Hola de nuevo, no me he podido contener y he decidido subir otro capítulo. Allá va.
- Te fuiste –me recrimina Lauren.
- Veo que tienes una nueva bonita casa –intento evitar la conversación con ironía.
- No sabes lo que he pasado para conseguirla. Estaba esclavizada en la Luz.
- Y ahora estás en la Oscuridad.
- Ahora soy libre.
- No, no lo eres.
- ¡Era su mascota! La mascota del Ash.
- Lauren, las Ninfas del desierto africano me necesitaban. Estaban siendo cazadas y exhibidas.
- Lo sé, pero te fuiste.
- Te dije que vinieses conmigo –estaba consiguiendo cabrearme.
- Te dije que me quería quedar cerca de Nadia.
- Siempre que te llamaba me decías que todo iba bien, perfecto, que habías conocido a Bo, que Nadia no había despertado pero que tenías esperanzas de conseguirlo.
- Lo hice. Lo conseguí.
- ¿Y dónde está ahora?
- Bo tuvo que matarla. Se volvió loca.
- Lo siento. Tendrías que haberme avisado. Sabes que hubiese vuelto en segundos.
- Las Ninfas te necesitaban –me reprocha Lauren.
- La familia es lo primero. Te pedí que vinieras conmigo.
- Te fuiste, Lena.
- Te quedaste, Lauren.
- ¡No soy como tú! No todos los Faes se toman bien que los conozca. Soy humana.
- Eres mi hermana y si me hubieses dicho lo del Ash…
- ¿Qué? ¿Lo hubieses matado?
- Con mis propias manos –aseguro.
- Si lo haces, significará que te pones de parte de la Morrigan.
- No, significará que con mi familia no se mete nadie. Deberías haberme avisado de lo que estaba pasando, no mentirme.
- Te fuiste, Lena.
- Ni se te ocurra, no hagas que yo parezca la culpable en este asunto porque…Querías estudiar medicina, ciencias y te lo di. Querías estudiar a los Faes, te di mi sangre, mis cabellos, piel…Me dijiste que querías estar cerca de otros Faes y te conseguí un laboratorío con los de la Luz a cambio de servicios médicos. Te lo di todo, Lauren. Todo con tal de que no acabases con los de la Oscuridad. No me contaste lo que pasaba y ahora intentas hacerme quedar como mala. No, no lo hagas.
- ¡Eres mi hermana pequeña! –me grita.
- Pero soy más poderosa de lo que parece. ¡Maldita sea, Lauren! Puedo desintegrar este puto mundo con solo chasquear los dedos.
- Oye, no hables así. Tienes razón, no debí mentirte. Tenía que haberte contado que los Faes de la Luz me tenían como mascota pero es que no quiero depender de ti toda la vida.
- No es depender, es pedir ayuda. Es lo que hacen las hermanas, se ayudan. Sé que no debí dejarte sola pero no puedo dejar que los Faes mueran a manos de los humanos. Pero también tengo que proteger a la única familia que me queda aunque no quiera.
Lauren me abraza entre lagrimas. Estoy tan arrepentida de haberla dejado sola que me siento impotente después de todo lo que me ha contado sobre su pasado con los Faes de la Luz pero también estoy enfada porque lo único que no quería que le pasara, le ha pasado. Ahora está con los de la Oscuridad.
- Por fin soy libre –me dice.
- Espero que por lo menos te traten bien y si no…
- Te lo diré –me interrumpe –Esta vez lo haré, te lo prometo.
- Vaya, si es mi Fae favorito –la Morrigan entra por la puerta –¿Interrumpo un bonito reencuentro familiar? Como has podido comprobar, tu hermana ahora es de los nuestro. Con sus condiciones, por supuesto.
- Evony –sonrío irónicamente –Ya estabas tardando en aparecer.
- Yo también me alegro de verte, Lena. Lauren, ahora que somos tan amigas, deberías haberme avisado de que tu querida hermanita está aquí.
Hay algo diferente en ella. ¿Camina distinto? No, no parece ser eso. Lo entiendo todo cuando se acerca a nosotras.
- Eres humana –digo –¿Cómo es eso?
- Cortesía de tu hermana –responde –Digamos que nos unimos mucho y me engañó pero no le guardo rencor.
- Bien hecho –miro a Lauren y asiento –Siempre has sido la lista.
- Gracias, fue fácil. ¿Qué quieres, Evony?
- Que me devuelvas mi poder.
- No lo haré. Lo siento pero no quiero que me derritas.
- No te voy a derretir, Lauren. Somos amigas, ¿recuerdas?
- El problema es que no confío en ti.
Me hace gracia ver como mi hermana se las devuelve todas. Al final, Evony acaba rindiéndose e intenta cambiar de tema pero Lauren sigue atacándola.
- Toc, toc –Tamsin asoma la cabeza por la puerta tímidamente –Vengo a hablar con Lena.
- Pasa, rubita –le digo –O mejor salgo yo. Parece que esto va para largo.
Me dirijo hacia la salida y la Valquiria me espera en la entrada. Cierro la puerta al salir y oigo la risa de Lauren dentro.
- Parece que se lo pasan bien –comenta Tamsin inocentemente.
- Puede que mi hermana sí –le sonrío –Bueno, ¿de qué quieres hablar?
- Soy de la Oscuridad. Según lo que me ha dicho Dyson, no podré ayudarte. No soy pura e inocente. Soy mala y cruel.
- Eso lo juzgaré yo, bonita –me río.
Tamsin agacha la cabeza y se pone roja. Me divierte. Puedo ver lo inocente que es a kilómetros de distancia.
- La Oscuridad no te hace malo, son tus actos.
- Pero Bo me odiaba y creo que es porque soy de la Oscuridad –dice con gesto triste –Bueno, en realidad no me odia pero creo que antes sí.
- Sería porque eres rubia –bromeo.
- No sé qué responder a eso. En fin, ¿qué más tengo que hacer? Porque lo de renacida ya está. Tengo alas ¿sabes?
- Mmm…alas ¿eh? Deben de ser preciosas. Lo otro que tienes que hacer debe salir de ti. Solo una cosa. ¿Sabes por qué tienes que ayudarme tú?
- ¿Por qué soy rubia?
- Esa ha sido buena –me río –Pero no. Es porque eres una Valquiria y puedes entrar al Valhalla. También hay un problema. Me debilito mucho cuando traigo a alguien de vuelta. Necesitaré que, en el momento que entres allí, estés segura de quién escoges traer de vuelta y tu propio poder de infligir duda no te confunda. La última vez que lo intenté, la Valquiria no estaba prepara, trajo de vuelta a un gladiador romano y casi muero. No se lo digas a Lauren.
- Entonces, ¿solo podré traer a Kenzi o a Hale?
- Exacto pero no te preocupes. Solo será uno pero en unas semanas podremos repetirlo.
- Eso está bien. ¿Cuándo lo hacemos?
- Relájate, rubita. Primero tenemos que conseguir un estado mental y físico fuerte y una unión especial. Y yo te acabo de decir la cosa que no podía decir. Soy idiota.
- No, no lo eres. No importa que me lo hayas dicho.
- Solo que tiene que ser de verdad.
- Entiendo. Intentaré dejarme llevar y espero que pronto consigamos esa unión.
Es más inocente de lo que pensaba. Espero que siga así y no se dé cuenta de que vamos a tener que hacer cosas de las que más tarde se arrepentirá. Ojalá, pueda mirarme a los ojos cuando los traigamos de vuelta.
Espero que os haya gustado. Quisiera dar las gracias a Mari Paz por ser el primer comentario. Muchísimas gracias por el apoyo y espero que haya quedado bien explicado el tema de la esclavitud de Lauren. Dejad reviews si queréis, nadie os obliga (os derretiré si no lo hacéis) JAJA, es broma.
