Capitulo 2


Los invitados de su padre habían llegado, ya los odiaba sin conocerlos del todo y saber que ahora harían una prueba para que el rey les ubicara en su grupo de ataque le irritaba más, las puertas de la sala de entrenamiento se abrieron dejando pasar a padre e hijo, el muchacho del cual Paragus había presumido tanto se veía común y simple, nada de lo que había prometido, su cara reflejaba timidez, melancolía incluso además de que el detector de energía daba una cantidad poca de fuerza y por medio de su Ki podía sentir que no era gran cosa.

- ¿así que este es el hijo que dices tiene un gran poder? – dijo el Rey Vegeta I sin impresionarse al igual que su heredero – debo admitir que no veo el poderoso guerrero que aseguras hay en él, sin embargo dejemos que demuestre que tiene y despejemos todas nuestras dudas – Paragus toco la cabeza de su hijo, justo en la delgada tiara en su frente para luego hacerlo pasar al centro de la sala y dejarle expulsar su poder, la cara de sorpresa del Rey salio al momento dejando ver que ahora tenía planes para el muchacho.

La mañana había llegado al extraño y nuevo planeta, Gohan fue el primero en despertar al sentir los rayos del sol sobre su rostro, se giro un poco notando a Videl aun profundamente dormida, no quiso despertarle pues adoraba lo hermosa y pacifica que se veía así, quiso levantarse para alistarse para el trabajo del día sin embargo algo no se lo permitía, volvió a intentarlo pero simplemente no podía hacerlo, entonces levanto las cobijas con las cuales se habían cubierto y de inmediato tapo su boca para evitar que aquel grito de sorpresa saliera de sus labios, su cola se había enredado firmemente en la cintura de la chica, como había pasado simplemente no lo entendía, pero tenía que liberarse y pronto porque si la joven despertaba y les veía de esa forma explotaría, conocía muy bien su temperamento, con cuidado deslizo su cola de la cintura de la guerrera y se movió para alejarse de ella, tenía que mantener la razón, ahora no era el momento para dejarse llevar por sus instintos y por aquel sentimiento que iba creciendo, debía calmar sus deseos y continuar con su mente por delante, esa era la promesa, el acuerdo al que ambos chicos habían llegado años atrás, sintió a la joven moverse, finalmente se había despertado, esta se giro para mirar a su compañero y al verlo recargado en la pared de su refugio se extraño.

- ¿Gohan que haces ahí? ¿que pasa? – pregunto curiosa al verlo alejado de ella con algo de nerviosismo

- No es nada creo que aun no me recupero de mi sueño – respondió el muchacho rascando su nuca con una sonrisa al buen estilo de su familia, la chica no entendió del todo la respuesta de su compañero pero al notar que el joven no diría más le dejo por la paz y se levanto para alistarse puesto que ya esperaban por ellos. El pelinegro dejo salir un suspiro de sus labios y luego se levanto para prepararse también ahora más tranquilo. Salieron de su pequeño cuarto siguiendo a la gente hasta lo que parecía la entrada de un gran túnel, en una carpa antes de dicha entrada estaban aquellos jóvenes rubios que al parecer entregaban equipo a sus compañeros

- ¡Gohan! Por aquí – grito Erasa al ver a la pareja acercándose – Videl, chicos me da gusto que por fin lleguen, creí que se quedarían dormidos, aquí les entregaremos su equipo- dijo gustosa la muchacha entregando a cada uno, una especie de mochila con alimento, herramientas y un uniforme

- ¿Que es esto?- pregunto Videl sacando la ropa azul de tela gruesa de la mochila

- Ese es tu uniforme para excavar, te protegerá de la intemperie y de las rocas que pudieran lastimar… tan bella piel… – hablo Sharpner acercándose con una sonrisa descarada a la joven, lo que Gohan capto de inmediato – si lo deseas podría ayudarte a colocártelo - la tomo por la cintura y al creer que nadie lo miraba la acaricio, obviamente la chica lo noto y estaba por reclamar cuando el joven salió volando no muy lejos pues no le habían golpeado con tanta fuerza.

La pelinegra miró al origen de aquella acción y pudo notar a Gohan aun con el puño cerrado frente a él y con una terrible mirada que ella había notado en el joven antes. Se acerco hasta él como temiendo que hiciera alguna tontería pero detuvo su paso al escucharlo.

- no te atrevas jamás a volverla a tocar me oíste, ¡ella es mía! – grito el joven haciendo que la rubia y algunos de los trabajadores que pasaban le miraran extrañados por el comportamiento, entre esas miradas una que curioso pareció reconocer aquella forma de protección, ya la había visto antes y simplemente no podía creer que guerreros Sayajin como ellos estuvieran ahí; Videl comenzó a sentirse avergonzada ante las expresiones de su ahora publico, además de que tanta atención no era positiva para su misión, no sabiendo con que otra forma reaccionar empujo a compañero pidiéndole una respuesta.

- ¿pero que demonios te pasa Gohan como puedes decir eso?! – sin más y con aún la vergüenza en su rostro la chica se marcho hacía la entrada de la excavación, el joven de pronto noto lo que había hecho y trato de correr tras ella pero no lo hizo de inmediato, por alguna razón sintió que lo mejor por ahora era dejarla ir, al menos hasta que él mismo calmara las extrañas emociones en su interior, aunque no fue nada sencillo con aquel muchacho de ojos vino aún detrás de él.

- Amigo, tranquilo no tienes porque alterarte así, ella se calmara también pronto descuida – dijo colocando su brazo en el hombro del chico – entiendo porque la molestia, ella es una exquisita señorita y yo también la querría para mi, pero tu mencionaste que no había nada entre ustedes así que es mejor que te hagas a la idea de que tienes competencia – dijo cínicamente, la sangre del sayajin hervía, deseaba tanto poder romper aquellos dientes… sin embargo busco la calma interna, tenía que hacerlo por su misión y por sobre todo para mantenerla a salvo a ella, pues si hacía una tontería debido a su instinto para con la guerrera los descubrirían y sin duda los matarían, ya no respondió a los comentarios del rubio, se dio la vuelta y camino a la entrada de la excavación en silencio.

Goku se despedía ahora de su esposa en la plataforma de despegue, aun que su voz le daba ánimos para ir y terminar su misión sus ojos rogaban por que se quedara a su lado, ella había sido herida años atrás por lo que ya no le era posible pelar y ahora soportaba no solo la añoranza de volverse a sentir una guerrera si no la soledad a la que ahora debía acostumbrarse, odiaba verla así, ella era muy importante para él y podía sentir su dolor sin que esta se lo dijera, pero por ahora, mientras estuvieran en esos tiempo de guerra no había forma de cambiarlo. Le dio un tierno beso en la frente y luego dio media vuelta para continuar su camino hacía las plataformas internas en donde su nave, su compañera y algunos hombres ya esperaban por el

- me alegra que decidieras seguir ayudándonos No 18, habías mencionado que te irías pronto

- dije que me iría cuando terminara esta guerra y extermináramos todo rastro de ese maldito emperador, merece eso y más… pero tengo que admitir que tu rey prometió una buena paga y si voy a iniciar una nueva vida en el espacio necesito dinero – dijo seriamente la chica lo que genero una sonrisa de sorpresa por parte del sayajin, era un poco codiciosa la joven, pero en el fondo estaba feliz de que se hubiera recuperado tan pronto, en la caída de Frieza lo había perdido todo, a su hermano … y a Krilin, tal vez nunca lo admitiría abiertamente, pero lo cierto es que ella había desarrollado afecto por el humano y se lo habían arrebatado - ¿y bien a donde iremos esta vez? – pregunto la androide

- escucharon de hombres del ejercito imperialista en el planeta Nameku, iremos a dar un vistazo y de ser necesario liberarles de nuevo, son grandes aliados y no podemos perderlos – contesto Goku serio- nuestros hombres se quedarán a ayudar a los de mi hermano Radittz, así que sólo iremos nosotros dos para un ataque sorpresa, según los informes con nosotros bastara para eliminar el numero de enemigos presentes

- de acuerdo … - contesto la rubia sin dejar de observar a su compañero – algo te preocupa ¿cierto?

- No es nada, lo mejor es que continuemos

- Tu hijo regresara a salvo te lo aseguro, el muchacho es bueno, lo se, lo he visto trabjar antes

- Lo se… aun así como su padre debo preocuparme por el… es mi trabajo – ambos guerreros subieron a sus naves y salieron al espacio hacía aquel planeta verde sin mayor contratiempo

Videl y Gohan trabajaba dentro de aquella especie de mina junto con otros sujetos, con los instrumentos que les habían entregado se abrían camino entre las rocas y pese a que podían hacerlo de manera más rápida y precisa con su propia fuerza, habían preferido ocultarla y actuar como los humanos que parecían.

La pelinegra observo por la orilla de sus ojos a su compañero, no se habían hablado desde lo pasado en la entrada y aunque seguía furiosa con el por su comportamiento, no podía evitar el sentirse mal por no poder escucharlo, por sentirlo alejado de ella, lo cierto era que en el fondo se sentía alagada, le gustaba pensar que aquello había pasado por defenderla como cualquier hombre defendería a su mujer, como cualquier sayajin defendería a su hembra, sin embargo sabía que no era así, no podía ser así, ese era el acuerdo, ahora se sentía molesta consigo misma, su instinto le estaba ganando, su deseo por una pareja le estaba llamando, pero es que a veces no podía evitarlo y es que al estar cerca de él no podía evitar el pensar… como sería estar con el, sentirse suya mientras ella lo hacía de suyo también, cualquier chica desearía una pareja como él, un muchacho alto, de ojos y cabello negro profundo, un cuerpo perfecto con cada músculo detallado delicadamente, una piel tan atrayente para sus finos dedos que a veces no podía controlar… suspiro … guardo la calma y se dio por vencida, tenía que hacer las pases con él ahora, pues le gustaba al menos seguir siendo su amiga, estaba por hablarle cuando la hora de la salida se anunció por lo que los trabajadores dejaron su equipo para comer algo y retirarse a sus lugares de descanso, sin embargo la voz de una mujer llego hasta ellos pronunciando con alegría el nombre del joven

- señorita Erasa- dijo Gohan al verle llegar – ¿que sucede?

- Bueno es tu hora de descanso y como eres nuevo pensé… en llevarte a conocer el lu gar ¿que dices? – dijo la chica con un tono tímido sin notar a Videl que se acercaba a ellos despacio

- No creo que.. es decir mi compañera…

- Oh, no te preocupes por mi Gohan- dijo la pelinegra en voz calmada – yo estaré bien aquí, creo que me viene bien un descanso, tu por otro lado tal vez encuentres interesante el lugar – comento la oji azul guiñando un ojo a él para darle a entender lo que decía, tenía razón esa era la oportunidad para explorar el lugar y así investigar un poco más, el muchacho acepto la invitación de la rubia saliendo de la cueva, Videl les vio partir soportando la pena que saber a su Gohan con alguien más le provocaba… si, el era su Gohan aun si el no lo sabía.

El pequeño de cabello púrpura finalmente se había cansado, tenía tan solo un año de edad y ya era un niño muy activo, todo un guerrero como decía su padre… su padre, Vegeta, desde el nacimiento del chico le había visto poco, entendía que a causa de la guerra no estuviera disponible todo el tiempo, pero realmente deseaba que pasara más tiempo con su hijo, salió de la alcoba real del pequeño príncipe y fue en busca de su esposo, como lo sospechaba se encontraba en la sala del trono mirando por la ventana las estrellas en el espacio

- ¿que sucede? – pregunto la peli azul – te ves distraído… tal vez preocupado…

- estoy bien mujer – dijo sin mirarla, sin embargo la futura reina no lo acepto y se acerco a el jalando de su menton para que este le mirara

- años conmigo seguro han demostrado que no puedes mentirme, yo no me trago eso, te conozco bien

- de acuerdo me preocupa un poco ese tal Paragus y su hijo, debiste sentir el poder de ese muchacho… era impresionante…. Pero sospechoso… ¿por qué aparecer ahora? Tan repentinamente

- déjalo en mis manos – contesto la peli azul dando un travieso beso en los labios de su marido para luego dirigirse a la puerta del salón

- ¿que?

- El conocimiento es mi fuerte recuerdas, yo descubriré más sobre ellos – contesto la dama saliendo y dejando con una sonrisa en su rostro a su príncipe.

Gohan y Erasa recorrieron la mayor parte del lugar, la excavación era solo el principio de una gran colonia militarizada, no había visto a Raiho aun, pero si a algunos de sus hombres, dos de los más fuertes acompañados de un extraño ser parecido a un demonio rosado con una "m" tatuada en la frente, un escalofrío recorrió la espalda del muchacho cuando aquel demonio giro su rostro a él, sin embargo la rubia que le acompañaba jalo de su brazo llevándolo al otro extremo del campo

- no lo mires, se ve que tiene muy mal carácter – dijo la muchacha en voz baja a su acompañante

- ¿quien es el?- pregunto el peli negro buscando más información y aun que vio con un poco de duda a la rubia esta finalmente contesto

- su nombre es Dabura , es uno de los hombres bajo el mando del maestro Babidi, es el único que puede verlo y hablar con él, todos los mensajes hacía el gran maestro son a través de ese sujeto – termino la chica sorprendiendo con la información al muchacho

- dime algo ¿Babidi esta aquí?

- ¡claro! el esta en el otro extremo del túnel, pues como sabes hay dos corredores que llegan hasta el centro en donde se supone encontraremos las ruinas, Babidi tiene su propia entrada al lugar

- ya veo… sabes ya es tarde y mañana debo despertar temprano para ir al trabajo, temo que debo dejar tan adorable visita por terminada, espero verla mañana señorita – dijo galante Gohan despidiéndose de la joven, digiriéndose a su propia habitación, camino por los ahora desiertos pasillos de los lugares de descanso revisando mentalmente todo lo que había visto

- Sabes no es nada común en estos tiempos ver a un sayajin fuera de su territorio - dijo una voz detrás del pelinegro, este de inmediato se giró notando a un hombre de pelo negro y cicatrices en la cara

- ¿disculpe...? No entiendo que quiere...

- no trates de ocultarlo chico, esa actitud sobre protectora hacia tu pareja la he visto antes, se a la perfección como es el celo sayajin, lo he visto contra mi, no puedes ocultarme lo que en realidad eres - dijo mirando fijamente a Gohan, ya no había como negarlo, ahora lo importante era saber que hacer en aquella situación- ¿que hacen aquí? Están en tiempos de guerra ¿o me equivoco...? – pregunto el hombre pero el chico seguía guardando silencio- no tienes porque decirme lo que traman, lo entiendo, sólo... sigue mi consejo, oculta esos celos, se que sólo proteges lo que es tuyo pero si no te calmas te descubrirán tal como lo hice yo - término para luego darse la vuelta y continuar con su camino pero la voz del muchacho le detuvo

- ¿por que me ayudas?

- sólo digamos que le debo mi vida a una mujer de pelo azul

- ¿tu nombre?

- Soy Yamcha … te veré después - dijo finalmente retirándose, el último de los Son le observo y luego dio la vuelta para también volver a su cabina, aún y pese a que no conocía a ese hombre no sentía energía negativa por parte suya pero no bajaría la guardia

Llego hasta el pequeño cuarto en el que Videl esperaba por el, aún estaba molesta sin embargo no podía ocultar su preocupación por el muchacho.

- ¡Gohan!- grito al verle entrar- ¿que paso? ¿Estas bien?¿que pudiste ver?

- tranquila logre ver bastante del terreno – dijo el chico sentándose en la improvisada cama

- seguramente viste mucho del brazo de aquella mujer – comento Videl molesta no pudo evitarlo pero ocultando lo más que podía sus celos, sin embargo no se esperaba la reacción del muchacho que repentinamente la tomo por los hombros acercándola a él de forma rápida, estaba a milímetros de su rostro con su mirada fija en ella

- no tienes idea de… lo que logras… no comiences un juego así ¿quieres?... no ahora – dijo el muchacho logrando guardar la calma – tenemos trabajo que hacer, se como entrar al lugar, debemos de ir ahora

Ambos chicos salieron bajo el manto de la noche, se escondieron bien entre los objetos en el lugar logrando acercarse hasta la reja que separaba el campo de trabajo del campo de mando, para su sorpresa dicha reja estaba abierta, con mucho más cuidado entraron al lugar escabulléndose en cada objeto que se los permitía hasta que finalmente entraron a uno de los edificios subterráneos. Sintieron por medio de su Ki como alguien se acercaba a ellos, Gohan busco con su vista un posible escondite e indico a Videl le siguiera, se dejaron caer por un pequeño compartimiento en una de las paredes, cayendo a velocidad hasta otra oscura sala, parecía una especie de bodega, había muchos objetos, armas y uniformes, seguramente del ejercito de Raiho

- ¿quien esta ahí? – pregunto una voz con tranquilidad, parecía la de un hombre mayor, los chicos al sentirse descubiertos se giraron notando a un ser de piel rosada sentado en una especie de jaula con barrotes brillantes y llenos de energía.

- ¿quién es usted?- pregunto Gohan acercándose hasta él aun y pese a las advertencias de Videl

- mi nombre es Kibito y soy un prisionero como vez

- ¿por que le tendrían prisionero?- pregunto Videl- ¿que pudo haber hecho para estar encarcelado?

- el gran Kaioh Shin, el dios de este lado del universo me envío en una misión, debía encontrar a Babidi y contener la amenaza que esta con él antes de que despertara pero me descubrieron y me encerraron

- ¿vienes de parte de los dioses? – preguntaron ambos chicos sorprendidos acercándose más al prisionero suplicando con la mirada les dijera más

- así es, Babidi es hijo de un poderoso mago llamado Bibidi quien uso su magia negra para crear a un terrible ser de inmenso poder con el ataco el planeta de los dioses eliminándolos uno a uno hasta que solo quedo el gran señor Kaioh Shin, fue gracias al sacrificio de sus compañeros que Majin Bu fue sometido y encerrado

- ¿Majin Bu?- pregunto Gohan curioso por lo que Kibito decía, por un lado se sentía emocionado ante lo que le decían, ante el guerrero que había derrotado a los dioses mismos y por el otro lado sentía un escalofrío que le decía que todo aquello era peligroso

- Es el nombre de esa criatura, no tienen idea del poder con el que están lidiando, luego de atraparlo y eliminar a Bibidi Kaioh hin enterró a ese ser y lo oculto en lo profundo de este planeta, pero por lo visto ese estupido general del impero ayudo a su hijo Babidi a encontrarle y este esta dispuesto a soltarle.

- ¿así que ese es el arma con la que piensan definir la guerra? ¿Como lo detenemos?

- No hay forma de detenerlo una vez este libre, su poder es invencible, libérame y te ayudare a destruirlo antes de que despierte, si el regresa a la vida no sólo definirá el final de su guerra, si no el destino del universo entero

- ¡Gohan alguien viene!- exclamo Videl sintiendo un Ki que se aproximaba, debían salir de ahí si no querían compartir la jaula de aquel hombre rosado

- Regresaremos por ti – dijo el pelinegro antes de seguir a su compañera para salir del lugar bajo la atenta mirada de Kibito, la batalla estaba comenzando