Aquí está el segundo capítulo de esta historia, lo siento por la demora, es que he estado muy ocupada, ahora que estoy en un intensivo de inglés, que se termina dentro de dos semanas, este es el último capítulo que subo en julio. Sin más nada que decir aquí está el nuevo capítulo.


Primera cita:

(La fiesta)

Las horas habían pasado y ya era sábado por la tarde, Rosalie estaba en su casa esperando que en unas pocas horas Emmett la recogería, pero cuando voltea y ve el reloj eran las cinco de la tarde, sólo en dos horas la recogería, y aun ella no estaba lista, se fue corriendo a su habitación, y cuando abrió el closet no encontró nada que ponerse, empezó a sacar toda la ropa, pero nada, hasta que vio un vestido perfecto, era de un violeta metálico, sin tirantes, el largo era por encima de la rodilla, con detalles en pedrería al comienzo y al final del vestido, y un hermoso lazo a la altura de la cintura, se colocó unas sandalias negras con brillos, y unos pendientes violeta de swarovski a juego; su maquillaje era de tonos naturales acentuando sus ojos, tenía un rubor tenue de color rosa, con un suave brillo rosado, su ojos tenían dos tonos de sombra, y con una ligera máscara de rímel negro, y para terminar su cabello caía en forma de cascada por su espalda con bucles suaves, se miró un par de veces en el espejo para ver que todo estaba en su lugar, y cuando finalizó, el jeep ya estaba aparcado en frente de la casa, ella estaba muy nerviosa porque sabía que era Emmett el que había llegado, bajó por las escaleras con sumo cuidado, para que no sucediera un accidente como el de ayer, en el momento que abrió la puerta allí se encontraba su cita.

Horas antes…

Emmett estaba muy nervioso, debido a la cita que tenía ese día con Rosalie, porque nunca había tenido una cita como una chica como ella, y no sabía qué cosas le gustaban, y no quería perder la oportunidad con ella, por lo que decidió pedir un consejo, y llamó a Edward.

- Hola Eddie, ¿cómo estás?

- Emmett, ¿cuántas veces te tengo qué decir para que no me llames así?- nunca Emmett perdía la oportunidad para fastidiarlo.

- No sé, Eddie- se rió.

- EMMETT, ¿qué quieres?- le estaba exasperando que lo llamaran así.

- Bueno… Es que necesito un favor- trató de que su voz sonara como si nada hubiera pasado.

- ¿Cuál será?- aunque no estuviera viendo a Edward, Emmett sabía que estaba con los ojos cerrados y se estaba presionando el puente de la nariz, llevaba años conociéndolo, era uno de sus mejores amigos, y ese era un gesto típico de Edward.

- No sé que llevarle a, mi cita.

- ¿Cómo conseguiste una cita tan rápido?

- Bueno verás ayer estaba saliendo del gimnasio… Es una larga historia, después te cuento, ¿me puedes ayudar?

- Sí, ¿cómo se llama?

- Rosalie.

-¿Por casualidad no es una rubia, con ojos azul tirando a violeta?

- ¿Cómo sabes?

- Porque es la prima de Jasper.

- ¿Qué, no es posible que salga con la prima de Jas?

- Bueno parece que sí es posible.

- ¿Cómo la conociste?- Emmett tenía curiosidad

- Jasper me la presentó hace mucho tiempo, le gusta por supuesto ser el centro de atención, y sí mal no recuerdo, ella dijo algo sobre que le gustaban las orquídeas, pero eso mucho tiempo, y no sé sí fue ella quien lo dijo.

- Gracias Edward- ya Emmett tenía el regalo perfecto para Rosalie.

- ¿Por qué?

- Por darme una idea, nos vemos en la fiesta, hasta luego-trancó antes que Edward le pudiera contestar. Edward quedó desconcertado con la actitud de Emmett, pero le hizo caso omiso, aun tenía muchas cosas por hacer. Cuando Emmett ya había comprado el regalo, estaba listo para ir a buscar a Rosalie.

En la casa de Rosalie…

Cuando la vio quedó impactado por su belleza.

- Hola Rose- la saludó con una sonrisa- Te ves hermosa- ante su comentario se ruborizó.

- Gracias, tú también te ves muy bien- y así era, él llevaba unos jeans negros, y una camisa gris oscuro, que hacían resaltar sus músculos, y llevaba un ramo en su mano, que la sorprendió. Él ya se había olvidado lo que le había comprado, hasta que de un momento a otro se recordó, por la reacción de ella.

- Aquí te traje un pequeño detalle- se lo ofreció, y lo tomó con mucho gusto, pero a la vez apenada.

- Yo no te tengo nada- la mirada de ella se apagó, y él se alarmó.

- Con tu sola presencia es todo lo que me puedes dar- se lo dijo con la sonrisa más hermosa que ella haya visto, y eso la ruborizó, cosa que no le había pasado desde hace mucho tiempo con alguien, y con él estaba pasando muy seguido, luego ella reparó que las flores del ramo eran orquídeas.

- ¿Cómo supiste que las orquídeas me gustaban?- la verdad eran sus favoritas.

- Me parecieron hermosas, y me pareció un buen detalle, pero ahora que te las di, tu belleza las opacan- ella sólo le sonrió en manera de agradecimiento, desde hace mucho tiempo ningún chico, la había tratado tan bien, después que la dejó sobre la mesa, se fue con Emmett, quien le abrió la puerta del Jeep.

Cuando llegaron a la casa de Edward, se notaba que la fiesta llevaba un buen rato de haber comenzado, pero eso no le importó a ninguno de los dos, pero a Rosalie no se le quitaba la idea que ya había visto los ojos de Emmett en alguna otra parte, sus pensamientos fueron interrumpidos, por su primo Jasper.

- ¿Rosalie, qué haces aquí?- preguntó confundido, no sabía sí Edward la había invitado, pero lo último que sabía era que no, y le extrañaba la presencia de ella, en la fiesta de Edward.

- Vine, con un chico que se llama Emmett- y le señaló al chico fornido que estaba felicitando a Edward, en el otro lado de la habitación.

-¿Con él?- Jasper estaba todavía más confundido- ¿Dónde lo conociste?

- En el gimnasio- comentó a ligera.

- ¿Cómo, y cuándo?

- Ayer, yo iba a bajar las escaleras, y él iba hablando por el celular, ahora que lo pienso, creo que con ustedes, y como estaba distraído, no se dio cuenta que yo estaba enfrente, y se tropezó conmigo, yo tenía delante de mí las escaleras, y nos caímos- se lo dijo como si fuera la cosa más normal del mundo. Jasper se sorprendió que Emmett siguiera ileso.

- ¿Cómo sigue vivo?

- ¿Piensas que soy tan agresiva?- se ofendió Rosalie.

- Bueno… Sí- lo admitió, recordando la vez que a él se le olvidó su cumpleaños, y terminó con su celular destrozado.

- Es que… él es diferente.

Después de esa conversación con su primo, Rose felicitó a Edward.

Horas más tarde…

La fiesta había transcurrido sin problemas, y ya era hora para que Rosalie regresara a su casa, y Emmett la llevó. Cuando llegaron a su destino, él le abrió la puerta del Jeep y la acompañó hasta la puerta de su casa…

- Gracias- y le beso en la mejilla.

- ¿Por qué?- le parecía una reacción extraña de parte de ella.

- Porque en verdad me divertí, y tenía tiempo sin hacerlo- le sonrió.

- El placer fue el mío- le devolvió la sonrisa- Cuando quieras.

- ¿Quieres salir el viernes?- le preguntó, sin saber sí él la quería volver a ver.

… Emmett se había quedado sin habla, no podía que ella quería tener una segunda cita con él.

- ¿Sí no quieres?, no te estoy obligando- decepcionada porque él no le había dado respuesta.

- Rosalie, claro que quiero, es…que…me sorprendió tú me invitaras.

- Normalmente soy una chica de iniciativa, aunque hayas sido tú el que me invitó primero.

- Claro que lo eres.

Después de eso Rosalie entró a su casa, no sí antes decirle desde la puerta a Emmett.

- No puedo esperar hasta el viernes.

- Yo tampoco- como él iba caminando de espaldas, no se dio cuenta que el buzón estaba atrás, y se pegó con él, y ella se preocupó, pero él le hizo seña que estaba bien, y le sonrió como la primera vez que la vio en el gimnasio, algo infantil, pero muy tierna, eso hizo reír a Rosalie, recordarse de ese momento.

Cuando estaba ya, con la puerta cerrada, trató de hacer el menor ruido para no despertar a sus padres, por lo que se quitó los tacones, y subió las escaleras, con algo que había sido ajeno a ella desde hace meses, felicidad, no podía admitir, que una sola persona que conoció de una forma tan peculiar, le devolvería la felicidad, en solo una noche, pero igual le daba miedo volver a involucrase con alguien, pero ella no sabía sí él la volvería a lastimar, como lo había hecho aquel chico. Emmett era diferente, y le daba más seguridad que su primo fuera uno de sus mejores amigos, algo que tenían en común, Jasper era como un hermano más para ella. Esa noche sólo pudo dormir una inmensa tranquilidad, que se la había dado Emmett.


Espero que les haya gustado, sí les gusto, quieren dejar alguna sugerencia, (la crítica constructiva siempre es bienvenida)... Dejen un Review, para el siguiente capítulo está la segunda cita, y se va a ir sabiendo de la vida de Rosalie un poco más... Voy a tratar de actualizar lo más pronto posible.

Cuídense, besos, saludos, ¡gracias por tomarse su tiempo y leer!

Lucy Otero!