El Saiyajin mágico:
N/A: Gracias a todos que leyeron hasta aquí. Por favor dejen un review o un PM con sus propuestas o preguntas. Que disfruten de la segunda parte del capitulo:
CAPITULO1: parte II.
Todo se puso borroso hasta que solo quedo el color, el color desapareció y sintió un tirón en el ombligo era bastante desagradable, luego de repente volvía a haber luz y se encontraba en otro lugar. Estaba en una oficina de Gringots y mareado, por suerte el Goblin se dio cuenta y lo ayudo a sentarse. Le dio un vaso con agua y después de unos sorbos Severus se sentía muchísimo mejor.
"Le juro que odio viajar así. No puedo esperar a tener mi licencia." Le comento al Goblin que se encontraba en la misma habitación aun con los ojos cerrados.
"Le creo joven maestro, pero no se preocupe que un guerrero de su magnitud pronto será quien deba ser." Le respondió el Goblin de manera enigmática y Severus abrió los ojos acordándose de sus modales.
"Discúlpeme, de verdad lo siento: soy Severus Tobias Snape. Es un placer conocerlo." Le dijo al Goblin ofreciéndole su mano.
"Si el maestro no se ofende déjeme decirle: que es el mago y guerrero mas extraño que Ilien ha conocido en su larga vida." Le respondió el Goblin tomándole la mano con gusto.
"No se preocupe que eso no ofende." Respondió Severus ignorando lo de guerrero pensando que formaba parte de la cultura de los Goblins. "¿Ilien? Donde había oído eso antes…. A si ahora me acuerdo: ¿es usted el encargado de las fianzas de la casa de los Prince y él que me escribió cierto?" Le pregunto Severus curioso al Goblin mientras este se sentaba en su escritorio.
"Si maestro ese sería yo." Respondió el Goblin sorprendido de que el nuevo heredero de la casa de los Prince se molestara en acorarse de su nombre: ningún mago lo había hecho jamás.
"Pues encantado…espera eso ya lo había dicho." Dijo Severus en voz alta pues se encontraba bastante nervioso. "¿Puedo hacerle una pregunta un poquito personal?" Le pregunto a Ilien.
"Hágamela guerrero." Contesto este curioso.
"Ilien: ¿eso no significa plata y segundo?" Pregunto Severus.
"Si maestro ese es su significado. ¿Ahora le explico sus finanzas?" Le pregunto el Goblin a su nuevo cliente.
"¿Acaso no tienen que hacerme una prueba de sangre o algo así? Digo para estar seguros de que sea el verdadero heredero." Pregunto Severus.
"No maestro: el banco funciona a partir de firmas mágicas, la de cada ser mágico es diferente. Por eso estamos seguros de que usted es el heredero." Le explico el Goblin al joven mago y le paso una lista con sus bóvedas y cuanto dinero había en cada uno y que cosas.
Severus tomo el papel y casi se desmaya: tenia muchísimo dinero, mejor dicho no seria capaz de gastárselo todo aunque viviera 1000 años además de que era dueño y accionista de muchas empresas: tanto muggle como mágicas. Era dueño de 14 bóvedas de los cuales 10 estaban llenos de dinero y algún que otro añillo y cosas por el estilo, 3 con muebles y obras de arte y el último estaba sin especificar. Y dentro de poco necesitaría dos bóvedas mas para guardar el dinero que iba entrando.
"Vaya." Fue lo único que dijo Severus después de leer la lista: una vez que la dejo sobre la mesa desapareció.
"Ahora le contare sobre sus propiedades." Siguió Ilien entendiendo que debía ser un poco abrumador el cambio de pobre a inmensamente rico. "Esta: Prince Palace que se encuentra bajo un fidelius muy potente y solo el jefe de casa, el heredero y quienes tengan el permiso del jefe de casa pueden entrar. Prince Palace esta conectado a la red floo, pero solo se puede salir de ella al menos que alguien desde adentro la abra temporalmente. Comparte red floo con sus otras dos propiedades que están bajo el mismo fidelius: el castillo de la misericordia y la mansión Prince. Ambas tienen el mismo sistema floo que Prince Palace: su casa ancestral. Y tiene unos 500 hectáreas de terreno fértil y sin uso en Islandia. Y puede llegar a cualquiera de sus propiedades deseando llegar: el anillo le servirá como Portkey." Le siguió explicando Ilien a Severus.
"Gracias por la explicación tan detallada." Agradeció Severus.
"De nada. Le parece que ahora pasemos por el reclamo de su herencia. Al reclamar su herencia: usted se convertirá en un mayor de edad ya que será el jefe de su casa y también reclamara su asiento en el wizardton." Le dijo Ilien.
"¿Y como hago eso?" Pregunto Severus.
"Fácil póngase el añillo de la casa de los Prince y deje que este haga lo demás." Le conto Ilien sacando el añillo y depositándolo frente a él.
Severus observo el anillo de oro rojo por un momento mirando el emblema fijamente antes de ponérselo. Era un emblema curioso: una luna atravesada por una espada y una varita que se cruzaban y parecía haber pequeñas estrellas grabadas alrededor de la luna. Y el oro rojo también era poco común y menos si hablamos de los añillos: la de los jefes de las casas solían ser de oro y la del heredero era de plata y la de algún miembro importante eran de cobre. En cuanto se lo puso el anillo en su dedo anular este se acomodó hasta ser del tamaño perfecto y le dio una agradable sensación de calor. Severus vio aparecer unos documentos en la mesa de Ilien.
"¿Puede firmar estos documentos? Estos aclaran que vino hoy por su propia voluntad y lo declaran jefe de la casa de los Prince y mayor de edad sin importar cuantos años tengo además de responsable de si mismo. Esto quitara el rastreador del ministerio de su varita en cuanto haya firmado." Al oír todo eso y saber que a partir de ese momento Tobias no tendría mas poder sobre él: Severus firmo felizmente y tal como aparecieron desaparecieron los documentos.
"¿Ahora hay algo que quiera hacer?" Le pregunto Ilien.
"Si. ¿Puedo cambiar mi nombre?, pero antes tengo dos preguntas: ¿De que color es el añillo del heredero y el de los miembros importantes?" Le pregunto Severus.
"Si claro deme un segundo y le tendré los documentos listos. Y sobre los anillos ahora se lo contestare." Le comento Ilien mientras abría el cajón de su escritorio y saco unos papeles. "El anillo del heredero es de oro blanco y el de los miembros importantes de la casa son de oro amarillo: todos son puros." Le explico Ilien.
"Y ahora: ¿A que desea cambiarlo?" Le pregunto este a Severus por el cambio de nombre.
"Solo quiero quitar el Tobias y cambiar Snape por Prince." Dijo Severus e Ilien escribía lo que hacia falta.
"Apoye el anillo en esta esquina por favor." Y en cuanto lo hizo el documento desapareció. "Es un placer trabajar con usted maestro Severus Prince." Le comento Ilien dejando en claro que el cambio de nombre ya se había realizado. "¿Algo mas en lo que pueda ayudar?" Pregunto Ilien.
"Si quisiera sacar unos cuantos Galleones de mi cuenta y husmear en el boveda numero 13" Le conto Severus y Ilien se levanto.
"Por supuesto: hágame el favor de seguirme." Dijo Ilien y Severus lo seguía hasta que casi abandonaron el despacho cuando Ilien se congelo.
"¿Sucede algo Ilien?" Pregunto Severus.
"No nada….bueno si maestro. Si yo fuera a decirle que además de administrar sus cuentas soy MediGoblin y noto en usted la presencia de bloqueadores de poder y alteraciones en su apariencia física. ¿Me creería?" Le pregunto el Goblin con tanta sinceridad que Severus no lo dudo.
"Le creería." Contesto el joven.
"¿Y si le dijera que puedo deshacerme de ellos: usted me dejaría hacerlo?" Le volvió a preguntar el Goblin.
"Le pediría que por favor lo haga." Contesto Severus entendiendo a donde iba la conversación.
"Entonces le pediré que se acueste en aquella cama y me deje trabajar." Le dijo el Goblin señalando una cama que antes no estaba y Severus obedeció sin protestar.
Una vez acostado sintió como Ilien se le acercaba y comenzaba a murmurar cosas en su lengua materna. En un principio Severus sentía algo de calor como si viento cálido le recorriera el cuerpo. Después sintió las manos de Ilien tocarle varias partes del cuerpo: sobre todo la cabeza y el torso. Al finalizar el ritual se sintió cansado.
"Maestro hágame el favor de quedarse acostado un poco mientras se le pasa el cansancio, después se podrá ver y podremos responder las preguntas que tenga." Le dijo Ilien y Severus asintió. No sabía por qué cambios pasó su cuerpo, pero estaba agotado y curioso. Ya que no se podía ver más feo de lo que sido: eso era imposible. "En verdad es un gran guerrero." Murmuro el Goblin al final.
Una vez que Severus se sintió con las fuerzas suficientes se sentó en la cama y miro a Ilien que parecía mirarlo con admiración. Luego se levanto y estiro los brazos dándose cuenta de dos cosas: una el suelo estaba un poco mas lejos que antes y dos parecía que su ropa ahora era una talla demasiado pequeña. Se dirigió a Ilien curioso por su apariencia.
"Ilien." Le dijo al Goblin y parecía que su voz había terminado de madurar en esos pocos minutos. En lugar de tener esa voz extraña que no era ni de niño de adulto que tenia los adolecentes: ahora era dueño de una voz profunda, varonil y melódica. "¿Puede hacer aparecer un espejo? Para que me pueda ver." Le pregunto al Goblin que asintió y con un chasquido de los dedos de este apareció un espejo de cuerpo completo.
Severus se levanto y camino hacia el espejo. Lo que vio lo dejo asombrado: ahora debía medir metro setenta y ocho en lugar de su anterior metro setenta, sus hombros se habían enganchado un poco y ahora podía sentir y ver musculo debajo de su ropa: no de manera exagerada, pero verdaderamente fibroso y denso, su nariz de águila había desaparecido y en su lugar había una nariz normal, su cara se había rellenado un poco por mas que seguía siendo delgado y eso hizo que sus fracciones no parecieran tan severos además de que tenia una mandíbula fuerte, sonrió y vio dos hileras de dientes color blanco perla y en perfectas condiciones, pero las dos cosas que mas llamaron su atención fueron: sus ojos que eran de un purpura muy oscuro y su pelo negro que ahora se encontraba todo erecto como si fuera un puercoespín aparte de unos tres mechones que caían en su frente. (Su pelo es casi igual al de Trunks SSJ de niño, pero negro.) Para su sorpresa le gusto su pelo así: sentía que siempre debía haberlo tenido esa forma y no como lo tenían todos los demás magos. Paso una mano por su pelo y vio como en cuanto dejo de apoyar la mano los pinchos de su pelo volvían a su lugar original: además de que dependiendo de cómo le diera la luz reflejaba pelos cobrizos o azulados. Después de observarse en el espejo durante unos minutos se sintió satisfecho con lo que veía: estaba guapo y tenia un aire y aspecto intimidatorio.
"¿Qué soy?" Le pregunto a Ilien quien le hizo el gesto de que se volviera a sentar en la silla lo cual hizo.
"Maestro cuando lo vi por primera vez sentí el alma de un verdadero guerrero en usted, por ende lo llamaba así. Y tengo una sospecha de que es o al menos parcialmente, pero tenemos que hacer una prueba de sangre para estar seguros." Le explico Ilien y Severus asintió.
"Tome aquí tiene." Le dijo Severus dejando su mano derecha con la palma abierta sobre el escritorio de Ilien, el cual se partió en dos sorprendiendo al joven. "Discúlpeme: esto jamás me había pasado antes." Se disculpó Severus con los ojos como platos.
"No se preocupe joven guerrero: he sacado bloqueadores de poder de usted y no me refería a los mágicos." Le contesto Ilien mientras arreglo su escritorio. "Ahora: apoye su mano con sumo cuidado sobre el escritorio." Severus le hizo caso al Goblin y esta vez no rompió la mesa. Ilien saco un papel y una daga de su cajón antes de mirar a Severus. "Necesito hacer un corte en la palma de su mano con esta daga ceremonial: para después dejar caer una gota de su sangre sobre este papel. Tardará unos dos minutos en confirmar que es." Le explico Ilien y cuando Severus asintió le corto la palma, para sorpresa de este no le dolió, después una vez que la daga tuviese su sangre la puso sobre el papel y dejo caer una gota de sangre: la cual el papel absorbió.
"¿Solo había que hacer eso?" Pregunto Severus con un poco de fastidillo mientras Ilien le curaba el corte de la mano.
"Si guerrero solo era eso. Ahora esperamos." Contesto el Goblin y a Severus le pareció que este se divertía. Pasaron unos pocos segundos y en el papel comenzó a escribirse algo en rojo, pero antes de los que Severus lo pudiera leer Ilien lo había tomado. "Tal como esperaba." Dijo el Goblin mostrándole el papel a Severus. El papel decía: 70% Humano, 30% Saiyajin y 50% Magico. Severus frunció el ceño al leer esto.
"¿Me lo puede explicar?" Le pregunto al Goblin con fastidio y sentía como la habitación crujía.
"Por su puesto guerrero, pero cálmese que sino el edificio no sobrevive." Le contesto Ilien y Severus consiguió calmarse después de tomar varias bocanadas de aire. "Vera tenemos poca información sobre los Saiyajins solo lo que nuestros ancestros vieron y lo que se les conto: si fuera a buscar en el ministerio de magia ni siquiera existirán. Pero nosotros los de la nación Goblin sabemos de ellos y como llegaron a nuestro mundo: los Saiyajins son una raza de guerreros que no pertenecen a este mundo sino a uno mucho mas lejano." Le conto Ilien antes de hacer una pausa y en ese momento lo único que Severus pensó fue: Genial ahora no solo soy un rarito sino que tengo sangre alienígena.
"Los Saiyajins mágicos que para cuando llegaron a la tierra estaban casi extintos. Habían tenido una disputa sobre algo con los Saiyajins que no poseían magia por lo cual habían abandonado su planeta natal una noche. Para ese entonces ya solo quedaban cuatro Saiyajins mágicos que llegaron todos a la tierra y aliándose con la nación de los Goblin: se infiltraron en Gran Bretaña mágica y fundaron la casa de los Prince. Llamada así porque uno de los cuatro era el Príncipe heredero de su planeta natal. Entre los cuatro Saiyajins hubo una mujer: esta se casó con el príncipe y fundaron tu casa. Los otros dos eran los hermanos de la mujer convirtiéndose así también en parte de la casa de los Prince. De ellos nació el primer Prince al que llamaron Vegeta en honor al planeta que dejaron atrás. Vegeta conocía su historia, pero como sus padres y tíos mantuvo el secreto. Vegeta se enamoro de una bruja que hoy en día provendría de la casa Malfoy con la cual se caso, pero se dio cuenta de que sus hijos no seguían con la filosofía de los Prince y por ende la de los Saiyajins mágicos sino con la de los Malfoy. Esto lo enfureció y les borro la memoria además de quitarles los poderes de Saiyajin y su distintivo aspecto. Después vino a los Goblin y les conto lo sucedido, pero también les conto que había visto que algún día uno de sus descendientes seria un verdadero Prince y que la sangre Saiyajin volvería a aparecer corriendo por sus venas y darle los poderes a dicho descendiente." Termino de contarle Ilien a Severus.
"¿Y usted cree que ese descendiente soy yo?" Le pregunto Severus sorprendido.
"No lo creo: lo se. La Nación de los Goblin aguardo mucho su vuelta y celebraran en su honor: mi príncipe guerrero." Le respondió Ilien haciendo una reverencia.
"A ver déjame ver si entendí: tengo sangre extraterrestre de una raza poderosa, los fundadores de mi casa eran extraterrestres que tenían magia y los únicos que saben esto son los Goblin." Le dijo Severus a Ilien para comprobar que no se estaba volviendo loco.
"Lo entendió, pero los únicos Goblin que saben hoy en día son el rey de la Nación y yo. Que como todos los administradores de los Prince fui informado por si usted aparecía." Le explico Ilien. "Sin mencionar que ante los ojos de la Nación Goblin usted es el Príncipe de los Saiyajins mágicos." Añadió Ilien.
"Vale, muy bien. Entonces quiero donarle mis hectáreas en Islandia a la Nación en agradecimiento por su ayuda hacia mis antepasados, por mantener el secreto y reafirmar la alianza." Dijo Severus resignado y sintió su magia fluir ya que estaba realizando un contrato mágico sin haberse dado cuenta, pero poco le importo sabiendo que los Goblin podrían ser grandes aliados.
"Yo Ilien administrador de las finanzas de la casa de los Prince y MediGoblin acepto la donación y reafirmo la alianza con el Príncipe de los Saiyajins mágicos en nombre de la Nación de los Goblin." Respondió Ilien y por un momento hubo una luz cegadora que terminaba el pacto.
"¿Tengo algunas preguntas me las puede responder?" Pregunto Severus quien estaba cansado y algo debilitado por todo lo sucedido en tan poco tiempo.
"Las responderé lo mejor que pueda: mi Príncipe." Le contesto Ilien y Severus asintió y le parecía extraño el ser referido así, pero prefería ser llamado Príncipe a guerrero.
"¿Quién puso los bloqueadores de poder en mí y cambio mi aspecto?" Le pregunto al Goblin mirándolo a los ojos, a muchos los Goblin les resultaban intimidatorios, pero a Severus no. Mientras que a Ilien si le parecía intimidatorio tener a un Saiyajin mágico tan cerca que era tan poderoso, pero carecía de control sobre su poder.
"Por la magia que leí he de informarle que fue su propia madre: digamos que a ella le deberá haber sorprendido tener un hijo tan fuerte y con un aspecto tan poco común. Por ello lo habrá hecho." Le contesto Ilien y trato de justificar los actos de la madre del joven: pues ella no conocía su historia.
"Entiendo, tendría que haber sido bastante chocante." Dijo Severus con una sonrisa amarga en los labios pensando en que habría pensado su madre al verlo. "¿Y de que poderes me hablaba antes?" Pregunto volviendo a dirigirse a Ilien.
"Que los Goblin sepamos los Saiyajins mágicos son mágicamente mas fuertes que los magos y criaturas mágicas terrestres. Además de los poderes de Saiyajin por lo cual usted: es mucho mas fuerte físicamente que cualquier humano, tendrá la capacidad de volar: sin escoba, podrá teletransportarse: que es muy parecido a la aparición, pero carece de sonido y tendrá una energía parecida a magia pero en lugar de eso solo es capaz de destruir… Hasta donde nosotros sepamos." Le explico Ilien aclarando de nuevo que los Goblin no lo saben todo sobre los Saiyajins Mágicos.
"Gracias por la explicación. Todo lo que me digo me parece muy útil si uno es un guerrero." Comento Severus pensando que le gustaría volar sin magia ni escoba. "¿Ahora puedo hacer un retiro monetario e ir a la bóveda numero 13?" Le pregunto Severus a Ilien, porque ya tenía ganas de irse a dormir y comer…..tenía mucha hambre.
"Por supuesto: sígame mi Príncipe." Le respondió Ilien y se levanto mientras Severus lo seguía.
Cuando llegaron a la primera bóveda para hacer un retiro monetario Severus tomo la bolsa que Ilien le paso y la lleno hasta el tope de Galleones. No husmeo en esa bóveda pues no era la que le interesaba. Cuando llegaron a la bóveda 13 Severus husmeo en ella y encontró cosas muy extrañas. Habían unas 30 camisetas negras de mangas cortas que parecían estar hecho de la tela mas suave que existe, pero si la tocabas te dabas cuenta de que era algún tipo de armadura. Eran de su tamaño actual así que saco su baúl del bolsillo y las metió adentro: todas menos una que se puso. Siguió husmeando y encontró algo parecido a una armadura era roja y negra que cuando le dio un puñetazo: ahora era más fuerte de los que jamás fue, la armadura no recibió ni un rasguño. (Igual que las armaduras que usa Vegeta, pero de otro color y sin los volantes en los hombros: además de que es mágica y mas primitiva.) Sonrió y también la metió dentro de su baúl junto con una hermosa espada que había al lado de la armadura. También encontró una capa con capucha que se puso. Miro alrededor de la bóveda mientras encogía su baúl una vez mas antes de decidir que los dispositivos extraños que no conocía debían haber pertenecido a los Saiyajins. Por ultimo pidió que le cambiaran una cantidad de sus Galleones por dinero Muggle.
Al abandonar el banco se dio cuenta de que ya era de noche y se fue hacia el caldero chorreante. Hablo con el dueño Tom: quien no lo reconoció, y este le otorgó una habitación para que pasara la noche y le dio algo para cenar. Durante toda la cena trato a todos los cubiertos y la mesa con muchísimo cuidado por temor a romperlas. La cena que normalmente Severus no habría sido capaz de terminar lo dejo insatisfecho y repitió tres veces antes de subir a su habitación. Una vez allí saco su baúl de su bolsillo lo agrando y saco su diario mientras se quitaba la capa y los zapatos. En el diario dejo un mensaje cortó para Kings diciéndole que al día siguiente le contaría todo en mas detalle ya que estaba muerto de cansancio y había roto cinco de sus seis plumas en el proceso de escribirle el mensaje. Una vez hecho eso el joven se acostó en la cama y durmió plácidamente y no vio como el diario se ilumino por la respuesta de su amigo.
