Ambos se separan, su respiración agitada y mirándose a los ojos un poco perdidos. Osomatsu tiene aún pegado a él a su hermano menor sin soltarlo de la cintura. Sus rostros sonrojados delatan lo intenso de su momento.

—Osomatsu-Niisan, yo…- Va a decir algo lindo seguramente, se encuentra tan perdido debido al buen beso que se dio con el mayor que se le va a salir lo cursi.

O así era hasta que siente cierta incomodidad en su pierna derecha, como si algo presionara en ella. La emoción se borra casi de inmediato, dejándole solo tenso y nervioso, ya se imagina que podía ser, pero aún tiene que mantenerse positivo, no tiene que joder su momento.

—¿E-Es tu teléfono, verdad?- Pregunta inquieto, moviendo su pierna tocando aquella cosa desconocida que lo mantiene así. Pero Osomatsu ni siquiera lleva móvil… se separa asustado, confirmando las sospechas de Todomatsu y calentando su rostro.

—¡Perdoname Todomatsu! ¡Ah, es que… cuando estoy cerca de ti… y-yo…!-

—¡No-no te preocupes Niisan, solo olvídalo! V-Vamos a casa, por favor.- Pide Todomatsu tembloroso, dando rápidamente la media vuelta caminando, el mayor no puede con la vergüenza, su rostro esta horriblemente sonrojado no puede levantar la mirada y su cabeza ha comenzado a doler, ¡echo a perder todo! ¡se siente un imbécil, y un precoz de mierda! Cuando comienza a subir la mirada, Todomatsu ya se encuentra bastante lejos, alertándolo.

—¡A-Ah Todomatsu esperame!- Comienza a correr con esfuerzo, de nuevo con los nervios corrigiendo la extraña conducta que su cuerpo esta tomando, ¿Cuántas veces más le pasara eso? ¿al menos es sano?

Lo alcanza en solo unos segundos ya que el de sudadera rosa esta caminando bastante lento.

—Oye Todomatsu…-

—¡No hablemos más de eso, niisan! Somos hermanos, esto estuvo mal, ¿cierto? Jajaja, no será tema de conversación jamás.- Pero Osomatsu quiere seguir hablando de esto. Realmente le gusta Todomatsu y no quiere arruinar lo poco que ha pasado por muy extraño que fuera, pero en cierto modo tiene razón,.. son hermanos. Tiene que olvidarlo.

—Vamos a casa.- Es lo que responde, tranquilizando al menor pues esa era un tipo de respuesta afirmativa.

Ahora caminan en silencio, con diez centímetros de distancia y la incomodidad haciéndose mas grande. Sobre todo para Osomatsu pues sus dos incidentes anteriores le estan cobrando factura, traga lento, quizá lo que va a decir terminara de enterrar sus esperanzas con Todomatsu, pero en serio ya no aguanta.

Se detiene en seco, confundiendo al de rosa que también paro a su lado.

—T-Todomatsu tengo que orinar.- El rostro de Todomatsu vuelve a transformarse, de nuevo estan ahí esos labios temblorosos y el rostro de vergüenza total.

—¡¿Ahora?!- El mayor asiente con timidez, sintiendose un fracaso total.

—Será rápido, lo juro.-

—B-Bueno.- Y Osomatsu le da la espalda rápidamente, mientras Todomatsu se mantiene a su lado sin saber que hacer o decir, ¡definitivamente así no lo había imaginado! Estan pasándole cosas terribles cuando él solamente quería besar a su hermano mayor unas cuantas veces, se siente tan miserable.

Para el de sudadera roja las cosas no estan mejor; lo único que ha hecho era cometer tontería tras tontería, sin detenerse, ¿pero no puede empeorar, cierto?

—Oye, oye, ¿qué se supone que estas haciendo niño?- ¿…Cierto?

Osomatsu sube la mirada, encontrándose frente a frente con un policía municipal que le mira con gesto enfadado. Osomatsu ni siquiera se ha subido los pantalones, y parece que el otro le examina, ¡nada puede superar esto! Tan bochornoso, tan terrible…

—¿Y tú vienes con él?- Claro, había que involucrar al menor. La vida de Osomatsu quedara arruinada el resto de su vida.

—¡No, ni siquiera lo conozco!- Se apresura en decir Todomatsu totalmente sonrojado, al mismo tiempo que Osomatsu se da la vuelta y acomoda bien sus prendas. Las palabras no pueden salirle de la boca, esta tan tenso y avergonzado.

Claro que la excusa de Todomatsu es en vano, ya que son prácticamente iguales físicamente. Al final, Osomatsu tuvo que pagar una multa con el poco dinero que había estado ahorrando para sus vacaciones de verano, para que no llegue más lejos todo el asunto.

Ya no tiene nada… Ni dinero, ni dignidad, nada. Lo único bueno que aun conserva era que Todomatsu siguiese caminando a su lado. Se ve molesto, con las mejillas infladas y unas cuantas lagrimas amenazando con salir de sus ojos, sin embargo ahí sigue; a su lado.

Ya no vuelven a hablar en todo el camino, no tiene de que y la pena es tanta. Solo mantienen su vista al frente, siguiendo la típica ruta hasta su hogar.

Llegan diez minutos después, minutos que se les hacen pesados y eternos. Osomatsu abre la puerta y Todomatsu se adelanta rápidamente a las escaleras sin decir nada; el mayor solo va a la sala a sentarse, agotado y sintiéndose patético por tan horrible día.

—Debo arreglar las cosas con Todomatsu.- Piensa. Sus padres estan trabajando, y seguro sus hermanos tardaran un rato más. Le toma mucho tiempo decidir si subir o no, seguro el menor ni siquiera le dirigiría la palabra.

Pero tiene que hacer algo para que no se arruine su relación, ¿cierto? Decidido corre a la habitación, encontrándose con Todomatsu leyendo una revista con cara de aburrimiento que cuando lo ve cambia a una de enfado.

—Osomatsu-Niisan, pensé que te quedarías allá abajo.- Habla el menor forzándose a sonreír regresando su vista a las páginas de la revista.

—Todomatsu, hablemos.- Dice serio, acercándose y sentándose a su lado.

—¿Hablar? No hay de que hablar Osomatsu-Niisan.- Todomatsu se ríe nervioso, inmediatamente moviéndose un poco más lejos del mayor.

—¡No intentes evadirlo!- De nuevo se acerca a Todomatsu.

—¡Solo olvídalo, es una tontería!- ¿Por cuánto tiempo más tendra que seguir alejándose?

—¡No lo es! ¡Vamos a hablar!- Esta vez el mayor toma a Todomatsu de las muñecas, sin darle posibilidad de moverse y dejándole lo suficientemente avergonzado por su corta distancia para seguir hablando. Osomatsu mantiene el ceño fruncido, hasta que se da cuenta de su posición, sonrojándose casi al instante.

—Yo quiero hablar contigo, e… intentar reparar esto, ya sabes…-

—So-Solo finge que no paso, y… empecemos de nuevo.- Los ojos de Osomatsu se abren con sorpresa, ¿acaso Todomatsu esta…? La sonrisa del menor confirma sus sospechas, soltándolo de las muñecas casi inmediatamente.

—No puedo enojarme contigo, tonto hermano mayor.- Y de nuevo el de sudadera rosa enreda sus brazos en el cuello del mayor, uniendo sus labios a los suyos. Osomatsu corresponde como puede entre la sorpresa e inquietud, cerrando los ojos en el proceso.

De nuevo aquella sensación extraña y tan placentera, y tal cual Todomatsu pide, Osomatsu borra todo lo anterior de su cabeza, prefiere pensar que este es el primer beso que ha dado en toda su vida. Se siente mejor que el primero si es honesto.

El beso sube de nivel haciéndolo perderse en la calida sensación de los labios del menor de los Matsuno. Realmente no tiene idea de lo que esta haciendo, después de todo jamás ha tenido una experiencia igual, pero no piensa parar, ahora no.

Nervioso y con las manos temblorosas, baja lentamente de las caderas hacia el trasero de Todomatsu, este solo suelta un suspiro, no se molesta, ni detiene el beso, entonces no tiene problema en seguir adelante, recostándose en el suelo, con el menor encima de él. ¿Qué si esta mal esto? Al diablo, no les interesa, no hay otra cosa que quieran hacer.

Pudieron seguir así mucho más tiempo, incluso pudieron avanzar más, pudieron… Pero la puerta de la entrada se azota rápidamente, y varios pares de pisadas corren hacia las escaleras.

Asustados se separan casi de inmediato, Todomatsu acomodándose la sudadera arrugada y Osomatsu intentando inútilmente en arreglar su cabello desordenado. Se alejan quedando enfrente del otro en la mesita donde comenzó todo. Todomatsu abre la revista que leía antes, y Osomatsu agacha la mirada, esta verdaderamente excitado y no han logrado avanzar casi nada. La entrepierna le duele demasiado.

La puerta se abre, dejando pasar a sus cuatro hermanos restantes que les miran entre extrañeza y asombro.

—¿Realmente se saltaron las últimas clases, vagos?- Choromatsu es el primero en hablarles, con un ligero ceño fruncido en el rostro.

—¡Se perdieron el almuerzo! Fuimos por pizza para celebrar las vacaciones, ¡llamamos la atención por haber cuatro iguales!- Jyushimatsu entusiasmado cuenta la experiencia que han tenido.

—Siempre nos pasa eso.- Vuelve a hablar Choromatsu, con los demás dándoles la razón.

—¿Por qué se fueron temprano?- Pregunta Karamatsu, que le pasa una bolsa de papas a Ichimatsu, quien asiente cuestionando lo mismo.

—Pues…- ¿Qué mierda debe decir ahora? Ahora mismo su cabeza no procesa excusas, esta jodidamente caliente.

—¿Y qué demonios les paso? Están sudando y sus mejillas están rojas, ¿están bien?-

—¡Si! Es que Osomatsu-Niisan y yo fuimos al parque, terminamos jugando y haciendo una carrera a casa, llegamos hace solo unos minutos.- Habla Todomatsu rápidamente mientras sonríe, intentando salvarlos a ambos de la situación.

—Si, eso mismo.- Osomatsu no puede ni mirarlos a los ojos, quiere huir de ahí lo mas pronto posible a atenderse. Ni siquiera los nervios han podido contrarrestar nada esta ocasión. El resto no vuelve a preguntar nada.

Los demás hermanos entran por completo a la habitación, rodeando la mesa para acomodar sus cosas, eso le dara tiempo.

—Mamá volvió a preguntar quien de nosotros ira a las vacaciones con ellos, hasta ahora los únicos que han confirmado son Karamatsu e Ichimatsu, como siempre.-

Osomatsu no escucha más, se levanta como puede y echa a correr al baño. Espera ninguno lo haya visto.

—¿Y a ese que le pasa?- Pregunta Choromatsu, el comportamiento de su hermano esta siendo verdaderamente extraño.

—No se.- Dice Todomatsu indiferente. —¿Cuándo se irán papá y mamá?-

—En la noche, ¿por qué?- Pregunta Karamatsu, sentándose en el sofá de la habitación, aún tienen tiempo antes de irse, después de todo.

—Creo que iré con ustedes.- Anuncia Todomatsu, sin más.

i-i-i-i-i-i-i

—¿Eh? ¿Todomatsu y Jyushimatsu también van?- Pregunta Osomatsu horas después mientras conversa con el tercer Matsuno.

—Fue su decisión de último minuto. No me extraña de Jyushimatsu, pero Todomatsu ya había dicho que no.- El de rojo sabe perfectamente la razón de su repentino cambio de opinión, todo lo que han hecho ha sido un error, pero no se arrepiente de nada, ni lo hara.

—¿Y tú no irás?-

—No me gusta salir de viaje, encuentro todo tipo de razones para quejarme.- Osomatsu carcajea, dándole la razón. —¿Y tú?

—Nah, sería triste que te quedes aquí solo.- Además que con el accidente de la tarde, el policía le saco todo su dinero, no tiene a que ir. Choromatsu sonrie sentándose a su lado.—¿No me digas que preparaste las maletas de todos?-

—Ellos sacarían todo del ropero para hacerlo y después tendría que limpiar yo, mamá no quiso ayudarles. Lo hago para que no hagan desastre.-

—En ocasiones tú pareces su mamá.-

—Jajaja, cállate.- Osomatsu ya no encuentra como seguir la conversación, aún hay un revuelto de emociones haciendo que su corazón lata fuerte, y se nublen sus pensamientos.

i-i-i-i-i-i

La noche llega, y Matsuyo en esos instantes se encuentra dandole una lista de quehaceres y pequeñas ayudas a Choromatsu durante su ausencia.

—Descuida, todo estará bien.- Dice Choromatsu sonriendo, recibiendo todas las ordenes de su madre.

—Lo se. Pero me preocupa Osomatsu.- El tercero ríe, asintiendo.

—Me haré cargo.-

—¿Estás seguro que no vienen? Me siento más tranquila con los 6 subiendo al auto.-

—Mantendremos la casa de pie.- Espera dejar a su madre más tranquila con ello.

—¿Y Todomatsu? Es el único que falta.-

—Ah, arriba con Osomatsu, en un segundo baja.-

Arriba, en el cuarto de los sextillizos, Todomatsu termina de guardar cosas que no dejo a la vista de Choromatsu, un poco nervioso con la insistente mirada del mayor sobre él.

Suspira, volteando a enfrentarlo.

—¿Qué?- Pregunta sin muchas ganas. Sabe que lo que han hecho era incorrecto, y no se puede imaginar que hubiese pasado si sus hermanos no hubieran llegado.

—¿No vamos a… hablar?- Todomatsu suspira, en realidad no quiere que sigan tocando ese tema.

—Niisan, perdón, pero me tengo que ir.- Anuncia Totty en voz baja.—Ten.- Le da un papel y sigue su camino.—Nos vemos luego.- Al Osomatsu desdoblar la hoja encuentra un número telefónico que imagina era el del teléfono celular de Totty, ¿podran hablar? La idea al menos le puso más contento.

i-i-i-i

Es martes, exactamente cuatro días después de que se han quedado solos en casa Choromatsu y él. Suspira, volviendo a sacar de su sudadera un arrugado papel con números escritos en él. Quizá Todomatsu solo se lo había dado para que dejase de insistir tanto en que hablasen, y no le tomara la llamada, de todas formas vale la pena intentar…

Toma el papel entre sus manos y comienza a marcar digito tras digito, tiene los nervios de punta. La llamada fue tomada después de tres tonos, Osomatsu no deja ni que se contestase del otro lado cuando comienza a hablar.

—¡T-Todomatsu!- Solo silencio del otro lado, algunos segundos después fue sorprendido por la contestación de la llamada.

—Eh… ¡Gracias por ordenar en nuestra pizzería, estamos a su servicio! ¿Qué desea ordenar?- Osomatsu cuelga el teléfono, mirando a la nada, sin saber como sentirse; definitivamente le dio dado ese número para que dejase de molestar…

—¡¿Ah?! ¡Fuiste tú el que se me insinuó en primer lugar! ¡Eres un demonio sin corazón Todomatsu!- Osomatsu tira el teléfono al sillón, sentándose frustrado.

Quizá se sentía… ¿triste? ¿enojado? Ambas, seguro. Su primera experiencia romántica y ya ha fracasado, su hermano es un desconsiderado, él no es el único que fallo.

Ah, y eso que realmente le gustaba Todomatsu. No le duele lo suficiente como para creer que estos confusos sentimientos van más allá de la atracción, pero si se le hace egoísta la actitud del más pequeño.

Se queda pensando un momento en silencio, sube los hombros suspirando.

—Bueno… Al menos toque su trasero.- ¿Por qué no puede regocijarse con eso? Es lo único que le queda de consuelo.

De algún modo y gracias a Todomatsu, en ese momento nace el lado más cínico y pervertido del hermano mayor.

"—¡Con razón Totty estuvo encerrado en la habitación en todo el viaje!- Habla Jyushimatsu, al fin comprendiendo una incognita que ha tenido por años.

Siempre me pregunte porque fue con nosotros si nunca salió.-

¡Callense ya! ¡Yo no quería que supieran eso! Fue tan vergonzoso, ah, ¡muerete Osomatsu-Niisan!-

Ve el lado bueno, Totty; ya casi termino la historia.

¡¿Falta más!? ¡Lo que sea ya no tiene que ver conmigo!- Afirma el menor totalmente ofendido.

Pero Osomatsu dice la verdad, y aun no acaba."

El fin de semana llega nuevamente, el día que el resto de la familia Matsuno regresa a casa.

Los días en los que la casa se mantuvo prácticamente abandonada, Osomatsu tuvo mucho que pensar. Las horas con su hermano Choromatsu fueron las mejores, pues se divirtieron bastante y nunca falto un tema de conversación.

En las noches mientras el insomnio no lo dejaba dormir, se ponía a pensar en Todomatsu. Claro que le gustó, su actitud y forma de ser le parecían adorables. Sin embargo, desde lo ocurrido, y el mensaje claro de Todomatsu de "olvidémoslo", lo sigue viendo lindo, si, porque es su hermanito y siempre lo sera, pero ya no existe mas interés tan fuerte ni romántico, quizá solo deseaba experimentar…

También (aunque lo negara) ahora es alguien diferente, incluso Choromatsu se lo dijo entre los días de la semana. La timidez con la que tanto hablaba referente a temas de romance o sexualidad ha desaparecido, ya no existe más en él. De algún modo, el incidente con Todomatsu le ha hecho descubrir una parte de si que será permanente, algo que aún el mayor desconoce.

El mayor y el tercero están en la habitación, cada uno haciendo sus respectivas actividades, hasta que escuchan la puerta principal abrirse.

—Ya llegaron.- Dice Choromatsu mientras se levanta, Osomatsu sonríe asintiendo y le sigue.

Reciben a sus padres que felices les cuentan que han sido unas buenas vacaciones, después, ellos junto con sus hijos suben a acomodar sus cosas a la habitación con Choromatsu detrás de ellos, gritando que no hagan desorden.

El que se queda por detrás es Todomatsu, que va distraído leyendo una revista, hasta que se topa con su hermano mayor.

—Con permiso.- Dice bajando la mirada al suelo con un intento obvio de evitar a Osomatsu.

—¿Qué pasa, Todomatsu? ¿No vas a saludar a Niichan?- Le habla picaresco, aunque en realidad se está burlando, pensaba que al igual que él, el menor había superado la situación, pero parece que aún tiene problemas con ello.

Todomatsu se detiene en seco, antes de subir las escaleras. Osomatsu tiene que evitar una carcajada cuando se acerca a Todomatsu y le da un pequeño beso en la mejilla.

—Descuida. Niichan no le dirá a nadie.- Y sube, dejando anonadado al de rosa que jamás espero aquella actitud de parte de su timido y torpe hermano mayor.

¿Qué tanto paso en esa semana? Y… ¿Él tuvo algo que ver?

Son cosas que quizá nunca descubrirá y será mejor olvidar.

"—Después de eso Totty no me hablo en dos semanas enteras, hasta que lo supero…creo que por fin termine.-

Oh.- Es lo único que sale de la boca de todos, realmente fue un relato extraño, es algo que no esperaban escuchar.

Ah si, recuerdos tan agradables.- Habla el menor fastidiado, ¿tiene otra opción? ¿qué más puede reclamar si ya todos saben la verdad?

Peero, eso ya no importa, ¡después de todo ahora estoy saliendo con Choromatsu!-

Lo sabemos.- Habla el resto fastidiado, desde que anunciaron estar en una relación, Osomatsu no se cansa de estarlo recordando cada ocasión que puede.

Vamos a dormir, burazas.- Pide Karamatsu, levantándose tambaleante, con sus hermanos siguiéndole en las mismas condiciones.

¿Quién prepara el futón?- Pregunta Choromatsu, agarrando el brazo del mayor intentando no caerse.

¡Eso lo hicimos hace horas, pajamatsu!- Grita el menor fastidiado, aparte de que le han jodido la dignidad tiene que soportar a sus hermanos en pésimo estado.

¿puedes no gritar, por favor?- Pide, callandolo. Ah, una peor noche no puede tener.

Los sextillizos fueron a dormir, a excepción de Todomatsu, que no pudo pegar un ojo hasta avanzada la madrugada."

i-i-i-i-i

Cuanto Todomatsu abre los ojos, la cama se encuentra completamente vacía a excepción suya. Preocupado, se levanta y sale rápidamente del cuarto, escuchando las escandalosas voces de sus hermanos desde el primer escalón.

Al bajar los encuentra a todos desayunando tranquilamente y conviviendo entre ellos.

—¿Buenos… días?- Sus padres responden a su saludo, y sus hermanos se le quedan mirando. Todomatsu se tensa y sus mejillas se calientan; quizá nadie dijo nada ayer por el estado deplorable en que se encontraban, pero ahora quizá lo fuercen a hablar y…

—¿No te vas a sentar?- Cuestiona Choromatsu, levantando una ceja, mientras da palmaditas a su lado, invitándolo a sentarse. Ahora el menor no sabe que hacer o como sentirse, ¿es que acaso…?

Se sienta, y toma un poco de comida de la gran olla que esta en medio de la mesa.

—¿No dirán nada sobre lo de ayer?-

—¿De que hablas?-

—¿Hiciste algo vergonzoso, Todomatsu?-

—O quizá dijiste una idiotez…- La voz de Osomatsu diciendo aquello le hace levantar la cabeza casi de inmediato a mirarlo. Solo le mira sonriente, pero no parece existir burla en su rostro.

—¿No… no recuerdan nada?- La esperanzada voz de Totty no pasa desapercibida por ninguno, que no entienden la razón.

—La verdad es que si nos perdimos bastante anoche…- Admite el tercero avergonzado, los demás le dan la razón.

Todomatsu mira una vez más al mayor de los sextillizos, quien le regresa la mirada con una sonrisa más bien inocentona. Todomatsu prometió matar a su estúpido hermano mayor si es que no llegara a recordar nada para la mañana, pero mejor lo dejara así. Volverá a dormir tranquilo.

Ama a sus hermanos, ama a Osomatsu, pero solo es cariño fraternal. Nunca olvidara su primer beso, pero prefiere que se quede como un recuerdo.

Osomatsu no entiende porque tanta mirada insistente de parte de Totty en el desayuno, solo se dedica a sonreírle.

*Ellos realmente no recuerdan NADA. Ni siquiera Osomatsu recuerda haber contado la anécdota a pesar de que se burlaba mientras lo hacía. xD

*Me aferro con el alma a el headcanon de que Karamatsu e Ichimatsu eran de los más unidos en su adolescencia, por eso sus participaciones juntos.

*¿A que no es lindo el Osomatsu timido?

*Ni Osomatsu, ni Totty se buscan ahora de manera romántica. Se quieren como hermanos y solo fueron una experiencia adolescente más.

¡Espero les haya gustado, y feliz Benimatsu Day! Les quiero. uwu