Primero que nada ''Como entrenar a tu dragón'' no me pertenece tampoco los personajes si no a Dreamworks y a Cressida cowell.
SEGUNDO: ¡Hola! ¿Cómo están? Como pueden ver, a pedido de ustedes, seguiré escribiendo One-shot de esta linda pareja. Serán de diferentes situaciones, luego de la segunda película. ESPERO QUE LES GUSTE Y MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO EN MI PRIMER FANFIC DE ESTA EXCELENTE TRAMA.
Esto es Berk, si… me imagino que ya saben como es mi pueblo, el clima es frio, muy bipolar, y problemático, pero los que viven aquí son muchos más complicados que eso y mucho mejores también. Han pasado 4 meses y en lo que llevo siendo jefe cada vez amo más a mi pueblo. Estamos rodeados de Dragones, eso hace que no tengamos tantos problemas como esperaba con otras islas, los queremos, convivimos con ellos y lo más importante son parte de nosotros.
Hoy me levante más temprano de lo habitual, últimamente me he dado cuenta que me falta tiempo para hacer cosas así que desde hoy comenzare a levantarme más temprano para aprovechar mi día. Me vestí y baje, tome una taza de té y salí, aun no amanecía y no había nadie despierto, fui al establo y no estaba Chimuelo, a veces el tenía que ir a cuidar a los dragones nocturnos, suspire y fui a la fragua, me quedaron unas sillas de montar pendientes ayer, entre y comencé con el trabajo.
Un rato después sentí un gruñido que reconocí apenas escuche, deje la herramienta y fui a ver. Afuera se encontraba Chimuelo muy cansado y me acerque a él.
-Hola amigo- le dije sobándole la cabeza- Una noche pesada para el Alfa ¿he?-
Él me miro con solo un ojo- ¿Por qué no vas a descansar?- lo intente empujar para que se levantara ya que estaba acostado en medio de Berk, y él me gruño respondiendo que lo haría y se levanto para luego irse al establo junto a nuestra casa.
Sacudí mis manos y volví a mi trabajo, ya había amanecido y como pocas veces en Berk hacía mucho calor, y como ahora tenía que trabajar con hierro preferí sacarme la camisa y dejarla en lugar donde no se ensuciara. Ahora sí, no puedo dejar que me interrumpan. No deje de trabajar hasta que acabe, fui a sentarme cansado y me toque el cuello, tanto estar inclinado dolía, era más fácil cuando era bajo.
Luego siento como alguien me mira de la puerta y me giro, y sonrió a ver quién es.
-Buenos días Mi'lady ¿cuánto llevas ahí? -
Se ríe y dice -Buenos días jefe- y se acerca a mí con paso lento- haaa… no tanto realmente, acabo de despertar, me preocupe a no verte conmigo estoy acostumbrada a que seas mi despertador personal- camina hasta estar atrás de la silla y comienza a darme masajes en mi cuello, ¡Dioses esta mujer tiene unas excelentes manos!- te noto tenso- dice mientras se inclina y me da un beso en la mejilla.
-Lo siento por no ir Astrid, desde hoy tendré que levantarme más temprano para cumplir mis responsabilidades- intento disculparme mientras ella sigue sobándome el cuello y para poder mirarla tiro mi cabeza hacia tras- pero te prometo que mañana iré a despertarte- le sonrió.
Ella suspira frustrada y yo gruño un poco cuando deja de masajearme.
-Hipo cada día estas peor, entiendo que seas el jefe ahora pero te estás exigiendo demasiado- Otra vez con lo mismo… siempre me dice lo mismo, ahora se coloca frente a mí con sus manos a la cintura.
-Un jefe tiene que sacrificarse por su gente- me paro del asiento quedando con nuestra verdadera diferencia de altura- Ya hemos hablado sobre esto Astrid- le digo serio.
-No, no lo hemos hecho, si realmente lo hubiéramos hecho no estarías así de cansado, con ojeras y más delgado que antes, Hipo casi no comes, solo pido que te cuides…. ¿Es mucho pedir?-
-Lo que pasa es que no entiendes-
-¡¿Qué no entiendo?!- se pone de brazos cruzados y me doy la vuelta para ordenar un poco- ¡No me ignores Hiccup Horrendous Haddock III!- no la veía pero la conocía tan bien como para saber lo enojada que estaba, y lo linda que se veía , sonreí y me di vuelta a verla e intente abrasarla pero ella se alejo.
-¡No me toques! Eres un…. Un…- Le sonreí más y ahora yo me cruce de brazos.
-¿Qué soy Mi'lady?- me acerque esta vez más lento e intento esquivar mi mirada, pero yo le sujete el mentón para que me mirara y nos fuimos acercando.
-Eres un idiot…- pero antes que terminara la frase la bese y la acerque lo que más pude a mi tomándola de la cintura y ella suspiro entre el beso y puso sus manos en mi cabello acariciándolo, y es así como nunca duran nuestras peleas, nos separamos un poco para vernos y tomar aire y seguir besándonos, hace días que no nos besábamos así, la extrañaba tanto, comienzo a besarle el cuello y luego ella me empuja de los brazos y me aparta.
-Te amo Hipo, es por eso que me preocupo por ti- me mira con esos ojos que tanto me gustan.
-Yo también a ti Astrid Hofferson, tranquila te hare caso, hare todo lo que me pidas- apuesto que ahora tengo una sonrisa de estúpido y ella me devolvió la sonrisa.
-En fin… venía a decirte que tu madre te está buscando…, nos vemos luego jefe- me besa rápido y se acerca a la salida.
-Oye… ¿No crees que deberías ponerte una camisa?- me comenta algo sonrojada y con una sonrisa burlona y luego se va. Soy un idiota se me había olvidado.
-¿Donde la deje?- la encontré y me la puse.
Me vuelvo a sentar y sacudo mi pelo. Astrid un día me va a matar.
-. Con Astrid.-
Salí de la fragua con la respiración agitada, ¡Hipo se veía tan guapo!, apenas entre y lo vi solo tenía ganas de tirarme encima de él y no soltarlo. Suspiré y me asegure que nadie me viera salir de allí ya que últimamente han circulado muchos rumores sobre nosotros, que no quieren saber…
Al no ver a nadie me pude más tranquila y comencé a caminar.
-¿Astrid?- Me sobresalto y me doy la vuelta lentamente, era Brutilda.
-Ho-hola Brutilda- le saludo.
-¿Estabas en la fragua?- me mira con ojos curiosos y burlones.
-¿Qué te hace pensar eso? – me cruzo de brazos para ser más creíble-
-No lo sé… tal vez que tu falda está mal puesta y que tienes el pelo desordenado… y estoy casi segura que Hipo se encuentra allí-
Al escucharla intento arreglarme un poco, no me había dado cuenta.
-Bueno por lo visto estoy en lo correcto ¿o no Astrid?- y comienza a reírse de mí.
Molesta me doy me día vuelta y retomo mi camino y le digo- ¿Por qué no mejor vas a molestar a Eret?-
-Eso hare- y se va riéndose y bueno… así comienzan los rumores.
¡Este es mi segundo one-shot! Espero que les haya gustado, dejen sus Comentarios, acepto de todo, total esto es para ustedes. ¡NOS LEEMOS A LA PROXIMA! Los quiere Kobato.
