Aviso que hay lenguaje fuerte y Rapefic

""…"" = Citas.

Negrita = pensamientos Sesshomaru.

Cursiva (excepto en dialogo de Rin)= Instinto de Sesshomaru

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Capítulo dos

Palabras feas

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No había ido a buscarla, ella por su propio pie fue la que acudió.

Magullada, aquella niña loca, se frotaba contra él.

Apenas unos minutos después estaba peleando con aquel pesado que se hacía llamar su sirviente, atormentándolo.

¿No tenía suficiente con atormentarlo a él?

Miró hacia el horizonte tratando se pensar que hacer con ella. Si matarla o follársela; o follársela y luego matarla; o follársela, simplemente.

Llegó a la conclusión de que lo último era lo más conveniente, porque matarla solo podía hacerlo una vez mientras que lo otro lo podía alargar hasta el infinito.

Podía follársela hasta matarla.

Me gusta el rumbo que toman tus pensamientos, Sesshomaru.

Cállate.

¿Qué crees que pasaría si ella supiera lo que piensas?

Bobadas. No lo puede saber.

Ella no, pero me temo que él sí.

Desvió la vista en dirección al prado, a los ojos desorbitados que le contemplaban con incredulidad.

― ¿Qué le ocurre, señor Jaken? Se le va a caer la baba de tanto mirar al señor Sesshomaru con la boca abierta ― rió despreocupada.

― Ca… Callate, niña ― Jaken se volvió hacia su amo y reiteró, endureciendo la mirada de forma premeditada ― Niña.

¿Lo reprendía? ¿Él? Impensable. Estuvo a punto de reír. Jamás lo habría imaginado.

Volvió a su horizonte, a sus pensamientos oscuros e insanos. Que escuchara, si quería. Imaginar que hacía aquello era su único consuelo. Y sus imágenes eran tan vívidas que salpicaban.

""Imagíname: no puedo existir si no me imaginas.""

― ¡Señor Jaken! ¿Está bien? Menudo trompazo. ¿Con que se ha tropezado?

― Con los pensamientos retorcidos de alguien.

Inaudito. ¿Es el mismo pesado que besa el suelo que yo piso?

― ¿Está leyendo la mente del señor Sesshomaru? ― preguntó con su voz inocente ― ¿Y en piensa? Por favor, dígamelo.

― No quieras saberlo. Es retorcido.

― ¿Es picante?

¿Qué ha sido eso?

Es una niña pícara. Qué gran descubrimiento.

Imposible.

¿Por qué? Mírala, se insinúa, se contonea. Nos lo muestra todo. Lo único que le falta es lanzarse sobre nosotros.

Tu cháchara me aburre.

¿No me digas que vas a conformarte con imaginarlo pudiendo hacerlo?

Te callas.

La quiero. Me la quiero beneficiar y creo que no soy el único. Igual ya lo ha hecho, Sesshomaru. Mírala. Seguro que ya lo ha hecho.

Basta. Eso no es cierto, es virgen.

Comprobémoslo y ocupémonos de ello.

…""Ningún hombre logra jamás el crimen perfecto; el azar, sin embargo, puede lograrlo.""…

Nos mira, ligeramente sorprendida. Su piel chorrea agua cristalina.

Sus brazos finos y flexibles no nos ocultan sus secretos se limitan a apartar el agua durante su avance. Hacia nosotros.

― Señor Sesshomaru ― su voz sibilante estaba cargada de promesas veladas.

· Imposible ·

Se ríe al tropezar con una piedra mientras sale del rió y apoya su mano sobre nuestro pecho mientras no deja de mirarnos, anhelante.

· Maldita niña impúdica. Le daré tal bofetada que le arrancaré la cabeza ·

― ¿Qué crees que haces?

Deliciosa.

· Tú cállate ·

Sonríe de forma relajada, y luego estalla en carcajadas.

― ¿Qué es tan divertido?

Que rudo. Cualquiera diría que vas a matarla, Sesshomaru.

· Lo estoy considerando ·

― ¿Qué ocurre, señor Sesshomaru? ¿Le da pena mirarme?

· Descarada ·

― A propósito. Va a matar al señor Jaken de un infarto si no deja de pensar obscenidades.

· Insolente ·

― ¿Y qué piensas hacer al respecto?

Buen movimiento.

― ¿Puedo hacer algo?

Otra vez ese tono inocente. Es un monstruo.

Tomo su mano con la nuestra y la llevo a nuestro punto caliente…

¿¡Qué crees que haces, insolente!?

Te estas reprochando a ti mismo, Sesshomaru.

¡No he sido yo quien ha hecho eso!

Ni serás tú quien diga esto.

― ¿Puedes hacer algo?

Nos acaricia por encima de la hakama mordiéndose el labio.

Esto promete.

― Creo que sí.

Su cerebro se desconecta durante unos segundos, ni siquiera sabe porque ha dejado que ese cometa tal blasfemia, pero encontrar colaboración en ella era algo que jamás hubiera esperado.

― ¿No quiere jugar conmigo, señor Sesshomaru?

La madre que la parió. Yo la mato.

― ¿Has jugado con otros antes?

¿Celos? Parece que si tienes en cuenta mis consideraciones después de todo.

Normal, no te callas. Tus tonterías me están afectando.

Y haz que esa niña quite la mano de ahí o la estrello contra la pared.

¿Y por qué no lo haces tu mismo?

― Podría ser, tal vez alguna que otra vez. Me aburro mucho en la aldea y soy popular entre los chicos. Tienen las manos muy, muy largas, ¿sabe, señor Sesshomaru? Pero romperme y hacerme sangrar, es su privilegio, mi señor.

Encajó las mandíbulas.

¿Cómo definirlo?

Solo queríamos asustarla y nos encontramos con tan deliciosa proposición. ¿Qué vas a hacer, Sesshomaru?

― Será un placer ejercer mi privilegio.

¿Sorpresa? ¿Le sorprende que aceptes? Y su cuerpo tiembla. Huele a miedo.

Vaya, era un farol.

― No se hacer muchas cosas, pero si usted me tiene paciencia, quizás yo...

Justo cuando se nos había reventado la burbuja… Mira como se muerde el labio…Uhm… Yo sabría muy bien que hacer con esa boca.

Me llenas Rin y yo voy a llenarte a ti. Voy a colmarte de mí hasta decir basta.

― Voy a follarte hasta matarte.

― Que palabra más fea, señor Sesshomaru. ¿Por qué ha dicho algo así?

Mira que eres… La has asustado. Le tiembla la voz y retrocede alejándose de nosotros. Te has lucido, Sesshomaru.

Pues si cree que se va a ir sin más, está muy equivocada.

― ¿A dónde crees que vas?

Pobrecilla, no le hables así. Está tan asustada.

― El señor Sesshomaru me da miedo.

Nos teme.

Hace bien.

Se lanza contra ella y Rin se resiste. Es tan inútil como luchar contra la propia muerte.

¡Señor Sesshomaru! ― Grita aterrada, aún no llora, pero pronto lo hará. ― Lo siento mucho, muchísimo. Solo era un juego. ― le dice mientras sus garras destrozan el ligero kimono ― Mika y Sayuri me dijeron que dijera todas esas cosas. ― su voz se estrangula y grita cuando la boca del Lord se cierra sobre la piel cremosa de sus pechos ― L…Lo siento… por favor… po… por favor ¡Basta! ― un grito estrangulado, aterrador y su cuerpo se sacude presa del miedo. ― No… por favor, señor Sesshomaru ― su boca voraz la silencia por un momento, pero ella libera sus labios apartando la cara ― No, no, no… espere. ¡Soy virgen! ¡Aún soy virgen! ― grita desesperada cuando le siente en su entrada, pujando.

Un grito desgarrador sale de su pecho al ser despojada de su pureza tan bruscamente.

¡Ayyy! ¡Como duele! ¡Duele muchísimo!

Él la embiste contra las rocas, la muerde y su cuerpo se abandona a sus deseos habiendo perdido ya la batalla.

El ritmo se acelera, las acometidas se hacen más profundas y al fin se percata de a donde se dirige su ansia. Va a acabar. Lo hará dentro de ella.

No… No…señor Sesshomaru. No lo haga dentro de mí… No dentro de mí… Dentro de mi no… Dentro de mi no…

Y la llena con su semilla ardiente, embistiéndola con furia, clavándose en lo más profundo para que se extienda por sus entrañas.

"Y aquí la tengo, al fin; sudada, boqueando, con los ojos vueltos, agotados y oliendo a mí por todos lados."

Pensó irónico el instinto cruel de Sesshomaru.

Gracias por los rewiews

Nagisa-chan*, Black urora*, saranghee, Dreemers623

No me esperaba ninguno, la verdad xD

No iba a publicarlo. Tengo un montón de estos por ahí (esos dan miedo. Me doy miedo a mi misma xD), pero como son tan fuertecillos, me da cosilla.

Si os fijáis lo hago así para ponerme un poco en el punto de vista de Sesshomaru e influenciada por algunas historias que he leído que me lo ponen a fornicar como loco con mujeres yokai y le atribuyen harenes y toda la pesca. Leed a ReyMayo. Hay una parte en su fanfic que me impactó considerablemente en el mejor de los sentidos. Se clavo en mi fibra caliente… Uhm… decid, "caliente", uhm, es tan erótico. A mi me parece muy lógico, la verdad. Yo también tendría harenes si pudiera XDD Y claro el no va a decir " Le hago el amor o la mato." No me cuadra. No lo veo realista. Siempre ha negado que tenga sentimientos y creo que se lo niega hasta a él mismo. Es un tío frío con un lado tierno, pero ante todo es un personaje frío, rudo, metódico, calculador y orgulloso, es un tío que le gusta ver como te derrites, que se entrega mientras que tú te entregues, es intenso, es alguien que te folla duro y se queda a gusto.

Oh my…

Todo esto es una locura que me ha ido saliendo y lo estoy desahogando aquí, porque no quiero que se me vaya la mano en Lo más natural del mundo. Que soy muy capaz y creo que ya se me ha ido xD

Espero que os guste.

A mi me gusta mucho este tipo de Sesshomaru, que es rudo a la vez que tierno y maravillosamente bipolar y que de ser un témpano la niña lo va derritiendo, hasta ser un témpano perdidamente enamorado. :D

Nagisa-chan, yo tampoco entiendo nada, es algo que me va saliendo. Estoy taaan enferma xD

Black urora mía de mis carnes y mis entretelas (vamos, una forma gitana de decirte que te adoro xD)

Te pongo el argumento. Pero no me he basado en la historia del libro en sí, si no en citas de este. No voy a seguir el libro al pie de la letra, ya te digo que no me gustan los dramas. Ademas Sesshomaru no quiere a Rin como Humbert a Lolita, he cogido un toque del aire de Lolita para Rin, nada más y ese desespero que siente humbert por ella al verla por primera vez.

Buscad en youtube Lolita 1997 la película y veréis a lo que me refiero. Ese aire descarado de las adolescentes. Creo que Sesshomaru jamás ha tenido que enfrentarse al despertar de las hormonas de una chica, y eso de que Rin se le tire encima me encanta. Y es que es tan ingenua, tan tierna. Eso ya lo veréis en el siguiente. Os aseguro que os reiréis.

Como profesor, Humbert Humbert deja Europa por los Estados Unidos de América y alquila una habitación en la casa de Charlotte Haze después de conocerla a ella y a su hija Dolores mientras tomaban el sol en el jardín. Dolores tiene doce años y le dicen, de manera cariñosa, «Lo» o «Lolita». Su madre Charlotte es una viuda solitaria y se convierte inconscientemente en el enlace de Humbert con su hija. En poco tiempo, Charlotte se casa con Humbert. Un día, Charlotte encuentra el diario de su nuevo marido, lleno de confesiones de su obsesión con Dolores y de su desengaño con su nueva mujer. Ella, enfadada y triste, sale de casa rápidamente y muere atropellada.

Humbert queda entonces como legítimo encargado de la joven Lolita con la que convive durante un tiempo en el que aumentan sus deseos de poseerla. Humbert comienza a viajar por todo ., de motel en motel, acompañado por Lolita, con la que se ayunta. Esto empieza tras una serie de intentos por parte Humbert que queda sorprendido cuando se da cuenta de que Lolita había descubierto ya algunos de los secretos del sexo en un campamento, el campamento Q., esa letra coincide con la inicial del apellido de Quilty. Clare Quilty, un depravado artista, acaba con la relación cuando convence a Lolita para dejar a Humbert y escaparse con él.

Al final de la novela, cuando Humbert se encuentra de manera fugaz con Lolita, solo lo hace para darle el dinero que ella le había pedido para poder empezar desde cero ella y su nuevo marido, en Alaska. Entonces es cuando Humbert comprende que aún desea a Lolita, no solo por la atracción sexual que sentía por esta clase de mujeres, sino porque él está realmente enamorado de ella. Humbert, como forma de redimirse y vengar los sufrimientos pasados de Lolita, decide asesinar a Clare Quilty. La novela culmina con un episodio de violencia refinada. De acuerdo con el prólogo de la novela, Humbert morirá de trombosis en la cárcel después de escribir su historia; mientras Lolita lo hará al dar a luz a un niño en la Navidad de ese mismo año.