Chapter 2.

Sasuke entró a su casa después de haber estado todo el día paseando. Caminar le hizo desenfadarse, ya que no le hizo gracia que Hinata le rechazara, aún así, no dejó de pensar en esos ojos que vio en la escalera por la mañana.

Su casa era muchísimo más grande que la de Sakura. Fugaku Uchiha, su padre, también trabajaba en una empresa de textil y muy importante.

El ojinegro se alarmó un poco al no ver a todo el servicio correteando por la casa como hacían todos los días a la hora de la cena. Sasuke buscó a su madre. Ella estaba con un vestido de fiesta y ni su padre ni su hermano mayor Itachi estaban allí. (En esta historia Itachi no es malo, puede que algo molesto con su hermano pequeño pero no malo).

Sasuke: Mamá, dónde están papá e Itachi?

Mikoto: Han ido a recoger el coche. Vamos a salir a cenar fuera.

Sasuke: Y a dónde?- Dijo sentándose al lado de su madre.

Mikoto: Vamos a la casa de unos amigos de tu padre. Va ha cerrar un contrato para fusionar su empresa con la nuestra.- Él se levantó de golpe y se dio la vuelta.

Sasuke: Yo no voy.

Mikoto: Qué?

Sasuke: Si mi padre quiere cerrar contratos con quien sea no me necesita a mí para nada. Dile que aún no he llegado o lo que se te ocurra.- Después de esto subió las escaleras para ir a su cuarto.

Mikoto se quedó algo pensativa, como podía ser que fuera tan consentido. Fugaku e Itachi entraron en la casa.

Itachi: Dónde está mi hermanito?

Mikoto: No quiere ir.- Explica levantándose.

Fugaku: Cómo qué no quiere ir!?

Itachi: Se va a meter en un lío.- Murmuró.

Mikoto: Déjale.- Intentó calmar a su marido.- Ya se lo explicaremos con más calma mañana. De esta forma evitaremos un escándalo.

Fugaku: Vamos.- La familia Uchiha salió de la casa y se montó en el coche excepto un miembro que miraba como se iban desde la ventana de su cuarto.

Sakura se dirigía a la cocina. A pesar de que tenían al servicio para las tareas domesticas, a su madre le encantaba cocinar cuando tenían cena familiar y a ella le gustaba ayudarla. Su madre no estaba en la cocina, cosa que le pareció raro.

Subió al cuarto de sus padres. Los dos lucían un traje de fiesta, el sr. Haruno llevaba un traje de chaqueta negro con una corbata en azul marino y la sra. Haruno un vestido largo azul claro con un pañuelo al cuello del mismo color.

Sakura: Mamá? Papá? Es qué no era una cena familiar en casa?

Sr. Haruno: Sí, claro que sí. Ya han puesto todos los platos en la mesa.

Sakura: Y por qué vais vestidos así?

Sra. Haruno: Bueno…- Ella mira a su esposo.- También van a estar algunos invitados de tu padre.

Sakura: Cómo?

Sr. Haruno: Sólo es para firmar un contrato…

Sakura: Es una cena de trabajo?

Sra. Haruno: Algo parecido.

Sakura: Y para eso tengo que estar yo presente!?- Gritó. Estaba muy furiosa por haber dejado solo a Sai por una cena de negocios de su padre.

Sr. Haruno: No te permito que nos grites de esa manera!- Ahora era él quién estaba más furioso que Sakura.- Vas a ir a tu cuarto y te vas a cambiar, el vestido está sobre tu cama. Cuando te llamemos vas a bajar y todo estará bien.- Sakura se quedó paralizada. Salió del cuarto dando un portazo y se encerró en el suyo.

Hinata estaba sentada en el sofá de su casa. Vivía sola desde hace algún tiempo, ya que su familia era de un pueblo cercano a Nueva York y ella se quiso quedar en la ciudad. No tenía mucho con que divertirse y las noches solían ser algo aburridas.

Tocaron al timbre. La chica se levanto extrañada. "Quién podría ser a estas horas?", pensó. Abrió la puerta y un chico rubio que hizo que se ruborizara estaba tras ella. Era Naruto.

Hinata: Naruto…- Murmuró algo emocionada.

Naruto: Buenas noches Hinata!- Exclamó sonriente.

Hinata: Buenas noches. Qu…qué haces aquí?

Naruto: Es que vine a la hora de la comida para invitarte, pero al ver que no estabas me preocupe.

Hinata: Ahm…- Dijo Bajando la cabeza para que no viera su sonrojo.- Fui con Sakura al centro comercial.

Naruto: Con Sakura!?- Preguntó tristemente.- Por qué no me llamaste para saludarla?

Hinata: Oh!- Las palabras de Naruto le habían dolido mucho.- Sólo venías para eso?

Naruto: No!- Volvió a sonreír.- Han abierto un nuevo restaurante Japonés y quería invitarte.

Hinata: Bu…bueno. Y qué vamos a comer?- Preguntó cerrando la puerta de su casa.

Naruto: Pues… RAMEN! (No sería Naruto si no le gustara el ramen jejeje .)- Cogió la mano de ella y empezaron a correr.

Sakura bajó al salón. Llevaba un vestido del color de sus ojos ceñido al cuerpo que le hacía ver muy bien, tenía el pelo suelto y llevaba puestos unos tacones no muy altos del mismo color del vestido atados a los tobillos. Ella no estaba muy contenta, le aburrían muchísimo las cenas de negocios de su padre, mas ella no sabía que esta iba a ser muy diferente.

Tocaron a la puerta y el sr. Haruno la abrió. La familia Uchiha entró a la casa y tras presentarse todos pasaron a la mesa. Todos comenzaron a comer mientras nadie se atrevía a hablar.

Sra. Haruno: Ejem… y Sasuke no pudo venir?- Preguntó sacando un tema de conversación.

Mikoto: No, se sentía indispuesto.

Itachi: Más bien no quiso venir, le aburren estas cosas.

Mikoto: Itachi…

Itachi: Qué!?- Dijo con una sonrisa y mirado a Sakura, la cuál comía desganada y algo triste.

Fugaku: Bueno, no estaría mal si cambiáramos de tema.

Sr. Haruno: Sí, será mejor.

La cena transcurrió normal. Para la sorpresa de Sakura no sacaron durante todo ese tiempo el tema de los negocios, aún así, la chica estaba aburrida y no dejaba de pensar en Sai. Cuando acabaron de comer todos pasaron al salón y se sentaron alrededor de una mesita de café.

Fugaku: Ahora sí, negociemos.- Explicó sacando de su maletín unos papeles.

Sr. Haruno: Está bien.- Él cogió los papeles y los leyó detenidamente y después firmó.

Sakura: Ya está? Ya me puedo ir?- Preguntó algo distante.

Sr. Haruno: No, tenemos que hablar antes.

Sakura: Sobre qué? Qué tengo que ver con todo esto?

Sr. Haruno: Las condiciones del contrato era que tú te casaras con el hijo menor de los Uchiha al cumplir los 18, con Sasuke Uchiha.

Sakura: Casarme?- Preguntó horrorizada y levantándose.- Será una broma no?

Sra. Haruno: No.

Sakura: Mamá? Cómo me pudieron hacer esto!?- Gritó corriendo hacia la salida.

Sra. Haruno: Sakura!- Gritó levantándose también.

Itachi: Pues no se lo ha tomado muy bien.- Explicó. Todos fijaron su vista en él con una mirada asesina.

Sakura corrió sollozando hasta su coche. Al principio no sabía a dónde ir, pero tras un rato conduciendo pudo reconocer la casa de Hinata.

La pelinegra hacía un rato que llegó de comer con Naruto y ahora estaba sentada a su lado riendo y comentando lo bien que se lo habían pasado. Sakura llegó sofocada y llorando hasta la puerta de su amiga. Ella empezó a llamarla y a golpear la puerta hasta que la abrió.

Hinata: Sakura que pasó?- Preguntó dejándola pasar. La pelirosa se abrazó a su amiga y Naruto al ver esto se levanto muy preocupado.

Naruto: Sakura que te ha ocurrido? Alguien te hizo algo?- Ella sólo lloraba.

Hinata: Naruto será mejor que te vayas, mañana nos vemos.

Naruto: Pero…- Hinata le insistió.- Está bien. Hasta mañana.- Se despidió marchándose. Las dos chicas se sentaron.

Hinata: Ahora me cuentas qué te pasó?- Sakura se tranquilizó un poco.

Sakura: Mi…mi papá firmó un contrato en el que decía que yo me tenía que casar cuando cumpliera 18 años.- Ella hizo una pausa mientras le caía nuevas lagrimas por el rostro.- E…es un matrimonio concertado!

Hinata: Shh… Tranquila.- Ella la abrazó. Sentía mucho lo que le estaba pasando a su amiga.- Vamos a mi cuarto y te acuestas un rato.- Sakura asintió.

A la mañana siguiente Hinata fue la primera en levantarse para preparar el desayuno. Sakura aún seguía durmiendo y tras lo que ocurrió ayer no quiso despertarla. Cuando estuvo a punto de entrar a la cocina, su móvil comenzó a sonar. Al ver el nombre se dio cuenta que llamaban desde la casa de Sakura.

Hinata: Sí?

¿?: Hinata? Está Sakura ahí!?- Preguntó una voz femenina muy angustiada.

Hinata: Hola sra. Haruno. Sí, llegó aquí anoche; no se preocupe.

Sra. Haruno: Menos mal. Quedó muy afectada por la noticia.

Hinata: Sí… me di cuenta.- Dijo apenada.

Sra. Haruno: Bueno… no le digas que llamé. Será mejor que se tranquilice. Adiós.

Hinata: Ok, adiós.- Colgó.

Ella volvió a colocar su móvil en su sitio y se metió en la cocina. Preparó dos vasos de leche con algunas tostadas y se sentó a comer. Sakura apareció por la puerta.

Hinata: Buenos días! Cómo te sientes?

Sakura: Buenos días.- Saludó algo decaída.- Ya estoy mejor.

Hinata: Vas a desayunar??

Sakura: No, he quedado en el café de abajo con Sai.

Hinata: Qué le vas a decir?- Sakura se sienta enfrente de ella y sonríe.

Sakura: No te preocupes por eso. Sé que Sai entenderá la situación.- Hinata no dejaba de mirarla preocupada mientras ella cogía sus cosas y salía del piso.

Naruto salía de su casa cuando vio correr a Sakura. La llamó varias veces pero no le hizo caso. Hinata al oír esto, salió a ver que ocurría.

Naruto: A dónde fue?- Preguntó triste al ver que ni siquiera le había dicho adiós.

Hinata: Quedó con Sai en el café de abajo.

Naruto: Y cómo se encuentra? Qué le había pasado?

Hinata: Pasa.- Naruto entro en la casa.

Sakura corría lo más rápido que podía. Cuando llegó, Sai ya estaba allí. Ella se sentó con una cara que mezclaba furia y tristeza, pero no dijo nada. Sai, al notar esto, supo que el tema del que iban a hablar era bastante serio.

Sai: Qué ocurrió?- Dijo cogiendo la mano de su novia que estaba sobre la mesa.

Sakura: Mi papá…- Al recordar no pudo evitar que le cayeran unas lágrimas, que se limpió rápidamente.- Él quiere que cuando cumpla 18 años me case con el hijo de la empresa con la que se ha fusionado.

Sai: Cómo?

Sakura: No sé, él firmó un contrato. Pero yo no quiero, yo quiero estar contigo.- Sai la miró apenado. Él también quería estar con ella, fuera como fuera no quería perderla.

Sai: Fuguémonos juntos, escapemos de aquí.- Sakura se quedó impactada. Una parte de ella había querido oír esas palabras desde que entro al café, la otra aún dudaba.

Sakura: Está bien.

N/A: Gracias por la reviews, espero q les haya gustado. Cuidense y sigan comentando.

Bss&Bye