EL RESIDENTE MÁS JOVEN DE HOGWARTS.

Título Original: The youngest resident of Hogwarts

Autora: alliekatgal

Pareja: SS/HP

Advertencias: Slash, Chan, No Mpreg.

Sumary:

Esta traducción cuenta con la autorización de su autora.

Cáp. 2. Iris.

Caitlin sacudió su cabeza diciendo -Harry, no estaba segura de lo que iba hacer y todavía no lo estoy. Una vez me enteré que estaba embarazada, no estaba segura de si debía o no decírtelo, no fue sino hasta hoy que estaba en labor que sentí que debía hacerlo.

Tomó un hondo suspiro, miró a Harry y continuó -Harry, no puedo quedármela, apenas y puedo mantenerme a mí misma y me falta otro año para acabar la universidad y ya estoy apunto de ser recibida en el postgrado. Harry, yo crecí en la pobreza y no tengo a nadie que me ayude con el bebé ni ningún familiar que me colabore con su cuidado. Adelanto mis estudios por medio de becas y préstamos escolares, faltan años para que yo pueda sostenerme por mis propios medios y no deseo que ella crezca con las mismas carencias en que yo lo hice y sólo pensé que debías saber de ella. En los E.E.U.U necesito de tu permiso para ponerla en adopción, aquí, en Inglaterra no es necesario, pero yo pensé que debías conocerla.

Harry tuvo la sensación que por unos instantes su corazón dejó de latir al escuchar lo que ella le decía, tuvo que tragarse sus lágrimas e ira antes de hablar -Caitlin, ella es mi hija ¿cómo puedes pensar que yo estaría dispuesto a dejarla ir?

-Harry eres demasiado joven para estar en condiciones de hacerte cargo de ella, al menos de esta manera ella puede tener un buen hogar, con personas que la quieran y que sean capaces de cuidarla, esta es la mejor opción para su futuro.

-Nunca, la llevaré conmigo Caitlin. Mis padres murieron cuando yo era un bebé, crecí con parientes que nunca me quisieron y que siempre que podían me recordaban que yo no era correspondido. Nunca lo permitiré sabiendo que eso también le puede suceder a un hijo mío. Sé que piensas que soy muy joven, pero tengo casi 18, mis padres me dejaron una buena herencia y a este bebé nunca le faltará nada. Por favor Caitlin, firma cediéndomela, me moriría sabiendo que tengo un hijo por ahí sin poder verlo o amarlo.

Caitlin miró detenidamente a Harry. Durante el verano había visto al chico casi como un indigente, usando ropa desgastada, vieja y demasiado grande para él -Harry, quítate la capa.

Harry se quitó la capa y la puso encima de la silla, estaba utilizando el uniforme del colegio, pantalones prensados, camisa blanca, la corbata de Gryffindor y un saco de cuello V. caitlin notó que toda su ropa le quedaba bien y que parecía ser nueva y de buena calidad, le pareció que también había subido de peso, dejando de ser le chico delgado que estuvo con ella el verano anterior.

-¿Estás seguro Harry? Todavía estás en la escuela, ¿cierto? ¿estarías en capacidad de cuidar de ella? ¿en tu colegio permitirán que ella esté contigo? ¿Quién la cuidará mientras estás en clases?

-Tengo bastantes amigos que me ayudaran, si realmente llego a necesitar ayuda, la mamá de mi mejor amigo estará allí, Ron tiene cinco hermanos y una hermana y a su mamá le encantará ayudar en su cuidado, al menos hasta que termine la escuela. Caitlin, yo puedo encargarme de ella, de verdad.

-Si estás seguro, Harry. Implicará mucho trabajo y dinero. Piensa si realmente puedes ofrecerle cuidado físico y emocional. La chica vio a seriedad y la determinación en sus ojos.

-Tengo una cuenta bancaria que mis padres me dejaron con más dinero del que yo nunca podría llegar a gastar, ella tendrá todo lo que pueda necesitar." Harry dio vuelta y acarició suavemente al envuelto bebé "Estará rodeada de personas que la amaran. No puedo esperar a que Hagrid la vea, él adora los bebés. Caitlin, necesito estar con ella, te prometo que a ella nunca le faltará amor y cuidado.

La chica miraba como él acariciaba la bebé, su toque era casi reverente

-Está bien entonces. Alguien vendrá pronto para hacer la última revisión, como ese es un centro de maternidad, ellos solamente mantienen a las personas por unas cuantas horas después de que el bebé ha nacido. Ella ha estado perfectamente desde su nacimiento con un saludable rosado en sus mejillas y bastante activa. Hay un clip en su cordón umbilical que se caerá en la mañana, puede ser que dentro de una semana o dos el resto del cordón se seque y desaparezca.

Harry levantó al bebé desde el moisés y la aguardó entre sus brazos, antes de sentarse en el borde de la cama cerca de Caitlin

-¿Has pensado en algún nombre para ella?

-No, ella es tu hija Harry, tú debes ser quien debe nombrarla.

-Entonces su nombre será Iris. El de mi madre era Lily y el de su hermana Petunia. Creo que es apropiado que lleve el nombre de una flor ¿Qué te parece Iris Davies Potter?

-Mientras Davies sólo sea el segundo. Yo quiero que lleve tu apellido Harry. Caitlin sonrió con tristeza

-Tú puedes venir con nosotros, lo sabes, yo puedo hacerme cargo de los tres.

-No Harry, creo que lo mejor es que sólo te encargues de ella.

La chica timbró para llamar a la enfermera y pronto llenaron todos los papeles necesarios, Harry aún estaba asimilando todo mientras miraba a su pequeña hija.

-Harry, hay un bolso en el suelo que puedes llevarte, tiene unos teteros, algo de leche en polvo, pañales y unos mamelucos, lo suficiente para algunos días, pero llegará a necesitar más cosas para ella dentro de poco. Creo que es mejor te vayas ya mientras ella esté durmiendo, sólo déjame verla por un momento.

Tomó al bebé durmiente entre sus brazos y la besó en ambas mejillas, limpiándose las traidoras lágrimas que recorrían su rostro y pasó de nuevo el bebé a su padre

-Cuídala bien Harry, sé que la amarás, por favor, vete. Harry se inclinó y la besó suavemente

-Gracias Caitlin, ella es un milagro, nunca te olvidaré, siempre podrás buscarme a través de los padres de Hermione por si cambias de parecer o quieres conocerla.

-Vete Harry, ella estará mejor contigo.

Harry puso al bebé dentro del moisés, mientras se colocaba de nuevo la capa, cargo la pañalera sobre sus hombros, levantó al bebé y con una última mirada a Caitlin se fue

En vez de llevar al bebé por el metro, Harry hizo que la mujer en la recepción le llamara un taxi, tenía el suficiente dinero muggle en su bolsillo para regresar hasta Grimmauld Place. El taxi lo dejó en la calle frente al número doce y el chico se permitió relajarse una vez estuvieron dentro de la vieja casa.

Metió su capa de invisibilidad dentro de la pañalera, dejando por fuera su Saeta de Fuego y en lugar de ir a Hogsmade y caminar con el bebé, decidió utilizar la red flú directamente hasta la oficina de Dumbledore, en todo caso, no es como si estuviera en condiciones de mantenerla en secreto y no quería que ella estuviera afuera con el aire frío de la noche.

Tomando aire profundamente caminó hacia la chimenea, lanzando los polvos verdes dijo -Despacho de Dumbledore. Hogwarts.

Saliendo de la chimenea tropezó y casi suelta la carcajada al ver las caras de conmoción de Dumbledore, McGonagall y Snape, que lo miraban boquiabiertos de la sorpresa. El bebé estaba resguardado entre sus brazos bajo la capa tranquila. Snape fue el primero en recuperarse.

-¿Dónde demonios ha estado?, lo hemos buscado por horas ¿Será que alguna vez piensa, Potter? ¡Es tan típico en usted pensando solamente en sí mismo sin tener en cuenta lo preocupados que podrían estar los otros!. Harry se sintió algo culpable, pero el interrumpió a Snape diciéndole bajito

-Hubo una emergencia familiar y tuve que ir, señor. Siento si he preocupado a alguien, pero tenía que ir. No le dije a nadie porque pensé que podría no obtener el permiso de salida.

-Me sorprende que usted se ponga en peligro por esos muggles con los que está emparentado, pensaría que después de cómo lo trataron usted consideraría librarse de ellos. Snape había visto lo suficiente de los recuerdos de Harry durante su niñez como para saber el pobre trato de sus parientes, por decirlo de alguna forma.

-Me ha entendido mal señor. No me refería a esa familia, me refería a esta familia. Dejó que la bolsa cayera al suelo y señaló a la bebé sacándola de debajo de su capa.

-Señor Potter, ¿Qué significa esto? ¿De quién es este bebé? Harry nunca había escuchado a su cabeza de casa tan agitada.

-Profesores, conozcan a Iris Potter, mi hija.

Dumbledore se acercó y colocó su mano sobre el hombro de Harry, frotando suavemente con su otra mano la mejilla de la bebé

-Felicitaciones Harry, tienes una hermosa hija ¿Se quedará entonces ella con nosotros? Harry sonrió a Dumbledore por su aceptación incondicional de la bebé

-Sí señor, su madre iba a abandonarla y yo no podía dejarla hacer eso, así que ella es mía biológica y legalmente, tengo todos los papeles en regla, especialmente si nos vamos al mundo muggle. Yo no podía dejarla ir, señor.

-No, no, por supuesto que no mi muchacho, por supuesto que no.

Iris escogió ese momento para abrir los ojos, su pequeña boca comenzó a temblar, después se abrió y comenzó a llorar en serio, Harry miró alrededor por un lugar donde colocar a la bebé, sorpresivamente Snape se acercó, le quitó la bebé a Harry deslizándola sobre su brazo doblado.

-¿Asumo que tiene algunos pañales y leche para ella, señor Potter?

-Oh, sí, eh, aquí mismo en la bolsa. Se quitó su capa y hurgó dentro revolviendo la pequeña ropa hasta encontrar los pañales, un tetero y unos frascos de leche preparada. Harry vertió algunos de los líquidos dentro del tetero y la profesora McGonagall lo hechizó con un encantamiento de calor.

Harry encontró una pequeña manta y el director despejó un lado de su escritorio para que pudiera cambiar a la bebé con la ayuda de Severus. Harry consiguió desenvolverla, comenzando a alterarse ante sus diminutas manos y pies, observándola patear con sus piernitas ahora que la limitación de la manta había desaparecido.

-¿Qué es ese mecanismo, Potter?

-Eh, es una pinza de plástico para detener la hemorragia del cordón umbilical. Se puede caer en la mañana pero creo que lleva unas semanas para que el resto pueda salir.

-Los muggles son tan bárbaros. Severus agitó su varita sobre el abdomen de la bebé diciendo "Sanesco." Ahora Iris mostraba un ombligo completamente sano y el pequeño trozo de cordón y la pinza fueron desechos con un tranquilo "Evanesco.

Harry removió los pañales húmedos entregándoselo a Severus mientras él colocaba uno limpio al bebé. Sus sollozos agitaban su pequeño cuerpo y tenía la cara roja y mojada por las lágrimas. Harry trató de envolverla de la misma forma en que ella lo había estado, pero le fue imposible hacerlo.

Severus empujó lejos sus manos y rápidamente tuvo al bebé envuelto, dejando un pequeño brazo por fuera

Siéntese, Potter. Harry se sentó y Severus le entregó a su hija mientras la profesora McGonagall le pasaba el tetero tibio, tan pronto y el chupo tocó su boca, la cerró con ferocidad y comenzó a succionar la leche, engulléndola audiblemente. Pronto, sus ojitos comenzaron a cerrarse y su boca succionó con lentitud el chupo antes de soltarlo y roncar tranquilamente. Severus se detuvo al pie de él

-Siéntela sobre su pierna y apoye la barbilla en su mano, inclínela hacia delante y déle suaves golpecitos en su espalda. Harry hizo lo que le maestro le dijo hasta que un sonoro eructo salió del pequeño cuerpo, la cargó entre sus brazos acariciando la pequeña mano con sus dedos.

-¿Le gustaría un trabajo de niñera? Parece tener un don para ello. Le dijo Harry sonriéndole a Severus, preguntándose ¿Cómo era que él sabía tanto de bebés?

-Gracias, pero no. Estoy muy feliz atemorizando estudiantes, señor Potter. La madre de Draco me enseñó muy bien cuando él era un recién nacido y me temo que mis conocimientos prácticos sobre niños sólo se limitan a los bebés, ya que sólo vi a Draco por poco tiempo justo antes de entrar a enseñar en Hogwarts. Dumbledore despejó su garganta

-Bueno Harry, parece que necesitarás una nueva habitación, una con baño privado y una cocina pequeña, déjame convoco a un elfo doméstico y prepararemos una habitación para ti, puedes llamar a Molly a través de la red flú mañana para ver si estará dispuesta en ayudar un poco, por lo menos hasta que termine la escuela.

-Director, Harry y la bebé pueden permanecer conmigo esta noche, así Harry tendrá acceso directo a Poppy o a usted desde mi chimenea por si fuera a necesitarlos ya que está conectada a ambos. Tengo una cama en mi laboratorio que puedo utilizar y espero estar despierto buena parte de la noche cuidando una poción experimental.

Harry miró a Severus sorprendido. Ellos se habían convertido en cierto tipo de amigos, pero el chico nunca espero tanta generosidad del hombre que tan fuertemente custodiaba su vida privada.

-¿Aceptas Harry? El director miraba al joven mago con una expresión demasiado inocente en su cara.

-Eh, sí, eso estaría bien. Mientras usted crea que no vamos a incomodarlo, señor.

-Rara vez hago ofertas a menos que esté seguro de querer hacerlo, sígueme Potter, llevaré la pañalera y la capa por usted.

Harry recostó la bebé contra su pecho, puso una mano detrás de su cabecita, mientras la otra se poyaba en su trasero. Siguió a Severus hasta abajo a las mazmorras y luego a los cuarteles privados del maestro de pociones.

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