Disclaimer: Los personajes son totalmente de Hajime Isayama, no me pertenecen, yo solo los utilizo para cumplir mis fantasías de fujoshi.
Aclaraciones: Chicos estoy tratando con DIOSES GRIEGOS… entonces eso significa INCESTO, pero eso no le quita lo hermosa que es la historia. Así que ya quedamos, solo ignoren eso y disfrútenlo.
El rapto de Eren
…
A la mayoría de los dioses les cuesta mucho andar y pensar al mismo tiempo. –
"Dioses menores" (1992),Terry Pratchett
…
Levi regreso al inframundo, tuvo que aclarar que se encontraba bien, en su mente solo rondaba la imagen de ese joven, no entendía que le pasaba, nunca en su larga vida se había sentido así, mucho menos había sentido el deseo tan grande de poseer a alguien en específico, quería a ese castaño, lo quería ya y para toda su vida.
Los días pasaban y su angustia se hacía cada vez más grande, le daba rabia la manera en que se sentía, no soportaba el no poder ver a Eren, así que comenzó a sentarse al aborde de en una de sus fuentes, utilizando el agua para observar al ojiverde.
Sentía que su cara dolía de sonreír tanto, cada acción que hacia el chico le fascinaba, verlo cortar flores, jugar con los animales, danzar bajo el sol, había noches en las que no quiso descansar por el simple hecho de observarle dormir, amaba su expresión tan serena que mostraba.
Todo esto se volvió una rutina, cada que podía se daba su tiempo para ver al joven, tenía momentos de plena dicha y felicidad, pero al igual que estos, tenia arranques de celos, esas ninfas toqueteándole, jugando con su cabello, le enfermaba ver como ellas podían tocarlo.
Harto de todo esto, tomo su caballo y remonto al Olimpo donde su hermano.
-Erwin, necesito hablar contigo- Interrumpió en la sala de su hermano sin aviso alguno.
-Levi, que alegría verte, dime, ¿Qué puedo hacer por ti?- Sonrió como siempre.
-Primero que nada, ponte una maldita túnica más grande- Lo miro con fastidio, -En segundo, vine a pedirte tu permiso- Se hinco ante él desviando la mirada, eso sobrepasaba su orgullo, pero ya no soportaba más.
-Debe ser muy importante, por favor, levántate, no es necesario hacer eso entre reyes tan grandes como nosotros- Erwin se acercó a su hermano tendiéndole una mano para que se levantase, Levi lo miro y no dudo en tomarla.
- Erwin quiero a tu hijo- Se sinceró con seriedad.
-¿Quién?, ¿Jean?- Se burló un poco ganándose una cara de repudio del pelinegro.
-No quiero a tu mensajero, quiero a Eren, ya no lo soporto, necesito que sea mío- Lo miro con intensidad haciendo que Erwin sonriera cómplice.
-Ya pasaron muchos meses, el efecto de las flechas de Connie debió haber desaparecido- Levi lo miro sorprendido.
-¿De que estas hablando?- Exigió.
-Bueno hermano, ¿No te sentiste extraño hace unos meses?- Levi estaba atónito, -Lo imagine- Continuo, -Te diré que fuiste flechado por Connie, claro, en un error, pero estaría muy feliz de entregarte a Eren, se merece a un rey como tú, a pesar de saber esto, ¿Aun le quieres?-
-Claro que si- Respondió con rapidez, -No me interesa si fui flechado por accidente, me he enamorado y lo sigo estando- Aclaro con firmeza.
-Perfecto, Eren es tuyo, pero…-Puso cara de circunstancia, -Tienes que pedírselo a Carla-
-La diosa está loca- Se quejó.
-Bueno, tienes mi permiso, si tanto lo deseas, ingéniatelas para obtener lo que tanto quieres- se encogió de hombros.
-Carla jamás me permitirá llevarme a Eren y tú lo sabes Erwin-
-Pues piénsalo Levi y me disculparas pero tengo que atender otros asuntos hermano- Erwin abrazo a su hermano despidiéndose de él.
Levi retomó camino, una parte de él se alegraba de saber que tenía el permiso de poseer a Eren, pero, ¿Cómo acercarse a él?, Carla jamás se lo permitiría, no era justo que por la soledad de la diosa atara al pobre joven con ella.
-Ahora no cerberos, no estoy de humor- Gruñó el Dios sobre su caballo, mirando a ese enorme animal que tenía las cabezas gachas y la cola entre las patas.
Los días seguían pasando, intentaba alejarse de esa fuente para no verle, tal vez su enamoramiento pasaría si no lo observaba, todo fue en vano, la voluntad terminó por ceder.
Un último acto de egoísmo llegó a su mente.
-o-o-o-
Eren caminaba un tanto melancólico acariciando los campos, sentía la hierba fresca roza sus dedos, cerraba sus ojos imaginando que esas suaves caricias eran de algún amante que le quisiera, suspiró abrazándose a sí mismo con la vista perdida en el campo.
-Hijo mío- La voz de Carla hizo que se girara bruscamente.
-¿Que sucede madre?- Se acercó a ella tomando sus manos.
-Tengo que ir a los templos, no tardaré lo prometo, ¿Estarás bien sin mí?- Junto sus manos dando un beso en ellas.
-Claro que si madre, El sol está en lo más alto, es el mejor tiempo del día, estaré bien- La abrazo con cariño y la dejo partir.
Siguió caminando cortando flores acomodándolas sobre su regazo, escucho un estruendo, no muy lejos de él, el suelo se abrió en una gran grieta, se quedó unos segundos observando el fenómeno, frunció un poco el ceño al escuchar un galopeo que se acercaba, ahí de la gran grieta salió un enorme semental negro que se levantó en dos patas relinchando al ser jalado de las riendas por su jinete, Eren observó sorprendido aquella escena, cuando el animal colocó las cuatro patas en el suelo pudo ver al jinete.
-¿Levi?- No entendía que estaba haciendo este en su prado.
-Perdóname Eren- Le escuchó decir el castaño, antes de que comenzara a avanzar a paso veloz.
Eren tuvo miedo de esto, dio unos paso retrocediendo con miedo, Levi llegó a su lado intentando sujetarlo con fuerza, Eren por su parte peleo, dejó caer las flores que había cortado, Levi lo tenía sujeto de la capa que tenía para protegerse del sol, forcejeó deshaciéndose de esta y corrió, corrió lo más rápido que sus piernas se permitieron, aun así no fue suficiente, fue levantado del piso con facilidad.
-¡Basta Levi!, ¿Por qué me haces esto?- Lloriqueo sobre el animal.
-Lo siento mucho Eren, ya no lo podía soportar, por favor perdóname- Intentaba disculparse mientras galopaba de regreso a esa grieta.
Eren lloraba de desesperación, lo único que escuchaba eran disculpas mientras era llevado contra su voluntad. No supo cuánto tiempo estuvo recostado en el lomo del caballo hasta que este se detuvo, Levi bajo del animal ayudando a Eren a sentarse bien sobre él.
-Eren yo...-
-¡Ya basta!, no quiero escuchar más tus disculpas inútiles- sollozo tallando sus ojos.
Levi tomó las riendas del caballo continuando a pie, Eren sabía que estando en el inframundo ya no podía salir a menos que se lo permitiesen, estaba prisionero.
Siguieron el camino en silencio, Eren daba pequeñas miradas a su captor, se le veía feliz, cosa que lo confundía mucho. De las penumbras apareció contento el can al sentir la presencia de su llegada, Eren ahogó un grito aferrándose al caballo.
-Compórtate Cerberos, tenemos visitas, ¡Que te quedes quieto perro estúpido!- Levi regaño al can que brincaba emocionado.
-Es... es... es enorme- Eren temblaba manteniendo fuerte su agarre.
-Eren, Cerberos, Cerberos, Eren- Los presentó amablemente.
El can se acercó con sus tres cabezas dado lengüetadas.
-Oi, ¡Qué asco!, ya quítate, ¡Vete!- Puso voz severa al verse cubierto de saliva, pero su expresión cambió cuando escucho la risa de Eren.
Dirigió su mirada al joven que reía acariciando las narices del can, vio la sonrisa que adornaba su rostro y por un momento supo que tomó la decisión correcta. El can terminó por irse por órdenes de Levi, el castaño observaba cómo este se alejaba de ellos con una pequeña sonrisa, devolvió la vista al pelinegro que lo miraba feliz y su sonrisa desapareció convirtiéndose en una mueca de molestia.
Atravesaron unas enormes puertas donde los esperaban cantidad de sirvientes, detuvo el andar del animal colocándose a un lado para ayudar a descender a Eren.
-Déjalo, puedo hacerlo solo- Le dijo cortante.
Levi dio un paso hacia atrás dándole espacio, Eren se sostuvo fuerte e intentó descender con cuidado, todo marchaba bien hasta tocar el piso que colocó mal un pie haciéndolo tropezar hacia delante, cerró los ojos al inminente golpe, pero unas manos fuertes lo sostuvieron atrayéndolo hacia su pecho, Eren abrió los ojos de golpe, notando el pecho firme en el cual descansaba su mejilla, se levantó con brusquedad empujándose lejos de la persona.
Levi miró fijamente su figura, grabándosela a fuego en su mente, Eren sintió la mirada fija que este le daba y pudo notar que no llevaba nada por encima, solo su pequeña manta que se ajustaba a su cintura, cruzó sus brazos intentando tapar la mayor cantidad de piel que estos le permitieran. Levi desvió la mirada notando su incomodidad, se retiró la capa que tenía estirando una mano ofreciéndosela sin girar la mirada, sintió cuando esta fue arrebatada sin dudar.
Entregó su caballo a sus sirvientes y se adentró a la estancia seguido detrás por Eren quien miraba lo enorme de esta, no había sol, no había flores, no había aves cantado por doquier, este no era su hogar.
Fue conducido hasta una enorme habitación, a pesar de la decoración lúgubre de esta, todo era precioso, en su cama podría acomodar a 5 personas con facilidad, tenía una mesa llena de alimentos que se veían frescos, la habitación de un rey.
-Puedo mandar a varias doncellas para ayudarte- Lo llamo una voz detrás de él, Eren negó con la cabeza.
-Puedo hacerlo solo- Su tono era triste y apagado, -Déjame solo por favor- Se giró con los ojos llorosos.
-Claro que sí, mañana podremos hablar- Se acercó con cautela, -Que descanses- tomó sus manos depositando un beso en estas.
Eren observó la acción sin hacer nada, no tenía más fuerza ni ánimo para pelear, dejo que la figura desapareciera detrás de las puertas hasta verse cerradas, entonces, se permitió llorar, terminó de rodillas con el rostro oculto en sus manos llorando amargamente.
Fue la noche más larga que pudo pasar, apenas y se permitió cerrar los ojos, las doncellas intentaron hacer que probara bocado de comida a lo que este se negó, solo pudieron ayudarlo a bañarse dándole ropas nuevas que confeccionaron especialmente para él.
Salió de la habitación rondando su zona de captura, pasando por hermosos salones, varias habitaciones, no muy lejos pasando un arco de piedra ya hacia una estancia con un enorme baño de aguas termales, todo era tan diferente, regreso por donde venía encontrando a Levi en medio de un salón, parecía que este lo estaba esperando. Se acercó pesadamente, quería averiguar el porqué de su repentino ultraje, Levi al ver la presencia de Eren se acercó hablando primero.
-Esta es una situación inusual para los dos- Comento tranquilo, -Tu belleza, mi amor por ti, son todos sentimientos nuevos en mi- Lo decía con el corazón en la mano.
-Levi como te atreves a hablarme de mi belleza y de tu amor, vives en el submundo, jamás me habías visto, ¿Cómo es que estás enamorado de mí hasta hoy?- Eren comenzó a enojarse, lo que menos quería es que alguien se burlarse de él.
-No, no, te he observado mucho tiempo, fui flechado, sí, pero aun después de que el efecto pasara, mi amor por ti no disminuyo, fue todo lo contrario- Se arrodillo ante este, -Hable con tu padre y tengo su permiso para que te cases conmigo Eren- sujetó una de sus manos mirándolo fijamente.
-Prefiero morir- Le arrebató la mano, Levi sintió un puñal en el corazón, -Me robaste de mi madre-
-Eren ya eres lo suficiente mayor, permíteme amarte, te daré todo, mi vida si es necesario- Se levantó para encarar esos perfectos ojos.
-Tengo miedo Levi-
-Esperare por tu amor lo que sea necesario-
-No es como si tuviera otra opción-
Levi no presionaría a Eren a quererle, dedico esfuerzo y paciencia, cada noche iba a su cuarto a desearle buena noche besando sus manos, era el único toque que se podía permitir, sentir esa suave y deliciosa piel debajo de sus labios. Durante esos días le hizo regalos, joyas, ropas, todo lo que el llegase a desear, ordenaba a sus doncellas a cumplir todo lo que este les pidiera, y si algo estaba fuera de sus límites tendrían que ir directamente con él para cumplir el deseo del joven.
Eren paseaba por los pasillos que ahora ya conocía, de vez en cuando se escapaba buscando al gran can para jugar con él, su miedo a este se disipo al notar lo fiel que podía llegar a ser, creía que hasta lo llego a querer más que su propio dueño.
Todos los días veía a Levi, al principio todo era muy incómodo, tenía miedo que este hiciera con el algo que no querría, pero tampoco fue lo que esperaba, en sus breves conversaciones le dedicaba sonrisas pequeñas, algunos cumplidos y le preguntaba por su día, esa cara seria que siempre tenía con los demás en ese mundo se trasformaba cuando se encontraba con el castaño.
Eren comenzó a sentirse bien en compañía de Levi, sus conversaciones se volvieron más profundas conociéndose en su totalidad, debía admitir que llegaba a extrañarle cuando no le veía. Levi tampoco ocultaba su felicidad, estaba consciente de que avanzaba con Eren todos los días, que ambos eran más cercanos, pero aun no quería dar el siguiente paso, no quería asustarlo.
-Te vez… diferente- Le comento el castaño al verlo sonreír más que de costumbre.
-Me siento diferente- Levi acaricio su brazo en un suave movimiento.
-Yo… también…- Se sonrojo un poco ante la caricia, -Aquí- Llevo una mano al pecho donde latía su corazón con fuerza, -Pero no sé si es temor o felicidad- Confeso un poco apenado mirando esos ojos grises, que a pesar de esa expresión firme que siempre tenían, brillaban como un sol para él.
-Creo que es felicidad- Coloco una de sus manos sobre la que tenía el castaño en su pecho, acerco su rostro sintiendo su aliento contra sus labios, sonrió con ternura y beso su frente.
-o-o-o-o-
Mientras una nueva relación daba sus frutos debajo de la tierra, arriba todo era un caos, Carla estaba histérica, después de buscar a su amado hijo y no encontrar más que su capa con flores marchitas a su alrededor, dejo de cuidar la tierra, ya no hacia crecer nada, no le importaba si todos estaban muriendo de hambre, usaría todas sus fuerzas y energía en la búsqueda de Eren.
Perecía que estaba más cerca de la locura con cada día que pasaba, intentaba recordar lo último que le había dicho su hijo.
"El sol está en lo más alto, es el mejor tiempo del día"
El sol, pensó unos segundos, el sol, que todo lo ve, el sol, que estaba en lo más alto, el sol.
-¡Hannes!- Grito con todas sus fuerzas retumbando la tierra -¡Maldito Hannes, aparece de una vez!- Rugió la mujer.
Un destello apareció del cielo cegándola por unos segundos, cuando pudo enfocar bien el hombre ya hacia frente a ella con semblante tranquilo.
-¿Qué ocurre Carla?-
-Hannes, dímelo, ¿Qué ha pasado con Eren?- Rogo con toda su voluntad esperando que le diera la ubicación de su hijo.
-Eren fue llevado por Levi al inframundo- Su actitud tranquila seguía intacta.
-¡Se atrevió a robarme a mi hijo!, hare que pague, ¡me oíste!, no me detendré- La diosa estaba colérica.
-No fue robado del todo mi querida Carla, Levi obtuvo el permiso de su padre para llevárselo-
-¿Erwin?, El no tiene derecho para decidir sobre nuestro hijo, Eren es solo mío-
-Carla, Carla, Cálmate, Levi será un gran esposo, él es un rey, los muertos son más que los vivos, así que su reino es más grande que el de los demás reinos, ambos reinaran para siempre- Intento tranquilizar a la mujer pero obtuvo todo lo contario.
Hannes se retiró dejando a una diosa colérica, el respondió lo preguntado y no deseaba involucrarse en más problemas, por su parte Carla irrumpió en el Olimpo con violencia llamando a Erwin.
-Bastardo- Lo señalo con un dedo, -Te atreviste a entregar a mi hijo- Le grito pasando su autoridad.
-Nuestro Carla, que no se te olvide, es nuestro- Dijo comenzándose a enfadar por el tono que uso contra él.
-Tal vez tú gobiernes sobre los dioses y los mortales, pero yo manejo a nuestro hijo- Contesto igual de molesta ignorando el enfado en la voz de Erwin
-Te comportas como si hubiera mandado a nuestro hijo a casarse con un simple mortal- Se le acerco con autoridad mirándole ya cabreado, -Yo le di un rey- Grito, -El necesitaba dejarte, estar con otros brazos que le abracen y le den lo que necesite-
-¡Jamás!, me escuchaste, ¡JAMAS!- Le empujo con violencia, Erwin dio un paso atrás mordiéndose la lengua sintiendo la rabia correr por su cuerpo.
-Por lo que eh escuchado, parece que lo disfruta- Esbozo una sonrisa mofándose de la diosa.
-¡Haz que me lo devuelva Dios de cuarta!-
-¡Eren es feliz, no le quitare eso porque tú tienes miedo de estar sola!, ¡Ahora lárgate Carla!, ¡Lárgate de aquí!- Dejo salir su ira contenida contra la mujer, relámpagos cruzaron los cielos al igual que un cielo gris empezaba a formarse, ya era más que evidente que Erwin no estaba para otra falta a su autoridad.
-¡Me vengare Erwin!, ¡Matare a todos!, ¡Tu reino caerá!- Escupió cada palabra saliendo del lugar.
-o-o-o-o-o-o-
N/T): Hola a todos, ya casi acabamos con todo esto, solo queda un cap. Mas (Eso creo), obviamente algo suculento sucederá entre Levi y Eren, hahahaha así que no se desesperen.
Quiero actualizar mis otras historias pero por ahora tuve un bloqueo mental y mi trabajo no ayuda en nada, hahaha ser independiente me está matando, pero juro estoy haciendo espacio en mis ratos libres para escribir.
Muchas gracias a los que están leyendo.
20/01/19 Hoy hubo Luna de Sangre, ojala la vieran.
Sin nada más que decir, mis mejores vibras y que el universo les sonría.
-B.
