Tercera semana de haber retomado nuevamente sus estudios, tercera semana de estar lejos de su familia y porque no, tercera semana de haber conocido a Brittany.
- Santi, ¿te lo tengo que repetir mil veces? Se nos hace tarde, ¿puedes levantarte?
- Aaaagh Rachel por favor, un minuto mas. Y deja de llamarme Santi, para ti soy López o Santana. – Dijo levantandose rapidamente de su cama.
- OK, López. Ah, por cierto. ¿Que piensas acerca de este viernes?
- ¿Qué hay con este viernes?
- Carajo! ¿En que mundo vives? Este viernes Mercedes dará una mega fiesta en su casa ya que supuestamente sus padres se fueron a Hawai. Van a ir todos y con todos me refiero a TODOS.
- No lo se Hobbit, no me gustan ese tipo de fiestas...pensándolo bien, preferiría quedarme aquí estudiando. Sí, eso haré. – Dijo Santana guiñándole un ojo a su amiga mientras arreglaba su pelo.
- Ay vamos, deja de ser tan aburrida! Por favor, debemos ir!
. Solo diré que lo pensare, ¿Esta bien? Ahora vamos, se nos hace tarde.
Lengua y Matemáticas pasaron volando, se estaba acostumbrando al ritmo de su nueva universidad. A veces pensaba que después de todo no iba a ser tan malo. Rachel era una buena chica y compartir habitación con ella a veces podía ser irritante pero le gustaba, aunque nunca se lo admitiría, no quería aumentarle más el ego.
Dirigiéndose al baño de chicas para poder estar mas tranquila y llamar a Quinn...Santana escuchó sonidos que prevenían de uno de los sanitarios. Parecía una mezcla entre risas, besos y susurros. Intentó acercarse más y se dio cuenta que la cuarta puerta del baño estaba por abrirse, decidió esconderse rapidamente.
Para su sorpresa, era Brittany quien estaba ahí ¿pero con quién? Ni siquiera se dio el privilegio de pensarlo, ya que vio con sus propios ojos como salía atrás de ella un muchacho rubio al cual Santana supuso, debería ser del equipo de Futbol.
Celos, asco y desprecio. ¿Por qué sentía eso? De la única cosa que estaba segura era de que sentir algo por aquella rubia no era correcto.
"Esta mal, ¿que mierda estas haciendo López?" – Se reprochaba - ¿En serio? Espiar a esa chica y luego tener ganas de matar al chico que la acompañaba ¿solo por el hecho de que estaba con ella?
Toda la semana trató de no darle mucha importancia al tema, se trataba de convencer a si misma que era solo un capricho mas, que no podia sentir nada mas por ella.
- Rachel, hace dos horas que estas en el maldito baño ¿Puedes salir? Juro que tirare la puerta. – Santana golpeaba con todas sus fuerzas, hacía más de veinte minutos que estaba esperando y ya perdía toda la paciencia.
- Mira, a menos que me digas que aceptas ir conmigo esta noche a la fiesta, te dejo entrar. – Propuso la pequeña diva.
- ¿¡Que! ¿Perdiste la cabeza?
- OK, sigue esperando o ve al baño del séptimo piso- Gritó a todo pulmón.
- Aghhh, dios. Dime una razón, solo una, por la que deba ir – Cuestionó Santana
- Mm... buena música, alcohol y... ¿ya nombre el alcohol?
- Haber, ¿que me perdí y donde esta la Rachel que conozco?
- Sigue estando aquí pero quiere divertirse.
- OK Hobbit, iremos, supongo que necesitamos un poco de eso.
Santana llevaba un pantalón y una chaqueta de cuero negra mientras que Rachel había optado por un vestido. Se podia diferenciar sus estilos y su carácter. Eran muy diferentes pero tenían ese "algo" que las unía.
La fiesta era un descontrol. La casa de Mercedes era enorme, la música estaba a todo volumen y el alcohol tanto como la droga emanaban su olor a metros de distancia.
- Brittany cálmate! Deja de tomar! – Decía a la rubia, tratando de hacerse oír entre todo el murmullo y la música.
- Mercedes, que aburrida, es tu fiesta! Diviértete! wuuuuujuuu! – Contestó Brittany mientras tomaba otro vaso de tequila.
- Dios santo, Sugar por favor, cuida de ella. Yo voy a controlar como están las cosas en el jardín. Si? – Rogó Mercedes.
- No hay problema, ve tranquila. – Dijo mintiendo, Sugar era la menos indicada para cuidar a su amiga, ya que ella también había tomado y el alcohol le estaba haciendo efecto.
- Britt ...
- ¿Sabias que los tiburones son delfines gays? – Pregunto Brittany riendo mientras dejaba el vaso, ya sin contenido de alcohol, sobre la mesada del bar.
- Ay dios, deja de tomar si? Vamos a bailar. – Propuso mientras tomaba de la mano a Brittany, apartándola de la barra y las bebidas.
Mientras tanto Rachel y Santana estaban en el jardín observando a dos chicos que estaban discutiendo.
- No puedo creer cuan entupido puede llegar a ser un chico cuando esta ebrio.
- Tienes toda la razón López.
- ¿Que hay acerca de ti Berry? ¿No tienes novio?
- No, nunca. Estoy muy lejos de eso.
- No me digas que eres lesbiana.
- Pues, no, he tenido novios. – Hizo una pausa, mirando al cielo, que reflejaba luna llena esa noche. – Pero...creo...que una vez me enamoré de una chica. Igual es una historia que te contaré otro día.
- OK, me asustas ahora. Solo te pido que no te enamores de mí. – Dijo riendo, mientras tomaba un sorbo de su trago.
- Tranquila, eres linda pero no eres mi tipo.
- Me alegra escucharlo...aparte...
- Espera – Rachel interrumpió - ¿Esa no es Brittany?
- Dios... –Santana apenas respiro, Brittany estaba prácticamente con un short y solo un top arriba que apenas dejaba a la imaginación su perfecto abdomen, bailando arriba de una mesa y todos alrededor de ella. No podía dejar de mirar la manera en que se movía, su cuerpo iba en perfecta sintonía con la música. – "Mierda ¿Cómo hace para ser tan hermosa? Debería ser ilegal" – Pensaba.
- Es linda, ¿no lo crees? – Rachel la saco de sus pensamientos
- Si, lo es. – Contesto cortante, no quería hablar de Brittany y menos con Rachel.
- Todos los chicos de aquí mueren por ella, pero ninguno es lo suficientemente bueno para su nivel...
- Quieres decir que nunca ha estado con ningún chico?
- Si, por supuesto que ha estado. Y con mas de los que piensas, pero nunca ha sido nada serio.
Por supuesto que Santana creía que ningún chico podría merecerla. Ella era demasiado buena para ser verdad.
- Y Mike se me declaro! – Brittany dijo eufórica
- ¿Que? Oh dios, te odio. ¿Qué le dijiste? – Preguntó su amiga, llena de curiosidad.
- Es un chico estúpido, obvio que le dije que no. Aparte puedo tener a quien quiera.
- Woo wow woo, calmate Britney Spears. Creo que se te subieron los humos a la cabeza amor.
- Por favor, admitámoslo. Todos los chicos de la escuela están enamorados de mi, hasta posiblemente hayan chicas que lo estén también.
- ¿De verdad crees que podrías enamorar a quien quieras? – Cuestiono en forma burlesca.
- ¿Esa es una pregunta?
- ¿Quieres apostar? – Pregunto Sugar con una sonrisa pícara
- Escúpelo. – Acepto la rubia mientras se apoyaba contra la pared de la puerta.
- Una persona, tienes que enamorar en menos de 3 meses a quien yo elija.
- Me parece bien – Contestó sin ninguna importancia alguna.
- Y no importa el sexo.
- Ok OK, detente. Ni que fuera lesbiana.
- Has dicho que puedes enamorar mujeres. ¿Ahora te echas para atrás Pierce?
- No, nunca. Dime la persona.
- Ok, déjame pensar... - Sugar miró por todo el lugar - ¡Bingo! , esa chica. – Dijo señalando hacia donde se encontraba la afortunada.
- ¿Ella? , ni siquiera sé su nombre.
- Entonces ve y pregúntaselo boba.
La rubia camino hacia la persona que su amiga le había señalado.
- Hola, soy Brittany Pierce. Mucho gusto.
- Pero si ya me conoces – Dijo Rachel, un tanto sorprendida de que alguien tan popular como Brittany se le acercara.
- Perdón, pero le preguntaba a ella. – Contesto posando sus ojos azules en la mirada perdida de la otra chica.
- López, Santana Lopez. – Contesto la latina apenas pudiendo articular esas palabras, los ojos de Brittany la penetraban de tal manera que se sentía totalmente vulnerable ante ella.
