2ª Parte.
- Ya se que quiero.
- Dime entonces que.
- Una noche contigo.
- ¿Qué...? - Lo miró atónito, con mucha confusión.
- Eso quiero, pasar una noche junto a ti... Ambos... Hasta el amanecer... ¿Qué dices? - Tomó su toalla y la colocó bien.
- ...¿Qué digo?... Que es la primera vez que escucho semejante estupidez. - Cerró los ojos y guardó la navaja - Dime lo que quieres, enserio.
- ¿Qué..?~ - Extendió sus brazos tranquilo - ¿Acaso temes a no poder moverte mas por mi culpa?
- N...No es eso, idiota. - Dijo sacudiendo su cabeza negando.
- ¿Es que acaso eres virgen? - Sonrió divertido.
- ¿De que mierda crees que hablas?
- ¿Es la primera vez que lo harás con un hombre?
- Ahh... - Se sonrojó - Eso no te importa, dime ya que quieres.
- Ya te dije lo que quiero... - Se acercó insinuante.
- ... - También se acercó de manera seductora, sonriendo - ¿Acaso eres así de "amigable" con cada persona que quiere matarte?
- No... Solo contigo... - Sonrió.
- ...¿Es porque sabes que aunque solo tenga una navaja tengo mas probabilidades de matarte que tus demás agresores?, ¿Verdad?
- Hmm... Tal vez si... - Se acercó al pelirrojo y rodeó su cuello con sus brazos - ...Tal vez no... - Sonrió y se acercó al pelirrojo para besarlo.
- No. - Interpuso una mano, tocando sus labios para evitar que Mello lo besara, y con la otra mano sacó su navaja nuevamente y la colocó en el cuello de Mello a gran velocidad. - Las cosas serán a mi manera, si quieres hacer algo así como último deseo, debes aceptar mis reglas... - Lo miró con seriedad.
- Eres rápido... - Sonrió - Espero que seas así de rápido cuando yo te esté...
- Cállate.. - Presionó un poco la navaja en su cuello - Tiene bastante filo, si la presiono mas, te arriesgas a morir aquí mismo.
- No quiero morir aún... Eres el primer atacante que es tan... Atractivo... Y con tan buen cuerpo... Tan antojable para cualquiera que pose su vista sobre ti... Y sabes cual es mi último deseo... Sabes que tuve mas opciones a elegir... Y sabes que elegí esa opción igual... - Lo mira y sonríe.
- ... - Se queda pensando - Cambia tu deseo, te daré solo un día mas de vida, ¿Te parece bien?
- ¿Quieres decir que no lo haremos? - Hizo un pequeño puchero.
- No, no lo haremos... - Se sonrojó y volteó - Solo puedes vivir un día mas, así que no desperdicies tu oportunidad de vivir...
- Claro... - Mello sonrió un poco pensando en que no desperdiciaría su oportunidad, pero no la de vivir, exactamente, sino, la oportunidad de hacer suyo a aquél atractivo pelirrojo, que a pesar de ser su enemigo, era agradable para él.
Aquél pelirrojo se sentó en el sofá y observó a Mello.
- Haz de cuenta que yo no estoy aquí. - Miró al pasillo - Ahora ve a tu cuarto a ponerte algo de ropa...
- Mi ropa ya estaba aquí... - Miró unas ropas bien dobladas y acomodadas en otro sofá.
- Oh que bien... Ahora ve y ponte algo... - Se desparramó en el sofá relajado.
- Bien... - Soltó su toalla, dejándola caer hasta el suelo.
- ¿¡QU..QUÉ HACES!? - Lo miró completamente rojo.
- ¿Uh? - Volteó por completo a ver a su agresor - ¿Cómo dices?, si tu no estás aquí, ¿No?
- ¿Eres un idiota o qué?, ponte algo rápido y esfúmate de mi vista a hacer algo mas productivo... - Cerró los ojos con un muy notable sonrojo.
- Buuuh... Está bien, "Señor YoSiempreHagoLoCorrecto"... - Se burló el rubio con aburrimiento mientras se colocaba su ropa interior.
- No digo que siempre haga lo correcto... Pero es que no es cómodo ver a un chico así... - Dijo aburrido mirándolo.
- Si, lo supuse...
- ¿Entonces por qué diablos haces eso? - Lo miró molesto.
- Porque me gusta verte sonrojado. - Respondió muy seguro.
- ¿Ahh...? - Se tomó las mejillas con ambas manos para que no se note lo sonrojado que estaba - Cierra la boca y ponte de una vez toda tu maldita ropa.
- Está bien... - Se colocó toda su ropa - Solo tengo una duda...
- ¿Si...? - Lo miró aburrido.
- Si me hubieras matado ahí mismo... Considerando que yo solamente traía una toalla... ¿Qué pensarías en hacer?...
- No soy necrofílico, idiota... Obviamente iba a irme.
- Buuuh... Entiendo... - Volteó a verlo. - ...
- ¿Qué me ves? - Lo miró - ...Vete a hacer algo por ahí pero no me jodas a mi...
- Bien... ¿Se te ofrece algo?...
- ...¿Qué tienes? - Observó con desgana.
- Uh... No lo sé... - Sonrió divertido - ¿Leche?, ¿Banana?, ... ¿Salchicha?
- ¿De qué diablos me estás hablando? - Arqueó una ceja - ... Solo quiero una pizza...
- Encargaré una... - Tomó el teléfono.
- Hey hey, espera - Sacó su navaja y miró a Mello - Te estoy vigilando...
- ...Bien... - Marcó un número - ...¿Hola? ... Si, mire, quiero una pizza...
- ¡Con mucha salsa y queso!... Y... ¿Jamón?
- Con mucha salsa, queso y jamón... ¿Si?... ¿$42?... Bien, me parece bien... Si, de ahí mismo, la tercera casa de el corte. Gracias... - Colgó - Listo, llegará en un rato, si es en menos de 30 minutos es gratis. La billetera está en aquella mesita. - Se dirige a la cocina.
- ¿Me dirás donde está sin llegar a creer que puedo robarla?
- ¿Por qué no?, si de todos modos me asesinarás, ¿Noo? - Se fue a la cocina.
- Bueno... Si.. Pero... - Miró relajado - No importa... - Cerró los ojos, pensando.
En cuestión de segundos, el pelirrojo estaba dormido en el sofá, se veía realmente lindo y tierno, tanto, que uno olvidaría que momentos atrás estaba a punto de clavarle un puñal en el cuello a un rubio mafioso.
Mello llegó mordiendo una tableta de chocolate, y vio al pelirrojo dormido en el sofá, se quedó mirándolo por un momento. Se sentó en el sofá y recostó la cabeza del pelirrojo en sus piernas mientras lo contemplaba.
Alguien llamó a la puerta y el pelirrojo despertó.
- ¿Eh? - Se levantó y vio a Mello sonrojándose un poco - ¿Cuando yo...? ¿Ehh...? ,¿Por qué tu...?
- Llegó tu pizza, ahí está el dinero.. - Señaló a la mesa.
- ¿Por qué estaba recostado sobre tus piernas? - Lo miró con rareza - Oh, espera - Palmeó sus bolsillos, comprobando que su navaja aún seguía en su sitio - ...¿Entonces?
- Tu me gustas, y aunque quieras matarme, no me importa... - Mordió su chocolate.
...
999 palabras... Si lo dan vuelta... OMG D: XD ... Hasta el siguiente... Dejen reviews y chocolate, Ciao, Sayonara (n_n)/
