Hi!

Gracias por los reviews en el capitulo anterior, quizás no fue un asco como yo creía, me alegro que les haya agradado.

Traigo el segundo OneShot, este surgió como un regalo para el club DxS por el primer aniversario,

Ojala les agrade.

Disclaimer: Danny Phantom es propiedad de Nickelodeon y de Butch Hartman.


Cicatrices

By: Lirit Chioseul.

Abrió la puerta con sigilo y entro en aquella desolada habitación. Sus violáceos ojos dieron un vistazo por todo el lugar, le dio un ligero empujón a la puerta para que esta se cerrase. Nuevamente paseo su mirada.

Que ironía.

Blanco, el blanco abundaba hasta el mas recóndito rincón, ese color que expresaba pureza, tranquilidad, el color de la luz e incluso el único que denotaba inocencia a ella le transmitía dolor, nerviosismo, pero sobretodo temor. Ese color nunca había sido de su agrado y ahora lo aborrecía aun más.

Dubitativa camino hacia la cama ubicada en medio de la habitación. Sus piernas flaqueaban levemente con cada paso que daba, temblorosa y con dificultad se sentó en la silla a un costado de la cama. Suspiro y dirigió su mirada hacia el frente.

Aquella persona ocupante de la cama yacía profundamente dormido, tal vez la razón eran los sedantes, podía ser también debido al cansancio, en fin, eso no podía saberlo con seguridad. Con sumo cuidado aparto un rebelde mechón de cabello color azabache que caía sobre el rostro del hombre, acariciando su frente levemente en el proceso.

Sus ojos, en segundos se llenaron de lagrimas al ver a tan especial persona para ella, su mejor amigo y el que alguna vez había sido su pareja sentimental luchar por su vida. Sintió una opresión en el pecho con tan solo pensar en que nunca volvería a ver sus azulados ojos llenos de inocencia y encanto. Dejo salir un suspiro acompañado de unas cuantas lágrimas, mientras con ternura aun continuaba acariciando su rostro.

Rápidamente aparto su mano y la acercó hacia ella cuando escucho un débil quejido salir de los labios del sujeto, este frunció el seño y con mucha dificultad comenzó a abrir los ojos, los cerro rápidamente al percibir una cegadora luz, pestañeo seguidamente intentando acostumbrarse a la iluminación.

Miro hacia donde se encontraba la mujer y le sonrió débilmente.-Hola- saludo quedamente. Ella solo le sonrió en respuesta, el prosiguió hablando, con las pocas fuerzas que tenia- Tanto tiempo sin vernos.-

-No hables- dijo la mujer colocando un dedo sobre sus labios- No gastes energía, necesitas descansar.

-Esto no es nada. He pasado peores ratos.

Un incomodo silencio se formo en la habitación, siendo interrumpido solamente por el sonido de las maquinas que monitoreaban los signos vitales de Daniel. De repente el hombre esbozo una pequeña sonrisa, llamando la atención que Samantha, quien arqueo una ceja en señal de extrañeza.

-Me alegra volver a verte, aunque me extraña que haya tenido que resultar herido para que sucediera

Ella lo miro un momento y desvió su vista, nuevas lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos y trato de reprimirlas, resultándole en vano.

-¿Por qué lloras?- pregunto el hombre con inocencia- ¿Acaso dije algo malo?

Sam negó con la cabeza- solo me duele verte así.

Con esfuerzo, Daniel levanto su mano para poder limpiar tiernamente la lagrima que caía libremente por la mejilla de la mujer.- Nunca me ha gustado verte llorar.

En un impulso al sentirse frágil e indefensa ante el ojiazul, Samantha aparto bruscamente la mano del hombre, este se quejo débilmente, mas que nada por su acción que por el hecho de estar lastimado.

-Lo siento- Dijo ella arrepentida por su comportamiento.

-Esta bien.

Silencio. Uno que otro suspiro de vez en cuando se dejaba escuchar por parte de la chica. Dirigió su vista nuevamente a la persona postrada en la cama y lo noto absorto, distante, mirando hacia el techo como si fuese la cosa más interesante del mundo. Sin poderlo evitar alzo la mirada, más que nada para percatarse que era lo que el veía... nada en especial, todo era blanco.

-Skulker... Me ha dado una buena paliza¿no crees?- le pregunto el intentando bromear.

Ella frunció el seño.- ¿Cómo puedes bromear con algo tan delicado?-

-Son solo pequeñas heridas.

-¡Como puedes llamarle pequeñas, si gracias a ellas llevaste horas en un quirófano!

-Pero sobreviví. Siempre tiendes a exagerar las cosas. Te preocupas por pequeñeces.

-¡Pudiste haber muerto!

-¡Pero no lo hice!, sigo con vida.- el hombre hablo aun mas quedamente –Lamentablemente sigo con vida.

-¡No digas estupideces!

-Da igual lo que pase conmigo… estas heridas superficiales no son nada comparadas a las heridas internas que tengo desde hace tiempo. Da igual si sigo con vida o muero hoy mismo.

-No digas eso, todos te necesitan… Tucker, Jazz, tus padres…. Yo te necesito.

-¿Tu? Que necesitas tu de mi, teniéndolo a el

-No lo metas en esto, el no tiene nada que…

-¿Recuerdas, cuando tu y yo éramos pareja?- le corto abruptamente.

Ella desvió nuevamente su mirada al tiempo que asentía. No era un tema de conversación en el cual se sintiera muy cómoda, para la ojivioleta era un recuerdo que estaba en el olvido.

Justo después de que Danny Phantom salvara el mundo de una total y segura destrucción, Samantha Manson se había convertido en su pareja oficial, siendo la envidia de todas las chicas de Amity Park y causándoles felicidad a las personas más cercanas al ojiazul. Una relación normal entre dos adolescentes quienes temían demostrar su afecto en público, conformándose solo con tomarse de la mano y uno que otro discreto beso de vez en cuando. Aunque esos eran pequeños detalles, para los "tortolos" lo más importante era tenerse el uno al otro.

Pasaron varios años, y lo que antes era una bonita y dulce relación se transformo en costumbre, ya no se veían por falta de tiempo y cuando lo llegaban a hacer, Daniel siempre interrumpía sus encuentros para así poder cazar algún fantasma. Era molesto para ambos… no tenia sentido seguir.

Se citaron en un parque, irónico pensar que en el mismo lugar donde comenzaron su noviazgo ahora le darían fin. Estuvieron en silencio durante varios minutos, pensando las palabras adecuadas, analizando detalladamente todo lo que se dirían. Un simple "esto no puede seguir así" fue todo lo que los labios de Sam fueron capaces de decir.

Palabras, simples palabras que lastimaron gravemente el alma de un chico fantasma, mas sin embargo sabía que ella decía la verdad, asintió levemente… esto debía de acabar. El obtuvo de vuelta un anillo, ella a su mejor amigo… ambos su soltería. El titulo de mejores amigos volvía a aparecer en sus vidas.

Como era de esperarse, su amistad dio un giro inesperado… ¿y es que como puedes ser amigo de alguien a quien sigues amando? Se amaban, lo hacían en secreto y solo Tucker era consciente de ello. El moreno varias veces les aconsejo volver a intentarlo, ellos se negaron, su relación había fallado una vez¿Qué les garantizaba que no volvería a suceder?

Tiempo después la gótica conoció a un chico de castaños cabellos y ojos color miel, ese sujeto supo ganarse su confianza, su amistad, su cariño… más no su amor. Aun así, el le pidió una oportunidad y no pudo negársela, después de todo, ella también la necesitaba, la merecía.

Justo después de que el halfa se enterara de la relación que su incondicional amiga sostenía con el chico castaño, Daniel decidió cortar toda comunicación con ella, la evitaba y siempre se excusaba para no tener que verla, ese fue el fin de una amistad de mas de diez años .

De eso ya hacían mas de tres años, y ahora aquí estaba ella, sentada a su lado, llorando con tan solo mirarle, deseando con todas sus fuerzas arrojarse a sus brazos para sentir su protección, obtener su consuelo y escuchar salir de sus labios un Te amo. Pero eso no podía ser, debía de conformarse con tan solo obtener un pequeño roce con su mano, con tenerlo a un lado suyo.

-¿Lo recuerdas… recuerdas, nuestro primer beso?- cuestiono el halfa, sacándola de su ensoñación.

-Si, recuerdo todo- contesto ella, tomándole una mano entre las suyas –fue muy lindo mientras duro.

-¿Sabes?- Comenzó a hablar Daniel – yo todavía te amo.

Sam no pudo reprimir las lágrimas al escuchar aquello. Las palabras dichas por el ojiazul, acompañadas por la ternura digna de un niño pequeño con la cual las había pronunciado, hicieron estremecer a la chica.

-Pero no soy correspondido, lo se… lo veo- hablo nuevamente el hombre. –Tu lo amas ¿Verdad?-

La ojivioleta asintió, en realidad ella aun amaba al chico Fenton, pero no estaba dispuesta a sufrir nuevamente, a soportar sus desplantes, sus abandonos, a sentirse desplazada por el trabajo de superhéroe del ojiazul, a vivir todos y cada uno de los abusos por parte de sus admiradoras… no soportaría todo eso de nuevo.

-¿Crees que soy un tonto?- le cuestiono el pelinegro.

-Si.- contesto ella – si no lo fueras, no estarías en estos momentos en esta cama. Me preocupe mucho cuando Tucker me llamo diciéndome que estabas aquí

-Te da igual- contesto fríamente Fenton

-Por supuesto que no. Eres alguien muy importante para mi y yo… yo te… - Calló, no podía pronunciar esas dos palabras que sabia la librarían de un enorme peso

-¿Tu que?

-Yo te quiero… eres mi mejor amigo – Cobarde, eso era justo lo que era.

-ah…- musito Daniel. Nuevamente el silencio reino.

-Eso… yo…- comenzó a balbucear Samantha, tenia que decírselo, se había armado de valor. Era ahora o nunca.-Yo te amo.

Daniel la miro perplejo - ¿En serio?-

La aludida asintió, él hombre sonrió con felicidad – Pero no debo hacerlo, no es correcto que yo…

-Podemos volver a intentarlo- le interrumpió Danny

-No, no podemos… no debemos. Lo nuestro quedo en el pasado.

-Tú sabes tan bien como yo que eso es mentira. Tú me amas, yo te amo… ¿Cuál es el problema?

-¡Tu no lo entiendes!- grito exasperada.- ¡No debo amarte, ya no!

-Sammy….

-No me llames así, lo detesto.

-¿Qué pasa?

-Tengo miedo- confeso ella- se que no debo amarte, no quiero seguir haciéndolo… me duele y no puedo evitarlo, porque se que mientras mas fuerce a mi corazón a olvidarte, esta mas se aferrara a ti.

-entonces no lo hagas- hablo Danny – Se que no soy el chico mas meticuloso del mundo, tampoco soy un hombre del todo cariñoso – el halfa la miro directamente a los ojos – Pero estoy dispuesto a mejorar por ti, por nosotros.

La gótica negó con la cabeza – No es eso… simplemente este que siento, no me es permitido.

-¿Es por ese idiota, cierto?- dijo con rencor al percatarse del verdadero motivo.

-¡No lo llames así! No tienes derecho.

-Contesta, es por el…

-Si también es por el, pero mas que nada lo hago por mi… yo ya no estoy dispuesta a sufrir por ti. Tampoco quiero que cambies, yo me enamore de Daniel Fenton, y no me gustaría perderlo.

-No entiendo…. Dices que me amas paro al mismo tiempo lo niegas.

-No, nunca lo he negado. Simplemente quiero dejar de hacerlo. El no se merece esto, yo no… no puedo traicionarle, ni abandonarlo, le debo mucho, aunque quisiera no puedo apartarme de su lado…. Y menos ahora. .

-Sam…. ¿Qué diablos estas ocultándome?

La ojivioleta lo miro sorprendida... ¿Cómo pudo percatarse de que ocultaba algo? Desvío su mirada en un intento de seguir escondiendo ese secreto. Sintió como una mano la tomaba de la barbilla y prontamente la mirada amatista se encontró con la zafiro. El, con delicadeza comenzó a acariciar su mejilla… aun era muy suave. Ella en un impulso de su corazón cerró los ojos disfrutando del tacto.

Daniel la miraba detenidamente, intentaba encontrar algo, cualquier cosa que le diera una pista sobre lo que su amiga ocultaba. Para ser sincero, el había notado algo diferente en la chica desde que la vio cuando abrió lo ojos, era como si ella estuviera mas radiante, como si una infinita felicidad albergara su corazón a pesar de derramar lagrimas frente a el.

Samantha, hablo sin pensar, revelo el secreto que celosamente guardaba y que solo su actual pareja era conocedor – Estoy embarazada.

Como si tocase algo repulsivo, Daniel aparto su mano de su rostro. De un momento a otro su mundo comenzó a derrumbarse y la pequeña llama de esperanza que crecía en su interior se apago cual vela en una fuerte ventisca. La mujer intento tomar su mano, pero el la retiro rápidamente, cualquier contacto se sentía como un si quemase.

-¿cuanto tiempo….?

-Dos meses, casi tres.

-Ya veo.- nuevamente Danny había tomado esa actitud indiferente y hablaba con frialdad.

-¿Ahora comprendes el por que no puedo seguir amándote?... ¿Ahora entiendes que debo olvidarte y tu tienes que hacer lo mismo?

-Felicidades,- musito el pelinegro dándole la espalda- Felicítalo de mi parte, espero sean felices.

-Danny yo…

-Quiero descansar… necesito dormir.

Samantha comprendió perfectamente, se levanto, susurro un inaudible "adiós" y salio de la habitación. Cuando el halfa escucho la puerta cerrarse, no pudo evitar que una lágrima brotara de sus azulados ojos… la había perdido para siempre, sin siquiera haber tenido la oportunidad de luchar por ella. Lo único que le quedaba, era la soledad, su única compañera y la única que le comprendía…. Quizás hubiese sido mejor si Skulker lo hubiera matado. Movió vigorosamente su cabeza, no podía dejarse derrotar tan fácilmente, no tenia derecho a deprimirse. Con el pasar del tiempo, estaba seguro que su herida cicatrizaría.

Fuera de su habitación se encontraban los amigos del ojiazul y un hombre castaño, quien de inmediato se acerco a Sam. La ojivioleta se lanzo a sus brazos en busca de consuelo. El hombre de ojos color miel la abrazo intentando tranquilizarla. Cuando la chica se encontró más amena, todos sus amigos se acercaron a ella.

-¿Cómo se encuentra?- le pregunto una chica de cabellos rojizos y mirada celeste.

-Acaba de despertar- le contesto, tomo la mano del hombre a su lado y le dijo-Vamonos a casa.

El castaño y la pelinegra caminaban por las calles en silencio, silencio que fue interrumpido por el hombre -¿Se lo dijiste?

Ella asintió. –No lo tomo muy bien, pero estoy seguro que se hará a la idea tarde o temprano.

El castaño la abrazo suavemente, ella estaba absorta en sus pensamientos. Le resultaba agridulce el pensar que había perdido a su amigo, quizás algún día lo recuperase, pero todo seria distinto. Después de todo… ¿Quién dijo que ellos dos terminarían juntos? Quizás en otra vida, en otro tiempo, así seria.


Espero les haya agradado.

Quise darle al fic un final diferente, no el clásico... "Vivieron felices para siempre", hay que aceptarlo, la vida nunca es así.

Espero sus críticas, comentarios, insultos por no haberlos dejado juntos, en fin, lo que ustedes dispongan.

Nos vemos en la próxima entrega.

Recuerden "Nada con medida, todo con exceso" xD.