Advertencia: No soy Namori y tampoco formo parte de Capcom, así que no cuento con los derechos de Yuruyuri y Resident Evil, pero al menos quisiera contar con sus reviews :)
Lo básico en el survival
Ayano miraba por la ventana del almacén que se encontraba al lado del gimnasio, comprobando que los zombies se alejaran lo suficiente como para poder avanzar. Por cosas de milagro había logrado salir de aquel caos inicial y se había refugiado en el almacén para descansar un momento, asimilar lo que estaba pasando y conseguir armas que pudiesen serle de utilidad. Ya era el momento y se aleja a paso normal de la ventana, presta a continuar su camino.
-Ya es hora, nos tenemos que ir de aquí- sentencia mientras tomaba una pistola que había encontrado entre las cosas del almacén.
-¿¡QUÉ!?- replica Hiro Takaoka que tenía un gesto algo histérico- ¿De qué crees que estás hablando? ¡Acaban de devorar a todas mis amigas allá afuera! ¿Cómo pretendes decirme que salga otra vez?
-Siento mucho la muerte de ellas- responde Ayano tratando de no desesperarse igual que Hiro-, pero por si no lo sabes, casi todas las estudiantes de Nanamori están muertas y no hay manera de que simplemente las revivamos, ni hay manera tampoco de que sobrevivamos si nos quedamos aquí.
-¡NO! Yo no me iré a ningún lado- Hiro retrocede unos cuantos pasos como si viera en Ayano un monstruo-. Prefiero morirme de hambre aquí antes de permitir que me devoren esos monstruos ¡ASÍ QUE DÉJAME EN PAZ!- Hiro corre lo más rápido que puede y escapa del alcance de Ayano que intentaba detenerla. Culmina su huida encerrándose dentro de un enorme cajón que se encontraba en una esquina del almacén y se asegura que Ayano no pudiera abrirlo.
-Maldición...- Ayano golpea la puerta del cajón antes de desistir en su intento y mira por un momento como si así Hiro se fuese a salir por su cuenta- "No puedo quedarme más aquí. Toshino Kyouko y las demás están ahí afuera y tengo que buscarlas"- desiste de intentar que Hiro entrara en razón y la abandonó.
Lo primero sería encontrar las llaves del almacén, ella en efecto sabía dónde encontrarlas ya que por ser vicepresidenta del consejo estudiantil era prioritario saber siempre de los instrumentos que había en la escuela. No tomaría tiempo encontrar esa llave, iba a salir.
Gimnasio exterior
Puede que Ayano tuviese poco tiempo de haberse encerrado en el almacén, pero el caos que encontró apenas salió era absoluto. Los zombies habían destruido todo cuanto habían encontrado. Barricadas hechas de mesas, sillas, obstáculos de carrera, potros de gimnasia, trípodes de varias asignaturas, libros, escritorios, todo ello había sido derribado o estaba siendo consumido por el fuego. Ayano sentía que el mundo había llegado a su fin ante lo que veía. Debía apurarse si enserio deseaba volver a ver viva a Kyouko.
En este punto empieza lo básico de la supervivencia en un apocalipsis zombie: siempre disparar a la cabeza. Ayano no se iba a aventurar a ir fuera del manual de supervivencia porque aún era nueva en esta clase de horripilantes experiencias y corría un gran peligro ante el más mínimo error.
Dentro de la escuela
Si afuera era un caos, no se podía desmeritar adentro del edificio principal. Ayano tenía que disparar con mayor frecuencia y en ocasiones debía retroceder para poder cargar la pistola sin problemas. No había traído muchas balas y ya se estaban agotando.
-Rayos ¿Dónde te encuentras, Toshino Kyouko?
Ayano se encuentra con la puerta que daba al salón de teatro. Tal vez allí podría haber alguien que se haya refugiado, o tal vez podría encontrar armas para así estar lista un poco más, tal vez esté la misma Kyouko. Ayano no lo duda más y se dispone a abrir la puerta, sin imaginarse hasta que toca el pomo de la puerta que allí habían más zombies.
La joven tsundere es tomada por sorpresa cuando el mismo director de la secundaria Nanamori abre de golpe la puerta y sale corriendo de allí, perseguido por un grupo de zombies que pronto detectan a Ayano y desvían su persecución hacia ella. Todos los zombies eran las chicas que solían formar parte del club de teatro, y francamente Ayano no sentía que tuviera gracia alguna tener que matar a todas esas chicas, algunas de ellas incluso fueron sus compañeras de clase, pero eso había quedado en el olvido más miserable posible. Esas chicas ya ni eran humanas. Ayano les dispara con dolor pero también con decisión.
-Perdónenme, pero ustedes se habían convertido en zombies y no me quedó otra opción. Seguro que debo ser una pésima vicepresidenta por permitir algo así...
No había nada que se pudiera hacer. No hay nada en ningún manual de supervivencia en un apocalipsis zombie que diga cómo lograr que tus amigos y conocidos regresen a la normalidad. Una vez que el paso de humano a zombie se da, ya no hay vuelta atrás por más que se desee.
Ayano se encuentra con que dentro del salón del club de teatro había una escopeta y algunas balas tanto para la nueva arma de Ayano como para la pistola. Las toma sin más preámbulo y carga una vez más la pistola antes de continuar su camino, aunque ahora también le intrigaba saber adónde habrá ido el director. Esperaba poder encontrarlo vivo, mientras más sobrevivan será más posible sobrellevar aquella catástrofe.
Antes de irse, Ayano se encuentra una pequeña botella llena de gasolina. No sabía para qué, pero imaginaba que en algún momento le sería de importancia, por lo que lo toma y continúa su camino.
En otro lado de la escuela
Ayano aniquilaba los zombies uno por uno, siempre usando la pistola en caso que ocurriese alguna emergencia en el que tuviera que usar la escopeta. Siempre es importante dejar las armas buenas para los momentos apremiantes.
Por el momento Ayano no encuentra nada inusual ni más grande o peligroso que los zombies, y francamente estaba agradecida de no encontrarlo.
-¡NOOOOOOOOOOOO!
Ayano se estremece al oír tal grito. Corre hacia su fuente, rogando que no fuera Kyouko quien desgarraba el aire con tal alarido.
-¡Ahí voy, aguanta!
Logra llegar, pero tarde. No era Kyouko, pero eso no evitó que lamentara no haberlo logrado. Tiene que disparar a los zombies que se habían percatado de su presencia y como siempre procura dar directamente en la cabeza. No fue difícil, ahora podía lamentar la muerte de la joven que cayó, al igual que muchas otras antes de ella.
Ayano continúa, aún con su corazón latiendo a mil por minuto.
Más adelante
Esta vez no parecía que hubieran obstáculos en el camino de nuestra joven tsundere, pero las alarmas suenan al escuchar disparos más adelante, por lo que emprende la carrera y se encuentra con que el director estaba enfrentándose a tres zombies al mismo tiempo.
-Tengo que ayudarlo.
Ayano da un salto para estar en el lugar, justo en el momento en que el director huye nuevamente después de lograr deshacerse de sólo un zombie, dejando los otros dos ante Ayano.
Tenía ganas de reprender al director por abandonarla justo en el momento en que ella venía a ayudar, pero Ayano no tenía tiempo para ello. Dispara a los zombies que se le estaban acercando y logra derrotarlos. Esta vez iba a verse la cara con el director. Más adelante se encuentra el salón de matemáticas y lo más probable es que allí fuera lo suficientemente seguro como para que el director no siguiera huyendo. Guarda su pistola sin bajar la guardia y se dirige directamente a la puerta.
CONTINUARÁ...
Aquí termina la segunda parte de esta versión Yuruyuri de uno de mis videojuegos favoritos, de hecho fue el primero de terror que llegué a jugar. Aún hoy en día me sigue encantando y no me pierdo la oportunidad de saber lo que se siente en la actualidad un videojuego que no te regala balas, dinero ni vida cada vez que derrotas a un enemigo :p. Sólo subiré un capi más antes de iniciar con el especial que los expertos en RE3 conocen muy bien. Sólo esperen un poco.
Hasta otra
