Sasuke caminaba despacio, nunca le habían gustado las prisas…era paciente…un pie delante, un paso más, poco a poco…lo había aprendido a fuerza de sufrir, perder y ganar, había recuperado ciertamente, mucho de aquella infancia, aunque había lagunas, puertas y ventanas, que en su interior seguían tapiadas…y no era capaz de abrirlas por si solos…suspiro, últimamente lo hacía, demasiado a menudo…

Hinata se encamino hacia la pequeña tienda de tés, que no estaba muy lejos…le encantaban esos brebajes, calientes, y cada vez de un sabor distinto, además que el sitio de por si era muy agradable, no estaba muy frecuentado, lo cual agradecía. A veces, había visto salir de allí a Uchiha Sasuke, al principio le sorprendió, luego Naruto le conto, que a él también le encantaban esas hierbas raras que ella tomaba…Sasuke…ella lo veía como una autentica contradicción, un misterio. Siempre le había parecido una persona de los más oscura y fría, prepotente y egocéntrica, desde pequeña, le recordaba cómo alguien encerrado en sí mismo, pero cuando volvió, y poco a poco le había ido observando gracias a las reuniones que aun mantenían los "novatos", había visto que ese chico era todo un misterio, podía ser el ser mas frio, y el amigo mas compresivo del mundo, con Sakura y con Naruto, parecía sentirse más libre, sin algún peso que escondía dentro de sí, sin la máscara a cuestas, y había observado, como a veces mostraba su cara más amable y generosa…se pregunto si seria por miedo, aunque claro, era un Uchiha, los Uchiha no tenían miedo, siempre se habían forjado una gran fama de orgullosos guerreros que no le temen a nada, ja! Le parecía lo mas estúpido del mundo, aparentar algo que no se era, lo había hecho tantos años ella, lo comprendía perfectamente…ciertamente ese chico la intrigaba…

Caminando, llego a la tiendecita al mismo tiempo que el dueño de sus pensamientos anteriores, ambos se conocían, y se habían visto en más de una ocasión, aun cuando nunca intercambiaban más de dos palabras, se miraron, blanco y negro, dos colores tan complementarios y a la vez tan dispares…Un silencio inundo el lugar, aun cuando no era incomodo, los ojos de ella mostraban curiosidad, los de el una mezcla de intriga, tristeza, vacio…eran sentimientos complejos…pero como en toda situación, siempre uno toma la iniciativa…

Buenos días Uchiha-san- Sonrió Hinata- me alegra verle por aquí

Buenos días Hinata- suspiro, lo hacía demasiado últimamente diablos!- te agradecería que me llamaras de tu, por mi nombre, somos de la misma edad- le medio sonrió

¡Hai! Disculpa, la costumbre, ya sabe…

No hay nada que disculpar, de verdad…

A Sasuke, le hacía gracia esa muchacha, su actitud era todo un enigma, estaba ahí, delante de él, sonrojada como si fuera una colegiala, jugando con sus dedos, esquivándole a veces la mirada, cuando hacia un minuto, le había parecido asomarse un atisbo de curiosidad en sus blancos ojos, nadie diría que era la futura líder de uno de los clanes más prestigiosos, una de las mejores ninjas de Konoha, y una de las más bellas, demostrado estaba por la cantidad de pretendientes que la seguían todos los días…le hacía gracia, realmente, hacía mucho tiempo que nada le hacía tanta gracia, alguien tan indefenso y a la vez tan fuerte, le recordaba a el mismo antes…mucho antes…sin darse cuenta, sin saber porque, del chico de hielo salió una risa, fresca, escapando a traición de sus labios, el se dejo llevar, demasiado tiempo reprimiendo sentimientos, y este era en todo caso relativamente nuevo…

Hinata se sorprendió al oírle, ¡Sasuke Uchiha estaba riéndose!...era raro oírle, agradable y a la vez escalofriante…se sintió bien, le gustaría oír mas esa risa, que se notaba oxidada, como si hiciera muchos años que no salía de la boca del chico, no era forzada, pero tampoco fluía alegremente, era rara, un misterio, como todo en él… ¡demostraba que escondía tantas cosas!

-¿He dicho algo gracioso, Sasuke?- pregunto llena de curiosidad

-No, no, perdona, es que me recordaste a algo y alguien, y me hizo gracia…

-¿Ah sí?-enarco una ceja, se moría de la intriga, si señores, Hinata era curiosa por naturaleza, siempre observaba, y estudiaba su entorno, intentando comprenderlo, y este hombre no iba a ser menos- ¿y a quien le recuerdo?

-Nadie Hinata de verdad-seguía él sonriendo, la verdad, se sentía bien dejar escapar alguna vez algún sentimiento alegre…tendría que probarlo más veces…

Frunció el ceño, no le gustaba que la escondieran cosas, lo odiaba, odiaba los secretos, se había criado rodeada de ellos, y por experiencia propia sabían que se volvían contra uno mismo…y ella no se quedaba ahí, se lo iba a sonsacar, como buena kunoichi que era…de una manera muy sutil, paso 1: hacerse la victima

-Umm-sus ojos se humedecieron en su justa medida, no le gustaba hacer esto pero si era por saber, todo valía. Me había dado la impresión que se reía USTED de mi Uchiha…san-sus ojos, se apartaron de la vista del moreno, que atisbo, unas lagrimas traicioneras, ¿de verdad la había molestado? ¡Kuso! Que sensibles eran las mujeres de Konoha…se ¿asusto?, no podía permitir que una dama se enojase, ante todo era un Uchiha, un caballero…

-De verdad Hinata, perdóname, es una tontería, no me estaba burlando de ti- se trago un poco su orgullo…

Paso 2: hacerse la ofendida…

-Le miro a los ojos, dejando ver cierto enojo…fingido, se sonrojo, y tartamudeando un poco, parecía que realmente estaba enojada, y que las palabras no la salían por rabia…

-A no me pareció, aun así siento MUCHO haberle, haberle molestado con mi presencia, yo solo venia a tomar un té a gusto, si me disculpa UCHIHA-San…

Se iba a darla vuelta y justo en ese momento, el la agarro del brazo…

-No de verdad Hinata- ella no volteaba, ¡demonios! Era un caballero, tenía que decirle la verdad, aunque le valiera avergonzarse de su falta de orgullo, y suspiro- yo…me has recordado a mi cuando era pequeño, yo también jugaba con los dedos pero quería ser más fuerte que mi hermano, nunca le alcanzaba, y me sentía débil a la vez, me ha hecho gracia reconocer esos mismos gestos míos de pequeño en ti, por ese entonces yo aun me sentía, completamente feliz- desvió la mirada, esos recuerdos aun le ponían triste, había perdido muchas personas, muchas ilusiones, y aunque había ganado otras y había recuperado a su única familia, no era capaz de pensar que si hubiera sido más fuerte, a lo mejor, y si…

-¿Era? Acaso ahora no lo es Sasuke, es decir, tienes a tu hermano, que resulto inocente, a tus amigos, eres uno de los mejores shinobis…

La miro, creyó perderse en esos mares negros, que la relataban tanto sufrir y tanto esconderse, tanto reprocharse so no era bueno, no era justo para el…

-A veces, aun cuando tienes todo, aun cuando recuperas cosas importantes, te sientes vacio por dentro, falta algo…

"¿Él también lo siente así?", se sorprendió la Hyuga, era increíble, el ser más lejano que ella creía, el más diferente a ella, era a la vez el que sentía lo mismo…Tomo una decisión, le ayudaría, le ayudaría a encontrar aquello que le faltaba, quizás con suerte, ella también entendía el porqué se sentía así, cuando los años la habían hecho una persona tremendamente optimista

-Sasuke…kun, le invito un té…