Capítulo 1
Sus pasos eran más lentos el día el hoy. En el camino a la escuela no había dejado de pensar en una persona. Una persona sumamente importante para ella que ahora era solo un recuerdo que prometió jamás olvidar. Alguien que decidió sacrificarse y reescribir un mundo en donde las Puellas Magis no tengan que sufrir el horrible destino de convertirse en los espectros contra los que habían luchados. Las brujas.
Pero ahora eso ya no existe. La ley "Madoka" provocaba que a partir de la Soul Gem se oscureciera totalmente serías llevada por la ley del ciclo y pudieras descansar en paz.
Todo para ayudar a los demás. Tuvo que sacrificarse provocando en consecuencia que todo el mundo la olvidara.
A excepción de ella. Homura. Que se prometió a si misma que no importara lo que pasara, ella jamás se olvidaría de Madoka y pelearía solo por ella. Teniendo que vivir en esta nueva vida sin su presencia.
Su relación con Mami y Kyoko en esta línea de tiempo definitiva no podía definirla como "amistosa" pero si podía llamarlas sin dudarlo sus aliadas. Juntas luchaban contra los demonios que surgían de las sombras de su ciudad Mitakihara. Últimamente la onda de demonios había crecido mucho más en diferentes lugares alejados entre sí provocando que tuvieran que separarse en varias ocasiones para poder acabar con ellos. Eso fue justamente lo que había sucedido anoche. Una onda de demonios había surgido cerca de la estación del trenes muy alejado de su ubicación y Kyoko, de manera prepotente decidió sin darle tiempo a las demás de considerarlo de ir por su cuenta para acabar con todos ellos. La pelinegra sinceramente pensó que no podría conseguirlo pero aún así decidió que Kyoko asumiera su responsabilidades ante sus decisiones. Por suerte para ambas la onda de demonios fue destruida logrando así que otra noche concluyera para ellas con sus Soul Gem purificadas.
Ya todo era una rutina para ella. Escuela, cazar demonios, escuela, cazar demonios y de vez en cuando compartir una taza de té en la casa de Mami junto a la glotona de Kyoko.
Miró al cielo y sonrió de lado. Tal parecer Madoka estableció un mundo en donde todo sería normal, hasta el momento que tendrían que irse con ella.
Tal cual como sucedió con Sayaka.
Bajó la mirada para encontrarse con Mami que estaba entrando a la escuela hablando con dos de sus compañeras. Sus miradas se encontraron y Mami le sonrió muy alegremente dando los buenos días. Homura simplemente se quedó mirándola hasta que de pronto algo chocó su hombro.
Gruñó con algo de fastidio y giró para ver quién era el/la responsable.
-¡Lo siento! Una chica exclamó totalmente apenada. -No veía por donde iba.
Homura se queda mirándola. Parecía de su edad y se notaba algo nerviosa. La estudiante simplemente siguió su camino dejando a la pelinegra con las palabras en la boca. Al darse cuenta que no era muy importante decidió dejar pasar tal acontecimiento y siguió sus pasos para entrar.
Pero sin dudas pensó que, de todas las veces que repitió la línea del tiempo, nunca había visto a esa chica.
-Y por eso niñas nunca salgan con un hombre que no sabe exactamente qué tipo de pan tostado quiere…
Homura no se sorprende de los consejos de amor de su pobre maestra ahora soltera. Era ya costumbre escuchar algún tipo de consejo que en su punto de vista no le serviría nunca. Si pudo soportarlo en todos sus viajes y Madoka había decidido dejar las cosas tal y como estaban, ella iba a aceptarlo.
-Bien, ahora… El semblante de su sensei cambia alegremente. –Demos una cálida bienvenida a una nueva estudiante.
Algunos alumnos sueltan suspiros de asombro al ver a la chica pasar al salón.
Homura al verla inmediatamente la reconoció como la chica que se había cruzado en la entrada de la escuela. Era alta, contextura de atleta, cabello negro y largo pero a diferencia del suyo tenía mechas cortas de color rosa y se lo peinaba hacia un lado provocando que un mechón se le metiera en la mitad de su ojo derecho. Sus ojos eran grises como una neblina, porque no podías ver nada a través de ellos. Tenía el mismo uniforme pero un lindo y destacable collar de una cruz con una gema roja que colgaba de su cuello.
Cuando la chica finalmente se para junto a la sensei Saotome. -¿Por qué no te presentas querida?
-Soy Hisawa Yumiko. Se presenta con voz calma. –Me acabé de mudar aquí, espero poder llevarme bien con todos.
Los ojos de ambas se cruzaron. La nueva estudiante inmediatamente desvió la mirada. La mirada era de ignorancia. Había una razón, una razón por la que no quería ver a Homura.
Homura la estudió atentamente y pudo descubrir por qué.
Un anillo con una insignia color plateada brillaba en su dedo anular izquierdo.
No había duda, era un anillo de Puella Magi. La nueva estudiante era una Puella Magi.
Su ceño se frunció y apretó sus puños. ¿Una nueva Puella Magi? ¿En la ciudad? ¿En su escuela? Qué podía significar todo esto. ¿Por qué una Puella Magi vino a Mitakihara?
La siguió con la mirada hasta que encontró su nuevo asiento que estaba en su hilera pero dos asientos más atrás. La primera hora de clase se quedó analizando las múltiples posibilidades. Si esta chica tenía pensado pelear por el territorio o por las Grief Seed de los demonios. Si en todo caso quería acabar con ellas. ¿Será la única Puella Magi nueva en la ciudad? ¿Y si tenía aliadas?
En ningún momento volteó a mirarla. Tampoco quiso establecer una conversación mental con ella. Lo mejor era en ese momento dejar pasar la hora hasta que tuviera la oportunidad de enfrentarse cara a cara. Iba a enfrentarla, no iba a dejar que esta niña haga lo que quisiera. ¿Acaso ella querría ser aliada?
Negó con la cabeza. Le costaría aceptar a alguien nueva en el equipo. Con suerte pudo acostumbrarse a luchar junto a Mami y Kyoko a pesar de tener en su memoria los múltiples viajes que provocó una ligera incomodidad hacia ellas. Pero no tenían la culpa. Ellas no tienen ni idea del anterior mundo en el que vivían. Aunque Homura les relató sobre Madoka, era solo una historia creada por ella, no había pruebas de que realmente Madoka existió, como había dicho Kyubey.
Cuando llega el primer receso muchas estudiantes se sientan alrededor de ella y la invaden de preguntas.
-¿De qué ciudad vienes?
-De una pequeña muy cerca de Tokio.
-Tus ojos son muy hermosos.
-Son de color gris, mi madre los tenía.
-¿Piensas unirte a algún club?
-Tal vez a alguno de deportes…
De una charla a otra Homura logra escuchar al grupo reírse. Entonces dirigió la mirada a Yumiko y nota que estaba desinteresada en responder tantas preguntas. Era el momento.
-Creo que ya fue suficiente de tantas preguntas. Homura habla con voz razonable. –Ven conmigo, te daré un recorrido por la escuela.
Las estudiantes se retiraron dejando a la nueva estudiante y a Homura solas. Ambas se miraron fijamente y la joven en silencio se para de su silla y se dispone a seguirla.
-¿Lo primero que me mostrarás es la azotea? . Dice Yumiko con algo de sarcasmo.
Homura pone un pie y voltea a enfrentarla. Con su mano hondea su cabello antes de hablar.
-Hablemos sin rodeos ¿De acuerdo?
La nueva estudiante levanta las manos. –Bien, bien ¿De qué quieres hablar?
Homura notó que la joven no parecía tímida o asustada de su enfrentamiento repentino.
-Creo que lo sabes bien ¿Qué haces en Mitakihara?
La niña suelta una risa baja y se lleva las dos manos tras la cabeza. –Y eso que me aposté que no me descubrirías hasta el final del almuerzo.
-Deja de hablar así o me empezarás a caer mal en peor.
-Oh vamos. Intenta calmarla Yumiko sonriéndose. –¿Tú crees que vine a conquistar y despojar a las Puella Magi de aquí?
Homura frunce el ceño mostrando su respuesta., Yumiko resopla y se cruza de brazos resignada. Por lo poco que pudo conocerla Homura pudo percibir que era una chica muy desinteresada y bromista. Y eso no le agradaba en lo absoluto.
-¿Por qué todas las Puella Magi solo les importa los territorios? Deberían aprender que hay otros puntos en la vida que llevamos…
-No encuentro otra razón lógica para que una Puella Magi como tú venga a Mitakihara. Es una ciudad pequeña y pacífica. Otra razón que podría ser es que eres del tipo que mata a otras Puella Magi.
¿Por qué justamente vino a vivir aquí? ¿Por qué Madoka la metió en esta ciudad? Pensó la ex viajera del tiempo. ¿Por qué una chica así de prepotente e desinteresada había llegado a esta ciudad?
Ahora Yumiko alza las cejas. –Oh por favor, ¿No pensarás que vine aquí para…?
Pestañeó y sus ojos se abrieron en señal de que percibía algo. Un sexto sentido le advirtió y desvió su mirada. Otra estudiante estaba escondida tras una de las campanas, parecía que estaba allí analizando la situación.
-De verdad piensan eso…
La vigilante salta con agilidad y cae junto a Homura. Llevaba su cabello rubio atado en dos coletas, tenía gran busto y ojos dorados.
-Me parece lógico que pensemos eso. Dice la recién llegada. –Confiar en una Puella Magi que llega de la nada a nuestra ciudad cuando debería estar en su propio territorio es algo imprudente.
Homura no le había dicho nada a Mami, pero su sempai no era estúpida. Tenía la persuasión de cuando algo estaba fuera de lo normal y había decidido seguirla.
El dúo miró fijamente a la pelinegra con mechas rosas. Se produjo un largo silencio hasta que la adolescente suelta los brazos. –Tiene sentido.
-Ahora creo que vamos por el mismo camino. Se pone un dedo en el labio y sonríe. –Oh, no me presenté, soy Tomoe Mami voy a un año mayor.
-Hisawa Yumiko. Responde la nueva.
-Entonces, Hisawa-san; no molesta que te llame así ¿Verdad?-. Ella no esperó respuesta y siguió hablando. -¿Qué razones te traen a una ciudad como Mitakihara?
-Motivos personales. Responde con firmeza. –Razones que no se relaciona con ustedes o la magia. Aunque tengamos esta "paradoja"-. Hace comillas con sus dedos. –Podemos tener otros asuntos.
-Es entendible.
-No creo que esté diciendo la verdad-. Homura entrecierra los ojos mostrando algo de desprecio que Yumiko lo toma como ofensa. ¿Qué sucesos personales? ¿Qué tiene que hacer realmente en Mitakihara?
-Perdona a Akemi. Mami habla con suavidad poniendo la mano en su hombro. –Es que le cuesta confiar en la gente. Más si…
-Más si es una Puella Magi. Termina la frase la chica de ojos grises. –Desafortunadamente muchas Puella Magi lograron hacer mala fama a todas las demás por sus malas acciones.
Cierra los ojos y suspira. Extiende su mano y su anillo se transforma en una Soul Gem gris tirando a un blanco que era una gema del tamaño de un pequeño huevo. –Miren, no vengo con la intención de atacarlas o conquistar el territorio. Soy una adolescente que por motivos que le pasaron tuvo el destino de mudarse aquí. Tal vez no sea fácil de creer pero es la verdad. Si quieren podemos ponernos de acuerdo sobre los ataques de demonios, pueden vigilarme o estar junto a mí como pegamento si así les conviene, pero les advierto que no pienso irme. Mitakihara es mi hogar ahora. Y si piensan echarme… Yumiko muestra una determinante mirada. –No se los dejaré tan fácil.
Se provoca un profundo silencio, lo único que se llega a oír fue el viento soplando provocando que los cabellos de ambas pelinegras se mecieran. Homura no sabía si realmente debía confiar en ella. Pero debía creer que por alguna razón esta chica había entrado en sus vidas.
Mami fue la que habla. –Creo que quedó todo claro. Y se acerca para extenderle la mano. –Espero que nos llevemos bien Hisawa-san.
-Dime Yumiko por favor. Pide ella estrechándole la mano sin dudarlo. –No me gusta las formalidades.
Mami sonríe con una risita. –Igual que nuestra amiga Kyoko-chan. La rubia se dio cuenta que tal vez Yumiko no entendería. –Es otra Puella Magi amiga nuestra, la conocerás.
Yumiko le devuelve la sonrisa con confianza. Se podía notar su alivio de que al menos una Puella Magi de aquí tratara de arreglar las cosas pacíficamente y con amabilidad.
No como Homura que la miraba fijamente. Por eso, ella decide dar el primer paso y se acerca a extenderle la mano.
-Akemi Homura ¿Verdad?
Homura mira la mano y luego enfoca sus ojos lavanda en ella. –Si llegas a hacer la mínima cosa…
-Soy consciente que puedes matarme.
Yumiko se da cuenta que Kyubey le había dicho lo mismo anoche y reprime la sonrisa al recordarlo.
Homura sintió dureza en sus palabras. Sin duda Yumiko sabía las consecuencias, entonces finalmente le estrecha su mano.
-Justo a tiempo chicas. Choca sus manos Mami y como si lo hubiese calculado el timbre suena. –Porque el receso termino, vamos.
Bajan las escaleras sin apuro y Mami le habla amistosamente. –Yumiko-chan ¿Te gusta el té?
Se veía el inicio de una linda amistad.
El timbre da por finalizado el día de clases. Yumiko guarda sus cosas con lentitud y cuando ponía su bolso tras el hombro recibe las sonrisas amistosas de sus nuevas compañeras.
-Hisawa-san. ¿No quieres venir al karaoke con nosotras?
Antes de que pudiera articular sus labios la voz de Homura suena en su cabeza mientras pasaba a su lado sin mirarla.
"Te espero en la salida, tenemos cosas que discutir".
Yumiko hace una mueca y responde telepáticamente.
"Bien bien, ya voy".
Y niega la cabeza a sus compañeras. –Lo siento, ya tengo planes. Tal vez para la próxima…
-¿Qué harás Hisawa? Le preguntan con curiosidad.
-Homura me invitó.
Yumiko se va del salón y no puede evitar escuchar a las chicas.
-Woe, la estudiante más popular Akemi Homura la invitó a salir. Que envidia.
¿De verdad? Se pregunta a si misma yendo a la salida donde efectivamente Homura la esperaba.
-Ya estoy aquí ¿Y Mami? Pregunta mirando a ambos lados.
-Se nos adelantó. Homura empieza a caminar. –Tú sígueme.
Como si tuviera otra opción se pone junto a ella y empiezan a caminar en sumo silencio junto al río mientras el sol bajaba con suma lentitud.
Aunque pensó que era de poca importancia Yumiko no pudo evitar enfocar la mirada en esos lindos lazos rojos que contrastaban con la fría y calma silueta de Homura. La dueña no tarda en darse cuenta y le pregunta. -¿Qué estas mirando?
Yumiko abre los ojos y mueve sus manos defendiéndose. -¡Nada, nada! Solo miraba tus lazos, son bonitos ¿Dónde los conseguiste?
-Una persona muy querida para mí me los dio. Responde mientras tocaba el lazo con una mano y sonrió con nostalgia
-Déjame adivinar. Yumiko empieza a caminar con más prisa llevando su bolso colgando en sus brazos. –Ese ser querido ya no está ¿Verdad? Es lo único que te queda de él.
Homura rompe su semblante frío mostrando sorpresa. Eso fue suficiente respuesta para la nueva estudiante que sonrió con algo de triunfo. –Es que esa sonrisa de nostalgia que pusiste lo demuestra.
Homura desvía la cabeza para esconder su mirada.
–Creo que es algo que tenemos en común. Agrega Yumiko que ahora camina un poco más adelante que Homura.
-¿Tú también perdiste a alguien?
Yumiko no deja de caminar pero Homura puede escuchar que suelta aire con desgano. –Sí.
La pelinegra la alcanza y ve que Yumiko miraba el cielo desinteresadamente mientras que su extraño collar en forma de cruz rebotaba en su pecho. Homura pudo entender de una forma más profunda la simple respuesta de Yumiko. Pero eso no justificaba que ahora confiaría en ella.
-Si tú crees que esta conversación hará que baje defensas…
-¿Vos pensaste que trataba de ganarme tu confianza? Pregunta sin ánimos Yumiko. –Dios Akemi, relájate un poco…
Homura frunce el ceño molesta y decide no hablar más. Ya no era un buen comienzo para las dos.
Yumiko ya se hartaba que los minutos pasaran y no ocurría nada. Hasta que al fin Homura se detiene en medio de un parque, ya faltaba poco para el anochecer. Se quedan unos segundos en silencio hasta que la voz de Mami se escucha en la cabeza de ambas.
"Homura, tuve un pequeño percance con Kyoko, ¿Me ayudas?"
"¿Y dejar a Hisawa sola?" Responde Homura, Yumiko rodea los ojos. "¿No pudiste contactarla a Kyoko telepáticamente?"
"Si, cuando le informé de vernos respondió que antes tenía asuntos pendientes con alguien. Desapareció antes de que pudiera detenerla".
Homura suspira con impaciencia. "Ahora iré"
"Si quieren puedo ayudarlas" Se mete Yumiko.
"No conoces a Kyoko. Además prefiero que te quedes aquí, no tardaremos en encontrarla Mami y yo."
"Perdón Yumiko-chan" Dice Mami.
"No hay problema, me quedaré aquí a esperarlas. Una forma de ganarme la confianza de Akemi" Sonríe ella aunque Homura la mira con poca amabilidad.
-No te muevas.
Homura se va en un trote rápido del parque dejando a Yumiko sola. La pelinegra sonríe mientras la miraba alejarse. Decidida a esperarlas se sienta en un banco y saca su reproductor de música de su bolso y se pone los auriculares para distraerse.
Sintiendo el ruido de su banda de rock favorita cierra los ojos y mece la cabeza disfrutando el sonido. Parecía que la mejor parte de la canción estaba por llegar y cuando parecía que el golpe duro de una batería iba a sonar… sonó pero lo sintió en todo su cuerpo porque una fuerza ajena la tiró al suelo.
Cuando logra reaccionar reconoce a la pelirroja de anoche que estaba sobre ella intentando golpearla.
-Hey ¿¡Cuál es tu problema!? Exclama agarrando a la atacante de su sudadera verde tratando de sacársela de encima.
Yumiko puede ver que le responde pero al tener los auriculares puestos no logra escuchar nada. La canción parecía adecuar perfectamente la situación. Aunque no sabía por qué la atacaba, ella no iba a dejársela fácil.
Siente como los nudillos de Kyoko chocan en su boca haciéndole sangrar. Pero ella pone sus manos en el cuello y con suma fuerza logra ella estar arriba y la golpea en la nariz haciéndola sangrar también. Por la gran sacudida un auricular se le cae y logra escuchar su voz.
-No pensé que golpearías tan fuerte. Gruñe con maldad Kyoko.
-Y eso que apenas estoy calentando. Responde Yumiko dispuesta a golpearla nuevamente pero Kyoko atrapa su mano y con la otra le engancha un puño en la mejilla y cae de costado. Ahora eran dos adolescentes rodando en el césped intercambiando golpes e insultos.
-¡Este es el mejor comité de bienvenida que he recibido! Masculla Yumiko luego de varias sacudidas y golpes logra la victoria abrazando de espaldas el cuello de Kyoko con sus brazos mientras con sus piernas abrazaba su estómago ahogándola.
Pero Kyoko gruñe y un brillo rojo la baña. Yumiko siente fuego en todo su cuerpo y se separa inmediatamente.
-¡No vale usar magia! Exclama Yumiko parándose mientras que su contrincante sonríe volviendo a tener su atuendo que eran un short con su sudadera verde. Kyoko, con su dorso se limpia la nariz y ve la sangre pegada en su abrigo. –Ahora verás.
Se abalanza sobre Yumiko y la pelea parecía que iba a tener para rato. La pelinegra estaba de nuevo alzando su puño y cuando estaba por descargar toda su fuerza para desfigurarle la cara una cinta amarilla se enreda en su brazo y la tira hacia atrás. Luego otra cinta se enreda en todo su cuerpo y termina colgando en el aire. Kyoko sufrió el mismo ataque pero terminó colgando de un pie.
-¿Se pueden saber que están haciendo?
Yumiko pudo ver a Mami por el rabillo del ojo. Estaba apoyada sobre el árbol y llevaba una mirada desconcertante en su rostro.
-¡Ella empezó! Grita Yumiko mientras sentía un hilo de sangre caer en su labio. –Estaba sentada y de la nada me empezó a golpear.
-¡Tú empezaste anoche idiota! Exclama Kyoko mientras que un hilo de sangre caía hacia su sien porque estaba boca abajo. –Tendrías que haberme dejado a los demonios.
-¡Si no me metía hubieras muerto! anoche te salvé. No era necesario esta muestra de agradecimiento ¿Sabes?
-Muestra de agradecimiento la mierda. Insulta Kyoko. -¡Intentaba matarte a golpes!
-Y si que te dio buenos resultados ¿He? Se burla Yumiko escupiendo la sangre.
-¡Un momento! Grita Mami callándola a ambas. -¿Ya se conocían?
Kyoko y Yumiko se miran y luego miran a Mami.
-¿Conoces a esta chica Mami?
-¿Está chica es Kyoko? Pregunta Yumiko.
–Dejarlas solas a ustedes realmente si es un problema.
Yumiko mira hacia abajo y ve a Homura cruzada de brazos mirando la situación.
-Antes teníamos que cuidar a Kyoko, ahora debemos controlar que no se mate a golpes con la nueva estudiante.
-¿Y desde cuando son mis niñeras ustedes dos? Kyoko logra soltarse de las cintas y cae de pie al suelo. Mami desenreda las cintas de Yumiko y ella también cae pero tambaleándose levemente. –Nadie les pidió que se entrometieran.
Mami es la última en caer a tierra. Cuando ve que ambas chicas no dicen nada decide intervenir. –Creo que son necesarias las presentaciones ahora.
Yumiko se limpia lo que quedaba de sangre en su labio y Kyoko hizo lo mismo de su frente.
-Sakura Kyoko. Se presenta la pelirroja poniendo las manos en los bolsillos de su sudadera.
-Hisawa Yumiko.
-Yumiko es nueva en la ciudad y una Puella Magi también. Habla Mami. –Así que pensamos Homura y yo en reunirnos para conoceros mejor en relación a nuestros poderes.
-¿Está chica va a pelear con nosotras ahora? Pregunta Kyoko bruscamente. –No creo que sea buena idea. Quién sabe si es una Puella Magi que sólo quiere conquistar el territorio y matarnos.
Yumiko alza la ceja. –Quédate tranquila pelirroja. Si hubiese querido matarte ya lo hubiese hecho anoche cuando te caías en desesperación.
-¿Qué dijiste? Pregunta Mami sin entender.
-Kyoko. La mira Homura. -¿Anoche casi caes en desesperación?
Kyoko odió verse así de humillada por esa ingrata. Arrugando su la frente le muestra su puño. -¿Quieres que te rompa la cara?
-No, por favor. No quisiera que tu Soul Gem se oscurezca se nuevo. Provoca Yumiko.
Eso fue suficiente para que Kyoko al instante la esté agarrando de su uniforme y quisiera golpearla. Pero por suerte Mami y Homura lograron separarlas a tiempo.
-Dejen de actuar como niñas estúpidas. Reta Homura esta vez con una voz firme y mira Yumiko. -No es un buen comienzo tú llegada. Más vale que logres comportarte.
Yumiko no pudo evitar gruñirle. Homura no pudo evitar sentirse satisfecha de haberla hecho enojar.
-Ahora serán un equipo. Agrega Mami pero hablando con más suavidad. –Así traten de al menos aguantarse ¿de acuerdo?
-Si. Responden al unísono y se miran por un momento para luego ignorarse.
Homura las mira con poco convencimiento. La tregua no duraría tanto. Pero suspira de nuevo y materializa su Soul Gem.
-Vamos.
-¿Qué te pareció la ciudad hasta ahora Yumiko-san?
Yumiko mira a Mami. Su atuendo de Puella Magi contrastaba mucho con la noche.
-Muy bonita. Admite ella mirando al frente. –Me gusta que tenga mucha urbanización pero al mismo tiempo se conserven bien los espacios naturales.
-Yo pienso igual. Sonríe Mami parándose junto a ella. –¿Tu ciudad anterior no era así?
La extranjera niega con la cabeza. –No tenía tantos edificios y no tenía tanta tecnología como esta. En mi anterior escuela no estaba hecha de cristal y tampoco los asientos salían del suelo. Era algo pobre si la comparamos con esta ciudad…
-Ni me quiero imaginar en la ciudad que vivías…
Yumiko fulmina a Kyoko con la mirada. La pelirroja le sonríe con provocación mientras sus pies colgaban en el edificio donde las tres estaban paradas.
-Igual, gracias por el pequeño tour. Yumiko se despeja el pelo que caía sobre sus ojos por el viento. –Ahora tengo una mejor perspectiva de todo.
-Espero que te sientas cómoda. Mami toca su hombro aumentando la confianza. –Cualquier cosa no dudes en pedírnoslo.
-A mi no me metas en esto… Interviene Kyoko mientras sacaba el envoltorio de un dulce y se lo ponía en la boca.
-Tranquila que igual tu ayuda no serviría de nada Kyo-Ko-Chan. Separa en sílabas el nombre.
Mami ríe. –Sin duda su relación me hace recordar a la que tenías con Sayaka, Kyoko.
Ambas Puella Magi alzan una ceja. Kyoko decide fijar su concentración en el dulce que masticaba. Yumiko estaba a punto de pregunta quien era Sayaka pero Homura interrumpió.
"Onda de demonios en la zona Noreste, a 200mtrs del centro comercial"
"Enterado, ya vamos." Responde Mami con los ojos cerrados. –Muy bien chicas, el deber llama.
-Ya era hora. Dice Kyoko parándose con su lanza en la mano.
-¿Cómo se trasladan? Pregunta Yumiko.
-Yo por mis cintas. Responde Mami mostrando como con sus cintas se ataban a un edifico. –Nos veremos allá. Y se aleja balanceándose.
Las dos restantes se miran.
-Yo salto edificios. Responde Kyoko y mira a la nueva con tono burlón. –No me digas que tú no tienes como transportarte.
La Puella Magi esperaba una respuesta lógica de Yumiko. Pero ella solo sonríe de lado y sin decir nada más… se deja caer del edificio.
-¡EY! No pudo evitar gritar Kyoko totalmente sorprendida. –¿¡Estás loca!?
Yumiko deja su cuerpo caer. Su cabello volaba y sentía que todo a su alrededor iba muy rápido. Pero ella aúlla de alegría al sentir su cuerpo la adrenalina y cuando su Soul Gem se materializa ya tenía su chaqueta larga puesta y con sus borsegos toca el edificio, toma un impulso y se empuja hacia delante quedando suspendida en el aire. Luego materializando sus shuriken en las manos logra que hagan una onda de empuje y que la dejaran aterrizar en el techo de un edificio mucho más bajo.
Kyoko de pronto estaba junto a ella jadeando tratando de recomponer aire.
-Qué coincidencia. Sonríe Yumiko. –Yo también salto edificios.
Kyoko no sabía si estar molesta o reírse del susto que se había llevado. –Debo admitirlo, me sacaste un buen susto.
Yumiko se ríe y guarda sus shuriken. –Quise darte un susto, se dice que así se gana una amistad.
-¿De donde sacaste esa estupidez? Pregunta Kyoko alzando una ceja. -¿Acaso quieres que seamos amigas?
-No creo que me puedas seguir cayendo mal por mucho más tiempo.
Kyoko se queda unos segundos mirándola. –Eres extraña.
Yumiko alza los hombros y sonríe de lado.
"Oigan, no me digan que ya están peleando de nuevo" Habla Mami.
"¿Qué están haciendo? Vengan en este instante" Ordena Homura.
Intercambian miradas y sin decirse nada saltan por los edificios hasta que llegaron al punto de encuentro.
Yumiko no le fue difícil ubicar a Homura. No cualquier Puella Magi tiene enormes alas blancas. El brillo de estas contrastaban con su atuendo gris y violeta, desde el cielo lograba tener una gran posición para soltar sus flechas mágicas, que eran letales. Yumiko no quiso pensar como se sentiría ser atravesada por ellas.
Mami en cambio estaba en la tierra pero no le iba mal, soltando su boina lograba que varios mosquetes salieran de ella y apuntaba con precisión convirtiendo a demonios en restos de arena.
-Oh, al fin llegaron ustedes dos. Saluda Mami. –Ya pensábamos que se habían peleado otra vez.
-No molestes Mami. Kyoko alarga su lanza y la desfragmenta soltando cadenas de ella.
"¿Por qué no nos muestra tus habilidades Hisawa?"
La pelinegra alza la mirada hacia Homura estaba a pocos metros flotando sobre ella provocándola. Ella sonríe ante la invitación.
–Si ustedes insisten…
Da un salto con un giro en el aire y cae en medio de una onda de demonios. Las tres Puella Magi de Mitakihara observaban mientras vigilaban si algún demonio se acercara a ellas.
-Miren esto. Dice entre dientes. Se arrodilla un poco y con una fuerte sacudida extiende los brazos en diagonal. Seis shurikens se desprenden de ella más rápido que el sonido. Las tres chicas vieron que al instante que cada demonio tenía clavada una shuriken y Yumiko dobla los brazos y como un imán los demonios la rodean a centímetros de ella. Entonces con sus dos shuriken originales en las manos empieza a girar y a girar con tanta rapidez que se forma un remolino blanco-grisáceo que parte como una sierra a las bestias del pecado. Cuando se desvanecen Yumiko frena y se mantiene en pie unos segundos quieta con el aura grisácea aun rodeando su arma y extendiendo sus brazos de nuevo con un pujido de aire las shuriken se eyectan y tritura en pedazos a dos demonios restantes.
-Ta da. Canta Yumiko y hace una reverencia a su pequeño público.
-Impresionante. Adula Mami.
-Presumida. Murmura Kyoko rodeando los ojos.
-Nada mal. Admite Homura lo más bajo posible. Sin duda se trataba de una Puella Magi poderosa, debía tener mucho cuidado de tratar con ella. Se auto impuso la tarea de conocer su forma de pelea y, en caso de poder, encontrar sus debilidades. Para que en caso de algún problema, ella sabría como enfrentarla.
Yumiko les sonríe y con solo levantar las manos las enormes shuriken llegan a ellas. –Son shurikens, puedo manejarlas a mi gusto.
-¿Tienes alguna habilidad más? Pregunta Homura. –Si vas a ser una Puella Magi en Mitakihara debemos conocerte bien para crear estrategias.
-Bueno… Dice Yumiko haciendo desaparecer sus cuchillas. –Hay algo más…
Y como lo recuerda Kyoko la noche anterior un largo mango con una enorme guadaña brillosa nace de su mano. –Tengo esta guadaña, además que puedo hacer que nazca de mi brazo.
-¿De tu brazo? Pregunta Kyoko.
Yumiko muestra su antebrazo otra larga y filosa guadaña se desprende de su piel. –Lo descubrí en una pelea, salvó mi vida.
-Estas llenas de sorpresas Hisawa-san. Dice Mami. -Creo que encajarás muy bien.
-Aun no nos confiemos demasiado. Hondea su cabello Homura. –Apenas es la primera noche, veremos como sigue esto.
La Puella Magi rodea los ojos y resopla. –Como Akemi diga.
Kyoko en cambio se pone un pocky en la boca y juega con su lanza a girarla con una sola mano. –Bueno, no voy a quedarme aquí parada. Hay más demonios rondando.
Homura asiente y con un fuerte impulso de sus alas que aparecieron en su espalda asciende al cielo y se adelanta.
Yumiko se queda mirando su vuelo por unos momentos. Mami pudo leer sus pensamientos.
-Sólo dale tiempo.
Yumiko asiente y trota hacia la pelirroja. -¡Kyoko si mato más demonios en la próxima me convidas un pocky!
-En tus sueños mocosa. Si gano besarás mis pies. Insulta Kyoko y empiezan a saltar juntas los edificios con prisa para matar más demonios. Mami las mira alejarse ríe por lo bajo.
-Esas dos sin duda se harán mejores amigas pronto.
Nuevo capítulo e introducción de mi OC ¿Qué les parece? No olvides dejar tu comentario!
Si quieren saber, para crear las armas de Yumiko me basé en el personaje de Dante del videojuego DmC (El de PS3) Su guadaña y sus shurikens es clara referencia al personaje al igual que su traje de Puella Magi. Quise hacer un tributo a uno de mis personajes de videojuegos favoritos además de que no quería que tuviera un traje de Puella Magi tan colorido y definido. Quise algo más fácil y sobrio de describir.
Aclaración: Los diálogos están escritos normalmente. Los pensamientos serán escritos en letra tipo cursiva, y las conversaciones telepáticas tendrán comillas para que se note la diferencia.
Gracias NadaOriginal por el primer Review! :D ojala vayamos creciendo en este fanfic y dejen sus comentarios! Esta historia le falta mucho por contar.
Nos vemos en la próxima!
Xmena
