Y aquí el segundo capítulo
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"Pasajeros con destino a Konohagukure por favor estar listos para abordar.—la bocina resonó en toda el área."
—Somos nosotras, Hinata. Lista
—Yo nací lista amiga.
Capítulo 2
Sakura miro a su amiga y le contestó con una sonrisa—Ok.
Las dos tomaron sus bolsos de manos, caminaron listas para hacer la fila correspondiente, habían varias personas a delante de ellas, seguían caminando y desapareciendo por la compuerta de abordaje después que dieron su pase y terminaron por abordad.
Hinata saltaba de la emoción no parecía que fuera la hija del alcalde de Naha, solo sus hermanos mayores podían hacer de la infantil Hinata a la hija modelo, Hyûga Hinata.
—Veinte A, Veinte A, ah es aquí, mira estoy en ventanilla. Y estaremos solo nosotras, es de dos. ¡Pero Sakura mira que lindo! Me creerías si te digo que jamás he viajado en turista. Esto es fabuloso, sin los locos de mis hermanos y sin hombres de negro por aquí esto es un sueño.— Hinata estaba más que feliz de alejarse de la protección paterna que no se dio cuenta de la cara de su amiga. Sakura se preguntó si eso era lo mejor. El padre de Hinata estaba por ser lanzado como cenador de Okinawa. Solo esperaba que nadie la conociera en Konoha, sería un problema si alguien la reconocía.
«Esto será problemático»
—Bueno solo espero que den comida, yo muero de hambre, ¿Sakura, me estas prestado atención?—se quejó Hinata.
—Si, no te preocupes. Aquí dan comida.
—Eso es bueno; solo espero que no sea nada de carne, sabes que me considero una pro-vegetariana. Además cómo es que cuidare animales y luego me los comeré, no tiene ningún sentido, pero aún así como carne roja. —su cara mostraba las emociones confusas de su buen apetito y su recién manera de ser vegetariana, cosa que Sakura pensaba que no duraría más de tres semana, igual que la dieta de la luna.
—Ya sabes que no eres de ese tipo. En cuanto a los animales que rescatas no lo pienses demasiado y por tu comida no te preocupes, Hinata.
—¡Pero Sakura, como animales! los mismos animales que jure cuidar y salvar; ¿no es irónico?— el resto del viaje lo pasaron con las ironías y casi verosímiles formas de romper sus juramentos en base a lo que comían. Y también en los pros y contras de comer o no comer carne.
—¿Y las plantas, no son seres vivos? Ellas también están vivas así que deben de sentir ¡hay Sakura comemos plantas que sienten!. Y los vegetarianos también hacen el acto de genocidio, creo que mejor serían ser frutariano.
—Nadie hace un genocidio de plantas Hinata, ellas son felices de que las comamos.
—Tú crees, Sakura. Pobres plantas. —se lamentaba Hinata. Mientras ella trataba de dormir.
Terminaron por llegar a Konohagukure y tomaron el siguiente trasporte Konoha, donde ahí esperarían para que las llevaran a la hacienda Cerezo, la casa de Sakura. La cual tenía ya los nervios a flor de piel y su amiga no terminaba de hablar de cosas sin sentido. Lo bueno es que estaba acostumbrada a ello. Hinata tenía la bendita habilidad de hablar y hablar de cualquier cosa-cuando entraba en confianza-, un tema en común y ella hacia un mapa de el. Y eso era quedarse corto. Negó con la cabeza.
No quería que nada saliera mal. Su padre tendría que estar ahí y esperarla como le prometió por teléfono. También tenían que llamar al rancho de los Uchiha's para que llevaran a Hinata y ella se instalara con ellos. No entendía como el padre de la chica la dejo ir a ese pueblo además que los hermanos mayores de Hinata la tenían casi en una burbuja.
—Mira caballos, nunca los he visto tan cerca, bueno solo en el hipódromo al que vamos con papá aveces. Y el zoológico. Y esas son vacas, oh Sakura aquí estará fenomenal.
—Si, Hinata. Pero ten cuidado. Verás que esos animales son de tener cuidado. —recomendó a ver a Hinata casi por saltar del vehículo.
—Bueno tú padre me ayudará un poco, ¿porqué? ¡sorpresa! Hoy es miércoles así que hasta el lunes tengo que presentarme en casa de los Uxijas así que estaré contigo en la veterinaria esta semana. Seremos solo tu y yo, bueno y tu padre pero él no cuenta mucho. —soltando una delicada sonrisa Hinata volvió a ver por el camino.
—Es Uchiha, Hinata. No vayas a equivocarte.—ignorando a su compañera de viaje, Hinata habló.
—Allí está tu padre, Sakura. Guau es muy apuesto para su edad. ¿Tiene novia?—preguntó Hinata con una seriedad que hizo que tragara saliva— no creas que me importaría ser tu madrastra eh, Sakura. Sería tu mami.—rompió a reír en una forma que la asustó un poco.
—No me asustes Hinata, tú de mi mamá, no. Y olvídate de mi padre. Él tiene a Shizune, es su novia de hace años y no se si por fin han formalizado.
—Oh que mal, es muy guapo. Si él es así entonces mi futuro jefe podrá ser también así de encantador a la vista. —hizo una pausa y miro a su amiga—¿cómo es mi nuevo jefe?
Sakura suspiró—Jefes, Hinata. El Rancho, tiene como patrones a los hermanos Uchiha's. Son cinco. El mayor Naruto por lo que supe de Rin, que es mi amiga de la infancia que tú muy pronto conocerás, es qué se caso. Y luego sigue Sasuke es el encargado de los administrativo por lo que me dijo Rin y luego está otro, es un misterio, ni la misma Rin que viví aquí sabe mucho de él, yo tampoco me acuerdo del tercer hijo; también vive el primo de ellos, Konohamaru, sino me equivoco, él es el playboy de aquí, no le creas ni la hora. Aún recuerdo el verano pasado que vine ¡fue un desastre! Haber—tocó su mejía— está Shikamaru, él tiene nuestra edad, es muy vago fue mi pareja en el baile de la preparatoria. Pero no le quita lo galán, Hinata esa es la familia, ten cuidado.
—Oh una historia de amor por ahí, eh amiga.—pinchó Hinata a su manera tan peculiar y empezó a hacer gestos.
—No, solo que él fue compañero mío y nuestros padres se llevaban y de ahí salió que termináramos juntos en el baile. Todo por la familia, Shikamaru es todo un caballero.
—Que mal. Bueno cuéntame más de mis futuros patrones.—recobrando la postura se sentó y miró hacía Sakura.
—Bueno solo queda la más pequeña, Karin, es la hija consentida de los señores, bueno ahora después del accidente no sé.
—¿Accidente? hubo un accidente. Papá no me dijo nada. Y eso que yo pregunto de todo, pero un accidente ni yo me atrevería cuestionar algo así, primero porque no se te viene a la mente.—sorprendía por el racionamiento de su amiga ya que ellas también compartían la perdida maternal, Hinata tendría que entrar a una familia que había perdido a la jefa del clan. Mas ella sabía que era perder a un ser querido.
—Si, los señores Uchihas iban para una exposición y tal parece que chocaron y bueno la señora Mikoto falleció en el acto y el señor Fugaku por lo último que vi el verano pasado, sigue en silla de ruedas.
El silencio que siguió dejo el aire pesado. Sakura se preguntaba que pasaría por la cabeza de Hinata, la cual tenía la mirada fija en un punto que ella no encontraba. Bajo del carro cuando este se detuvo y empezó a tomar sus maletas pero su padre llegó y les ayudo a bajar todo. Hinata tenía a sus pies las seis maletas apiladas en un orden sorprendente que dejaron a los hombres algo asombrados, y más a los dos muchachos que acompañaron al señor Haruno de la hacienda Cerezo.
—Gracias, son todos unos amores. ¡tan lindos tus chicos, Sakura!
—Sí Hinata. Ellos son los hijos de el señor Lee.
—Oh. —Hinata se emociono de conocer personas sin el protocolo de ser ''la hija del alcalde'', por lo tanto estaba contenta de ser libre en el anonimato.
Kizashi no quiso saber que tenían emocionada ala amiga de su hija; tenía hambre y ueria llegar a su casa pronto.
—¿Sakura, iras mañana a la clínica?. Creo que tú estarás mejor ahí ya atendiendo o quieres días para adaptarte.—Kizashi preguntó a su hija que no paraba de seguir las ocurrencias de la nueva chica que venía con ella.
—No papá —negó con la cabeza— entre más rápido me haga cargo de la clínica será mejor para mi.
—Oh sí señor Haruno, yo también estaré ahí, y no se preocupe no me pagará, lo haré porque así estaré cerca de Sakura. El lunes ya no la veré tan seguido así que ¡estos días seré su sombra!
Lo último que Kizashi quería saber era como su hija terminó relacionándose con una mujer tan loca. Terminó por chasquear la lengua.
«Qué energética chica, será un dolor de cabeza. Tenía que ser rubia»
Las dos chicas ya iban caminando hacía el todo terreno y sonreían, parecía que hablan de las cosas que querían hacer, mientras que los muchacho tenían ocupada la paila del vehículo llenando con las maletas de la hija del patrón y la joven Hyuga, la cual no paraba de hablar en todo el camino.
—Vaya que sorpresa, Sakura nunca me dijiste que vivías en una casa de este estilo—la hacienda Cerezo se extendía a unos metros del portón principal con un jardín vistoso el pasto podado al mejor estilo, la casa era a todo el estilo de los mil ochocientos y fracción.—mira que bellos adoquines, en mi casa solo el jardín trasero tiene adoquines que llevan cerca de la casa de mi hermano y su esposa. Ya sabes él y Tenten son raros. En cambio Hana es la que comparte la casa con papá y conmigo.
—Si Hinata. Pero es más importante que nos refresquemos, tenemos que ir a desempacar antes que se haga de noche.
—Shizune hará una merienda, que quieren.— Kizashi tenía ganas de poder ofrecer la imagen de un buen anfitrión.
—Pasteles, si pasteles, señor Kizashi yo como de todo así que si tiene pasteles de carne será perfecto. Tengo ganas de probarlos.— Sakura negó con la cabeza ahí iba la pro-vegetariana, y sonrió su amiga jamás podía evitar su amor por la comida.
Y Que les pareció, espero que les guste, nos vemos en 15 días.
