Capítulo 1 Ione.

En una obscura noche, se encontraba una joven sumergida en sus pensamientos, mirando hacia el cielo, soñando despierta en el amor que toda chica quiere encontrar, observaba la luna como esperando que ella le contestara sus preguntas, el día siguiente seria su cumpleaños 17, y lo que más deseaba no lo podía tener, extrañaba a su madre demasiado.

Ya Ione, que mañana será un día increíble, mejor busca ropa, tienes que verte guapa. – Se dijo ella misma mientras abría el gran ropero de su habitación.

Mientras sacaba su ropa de su armario, observo una caja azul en el interior de este, esa caja le traía demasiados recuerdos, pues en ella ,yacían algunas cosas que le pertenecieron a su madre, así como un libro que solía leerle cuando era pequeña, lo saco y lo observo por unos momentos, justo cuando iba a guardarlo en el interior de la caja, algo cayó al suelo, era una pluma muy hermosa, de un color amarillo dorado de escasos cinco centímetros, la miro un momento antes de tomarla entre sus manos, cuando la tomo la acerco a su pecho y por una extraña razón se sentía segura y protegida.

En ese instante un extraño y fuerte ruido se escuchó en la parte de afuera, cosa que saco de sus pensamientos a Ione, por lo que se asomó para saber que era, alcanzo a ver en la lejanía del bosque una luz que descendía del cielo, creyendo que era un rayo.

Mientras en el bosque se observaba claramente como dentro de la luz que descendía, había un hombre alto y fornido, bastante atractivo, este cayo con un gran impacto sobre la tierra, haciendo un hueco de por lo menos un metro, para después erguirse con gran ímpetu.

En la habitación de Ione, la chica seguía acariciando la pluma y se le ocurrió encapsularla, para así colgarla en su cuello junto a un relicario que le había regalado su padre en uno de sus cumpleaños, en una cadena de oro de su madre, en el cual, guardaba una foto de sus padres y de ella cuando era una bebe.

Comenzó a sentirse agotada por lo cual se dispuso a cerrar sus ojos y descansar pues a la mañana siguiente tenía muchas cosas que quería hacer.

A la mañana siguiente una voz grave y melodiosa la sacaba de sus sueños.

¡Feliz cumpleaños mi niña!-

*Abrí mis ojos encontrándome con un hombre que amaba demasiado, un hombre maduro y atractivo de hermosos ojos verde olivo, que me mostraban paz y tranquilidad, era mi padre, aquella persona que daría su vida por mí y viceversa*

Papi es muy temprano, el estruendo que causo el rayo no me dejo dormir.- Contesto Ione tallándose los ojos.

¿Cuál estruendo? De seguro te dormiste temprano y soñaste eso, porque la noche estuvo muy tranquila.

Mmm creo, ya voy a apurarme para que salgamos. – Lo dijo con desconcierto puesto que estaba segura de lo que había visto y escuchado por la noche.

De acuerdo iré abajo a preparar todo – Con entusiasmo de saber que su día de descanso lo pasaría con su hija, pues como él era militar no pasaba mucho tiempo en casa.

Ione estaba segura de que su padre le tenía una sorpresa pues no le había dicho lo que iban a hacer, antes de que se empezara a arreglar, su teléfono comenzó a sonar con una melodía que conocía muy bien, era su mejor amiga Stephanie Matthews, mejor conocida como Steph, una chica de cabello castaño claro, tez morena clara, de unos ojos grisáceos que llamaban bastante la atención.

Hooola niña! Feliz cumple! – Se escuchó al otro lado de la línea, con gran entusiasmo.

Gracias Steph- Lo dijo con mucha alegría, pues su amiga era la segunda que la felicitaba.

Oye ya revisaste tu Facebook? – Con curiosidad.

No porque? – Rascándose la cabeza.

Hay! No has visto lo que puse? – Algo molesta pues sabía que el internet era uno de sus vicios de su amiga.

Pero ya ahorita lo reviso, no te enojes- Lo dijo en tono de disculpa, apresurándose a prender su computadora y abrir su Facebook.

Ok, ok te espero ja ja ja- Con algo de entusiasmo, pues estaría segura de que le gustaría mucho lo que puso.

Ione estaba poniendo la contraseña de su Facebook, cuando su teléfono comenzó a sonar, a pesar de tener a Steph al teléfono, una segunda llamada estaba entrando.

Steph, puedes esperar en la línea, es que tengo otra llamada – Le dijo sabiendo que ella no se opondría.

Claro eh, pero no me dejes mucho tiempo esperando ja ja ja –

Ok-

Atendió la llamada que estaba entrando y para su sorpresa era Noah, su otro mejor amigo, Noah era de cabello castaño lacio, con ascendencia asiática por lo cual tenía los ojos rasgados de un color miel, pero al mismo tiempo como su padre que era estadounidense era bastante alto y carismático.

Ohayo! Feliz cumpleaños –

Noah muchas gracias –

Ahh y ya tengo tu regalo eh! – Lo dijo en tono juguetón.

Hay dime que es? No puedo esperar a saber que es hasta mañana!-

Nop, no te diré, mañana lo veras. Oye ya te hablo Steph? –

Está en llamada en espera –

Ahh pon llamada de tres ja ja ja

Está bien, espera un momento –

Hola – Dijo Ione para asegurarse de que ya estaban los tres en la línea.

Ay me habías hecho esperar mucho – Contesto Steph.

Es que estaba hablando con alguien importante – Dijo Noah

Ja ja ja, mas importante que yo no creo Noah.

Ya chicos! – Les dijo Ione para que se calmaran.

Ok oye mañana te vamos a llevar a comer eh – Le dijo Noah con mucho entusiasmo.

A dónde? – Ione contesto muy emocionada

A nuestro restaurant favorito, comeremos comida italiana después de clases YEY! – Le dijo Steph, pues como se conocían desde que eran pequeñas sabía que le gustaba la comida italiana, además de que ahora lo visitarían con Noah, a pesar de que lo conocían desde menos tiempo se habían vuelto los mejores amigos los tres.

Si! Iremos después de clases – Agrego Noah.

Bueno ya cuelgo, hoy voy a salir con mi papá, los veo mañana en la escuela, los quiero mucho y gracias por felicitarme.

Está bien te veo mañana, y recuerda que revisaras tu Facebook y me dirás que te pareció, ok?- Le dijo Steph – Ahh casi lo olvidaba salúdame a nuestro papi ja ja ja- Con tono juguetón, pues el padre de su amiga siempre le había parecido muy guapo.

Adiós cuídate te vemos mañana Sayonara! – Le dijo Noah, pues él estaba acostumbrado a mezclar palabras japonesas cuando hablaba.

Se dispuso a arreglarse con una playera un poco ajustada y unos jeans entubados con unos converse negros, no sin antes colocarse su cadena con el relicario y ahora también la pluma dorada en su cuello.

Padre e hija se dirigieron al auto, y este condujo hasta llegar a una parte del campo que se extendía a la orilla del Támesis para hacer un día de campo, llevaron unas cosas para poder acomodarse, cuando su padre exclamo.

Oh he olvidado el termo con el agua en el auto, iré por él. – Se levantó, pero Ione tomo su mano diciéndole a su padre que ella lo traería y que regresaría rápido. Este accedió y le entrego las llaves del auto.

Ione iba corriendo por el lugar, perdiendo de vista a su padre pues estaban algo lejos de auto, por un momento perdió la concentración al observar a un joven bastante guapo de cabello rubio, alto y fornido, que al sentir la mirada de la chica volteo y le sonrió de manera picara, haciendo que con esto se estampara con alguien más.

El hombre con el que se estrello era alto y tenía unos hermosos ojos violetas muy intensos, tanto que se perdió en ellos sin darse cuenta que el muchacho la sostenía de la cintura, pues ella iba a caer al suelo por el golpe. Cuando recupero el hilo de sus pensamientos se alejó un poco de él y le dijo:

Lo siento!- Ruborizada se dio la vuelta y se fue a buscar el termo al auto de su padre.

*Quien será ese chico de los ojos violetas, se veía triste, pero era muy guapo, jajá, ya Ione hay que volver*

Su padre y ella disfrutaron del picnic, y se dirigieron a una heladería, su padre le conto que ahí fue donde conoció a su madre, él hablaba con tanto amor de ella, le dijo que desde que la vio la amo y que ella se parecía demasiado a su madre, las lágrimas empezaron a caer por los ojos de Ione, pues se daba cuenta el cuanto la amaba su padre y más aún sentía mucha tristeza y algo de culpa al no recordar el ultimo día que vio a su madre.

Su padre la tranquilizo y le dijo que la amaba, que su madre estaría muy orgullosa de ella. Al concluir con el helado se dirigieron a casa para poder descansar.

Al legar a su casa abrazo a su padre y le dijo que lo quería mucho, a lo que su padre contesto que él la amaba demasiado y le entrego una caja con un colorido moño violeta, dentro había un hermoso diario de color rosa pálido con una cerradura de color oro.

Amor es para que escribas todo lo que pasa a tu alrededor, para que puedas preservar y atesorar todos tus recuerdos.- Le dijo su padre viendo que miraba el diario muy emocionada.- Ahh pero no es todo, creo que no revisaste bien la caja.-

Dicho esto Ione tomo una vez más la caja y la inspecciono con mucho detenimiento, hasta que encontró un par de llaves, lo cual la desconcertó.

No es cierto!, me compraste un auto! Ahhhh! – Estaba tan feliz de que por fin iría en un auto a la escuela y no en su bicicleta de la cual ya se había caído más de una vez. – Gracias, gracias papi –

Ambos se dirigieron hacia afuera para ver el auto, era un Chevrolet Sonic 2010 de color chedron un hermoso modelo pues no ocupaba mucho espacio y no era muy pequeño por dentro.

Espero te haya gustado – Su padre solo observaba la cara de asombro de su hija, pues ella lo había visto en una tienda de autos, y lo había admirado una semana atrás.

Es perfecto! Es justo el que yo quería! – Abrazo a su padre agradeciéndole una vez más el fabuloso regalo, no sin antes estrenar su auto nuevo llevándolo a dar una vuelta.

Ione no podía sacarse de la cabeza esos dos chicos que había visto en el parque, el rubio de la sonrisa pícara, y el chico de los hermosos y profundos ojos violetas, no sabía porque, pero ambos le llamaban demasiado la atención a pesar de que solo los había visto una vez, recordando el tropezón con el segundo no pudo más que sonrojarse, ante la idea de que este la sujetaba con delicadeza por la cintura para que no cayera al suelo.

En la mañana, se despertó muy alterada pues su reloj sonaba demasiado fuerte, era lunes y tenía que ir a la escuela, se apresuró a bañarse y cambiarse para luego bajar con sus cosas al comedor para encontrarse con su padre y desayunar.

Buenos días papi – Le dijo Ione

Buenos días, ya está el desayuno – Le dijo su padre con una sonrisa en su rostro.

Comió el desayuno, se lavó la boca y se despidió de su padre, para tomar las llaves de su nuevo auto para ir a la escuela.

Llegando a la escuela se encontró con Steph y Noah, ambos la abrazaron y elogiaron su carro nuevo, diciéndole que ahora que ya tenía carro, tenía que pasar por ellos.

Caminaron hacia adentro de las instalaciones de la escuela y Noah se separó de ellas diciendo que iba a buscar algo, Steph y Ione fueron a sus casilleros pasa sacar algunos libros, cuando de repente Steph le dijo:

Oye acabo de ver a la cosa más sexy del mundo, voltea, Ahh pero es mío eh, yo lo vi primero- Impresionada por el chico que acababa de ver.

No creo que sea la gran cosa ya hemos visto a todos los chicos de la escuela y no hay nadie tan guapo – Lo dijo girándose para ver lo que su amiga le decía que era sexy- Ohh por dios! –Lo dijo sorprendida por lo que veía, era él.

En otro de los casillero había un joven alto y fornido, de cabello negro azabache, iba vestido con una playera negra ajustada, dejando ver su cuerpo bien ejercitado, unos pantalones de mezclilla y en su mano una gabardina negra de piel, se la puso y recogió su mochila del suelo y cuando volteo vio a la chica con la que se había estrellado el día anterior.