¡Hola a todos los lectores! Aquí les traigo el segundo capitulo de mi fic, en vista de que algunos me pidieron actualizar pronto.
La verdad es que con esta historia siento mas libertad para escribir y concentrarme, aunque mi otro fanfic también me gusta, a pesar de no contar con eso.
Bueno ya no les quito el tiempo, así que dispónganse a leer.
Cap. 2- El compromiso
Ed aun no podía reaccionar ante la noticia, mientras que Hohenheim sonreía burlonamente.
-¿Qué pasa? ¿Acaso te tome por sorpresa?- agrego el hombre en tono sarcástico.
La verdad era que el anuncio si impacto bastante al joven, pero no deseaba darle a su progenitor la satisfacción de verlo en ese estado. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para controlar sus impulsos y fingir ante el.
-¿Sabes? Acabas de ahorrarme el trabajo de buscarme una mujer. No sabes como te lo agradezco-
-No tienes que hacerlo. Sabes que lo hago por ti-
El muchacho sintió que se enfureció mas al escuchar esas palabras de su padre, ya que para el era una hipocresía. Jamás había sentido ese amor que el tanto decía profesarle.
En vista de que ya habían tratado todos los puntos, Hohenheim solo agrego.
-Pues entonces ya esta arreglado. El compromiso se anunciara en una semana. Creo que podrás esperar hasta entonces para conocerla ¿no?-
-Por supuesto. Bueno, papa yo me retiro. Tengo cosas que hacer mañana-
-De acuerdo. Puedes salir.-
El rubio abandono el despacho rápidamente. Necesitaba hacerlo urgentemente pues ya no podía disimular su rabia. Sentía un odio tremendo hacia ese hombre.
Su padre siempre había sido un hombre controlador con el. Estaba bastante acostumbrado a dirigir su vida y era algo que ya no soportaba. La prueba estaba en que, aunque el joven no hubiera determinado casarse su papa lo hubiera obligado a hacerlo, pues ya se había tomado la libertad de comprometerlo sin consultárselo antes y además con alguien a quien no conocía.
Edward prefirió calmarse y pensar mas en los beneficios que le traería esa unión. Encontrar a su madre valía más que cualquier cosa y soportaría lo que fuera necesario, hasta una boda con una mujer a la que no amaba. Una vez que hubiera alcanzado sus objetivos, tenia pensado mandar todo al diablo, hasta a su padre, pues entonces ya nada lo mantendría atado a el, pues el dinero solo le interesaba para su búsqueda. Esas fueron sus últimas ideas antes de caer en un profundo sueño.
A la mañana siguiente Ed se levanto por el mismo motivo de siempre, aunque esta vez era tan temprano que nadie en la casa se encontraba despierto aun.
Fue a darse su baño matutino para después salir, tratando de no llamar la atención de los otros.
Iba en camino a visitar a Roy, a quien llamo antes y acordaron verse en el departamento de este ultimo.
Cuando llego al domicilio de su amigo, este aun estaba en pijama, pero a pesar de eso recibió al rubio con gusto.
-¡Hola Ed! ¿Sabes? Me sorprendió recibir tu llamada tan temprano, ya que se que comúnmente duermes demasiado-
-¡Vaya! ¡Gracias por la observación!- dijo el recién llegado algo molesto.
-¡Vamos, es solo una broma!- contesto Mustang dando una risita
-Pues ahórratelas para otra ocasión ¿quieres? Hoy vengo a hablarte de algo serio-
-Te escucho-
-Ayer reflexione mucho sobre lo que me aconsejaste y decidí hacerte caso, así que en cuanto mi padre llego quise hablarlo con el, pero no contaba con que ya hubiera preparado algo-
-¿A que te refieres?-
-A que el ya me había comprometido-
-¿En serio? ¿Con quien?-
-Con la hija de los Rockbell-
-¡Vaya! ¿Y la conoces?-
-Nunca en mi vida la he visto. A sus padres solo los he visto en fotografía, pero a ella ni así. Tengo entendido que la veré en unos días-
-Aun no se si debo felicitarte- dijo Roy con otra risita
Ed lo miraba con una mezcla de enfado y cansancio.
-¡Vamos, Ed! Tienes que admitir que esta vez el viejo te hizo un favor-
-Yo no lo vería de esa forma. Para mi esta claro que es solo su afán de controlar mi vida. Siempre lo ha hecho y esta vez no quiso dejar pasar la oportunidad-
-Sea como sea, vas a lograr lo que te propones. Eso es lo importante-
-Si, tienes razón-
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Desde aquel día, Winry se negaba a salir de su habitación, solo se quedaba acostada en su cama llorando su dolor. Aquello era más que un simple berrinche. Sus padres habían arruinado su vida de la peor manera posible y no sentía ánimos de nada.
La depresión de la joven aumento al mirar aquella fotografía que le traía tantos recuerdos de su primer amor. La chica comenzó a añorar imposibles. Deseaba que su boda fuera con el joven del retrato, la única persona que amaba, aun a pesar de la muerte, que los había separado. Pero la realidad era que esos sueños jamás se cumplirían.
La señora Pinako decidió entrar para ver a su nieta, a quien le dolió encontrar en ese estado.
-Winry, ya deberías salir. Tienes días aquí y no has comido bien. ¡Por favor! No me hagas preocuparme así-
-Abuela, no tengo ganas de nada. ¡Déjame sola, por favor!-
-Escucha, se que tienes razón en estar molesta, pero también tienes que ser realista. No podrás oponerte a su decisión-
-¡Lo se! Y eso es lo que me da más coraje. Por eso quiero evitar verlos. ¡Nunca se los voy a perdonar!-
-Debes tomar las cosas con más madurez, así solo eres tu la que se hace daño-
-¡Mejor! Prefiero estar muerta-
-¡No digas eso!
-¡Pues es la verdad! Solo así podré estar con el-
-El hecho de que el haya muerto no significa que tu debas dejar de vivir. Aun eres joven, puedes enamorarte de alguien más-
-Eso seria faltar a mi promesa. Además no ha sido fácil olvidarlo. Lo amo demasiado-
-Créeme que entiendo tus sentimientos, pero me preocupa verte así y yo creo que a el tampoco le agradaría encontrarte en este estado.-
La anciana acariciaba dulcemente el cabello de la jovencita, esperando con eso calmar su llanto, mientras continuaba hablándole.
-Tal vez deberías darle una oportunidad a ese muchacho, hasta puede que te agrade-
-Lo dudo. Debe ser como todos los de su tipo. Un hijo de millonario caprichoso, mimado y egoísta.-
-No deberías juzgarlo sin conocerlo, además yo insisto, no pierdes nada-
-Esta bien, abuela. Lo voy a intentar-
Ante lo ultimo, la rubia se levanto de su cama para salir de su recamara, seguida de la anciana.
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Finalmente había llegado el día de la fiesta. Los empleados hicieron un gran esfuerzo para dejar la mansión de los Elric deslumbrante. Pronto comenzó a escucharse el bullicio de la gente que llegaba, la mayoría socios y amigos del padre.
Ed saludaba a algunos invitados, mientras esperaba la hora de conocer a su prometida. Se sentía realmente extraño, tenia una rara mezcla de sentimientos que no podía comprender y se recriminaba a si mismo el ponerse así por una mujer que no conocía y hasta pensaba que no le agradaría.
Salio de sus pensamientos al notar la presencia de dos caras conocidas. Eran Roy y Riza. El rubio se apresuro a llegar hasta a ellos, con quienes después de saludar se quedo conversando.
Los Rockbell estaban ya en el lugar. Iban elegantes como era su costumbre, pero era la hija quien de verdad llamaba la atención. Lucia hermosa con su vestido de noche, negro y ajustado a su cuerpo. Se notaba el empeño que habían puesto en el arreglo de la chica para que pudiera cautivar a su prometido, aunque eso no obedecía a la voluntad de la rubia.
Hohenheim salio a recibirlos, para después comenzar con las formalidades.
-Los esperábamos-
-Gracias- respondió el jefe de familia, mientras acercaba a su lado a la joven
-Mire ella es mi hija, Winry-
El señor Elric hizo una reverencia que fue respondida por la muchacha
-Tus padres no mencionaron que eras muy linda-
-Le agradezco el cumplido-
-Bien. Supongo que debes estar ansiosa por conocer a mi hijo. Entremos, acá te lo presentare-
Con una mano guió a los recién llegados al interior de la mansión, donde los invito a sentarse en una mesa.
-Por favor, esperen aquí-
Al quedarse solos, el señor Rockbell no pudo evitar darle algunas advertencias a su hija.
-Winry, espero no tener que recordarte tus buenos modales. Quiero que trates bien a Edward-
-Lo se, papa. No tienes porque recordármelo-
Mientras tanto, Hohenheim iba en busca de su hijo, a quien encontró en compañía de Roy y su novia. Se acerco a los jóvenes, interrumpiendo su plática.
-Disculpen que los moleste, pero debo llevarme a Edward un momento-
-No hay problema, señor- respondió Mustang.
El hombre tomo a su primogénito por los hombros guiándolo hacia donde los esperaban y le susurro al oído
-Ya están aquí-
El joven se puso sumamente nervioso y seguía sin entenderlo. Tragaba saliva mientras comenzaba a divisar a las personas que aguardaban por ellos.
No pudo evitar fijar su vista en aquella chica, cuyo aspecto le había parecido bastante agradable, para después posarse en sus ojos. Ahora ambos jóvenes intercambiaban miradas.
Los Rockbell se pusieron de pie para saludar. Cuando el rubio hubo estrechado las manos del matrimonio se dirigió a la muchacha. El encargado de hacer las presentaciones fue el padre de Ed.
-Señorita Winry, este es mi hijo, Edward Elric-
-Edward, ella es Winry Rockbell, tu prometida-
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¡¿Qué tal, eh! Espero que este capitulo los haya dejado intrigados. Pero no se sientan mal, tratare de actualizar pronto ok?
Bueno, nos vemos después
ADIOOOOOOS!
