Dragón Ball no me pertenece ni los personajes mencionados.


MUEREEEEEEEEEEEEEEEE – gritaba Krilin levantando la espada para matar a aquel saiyajin terriblemente herido que fue el culpable de la muerte de sus amigos y que tenía una maldad inexplicable.

Una vez, acercaba su espada al herido saiyajin que no tenía fuerzas ni para moverse, el saiyajin miró por primera vez en su vida con ojos temerosos aquella espada. Vio toda su vida en ese momento.

Un profundo dolor se sintió en su pecho. La espada lo había atravesado, sentía la sangre fluir de su cuerpo y su respiración le estaba siendo cada vez más difícil. Estaba agonizando, no podía terminar su vida de esta manera. Cuando su último aliento llegó su cuerpo quedo completamente sin vida.

Los ojos de aquel saiyajin habían quedado abiertos con su penetrante mirada, sin embargo se veía profunda agonía a través de sus facciones.

Había muerto, aquel saiyajin de abrumador poder yacía muerto.

Una vez comprobaron que aquel saiyajin había quedado sin vida, Krilin cayó al suelo inconsciente al igual que sus otros compañeros de pelea, en este caso Gohan y Goku.

La batalla había finalizado.

A lo lejos aterrizaba una aeronave de la corporación capsula, venían con la intención de recoger los cuerpos de sus difuntos amigos.

Yajirobe guiaba a Milk y al Maestro Roshi al lugar donde yacían Gohan, Goku y Krilin, mientras Bulma había quedado llorando sobre el cadáver de su querido Yamcha.

Yamcha – era la única palabra que salió de su boca a través de su entrecortada voz a causa de su destruida garganta.

Los cuerpos estaban siendo trasladados a la nave y colocados dentro de un ataúd. Ella quería ser fuerte, lo deseaba.

¿Pero cómo lo seria ahora que las esferas ya no existían, que ya no podrían revivir a ningunos de sus amigos?

Secó sus lágrimas y se sentó sobre una roca intentando respirar aire puro, le dolía, le dolían demasiado aquellas perdidas.

Pero ella era una mujer fuerte, era valiente y audaz, debía superar aquellas dolorosas muertes. Tomo impulso y se levantó de la roca en la cual estaba sentada, estaba dispuesta a abordar su nave y marcharse pero algo llamó su atención.

Era una nave, la nave del saiyajin, se acercó con cautela a observarla pero en el proceso sus ojos vieron algo que esperaba ver.

Era un cadáver, un cadáver al igual que Yamcha y los demás, era un muerto, pero sin embargo su vida no tenía valor alguno para ella, hasta podría estar feliz por la muerte de ese despreciable ser, sin embargo.

Ese saiyajin descansaba con los ojos abiertos, ojos llenos de tormento, ojos llenos de furia, ojos llenos de dolor y sufrimiento. No podía alegrarse por la muerte de alguien, no podía ¿Quién sabe si ese sujeto tenía esposa e hijos? a los cuales dejarían abandonados por su muerte.

Era una persona después de todo, se merecía tener al menos un lugar digno en donde su cuerpo descanse, pues quizás su alma ya debe estar en el infierno.

Además era sumamente atractivo para ella estudiar a un alienígena y sobre todo uno tan poderoso como este, definitivamente lo conservaría para su estudio.

Yajirobe, Krilin, ayúdenme a cargar a este saiyajin – dijo llamando a sus amigos.

No lo haré – se negó Yajirobe.

No te lo estoy preguntando, hazlo – respondió Bulma firmemente.

Yajirobe simplemente se cruzó de brazos pero no le quedaba de otras.

Dime Bulma ¿Por qué quieres que coloquemos a Vegeta en la nave y en los ataúdes? – preguntó Krilin.

Quiero estudiarlo Krilin – le respondí sinceramente.

Krilin lo cargó y lo colocó dentro de aquel ataúd, yo lo seguí y al verlo me fije en el ataúd de al lado, el cual era el de Yamcha. En ese momento las imágenes y recuerdos con Yamcha volvieron a su mente.

Bulma no pudo evitar derramar lágrimas mientras conducía la aeronave, recordaba sus momentos junto a Yamcha, lo conocía hace tanto, lo quería tanto.

El viaje fue duro, cuando finalmente dejaron los cadáveres Krilin preguntó.

¿Bulma donde dejaremos el cadáver de Vegeta? – cuestiono Krilin.

A Bulma lo miro y le dijo.

Krilin, sácalo de ese ataúd y ponlo en una camilla en mi laboratorio, ahora no podré estudiarlo, por eso congelaré su cuerpo, cuando el cuerpo está bajo criogenización no se descompone – comentó Bulma intentando parecer tranquila.

Cumplido todo Krilin, Yajirobe y Roshi se retiraron, mientras que Goku y Gohan estaban en el hospital.

Bulma necesitaba distraerse, así que fue rumbo a su laboratorio en el cual estaba, el cadáver de aquel temible saiyajin que los había atormentado tan terriblemente.

Supongo que deberé encargarme de ti – suspiró – si supieras, cuanto odio siento por ti, pero no te puedo juzgar, no te conozco, pero sin embargo me atormenta que me mires de esa manera – decía Bulma hablando con el cadáver de Vegeta.

Cualquiera diría que estaba loca, pero no lo estaba, simplemente estaba descargándose, estaba diciendo lo que sentía. Quería gritarle, quería golpearlo. Pero ¿Valdría la pena? ¿Por qué golpear o gritar a alguien que ya debe estar recibiendo su castigo en el infierno? Siguió diciéndole cosas mientras lo examinaba.

Sin embargo tus ojos, estas muerto, pero tienes los ojos abiertos, tus ojos parecen atormentados, pero me dan miedo a la vez – seguía comentado – eres una criatura maravillosa sabías, con ese gran poder podrías ser alguien muy útil para el bien, pero eres más malvado que el mismísimo diablo y espero que te pudras en el infierno al cual perteneces – dijo finalmente Bulma ya ahora centrándose en su trabajo.

Las heridas eran, realmente horribles, el olor a sangre inundaba su laboratorio personal, necesitaba hacer una limpieza a sus heridas y limpiarlo antes de ponerlo bajo el congelamiento. Preparó su botiquín para desinfectar y limpiar sus heridas y también un poco de agua caliente para bañarlo. Le quitó la armadura y la dejó a un costado para poder examinarla luego. También le quitó las botas, medias y aquel traje spandex. La desnudez del hombre no le importaba en ese momento, simplemente se dedicó a bañarlo y curarle las heridas del cuerpo. Una vez terminado aquel procedimiento consiguió un traje spandex para colocárselo.

Bien, ya estás listo, ahora iras al tanque de criogenización – dijo levantándolo, después de todo no era un hombre pesado, era un poco bajo y por eso podía manejarlo.

Lo colocó en aquel tanque de vidrio y luego encendió el mismo iniciando con el proceso de congelamiento.

El tanque de criogenización era de vidrio y el cuerpo de Vegeta había quedado parado como un trofeo de guerra siendo exhibido. Pero sin embargo, aquellos penetrantes ojos desafiaban a todo aquel que estaba tras del vidrio.

Una vez terminado su trabajo Bulma salió de la corporación y fue a visitar a Goku y Gohan al hospital.

Al parecer están todos reunidos – dijo al ver que todos estaban en la habitación del hospital.

Krilin le comentó de qué podían ir a Namekusei para resucitar a sus amigos, era una idea brillante y con las dos naves de los saiyajins sería todo más fácil. El pequeño Gohan también motivado pidió ir para poder revivir a su maestro Piccolo.

Era una nueva aventura, aunque no sabían lo que les esperaba, no sabían las consecuencias que traerían consigo aquel peligroso viaje a Namekusei.


Centrándonos en la serie, yo pienso que sin Vegeta en Namekusei todo hubiese sido una gran catástrofe.