Notitas antes de empezar: /pensamientos/, "Algo resaltante o alguna ironía"
Disclaimer: Ninguno de los personajes de Creepy pasta me pertenece.
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The Carnival of the Death Cap. 1
Me desperté a las cinco y media de la mañana, me bañe y me coloque el conjunto del cajón "trabajo", que consistía en unos jeans azules, una blusa blanca de manga larga; un delantal, unas botas y unos guantes, los tres de plástico amarillo; me ate el cabello en un chongo; antes de salir de "mi hábitat" di una carta a Jareth para que se la entregara a mis padres y él salió volando con la carta en el pico. Cuando salí del remolque observe con desconcierto que ya no estaba en el terreno baldío de mi ciudad, ahora el circo se encontraba en una especie de bosque y recordé las palabras de L.J. /Esté no es un circo común/, poco me importo lo del cambio de lugar, mientras que todo siguiera en sus sitio, estaba bien para mí. Me dirigí a las jaulas, los primeros animales a los que observe fueron los leones, dos machos una hembra, ellos me sostuvieron la mirada por algunos minutos, comencé a acercarme lentamente a la jaula y les sonreí; sus pupilas parecieron iluminarse y los tres se sentaron; desde que tenía uso de la razón siempre tuve mucha empatía con los animales; abrí la jaula, entre y comencé a limpiar mientras que los tres leones solo me observaban, cuando termine los tres se me lanzaron y me tiraron, pero no me hicieron daño solo me lamieron a la cara, supuse que era una muestra de afecto por lo que los acaricie, fue muy emotivo, después de eso les di su comida y me ronronearon cual sumisos gatitos, acto que me pareció muy lindo (*w* ); Continúe con los caballos, los tigres, los monos, las cebras y por último los osos; cuando termine de cuidar a los animales terrestres seguí con los marinos, pero no estaba segura de cómo cuidarlos, este hecho me motivo a releer la guía del maestro, que a mi parecer no serbia de mucho, además ya habían pasado tres horas y media desde que me levante y no había comido nada tenía hambre y supuse que no estaría mal ir a buscar algo de comer, sin embargo también me disgustaba el irme sin terminar mi labor por lo que tome el balde metálico que contenía la comida de los tiburones y me acerque al tanque, subí las escaleras y saque los pedazos de carne llenos de sangre, me dispuse a dárselos pero cuando los iba a soltar resbale y caí con todo al agua, los tiburones comenzaron a rodearme y uno estuvo a punto de morderme el brazo pero los otros tres se interpusieron, lo alejaron de mí y los cuatro se limitaron a comerse la sangrienta carne; como pude salí del tanque, purifique el agua y continúe con las pirañas, con ellas no me caí pero tampoco me hicieron nada, inclusive se mostraron pacíficas. Por ultimo me encargue de los delfines, ellos si eran un poco más agresivos pero al final nos llevamos bien. Cuando al fin termine mis deberes ya no tenía hambre y me fui directo a mi remolque; me di otro baño y me coloque uno de los conjuntos que decían diario, consistía en un short de mezclilla negro, una playera de manga larga color magenta con delgadas líneas horizontales en blanco y unas sandalias rosas; no me gustaba mucho el color rosa porque no siempre combina con mis ojos y mi cabello, pero no tenía otra cosa que ponerme, deje la ropa de trabajo en el cesto junto al escritorio y note que ya no estaba mi ropa del día anterior, la busque por todos lados pero no la encontré, sólo estaba mi gabardina colgada junto a la ventana.
/ ¿Qué le habrá pasado a mi ropa?/ me pregunte pero unos lindos graznidos me sacaron de mis pensamientos, Jareth había regresado y traía una carta de mis padres en su pico, la cual abrí con desesperación apenas la tuve en mis manos.
Cariño:
Tu madre y yo no sentimos orgullosos de que hayas decidido emprender el vuelo tú sola, claro que estamos tristes por que no te tomaste el tiempo para despedirte de nosotros con propiedad, pero te apoyamos en todo l que decidas, esperamos que envíes fotografías de los lugares a los que vayas.
Te aman… tus padres.
Al menos con esto no los dejo preocupados y lo tomaron muy bien… claro que debe ser porque lo que les escribí fue algo así:
Queridos Mamá y Papá:
Los amo y espero que me entiendan cuando les diga que he tomado la decisión de irme y ver el mundo por mí misma, no me llevo prácticamente nada sólo a Jareth.
Los ama A. .
– En fin, tengo hambre, ¿Y tú Jareth? – Mi querido cuervo sólo dio un pequeño graznido afirmativo y movió sus alas – Entonces salgamos.
En ese momento salí de mi remolque y pasee un poco por las instalaciones hasta que di con el comedor, me llamo la atención el hecho de no encontrar a nadie durante todo mi tiempo en ese lugar; El comedor era mediano, tenía cinco mesas largas con siete sillas cada una y tras el comedor se encontraba la cocina que era pequeña, sólo tenía una estufa con horno, una alacena, un frigorífico grande (conectado de dios sabe dónde) y una mesa sobre la cual había un gran especiero y un frutero del cual tome una manzana verde y me dispuse a morderla cuando una voz tras de mi me asusto.
– Tú debes ser la nueva. – La voz provenía de un chico vestido de arlequín.
Su sonriente mascara me recordó a un video que me gustó mucho, así que instintivamente le sonreí y respondí.
– Sí, mi nombre es Gabriel, ¿Y tú eres…?
– No puedo decirte mi nombre pero poder llamarme Arlequín.
/Que curioso/ pensé, ambos estrechamos nuestras manos y después me aventure a preguntar.
– ¿Dónde están todos?
– ¿Te refieres al resto del personal del circo?, la mayoría está en la carpa principal, hoy están armando nuevos números.
– ¡Oh!, ya entiendo, ¿Y tú qué acto realizas?
– Yo, literalmente estoy en la cuerda floja.
A mí siempre me han impresionado los actos de alturas y la cuerda floja no era una excepción.
– Wow, debe ser genial estar a tantos metros de altura y no tener vértigo ni nada. – dije con mucho entusiasmo.
Él se sorprendió por mi entusiasta reacción (no pude ver su rostro dado que traía mascara, pero su lenguaje corporal era muy expresivo.)
– Am, si es una experiencia única e increíble, ¿Lo has intentado alguna vez? – Preguntó él con curiosidad.
– No nunca, le tengo un poco de miedo a las alturas.
Él comenzó a dar vueltas a mí alrededor, mientras me inspeccionaba.
– Se ve que tienes buen equilibrio y no es muy difícil, si gustas yo podría enseñarte. – dijo el de forma alegre y despreocupada.
– ¿Enserio?, seria fabuloso. – dije aún más entusiasmada que antes.
En ese momento entro una chica de cabellos rojos y tez pálida que nos miraba molesta con sus lindos ojos verdes.
– ¿Tú eres Gabriel? – dijo refiriéndose a mí.
– Sí, ¿Me buscabas?
– En realidad sí, necesito que lleves a los caballos a la carpa principal, y los quiero ya ensillados, ¿Entendiste? – dijo de forma golpeada y con tono déspota.
– Sí. – respondí un poco confundida, ¿Me estaba dando una orden?
– ¿Y qué esperas? ¡Apresúrate!
– Claro. – al parecer si me estaba dando una orden.
Me despedí del Arlequín con una sonrisa y me retire del lugar para ir directo hacia los caballos; los cuatro se molestaron un poco al ver mi intención de ensillarlos pero no se resistieron, con mucha tranquilidad me apresure a la carpa; al entrar divise a la pelirroja que me había solicitado los caballos y me dirigí hacia ella.
– Aquí están los caballos, ¿Necesitas algo más? – pregunte con tono servicial.
– Sólo que te apartes y no estorbes en mi rutina. – respondió ella sin dejar su tono déspota y con aires de superioridad.
Ella tomo las riendas de los caballos y los cuatro de inmediato comenzaron a resistirse y a intentar soltarse, iba a acercarme para intentar calmarlos pero una mano en mi hombro me detuvo.
– lo mejor será que no te acerques o saldrás lastimada. – dijo L.J.
– Pero se están alterando mucho. – dije con preocupación.
– Cherry y ya está acostumbrada a la actitud bronca de esos caballos y sabe manejarlos. – respondió él sin dejar mi hombro.
En ese momento Cherry comenzó su acto y me sorprendió mucho que los caballos dejaron su actitud bronca e hicieron lo que ella quería pero en el último momento los caballos se alteraron, tiraron a Cherry entre todos y se dispersaron. L.J. otros chicos y yo corrimos hacia ella y la ayudamos, ella volvió con molestia y dijo.
– ¿Qué haces aquí?, deberías estar buscando a esos cuatro cabrones en lugar de estar perdiendo el tiempo.
– Y tú deberías dejar de hablar en ese tono tan déspota. –de inmediato me di la vuelta y salí del lugar.
Camine un poco y al estar alejada de la carpa el caballo café oscuro se me acercó, yo le acaricie el lomo y le rasque las orejas.
– Parece que le agradas. – dijo una conocida voz tras de mí.
– Eso me gusta creer, maestro, en fin si me disculpa tengo que buscar a los otros tres. – dije mientras subía al caballo.
– Tienes talento para las bestias, esos caballos no dejan que nadie los toque y tú lo acabas de montar como si nada, creo que te quedaras a cargo de los animales por un buen tiempo.
– Am, OK, por mi está bien.
Tome las riendas del caballo y me dirigí a trote hacia donde intuí que podría estar el caballo negro y para mi buena suerte lo encontré a él y al blanco, ninguno de los dos se resistió a regresar y en el camino encontramos al café claro, que también nos siguió, decidí ya no llevarlos a la carpa y los regrese a su lugar, después saque la manzana de mi bolsillo y me la comí mientras iba hacia el comedor, pues ya moría de hambre; en dicho lugar ya había mucha gente.
– ¿Lista para comer? – me pregunto L.J. (Quien había salido de la nada)
– Claro.
Ambos tomamos un plato y una cuchara y el cocinero nos sirvió una especie de potaje con garbanzos, los dos nos sentamos juntos y comenzamos a comer, pese al aspecto del potaje no sabía tan mal.
Durante la comida L.J. me presento a algunos chicos y chicas que se sentaron con nosotros: las dos chicas eran gemelas y me dijeron que hacían acrobacias con los diábolos, ambas eran idénticas, bajas de estatura, cabello negro y corto, tez morena y ojos de tonalidad café chocolate, sólo se distinguían una de la otra por sus atuendos ya que Vera vestía de verde y Vilma de rosa. Los chicos eran amigos pero compartían camper (remolque, etc.) y hacen un acto en motocicleta con el tanque de tiburones en medio; Héctor es muy alto, moreno, cabello negro y de ojos verdes, debo admitir que es muy bien parecido aún que su amigo, Nick, no se queda atrás, es tan alto como L.J. (aunque Héctor es más alto), castaño claro, ojimiel, de tez blanca ligeramente rosada.
Los cuatro me trataron muy bien y me invitaron a verlos ensayar, yo accedí con gusto y fui con ellos a la carpa principal donde Ver y Vil nos mostraron su nueva rutina, al igual que Héctor y Nick su motorizada acrobacia nueva, después de eso otros chicos y chicas me solicitaron que llevara distintos animales a la carpa pero ninguno tenía control sobre ellos y las cosas terminaron siempre igual, "conmigo buscando a los animales." Cuando termine de buscar a los monos y los metí a su jaula, regrese a la carpa para encontrarme con L.J. y ver el último acto.
– ¿Tú no participas en ningún acto? – pregunte con curiosidad.
– Participaba como malabarista con el resto de los payasos pero… como te dije antes, me salí de la rutina, provoque un poco de desastre, los koalas murieron, y el maestro me castigo dejándome "temporalmente" fuera del escenario.
– ¡Ops!, que mal, pero bueno… ¿Qué harás mientras?
– Pues ya que tú estás oficialmente encargada de los animales, él maestro me castigo haciéndome limpiar toda la carpa y la cocina hasta nuevo aviso. – respondió él sin mucho ánimo.
–Eso es mucho trabajo – no más que el que yo tengo pero… – te deseo suerte.
– Sí, gracias, y ¿A ti te gustaría hacer otra cosa además de recoger estiércol y alimentar bestias?
Yo lo pensé unos segundos después mire hacia arriba y vi la cuerda floja y los trapecios.
– Pues… siempre me ha gustado los actos en el aire, pero me da un poco de miedo las alturas.
Él me miro con incredulidad y se rio.
– Que lindo y bobo sonó eso… pero si realmente quieres hacer un acto en el aire tendrás que perder tu miedo a las alturas y presentar algo nuevo al maestro.
– Pues eso haré, perderé mi miedo a las alturas y le presentare al maestro un acto nuevo y sorprendente que no pueda rechazar – dije con severidad mientras fruncía el ceño.
– Esta bien, no tienes por qué enojarte, mírate apenas llevas un par de horas aquí y ya quieres presentar un acto novedoso, creo que naciste para estar aquí.
Pensé un poco en sus palabras y me reí, tenía razón, apenas hace escasas horas de había firmado mi contrato y ya me había tomado las cosas demasiado enserio.
– Bueno hablemos de esto luego, me voy a mi camper. – dije mientras bostezaba.
– ¿Te acompaño? – pregunto con insistencia en la mirada.(Pero me valió jeje)
– No es necesario.
Salí de la carpa y camine hacia mi camper, poco antes de llegar a el me encontré con el Arlequín quien se acercó a mí.
– ¿Ya te vas a dormir? – me pregunto.
– Em sí.
– Que descanses. – dijo mientras tomaba mi mano y hacia una especie de reverencia.
– Am, gracias, por cierto, ¿Desde cuándo podrías empezar a enseñarme a estar en la cuerda floja?, digo sin presionarte ni nada. – pregunte con un poco de sonrojo en mi rostro por la acción que él había realizado previamente.
– Desde mañana mismo, durante mi segunda hora de ensayo… a las dos de la tarde, ¿Te parece bien? – dijo él sin soltar mi mano.
– Por supuesto, muchas gracias, muchas gracias.
En ese momento la alegría de empezar a superar mi miedo me asalto y me hizo abrazarlo, él se quedó quieto unos segundo y después me devolvió el abrazo, al separarnos lo último que me dijo me dejo un poco preocupada.
– De nada, y… cuídate ese camper no es seguro.
– Ya me lo habían dicho, pero gracias por preocuparte.
Él soltó mi mano y siguió de largo, yo también seguí mi camino, entre a mi camper, me cambie de ropa y me tire en la cama, cayendo en los fuertes y sensuales brazos de Morfeo casi al instante.
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Hasta aquí el cap 1 de este fic mis crayolis. Díganme que tal les pareció… mil gracias a los que ya comentaron y espero de corazón que les haya gustado este cap. Y en respuesta a Deo Dan tal vez ponga algo de yuri y yaoi pero mi pareja principal será heterosexual y punto. Squalbraska espero que te sigua gustando. Chica sudadera en mi país tampoco es muy usado como nombre de mujer pero como siempre digo ¿Y porque no?, gracias por tu comentario. Kanameshaoran gracias por leer mi fic y me da anima que te haya gustado. En fiiin nos leemos y bye mis crayolis.
