Los personajes no me pertenecen, solo la historia dramática.

Linda lectura

Capítulo II: Kaoru

Acababa de anochecer y ya había de nuevo tormenta. Cerré los ojos con fuerza por el dolor de cabeza. Está volviendo a mí ese recuerdo de una noche tormentosa, rodeado de fuego. Cada vez que veo algo esos fragmentos se vuelven más claros, no siempre son buenos. A veces tengo que aguantar esos gritos de dolor.

Aquí me tienen. Bellota Matsubara, la princesita Matsubara. Chica de 17 años, llevando una vida de… mierda. Llevo la típica vida que cualquier persona desearía tener. Sin embargo no conocen ni la mitad de las cosas que yo sí. Para mí, no todo ha sido joyas y vestidos bonitos.

Estaba preocupada. Mitch había salido apenas a dar su "paseo" en bote. Mierda. Sé que el Rey, la Reyna y sus hermanos están ocupados pero, ¿no podía ni siquiera alguno de ellos estar con él en el día de su séptimo cumpleaños? Por lo al menos hubieran dejado que yo estuviera con él, solamente así hubiera salido de este maldito castillo. Escuche como la puerta de mi alcoba se habría.

-Bellota, cariño. Veo que aun sigues despierta-vi a mi madre entrar por la puerta, de nuevo, sin tocar y con su maldita manada de doncellas cerca de ella.

La mayoría se estremeció al ver mi cara de enfado, así que mi madre decidió hacer un gesto con la mano para hacer que se retiraran. Al momento en que se retiraron se quitó su máscara de madre bondadosa. Se nota que su mirada es la única capaz de competir con la mía.

-Que te he dicho de los modales, hija-dijo con su sonrisa sínica.

-Lo siento, mama. No era mi intención espantarlos-dije con sarcasmo.

-Entiendo-se limitó a responder y se acercó a mi tocador, comenzó a cepillarse esa melena tan malditamente rizada-Me iré del reino un mes. Iré a las islas tropicales… Y en el tiempo que no esté espero tenerte…- la interrumpí sabiendo con antelación lo que diría.

-Callada. Ja, como si me importará-dije burlona.

En ese momento, y antes de darme cuenta ya la tenía enfrente de mi acorralándome en la pared, con sus uñas de porcelana alrededor de mi cuello.

-Escucharme, la última vez hiciste que el Rey y sus hijos se burlaran-dijo molesta. Sonrió irónica-Bueno, tan solo hay que mirarte. Pareces una cualquiera. Si no obedeces ya sabes lo que pasara-dijo feliz mientras hacía que de su mano saliera ese humo negro. Estoy segura que mi cara de horror no dejaba dudas, pues sonrió, satisfecha.

Cuando me soltó me recargue en la pared, tosiendo un poco, intentando respirar.

-Nos vemos en unos días-dijo y me dio un beso en la frente, pero antes se detuvo en la puerta y me miro-Por cierto, sabes que con el único que puedes estar a solas es con Brick, ¿verdad? Mejor cuídate-y se fue.

En el momento en que salió por esa puerta yo me desplome. No deje que las lágrimas me ganaran. Odiaba llorar, lo último que quería es verme como la doncella en peligro. Asome por la ventana que daba a la puerta principal del castillo y mi madre me dio su enorme sonrisa triunfal. En ese momento Yuri entro al cuarto.

-Señorita Bellota, ¿Se encuentra bien?- dijo mientras se acercaba a mi poniéndose a la altura de mis ojos. Le dedique una sonrisa.

-Estoy muy bien, solo que creo que voy a desconectar por hoy. ¿Podrías ayudarme con el vestido?-

Me ayudo a levantarme y a quitarme el vestido. En serio que esos vestidos pesan horrores y eso que llevo uno sencillo. Cuando estaba cepillándome mi cabello hablo.

-¿La señora Naomi volvió a lastimarle?-dijo mientras ponía una cara triste, sonreí.

-Eh, no pongas esa cara. Estoy bien, enserio. Además no fue para tanto-dije de la forma más positiva que pude.

-Eso no importa. La señora se verá gentil para mucha gente pero, no es más que una horrible mujer-dijo, molesta-Lo siento, sé que es su madre y la Reyna pero yo-

-No lo sientas. No es como si me molestara-era verdad. Aun siendo mi madre muy seguido me preguntaba que tanto me consideraba como una hija, o como ser humano.

-Si tan solo yo pudiera hacer algo…-

-Pero no puedes-dije con un tono molesto-Por favor no lo intentes-dije calmada, puede que hubiera sonado duro, pero Yuri es lo más parecido que tengo a una hermana.

Hermana, cada vez que esa palabra pasaba por mi mente escuchaba risas de felicidad.

-Gracias, puedes retirarte-le dije a Yuri levantándome de mi lugar.

-Buenas noches, seño…- levante una mano para que no siguiera, ella dio una sonrisa divertida-Bellota-

Al día siguiente tuve que volverle a pedir ayuda para que me ayudara a abrochar el vestido. No me gusta ser tan dependiente de los demás, sin embargo el que seas una princesa te impide vaaaarias cosas.

-Ya está-dijo Yuri.

-Gracias. Dime algo, ¿El barco donde viajaba Mitch ha vuelto?-

-Me temo que no. No ha habido noticias ni del capitán-trague saliva.

-Bien, por ahora será mejor que tome el desayuno. ¿Están todos en el comedor?-

-Sí, solo el Rey no está por viajes de negocios-suspiro, solo las discusiones del Rey y la Reyna alegraba mis días.

Era lo que me encantaba. Todos los días podían llegar a ser muy animados con ellos dos ahí.

Cuando salí, directa al comedor, me encontré a Butch en las escaleras. Al verme sonrió.

-Vaya que tenemos aquí, buenos días, princesita-levante una ceja, divertida.

-Buenos días, princesito. ¿Durmió bien su alteza?-dije divertida

-Claro que sí, aunque creo que hubiera estado mejor con alguien a mi lado. La noche era terriblemente fría-dijo ofreciéndome su mano para ayudarme a bajar el último escalón.

-Pobrecito, tenga cuidado, su alteza. No querrá tener un resfriado-dije mientras tomaba su mano para cerrarla de nuevo y darle unas palmaditas. Parecía que el gesto le divertía.

-¿Quieres ir a cabalgar hoy?-dijo rascándose la nuca, nervioso. Trague saliva al recordar las palabras de mi madre.

-Butch, no puedo. No debo. Soy la princesa y tengo…- no termine de hablar pues fui interrumpida por él.

-Responsabilidades. Sí, claro, ya lo tengo. Lo malo es que esas responsabilidades son con mi hermano-dijo, irritado. Fruncí el ceño, molesta.

-Oye, no es como si yo hubiera elegido-estaba claro que mi tono de voz dejaba en claro lo desacuerdo que estaba, pero eso a él no le importó y siguió.

-Claro, como todo lo demás. Supongo que el jugar a los enamoraditos tampoco fue idea tuya-

Eso me saco de mis casillas. Se supone que él también sabe lo que es nacer con responsabilidades. Salí de ahí echando humo. A mí no me dan a elegir. ¡Yo No Puedo Elegir! Justo cuando cruce la esquina me encontré a quien menos quería. Brick. Los dos nos vimos nerviosos.

No es que Brick me cayera mal, no lo consideraba mal tipo, es solo que, no había… química. La verdad hasta una chica como yo prefiere a alguien con el que pueda estar bien. Además, pareciera que, por el simple hecho de ser comprometidos, creamos una barrera entre los dos. Brick a veces es muy frio y no es alguien con el que sea fácil hablar. Y por lo que oigo de la gente todo mundo lo ve rígido.

-Supongo que vas a desayunar-dijo mientras me ofrecía su mano. Yo dude un poco en aceptarla, seguro que Butch estaba atrás viéndonos desde lejos. La acepte aun así.

-Si-no sabía que decir. Era lo que más odiaba: los silencios incómodos.

Di gracias a dios al llegar al comedor. La Reyna estaba tan alegre como siempre y yo me divertí con ella, parecía una verdadera madre para mí.

-Cambiando de tema, Brick, Bellota, les tengo grandes noticias. Quería esperar a que su padre llegara pero como no volverá hasta dentro de tres días, me dijo que les podía decir yo-Todos volteamos a verla-Su boda se adelantó. Se casarán dentro de dos meses-

Escuche como caía el cubierto de la mano de Brick, mientras yo me atragantaba con la papa. Sirvientas acudieron a ayudarme para escupirla.

-¿Dos… meses?, pero ¿Qué paso con lo de año nuevo?, se supone que sería hasta que cumpliera dieciocho-dije tomando aire.

-Tu madre quiso que fuera lo antes posible-intente hacer el esfuerzo por no destruir la cuchara-Será cuando ustedes tres cumplan diecinueve-dijo señalando a Brick, Butch y Boomer-Se anunciara una semana antes-dijo casi a grito, feliz, por nosotros.

-Felicidades-dijo Boomer, yo le lance una mirada furiosa que lo puso nervioso. Luego la dirigí a Butch quien me penetraba con su mirada, molesto. No pensara que fue idea mía, ¿O sí?

-Si me disculpan, estoy llena-dije levantándome.

-Pero casi ni has comido-dijo la Reyna con un puchero.

Me hubiera gustado enojarme con ella, por aceptar tan rápido, por dejar que su hijo se comprometiera o por estar feliz por nosotros, pero la verdad era algo difícil. Le di una leve sonrisa.

-Lo siento, no dormí bien y me gustaría descansar-y con eso me retire.

Aunque haya dicho eso tome mi capa y salí. Para ello hay que pasar por el enorme jardín que había en palacio. Cuando me iba vi una rosa marchita.

Asegurándome de que nadie estuviera lo suficientemente cerca dirigí mis manos a la rosa. Mágicamente esta volvía a tomar el color y aroma. Toque varia más que parecían caídas o igual de secas. La mayoría destruidas por la tormenta. No sé qué será, pero a mí no me asustaba, al contrario me encantaba. Todas las plantas siempre revivían cuando las tocaba.

Me levante dispuesta a ir donde tenía pensado desde un principio. El día seguía nublado por la tormenta de ayer, y Mitch todavía ni regresaba. ¿Qué diablos iba a ser de mi vida ahora? No quería ser atada toda mi vida con un hombre que no amo. Mire el mar como si ahí pudiera encontrar la respuesta. Siempre que lo veía tenía una sensación de que me llamaba. Como si me cantara y me pidiera volver con él.

Estaba tan absorta en mis pensamientos que no me había fijado de dos siluetas a lo lejos, me acerque más y cuando pude distinguir la más pequeña me di cuenta de que era…

-¿Mitch?-grite, pero no recibí respuesta-Mitch-al inclinarme me fije en la chica que lo abrazaba.

Estaba desnuda y sin embargo ella tanto como Mitch seguían con temperaturas normales. Suspire aliviada. Tome mi capa y con ella envolví un poco a la chica. Tome a Mitch en mis brazos y eche a correr a palacio.

-Ayuda, eh ayuda-grite desesperada. Mierda, ¿Dónde hay un bendito guardia cuando se le necesita?, cuando entre a palacio me encontré con Brick, el cual me miro confundido-Brick, tienes que ayudarme, hay una chica en la playa, no sé si este bien-

Vi todas las preguntas que se formulaba en sus ojos, pero fue a buscar a la chica. Le di el niño a una mucama para que yo pudiera regresar a ver si había encontrado a la chica. Cuando salí pude ver que Brick la tenía en brazos y pude ver a la chica mejor. Su cara tenía algo que se me hacía muy familiar.

Fin del segundo capítulo.

¿Les gusto?, Espero haber conseguido que les gustara :3 Dios mío. Dos hermanas sean encontrado y faltan dos. El próximo cap. va ser de Miyako y ¿Por qué Kaoru se llama Bellota? ¿Por qué tiene una mamá? ¿Será la misma que la de Momoko? El cap. de Kira será corto pero ahí explicaré muchas cosas.

Gracias por sus reviews a:

Hikari Nakatsumi-chan: Muchas gracias n.n

Usagui-Chan-M: Gracias y espero que te guste J

poweryuli5: Que bueno y sí, si van con todo al aire :D

Usagui-Chan-M: No sé si eres el mismo que el de arriba pero ¡yey! Y sip, en general la idea viene de esas dos historias pero, te aseguro que ellas no cantaran por el amor y la justicia, a no, eso es de sailor XD

betsy garcia: Aquí está el otro, espero te guste n.n

anónimo: Gracias, que bueno que te gustara :D

Gracias por llegar al final.