista de la ciudad de Hillwood..
Sonrió, penso en un momento que habia llegado en el momento indicado a aquella ciudad. Cambio su vista y se dirigio al escritorio donde descansaba su Notebook. La rozo con sus delicados dedos finos y observo el primer cajon de la mesa. Lo abrio y se encontro con la fotografia de sus padres, su hermana y la misma Helga en una pose "familiar". Esos pocos momentos en los que se demostraban amor, como una verdadera familia.
-Que bueno que es encontrar a gente que tenga los mismos pensamientos que yo papá- solto acercando la fotografia a su pecho- Hare lo mejor que pueda para adaptarme a la ciudad y a sus habitantes...
***************** Flashback ********************
-Disculpe Señor Shortman..-
-Llamame Phil...- aseguro el alegre anciano mientras manejaba por las calles de la tranquila ciudad- Que bueno que decidiste regresar a Hillwood. Extrañaba ver a un Pataki
- Disculpe... Señor Phil, pero dijo que conocia a mi padre- solto mirando de reojo a las mellizas- es asi?
-Si pequeña, lo conoci y tambien a tu madre y hermana... Lo siento- cambiando su tono de voz a uno mas apagado
- Descuide..- le sonrio atraves del espejo retrovisor- Y... podria decirme como lo conocio?- tratando de no sonar molesta
-Como no. Te lo dire...El primer encuentro fue el el jardin de niños, en una de las tantas reuniones de padres. El iba por ti y yo con mi mujer por mi nieto... Luego de un par de años. Nos hicimos frecuentes. Saliamos a almorzar a solas y a charlar de la vida. Bueno sin contar que yo ya era bastante mayor que el.
- Si... continue por favor...
-Cuando tu madre y tu hermana Olga fallecieron, fui el primero en estar con el... - tomo aire- Recuerdo como tu estabas de tristr querida niña. No entendias lo que sucedia... Recuerdo que habia llevado a mi nieto, pero tu te rehusaste a que este a tu lado. Ni siquiera querias verlo
-Disculpe... Yo lo lamento... - dijo muy apenada
- No te preocupes, el tambien penso en que estarias muy triste, por eso lo lleve de vuelta a casa y te mande sus saludos
-Quisiera recordar pero lo siento...
-No te disculpes- le sonrie- Cuando se fueron de la ciudad me despedi de ustedes y no volvi a verlo. Solo en alguna ocasion cuando el volvia por el imperio de los localizadores, pero de ti no supe mas nada...
Helga escucho al anciano con gran detenimiento. No se perdio ningun detalle de aquella amistad entre su padre y el señor Phil. De reojo miraba a las Mellizas, que escuchaban atentamente la conversacion, con totales modales y sin entrometerse. Solo se limitaron a escuchar. No tenian idea de la vida de la joven rubia, y por un momento sintieron lastima por ella. Ya que debio ser dificil la vida que tuvo que llevar desde muy pequeña
-Si, yo me quede en California. Hasta hace unos dias. - volteo a sonreirle a las niñas- Fue decision de Susan de regresar
-Susan..? - confundido- disculpa.. Creo que esa es la parte de la historia que no me sé...
-Ah si...- suspira- Susan es mi madrastra. Es la segunda mujer de mi padre
-Entonces significa...?
-Si... el imperio de los localizadores, la casa de Hillwood y la casa de California... al igual que los Bares de aqui y la otra sucursal... son de ella...
-Entiendo... -que raro... pense que Bob iba a dejarle algo a su unica hija. No pense que fuera tan desconsiderado-
- Si lo unico que tengo es el Mustang que me regalo en mi ultimo cumpleaños- sonrie- pero no me quejo. Ademas volvimos a vivir en mi antigua casa
-Si... y ela aqui...- El auto freno y la Rubia comprobo de que ya habian llegado a destino
-Bueno...- baja del auto- le agradezco a los tres por haberme traido hasta mi casa
-No hay problema Helga- solto Emma- Si! Podrias venir a casa cuando quieras- ayudo Amy
-No quisiera molestarlos- cerrando con cuidado la puerta del vehiculo
-No nos molestas pequeña dama. Seria un honor invitarte. Me gustaria presentarte a mi familia- admitio el anciano con una gran sonrisa-
-Muy bien... lo pensare entonces- sonrio- Debo entrar... hasta luego
- Adios Helga!- gritaron las mellizas al unisono- te veremos mañana?
-Si- sonrie- adios señor Shortman
-Adios Helga! Cuidate
El viejo Packard tardo en tomar carrera, pero aun asi y los años encima, logro salir del portico de la casa de la rubia a gran velocidad..
Por unos instantes permanecio inmobil, observando como se alejaba de la vista de sus ojos...
*************Fin del flashback***************
Buen dia Hillwood! Arribaa! Aquellos remolones de las 7 am! Su amiga y locutora los tendra al tanto de los servicios de toda la ciudad y alrededores. Es un hermoso dia soleado que esta acompañado con una fresca brisa..
La dulce locutora de la radio local, desperto a Helga de entre los brazos de morfeo. Ahogada de entre sus cobijas, salio para darle fin a su sueño y apagar el radio.
Era obvio que no queria levantarse, estaba bastante comoda para salir de su cama... Pero como no tenia remedio, hizo todo lo posible para no volver a dormirse ya que a Susan no le gustara nada aquella rebeldia.
Tomo fuerzas y se levanto. Se dirigio al armario color madera de la habitacion y tomo un buzo color negro bastante amplio, junto con unos jeans del mismo color.
Salio como fuego por las escaleras al fijarse lo tarde que era, debia preparar el desayuno para su real alteza y las princesas del castillo.
Tomo varias naranjas y las exprimio con suma delicadeza. Corrio a la nevera y saco uma botella de leche fria, la volco en una pequeña olla ya colocada sobre la estufa...
Preparo la mesa con tres tazones de cereal y uno con cafe negro. Acerco los edulcorantes dieteticos y decoro todo con un jarron con jazmines que habian sido previamente cortados la noche anterior, descansando en agua ideal.
Las 8 de la manaña se hicieron presentes en el lugar. Ambas adolescentes, bajaron puntuales a desayunar, ya que querian fastidiar a la rubia desde temprano... Pero al notar que todo estaba perfecto, solo se sentaron y la observaron con fastidio mientras la joven bebida su cafe con un poco de leche.
-Helga... vas a salir?- solto Julia sin notar que en su boca se dibujaba una linea blanca por culpa de su fanatismo a la lactosa
-Si...- trago saliva para intentar no reise de la situacion- ire al bar
-Trabajaras alli?- esquivando la mirada de su hermana quien le pasaba lo mismo que a la rubia. Pero no fue tan disimulada
-Si.. emmm Julia...-Señalandole los labios
-Que quieres Pataki?- pregunto enojada por la risa de Agatha y dirigio su vista a ella- Que tienes Ag? De que diablos te ries?
-Ay jaja... es que... jaja.. no te das cuenta "bigotitos"?... jajaja
Julia williams se puso se pie y se dirigio al espejo mas proximo de la habitacion, al reflejarse, solto un grito de jubilo que altero a todo el mundo. Inclusive a Susan que bajo corriendo las escaleras...
Susan llego a la cocina con mitad del rostro maquillado, quien provoco una pequeña sonrisa en los labios de la rubia. Era tan persuasiva y atenta que de inmediato observo esa muestra de alegria y de burla que no soporto ver a su hija llorar ni tampoco que ella se aprovechara de la situacion.
-Helga. Creo que no es tan lindo que te rias de tu hermana- solto desde su lugar Susan- ahora. Antes de que te vayas al bar, vas a volver a maquillar a Julia
-Pero yo...
En definitiva, tendria que hacer una reconstruccion completa. Julia habia perdido todo su make-up despues de hacer semejante espamento por un poco de leche en sus labios. Llorando por los rincones, fue al primer piso a buscar su set de maquillaje. Agatha, sin embargo, trataba de no mostrar su risa frente a su madre, ya que por eso puede desatar una verdadera catastrofe. Helga quedo petrificada en su lugar, penso que al moverse la llevaria al peor de los castigos...- no quiero depilar a Susan... pienso que sera divertido depilar a un chimpance...-
-Dijiste algo Helga?...- Pregunto la reina sentandose en su silla a desayunar-
-me parece que no solo lo pense... a menos que me lea los pensamientos...- No! No dije nada... solo lamente lo de Julia...- mintio descomunal
-Ok... Julia!-grito- baja ya que Helga se tiene que ir...- volvio a la rubia- o no es asi? No quiero que llegues tarde en tu primer dia
-Si... claro... -Agendado... Susan se preocupa por mi? Nah... es solo porque voy a generad ingresos en su bar... bueno en el Bar de Bob...
Julia bajo las escaleras a cara totalmente lavada, con mirada triste y con una muestra de tristeza o capricho?. Bueno, tenia una trompa en sus labios mas grande que la del Gato con Botas. Helga se acerco despacio, tenia miedo de que su hermanastra le agarre una rabieta y se la agarre con ella. Julia estaba bastante sospechosa, era mas peligrosa que los ataques de la niña del exorcista...
Agatha se puso de pie, y salio directamente hacia la calle sin antes despedirse de su madre con un beso.
Helga, tomo fuerzas y sento a Julia en una silla y empezo a maquillarla bajo la atenta mirada de Susan que tambien realizaba un total reboque en su rostro.
Eran casi las 9 de la mañana, totalmente atrazada salio corriendo por la puerta de su casa. Para todo esto, el autobus lo perdio y debia caminar rapido hacia el bar y llegar antes de las 10, no queria hacer horas extras el primer dia. Pero si se lo ponia a meditar tan solo un momento, podria ser una gran oportunidad para no estar soportando a su madrastra ni a sus hermanas...
De caminar ligero, empezo un leve trote por las calles del vecindario... Se freno solo cinco minutos para entrar al local de flores de la Señora Vitello, para comprar un gran ramillete de Margaritas y siguio su camino...
Estaba tan concentrada en su destino que no vio venir a la persona que doblaba en la misma esquina en la que iba a cruzar.
Las flores volaron de sus manos y cayo sentada al suelo. La persona quien tambien sufrio con el golpe cayo de la misma manera. Pero enseguida recobro su postura para ayudarla.
-Deberias tenes cuidado por la calle, no deberias andar corriendo- solto aquel joven frente a la rubia que seguia en el suelo
- Si...descuida fue un accidente- mirando al jovencito y extendiendo su mano
-Luca
-Como?- pregunto al tenerlo frente a ella con la mano detras de su nuca
-Me llamo Luca- sonrio- tu eres?
-Ash si... que modales no?- rie nerviosa- mi nombre es Helga
-Bien ahora si nos conocemos- entrgandole el ramo de Margaritas que habia volado por el accidente
-Gracias... disculpa por lo que sucedio, pasa que venia apurada y realmente no te vi...
-No te disculpes... quieres que te lleve? Tengo auto y puedo alcanzarte- solto mientras caminaban hacia la calle
-Mira no quiero que te enojes, pero no te conozco y...- trato de disculparse
-Somos dos Helga... Yo tampoco te conozco. Y si no me caerias bien ni siquiera te haria este ofrecimiento
La rubia penso por un momento, quien se podria preocupar por ella si llegara a desaparecer?. Pero aun asi, dudo por una milesima de segundo en ir con aquel joven extraño. Miro su reloj de pulsera y vio que se le hacia muy tarde. Volvio su vista al joven y noto que era un total nerd.
Anteojos en forma rectangular. Pelo hacia atras, ojos color verde oscuro. Un pantalon de mezclilla a cuadros y una camisa color celeste... -Si este chico me llega a secuestrar voy a ser usada para experimentos extraterrestres y voy a ser una estupida con un cartel gigante que compruebe mi estupidez-
-Creo que aceptare... solo para darte el gusto Luca- contesto cruzando los brazos y soltando una risita
-Bien! Que bueno... Bueno sube- enseñando el mercedes Benz frente a sus narices-
-Es..este es tu auto?- comento sorprendida-
-Si jeje- rie nervioso- fue un regalo de papa
-Oh que lindo obsequio- comento al subirse
-Si... espero que me dure jaja- rie, mientras corre del lado del conductor
Aquel joven puso primera y arranco de golpe, el auto de gran porte por las calles de la ciudad.
A la rubia le gustaba mucho la velocidad, pero no era fanatica. Tomo el cinturon y se lo coloco en menos de un segundo, mientras Luca iba muy libre. Con una mano en volante y la otra con un cigarrillo en la mano, hacia lucir un gran aire de grandeza frente a su nueva amiga. Helga no sabia de donde sujetarse, mas alla de que el cinturon hiciera un excelente trabajo en protegerla; no sabia donde poner sus manos. Con su mano izquierda tomo la parte de su asiento que estaba apoyando sus gluteos, y con la derecha se sujetaba de la puerta ya que la ventanilla estaba baja.
Sentia un ligero frio por sus fosas nasales y eso la llevo a que le agarrara un leve resfrio. El joven no le presto atencion ya que cada vez que miraba hacia donde estaba la rubia, ella ponia cara de que todo estaba perfectamente bien, y solo eso a el le bastaba...
-"Creo que morire hoy, a manos de este estupido sujeto... Dios! Yo y mis ideas de subirme a autos con desconocidos... creo que debere de confiar en la gente de esta ciudad...
Ay Dios! Casi atropella a un perro... este chico no tiene limites...
Como un dibujo animado, el auto se detuvo frente al Bar. Para su suerte faltaban 20 minutos...
-Creo que conduces de una manera muy particular?- confeso la rubia soltando su agarre del cinturon de seguridad
-Que bueno que trabajes aqui!- ignorandola por completo- siempre vengo a comer aqui...
- Lo tendre en cuenta... ya que si llegas a venir le pondre veneno a tu comida- desato su furia frente al asiento del conductor-
-Hey! Tranquila Helen- equivocandose torpemente
-Soy Helga Zopenco! HELGA- bufo bastante enojada
-Disculpame Helga- sonrie apenado- si quieres te puedo pasar a buscar
-No te pases de listo muchachito- sonrio curiosa- ademas no me subiria a tu auto se nuevo aunque fuera el ultimo de la tierra!
-Oh! Si descuida, no suelo manejar asi- sobandose la nuca y desviando la mirada- prometo manejar despacio la proxima vez- sonrio
-Si... como digas... bueno gracias por la vuelta en la montaña rusa... voy a entrar antes de que aparesca Susan...
-Si oí que es una total bruja...
-No te equivocas... mas si es tu madrastra...
-Lo dices en serio?- sorprendido- Guau... que estomago... Lo siento
-Descuida... mi vida es asi...- rie y voltea en direccion al bar- si vienes al mediodia estare aqui
- Si!...- grita- Adios!
La rubia no supo en que momento se alejo el auto de Luca, ya que ni siquiera volteo a despedirlo. Solo sarandeo el brazo en señal de saludo...
Ingreso al Bar y vio a Katy con cara de pocos amigos. Sintio que ya tenia preparado rl cartel de "estas despedida" en tan solo el primer dia.. Con temor se acerco a ella, ya que en definitiva, no tendria como escapar.
-Helga... disculpame no quise asustarte. No estoy enojada contigo- miro el reloj- aunque deberia hacerlo
-Disculpame Kat. Es que su majestad me pidio tantas cosas sin sentido y a proposito para no dejarme ir. Ademas de que mi auto sufrio un accidente anoche
-Que sucedio?- cambiando la voz a una mas tenaz
-Tranquila que yo estoy bien... Ayer cuando sali dos de las ruedas del Mustang estaban pinchadas... Y bueno tuve que irme a casa por otros medios
- Y como lo hiciste... Dios cariño no me asustes...
-Tranquila ay Dios Katy dejame explicarte de una vez.. -solto en un hilo de voz- Viste laa mellizas?
-Si que sucede con ellas?- Dijo mirando en direccion a ellas
- Bueno ayer se molestaron en llevarme ya que su Abuelo las llevaban decidieron alcanzarme hasta casa- sonrie
-El viejo Phil eh?- suspira- El es una excelente persona. Que bueno que te fuiste con el... lo conozco desde que llegue a Hillwood.. hasta me quede en su casa de Huespedes
-En serio tiene una casa de Huespedes?- pregunto curiosa. Mientras se dirigian detras del mostrador
-Si! La administra el junto con su esposa, su hijo y su nuera. Bueno tambien la ayuda su Nieto, el hermano de las chicas
-Ah si? No he oido de aquel joven. Sabes su nombre?
-Si. El se llama A... (disculpe señorita me podria dar un cafe con tres medialunas?)- interumpio un señor de unos cuarenta años que se asomo al mostrador con cara de desvelo...
-Si ya se lo preparo- Sonrio y miro a Helga- Despues la seguimos. Empieza a levantar ordenes... Bueno tu ya conoces el sistema..
-Aja... -Contesto de mala gana. Ya que se habia olvidado de que estaba en el mar. Penso que una buena charla de chicas habia empezado.
Se la paso tomando pedidos y sirviendo a la clientela durante toda la mañana. Se sintio bien, se sintio que servia para algo mas que hacerle los mandados a su madrastra y a sus queridas hermanitas. Las Camareras le sonreian siempre, y en tan pocas horas se podria llegar a decir que se hicieron intimas. La gente iba aumentando a cada segundo con el correr de las horas, se mantuvo activa en todo momento, incluso cuando Susan llegaba y ponia todo en el orden (segun ella) que deberia tener el establecimiento. Katy era la responsable, pero a ella no le importaba, ya que por algun motivo, por ejemplo el Salero de las mesas era Verde... haria un escandalo mas o menos comprarado con el Holocausto.
Se hicieron las 12:30 del mediodia. Despojandose de su bandana rosa, delantal del mismo color, se sento en un banco detras de escena para tomar un relajado almuerzo con Timberly, Mientras las demas jovenes esperaban su turno que era alrededor de las 13:30. La joven afroamericana se acerco a la rubia con unos sandwiches gigantes, unas papas fritas y unas refrescantes bebidas.
-Eso se ve asquerosamente rico!- solto Helga- eres buena haciendo Sandwiches!
-Jaja no. No lo creo, Mi hermano mayor me enseño a hacer los emparedados mas deliciosos de Hillwood- sentandose en un banco frente a ella
-Ah si, me habias contado de el. Jamie-O verdad?- mirando con amor su almuerzo
-No, el es mi hermano mayor - rie- yo hablaba de mi hermano del medio
- Tienes otro hermano?- masticando fuertemente, ocultando su femeneidad- Oh, disculpa
-Si- rie timida por la actitud de la rubia- Se llama Gerald
- Que buen nombre.. y te llevas bien con el?
-Si suelo pelearlo, pero es el mejor- sonrie- seguro lo conoceras
-Porque lo dices?
-Es esta en el anteultimo año, asi que creo que compartiran salon
-Si... creo no?-Dandole otro fran mordisco a su sandwich
-Ademas es el segundo gran jugador en el equipo de Futbol Americano de la preparatoria- conto soñadora-
-Ah si? Y quien es el lider...
-Awww...- suspira- con solo pensar en el se me eriza la piel-
Con cara de pocos amigos, la rubia observaba la patetica escena de la joven ardiente de hormonas listas para salir a jugar. Timberly quiso cambiar su semblante al ver la actitud de su nueva compañera...
-Disculpa... el capitan se llama A... -Helga, te buscan afuera-
Otra vez fue interrumpida por alguien, ya habia sucedido dos veces en todo el dia. Era como si le negaran a saber muchas cosas. Se olvido del tema, penso que el nombre del capital del equipo de Futbol era una perdida total de tiempo. No queria ser consejera despues, de chiquillas alborotadas por un joven que saben que aunque se vistan de princesa o de la bruja mas mala de la pelicula, jamas se va a fijar en alguna de ellas. Pero no queria romper el globo. Penso que ella no debia ser la que lo hiciera.
Salio detras de Christine y para su gran sorpresa y asi terminar su dia con un broche de oro gigante como aquel lugar, se aparecio la persona que casi hace que termine en el hospital de un ataque de nervios...
-Hola Helga!- sonrio desde la segunda mesa, contando desde la puerta-
-Dios! Este dia no termina- susurro, provocando la risa de la joven Christine que la habia eacuchado- Te parecio gracioso?
-No Helga- rie feliz- solo que tienes mucha suerte, ese chico es muy guapo...
-Si... si tu lo dices- penso...- Creo que la llevare al oculista y le recetare un par de lentes para ver de cerca, de lejos y tambien si le sobra por ahi un gusto por gente normal...-Me ire a sentar con el fenomeno. Y hazme un favor, prepara el plato del dia y cargalo a mi cuenta...
-Entendido...
Despacio se acerco al joven que habia aparecido en el lugar cumpliendo por asi decirlo, "Su promesa" de aparecer a almorzar... Helga no estaba asustada, estaba perdida. Solo con salir de su casa un dia, y ya tenia gente con quien conversar. En un momento, se sintio sociable...
-Te dije que iba a venir- solto Luca mostrando una grna sonrisa
-Yo no soy Odontologa para que me muestres tu dentadura perfecta-solto frente a su mesa con las manos en jarra
-Eres graciosa Helga...
-Y tu erea un tonto- rie
Helga tomo asiento frente a el y empezaron a tener una charla amena y tranquila. El joven empezo a contarle como fue su vida al mudarse aqui y adaptarse al idioma. El chico nacio en España, especificamente en Sevilla. A los 7 años se mudaron a Hillwood junto con sus padres. Conto que ellos son muy aventureros y empezaron a recorrer el mundo para encontrar un bello lugar para vivir, fue asi, como llegaron a Hillwood y se decidieron por dejar las locuras y sentar cabeza en aquella ciudad. Desde los 5 años de edad estuvo viajando y recorriendo paises, lugares y costumbres, hasta que por fin se asentaron alli.
La rubia escucho todo con detenimiento, ya que le estaba empezando a interesar. La rubia tomo coraje y le conto su tragica vida. Penso que a la primer persona a que le contaba era a el, ya que el diario en que plazmo todo, solo era papel y no podia sentir nada. Trato de prestar atencion a las reacciones faciales que tenia el chico al escuchar su historia.
La charla duro hasta las 13:25, justo la hora en que era el fin del deacanso de la rubia...
-Guau... me dejaste sin palabras... asi que esto- mirando al bar en su totalidad- realmente te pertenece a ti
-Digamos que si... pero mi padre decidio dejarselo a Susan.- suspiro- no soy rencorosa, al contrario, pienso que si se lo dejo a ella fue por algun motivo en particular
-Me parece medio sospechoso pero bueno..era la ulima voluntad de tu padre no?
-Si... y la voy a respetar, ademas mucho no puedo hacer. Solo espero terminar la secundaria, cumplir la mayoria de edad e irme a estudiar fuera, si es que alguna universidad me acepta
-Me alegra escucharlo... y tienes alguna en mente?
-Si. Harvard es mucho?- rie- pero pense en irme a inglaterra o sin mas preambulos Princeton es otra en la que me gustaria probar
-Genial. Es buena!- sonrio
-Si... lo es..- mira su reloj- lo siento Luca, pero debo retomar con mi rutina de ahora en mas. No quiero que venga Susan y me deje 10 horas extra
-Descuida.. yo tambien debo irme- poniendose de pie- te agradezco el almuerzo
-No pasa nada, siempre que pueda te invitare
-Gracias Helga- sonrie- bueno te vere el lunes en nuestro primer dia. Ojala compartamos aula
-Si... que bueno que ire acompañada de alguien. Si no sere un bicho feo- rie
-No digas eso- rie- bueno despideme de las demas- abriendo la puerta del lugar- Adios!
-Adios Luca
Katy noto la alegria en aquella niña, por primera vez pudo ver que de a poco se iba soltando, y que le dio la oportunidad de amistad a alguien despues de mucho tiempo.. Helga noto que alguien la observaba y miro hacia dentro del mostrador, donde se encontro con la mirada de Kat quien no dudo en sonreirle. Ella le correspondio de tal manera que hizo que a la encargada se le erisara la piel.
Despues de un par de horas, las puertas de "Media Hora" cerraron hasta el dia siguiente. Helga y Kat, salieron junto con las demas chicas a esperar un taxi, ya que el auto de la rubia, todavia seguia en el taller.
Steven, era un hombre corpulento pero esbelto de algun modo. Caballero como pocos, escolto a las señoritas hasta la entrada del bar.
Emma, Amy, Kat y Helga estaban esperando irse rapido, ya que fue un agotador dia de trabajo...
Dentro de aquellas luces de la gran ciudad se asomaron cuatro faroles, que parecian que venian corriendo una carrera...
-Un taxi Helga... vamos...
-Si... adios chicas- grito la rubia a las mellizas-
-Esperen ahi llega mi hermano las podemos alcanzar- solto Emma
-Descuida, ya subimos!. Nos vemos mañana
Al mismo tiempo que freno el taxi, el mismo Packard verde que habia llevado a la rubia ayer, freno detras del taxi para hacer ingresar a las chicas.
El joven dentro del auto, pudo observar una cabellera rubia subir al auto... Le llamo la atencion y la siguio observando... Quedo perdido que no se dio cuenta; cuando fue que el taxi se alejo y cuanto tiempo permanecieron sus hermanas esperando fuera.
-Oye nene te tardaste?- grito Emma al subir al auto- que te pasa?
- No me pasa nada Amy... estoy bien- sonrio
-Soy Emma... ella es Amy!. No puedes confundirte aun
-Disculpen... pero- volteando a verlas- quien era esa joven que se fue con Katy?
-Ah- rien ambas juguetonas- Ella es una nueva chica en la ciudad. Se llama Helga
-Helga?
-Si vamos a casa.. Despues te contamos ok?-suplico Amy
-Si.. vamonos Arnold...
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Bueno aqui les traigo el segundo capitulo de este fic. Espero que les guste. Agradezco a la gente que me lee en la oscura clandestinidad y a los review que recibi que dentro dd un rato voy a contestar. Espero que le den una oportunidad :) les mando besos y buen fin de semana
Viviigeraldine
