Rubí, la joya más bella
Capítulo 2
Seto Kaiba miraba el tablero frente a él sin poder creerlo. Había… perdido… Era la primera vez en toda su vida que alguien le había ganado en un juego de ajedrez.
Alzó la mirada, encontrándose con Yami. El de ojos carmesí le dedicó una pequeña sonrisa.
"Fue una buena partida" manifestó. Kaiba simplemente asintió.
-Seto! Ahí estás!- Miró hacia la puerta del lugar al escuchar esto. Su hermano se acercó. Le sonrió a Yami, dirigiendo luego su atención al ojiazul.
-Quería preguntarte algo- le dijo. Kaiba lo miró con desconfianza. Su hermano de nuevo estaba empezando a hacer un puchero…así que lo que iba a preguntarle de seguro era algo que a él no le iba a gustar mucho.
-Podrían Yugi y Yami quedarse a dormir?- preguntó, al ver que el ojiazul no iba a decir nada. Kaiba suspiró al escuchar la petición del chico. De verdad, a él no le gustaba tener visitas. Se le hacía muy molesto.
-Mokuba ya sabes que…-
-Aww Seto no seas malo! Además, te llevas bien con Yami, no? Por favor! Por favor! Por favor! Por favor! Por favor! Por fa…-
-Ya! Está bien- le dijo. Después de todo… el chico no le dejaba mucha opción. Empezando porque no quería escuchar un 'por favor' toda la tarde.
-Gracias Seto! Eres el mejor!- exclamó el muy hiperactivo chico, saliendo de la habitación dando saltos.
-Creí que me había deshecho ya de todo el chocolate que había en la cocina- susurró el ojiazul. Dirigió su atención nuevamente a Yami, quien mostraba en sus ojos mucha confusión.
Suspiró, moviendo sus manos y explicándole al joven.
Yami lo miró sorprendido.
"Seguro que no es una molestia?" preguntó. Kaiba no respondió por unos segundos. Era como la quinta vez que Yami insistía con eso de ser 'molestia'. Y sí, en otras circunstancias le era de verdad molesto tener otras personas en su mansión… pero ahora…
"No vuelvas a usar esa palabra" le dijo en señas. Yami lo miró. Sus ojos de pronto parecieron algo brillosos. Luego, una gran sonrisa se formó en sus labios, y asintió.
Kaiba era la primera persona que le había dicho que su presencia no era molesta.
III
Yugi entró a la enorme habitación, encontrando a Mokuba y a Yami mirando una película. Claro, que una con subtítulos, por Yami.
El joven de ojos carmesí había regresado con ambos unas horas atrás, ya que Kaiba había decidido trabajar un poco. Pero por la sonrisa que le había mostrado el joven, podía decir que él y el ojiazul se habían llevado bien.
Miró las dos mochilas en sus manos. Su abuelo había venido minutos atrás a dejarles algo de ropa, ya que iban a quedarse a dormir ahí después de todo.
Se acercó, ganándose la atención de Yami. Señaló las mochilas.
El joven asintió, levantándose de su lugar.
-Ya volvemos Mokuba, vamos a ponernos las pijamas- habló Yugi. El chico asintió, sin siquiera quitar sus ojos del televisor. Al parecer la película era buena.
Ambos jóvenes salieron del lugar. Caminaron hasta la habitación que iba a ocupar Yugi, que sobra decir era muy lujosa.
Cuando llegaron, el de ojos amatista le dio la mochila a Yami.
"Esta es la tuya" le dijo luego. Yami asintió, abriéndola luego y buscando su pijama… solo para quedarse congelado al encontrarla.
Yugi sacó la suya. Una simple pijama gris, sin ningún diseño. Miró luego a Yami, notando al fin la palidez de éste.
Tocó el hombro del de ojos carmesí.
"Esta todo bien?" Yami no respondió. Lo único que hizo, fue sacar su pijama de su mochila.
Yugi la miró, entendiendo al fin la reacción del joven.
Esa era la pijama que le había regalado el abuelo a Yami para su cumpleaños. Pero el joven nunca la usaba. En realidad, la había traído por estos días en los que iba a quedarse con Yugi y el abuelo solo para que éste último creyera que en realidad sí la usaba.
"No puedo usar esto" afirmó Yami, mordiéndose el labio.
"No puede ser tan malo… además, solo dos personas vamos a verte con ella" le dijo Yugi. Yami suspiró. No tenía opción, verdad?
Era peor andar solo con sus boxers por toda la mansión.
"Usa el baño si quieres, yo me cambio aquí" indicó luego Yugi. El joven suspiró nuevamente, y asintió, caminando hacia el baño que estaba en la habitación.
Cerró la puerta tras de sí y miró la pijama.
-"Que humillación…"- pensó.
Yugi intentó abrir la puerta nuevamente. Pero estaba cerrada.
-Vamos Yami no puede ser tan malo- susurró. Había estado esperando al joven por casi diez minutos ya. Pero éste al parecer no quería lucir su pijama. –No es para tanto… aunque bueno… Yami ya tiene 17 años así que… por fin!- exclamó de pronto al escuchar la puerta abrirse.
Yami se asomó por ella. Pero no salió.
"No me gusta" indicó.
"No es para tanto… además no podemos quedarnos aquí para siempre"
"Pero me veo muy tonto… no me gusta!" se quejó el de ojos carmesí.
"Déjame ver, de seguro no es tan malo" Yami asintió, abriendo la puerta con lentitud. Un sonrojo cubrió sus mejillas. De verdad, esto era vergonzoso.
Yugi lo miró por unos momentos. Rió luego.
"Pero te ves adorable!" le dijo.
"No te burles"
"Lo digo enserio" insistió, mirando a su primo y más específicamente su muy infantil pijama. Ésta era celeste y tenía ositos por todos lados. Unos acostados en una nube, otros asomándose por una estrella y otros más sosteniendo un globo. Y curiosamente, a pesar de ser un diseño infantil, la pijama le quedaba algo grande al joven, así que sus manos no se veían ni tampoco sus pies.
"No puedo creer que el abuelo me haya hecho esto" le dijo a Yugi.
"Tú la trajiste para empezar"
"Pero no solo traje ésta"
"Pero fue su regalo de cumpleaños para ti" Yami bajó la mirada y se alzó de hombros. No tenía caso discutir más el asunto. "Vamos" indicó. Y así ambos salieron de la habitación.
Caminaron por los lujosos pasillos del lugar hasta que al fin llegaron a donde estaba Mokuba, quien aún tenía su vista fija en la película.
Se sentaron en el sofá.
"No se dio cuenta" le dijo Yugi a Yami, quien solo asintió.
Y así ambos miraron la película, bueno, al menos Yugi la miró. Ya que Yami empezó a perderse en sus pensamientos.
-"Me abrazó…"- pensó, recordando el calor tan confortable que había sentido cuando estuvo tan cerca del ojiazul. –"Por qué…?"- se preguntó. Tal vez, había sentido lástima?
O tal vez, solo había sido un impulso. Además, el castaño se había separado rápidamente de él. Y sin decir nada sobre el asunto, le había indicado que lo siguiera.
-"Si fue solo un impulso"- La tristeza lo inundó, aunque en realidad no sabía por qué.
Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir cierta incomodidad.
Y no tuvo más opción que levantarse.
Yugi lo miró interrogante.
"Voy al baño" indicó. Y así se alejó.
Caminó por unos momentos, no prestando atención a sus alrededores.
Abrió la puerta que él creí era el baño, solo para encontrarse con una habitación normal.
-"Genial… me perdí"- pensó.
III
Kaiba caminaba sin rumbo fijo por los pasillos de su enorme mansión. La verdad, sus pensamientos no lo dejaban concentrarse.
No podía olvidar sus acciones de hace unas horas.
Él, el frío y orgulloso CEO, había abrazado a aquel joven, Yami. Por qué? No lo sabía. Ni siquiera a su hermano abrazaba. Y con Yami… por qué?
Bueno, al menos no había sido para tanto. Tan pronto se había dado cuenta de sus acciones, se había separado del joven. Y así había ignorado lo sucedido. Pero aún así… no podía dejar de pensar en ello.
Y en el hecho de que el joven aún se le hacía… tierno…
Negó con su cabeza. Estaba delirando. Tierno? Nunca, nadie era tierno. Todos eran unos simples perdedores. Y ya, punto. No había nada más que…
Sus pensamientos se detuvieron al chocar contra algo… o mejor dicho, alguien. Miró a Yami, quien ahora estaba en el suelo.
Sus ojos se quedaron fijos en la muy tierna imagen frente a él.
El joven tenía un fuerte sonrojo cubriéndole sus mejillas, además, lucía una pijama sumamente infantil que lo hacía ver simplemente… inocente. Sin mencionar que le quedaba algo grande, haciéndolo ver aún más lindo. Se veía realmente bien cubierto por un montón de ositos. Adorable en verdad.
Un minuto, de dónde había salido ese pensamiento?
-"Que vergüenza"- pensó Yami. No esperaba encontrarse con el ojiazul. Y ahora, había visto su muy tonta pijama. –"Debe estar riéndose de mí"- Ahora qué pensaría? Que él era extraño? Y si ya no quería volver a acercársele?
Alzó un poco la mirada, solo para sorprenderse al ver a Kaiba ofrecerle la mano para ayudarlo a levantarse. Con inseguridad la tomó, sonrojándose un poco al sentir la suave mano del ojiazul en la suya.
Sin embargo, el toque terminó muy rápido.
"Lo siento… me perdí" indicó el joven. Y así, recordó que aún tenía que ir al baño.
Se mordió el labio. De verdad… necesitaba un baño…
"No sé donde está el baño" le dijo al ojiazul, esperando que éste le pudiera dar la información que tanto necesitaba.
Kaiba lo miró por unos momentos. No podía negarlo, simplemente le era imposible engañarse… Yami era hermoso…
-"Te estás volviendo loco Kaiba"- se dijo. No podía pensar así, él no era así. Él era frío, insensible y sobretodo antisocial. No estaba en él el ser amable.
Suspiró. Era la segunda vez que veía al joven… y ya estaba perdiendo la cabeza.
Miró a Yami, sonriendo ligeramente al ver el semblante de desesperación implantado en su rostro. Pero luego, su seriedad volvió.
"Sígueme" le dijo.
III
Magi: segundo capítulo… wow eso fue rápido O.o Ni yo me lo creo, actualicé!! xD Jaja sí Yami es la víctima en todos mis fics!! Mwahaha nada mejor que hacerlo sufrir xD aww y su linda pijama!! Jeje no pude evitarlo… simplemente es demasiado tierno!!
Yami: ehh hablando de 'esa' pijama (mira su muuuuuy infantil prenda) puedo quitármela ya?… me siento un poco incóm…
Magi: KAWAII!! (se lanza encima del lindo Yami)
Yami: X.X
Magi: mi ositooooo!! nOn (lo abraza fuertemente)
Yami x.x… no… puedo… respirar…
Magi: tiernoooooooooo!! n.n
Yami: T.T para que me molesto… no va a escucharme… un minuto… no se supone que yo era el sordo? O.o
Magi: n.n Kawaiiness!!
Yami: …. -.-U Tas loca niña… en fin, mejor me despido por ella sino nos vamos a quedar a aquí toda una vida…
Magi: Kawaii! Kawaii! Kawaii!!
Yami: -.- ya ven… ouch… no me abraces tan fuerte!! T.T
Magi: Kawaaaaaaaaii!!
Yami: ¬¬ algo me dice que lo está haciendo a propósito… en fin! nos despedimos ya!
Hasta la próxima
Magi: un minuto… como supiste que lo estaba haciendo a propósito? O.o
Yami: u.u creo que es obvio
Magi: ya se! Tienes el collar del milenio! n.n
Yami: -.- olvídalo
Ahora sí, Matta ne! xD Y muchas gracias por sus reviews! n.n
