Disclaimer - Los personajes de Pokemon le pertenecen a Game Freak y a Nintendo, hago uso de ellos para expresar mi punto de vista alterno a la serie, con entretenimiento sin fines de lucro. De fans para fans.


Capitulo II: Un trato con Scott

Se sentía un ambiente tenso en el campo de batalla de aquella torre. El cual era de una amplia dimensión, con grandes paredes de color esmeralda, un suelo de tonalidad de bronce y largas ventanas alrededor de la entrada, que se veía minúscula ante el tamaño del campo.
También eran de notar, unas elegantes cortinas rojas que decoraban las paredes laterales del campo de batalla, y la insignia característica de la torre pegada a un lado.

En esta se encontraba Anabel, batallando contra un entrenador del cabello corto y marrón, pantalones negros, camisa verde, y un chaleco color grisáceo.

-Alakasam, acabalo con psicorrayo- le ordeno la entrenadora a su pokemon a través de su telepatía.
Un poderoso rayo multicolor salio disparado de las cucharas del pokemon psíquico, impactando terriblemente a su contrincante dejándolo en el suelo.

-¡Sceptile!- grito preocupado su entrenador que estaba por perder, al ser este su ultimo pokemon en pie.
-¡Vamos Sceptile, hemos llegado muy lejos para que termines asi!-
-Levántate y usa hojas navaja contra el- enuncio con un tono desesperado.

-aahhh- suspiro levemente la as de batalla.
-Se ve que no has aprendido mucho, atacar con movimientos físicos a mi Alakasam no es para nada una buena idea- pensó Anabel con una cara de aburrimiento.

Sceptile que se encontraba cansado, se levanto del suelo, y flexiono sus brazos, transformando las hojas de estos, en unas brillantes y afiladas hojas que emanaban brillo verde. Se deslizo con rapidez al pokemon psíquico, pero antes de siquiera intentar tocarle, Anabel le había dado la orden.

-Usa psíquico- Y con la velocidad de un rayo, alzo sus cucharas, haciendo brillar sus ojos, parando en seco el ataque de Sceptile.

-Esto se acabo- dijo en voz alta la entrenadora con un tono serio, a lo cual su Alakasam hizo su ultima movida, ascendiendo al ya debil pokemon planta en el aire, golpeandolo contra el techo, para despues dejarlo caer fuertemente al suelo.
-Hazlo otra vez- ordeno la entrenadora, ascendiéndolo de nuevo, pero esta vez, dándole múltiples golpes contra el piso, para despues darle un ultimo impacto que dejo grietas en el suelo.

Maron, árbitro oficial de la torre de batalla, que se fijo en los ojos en espiral, que tenia el lastimado pokemon planta, anuncio en voz alta.
-Sceptile, ya no puede continuar, las as de la torre de batalla, ¡es la vencedora!-

-Ya esto no me sorprende nada- Enuncio decepcionada la chica de pelo lila, mientras se acercaba a la mitad del campo.
-Batallaste excelente!, mi querido amigo- le dijo Anabel a su compañero.

-Alakasam- dijo con alegría su pokemon antes de meterlo en su pokebola.

-¡Ooh no!- expreso el entrenador de pelo marron corriendo hacia su Sceptile.
-Tal parece que no somos lo suficientemente fuertes- dijo con gran decepción, a lo cual su pokemon le respondió con una mirada triste.

Anabel se acerco al retador con una sonrisa para después decirle con un tono mas serio.

-Sabes. Tus pokemon tienen mucho potencial, debo admitirlo, pero tu lazo con ellos, no es lo suficientemente fuerte- le dijo al contrincante con un gesto de desaprobación.

-Al principio, luchaban bien, pero a medida que te encontrabas en dificultad, solo dabas ordenes a tu equipo que solo sentía miedo, por la falta de apoyo que les brindabas. Es algo de lo que me di cuenta al sentir el corazón de tus pokemon en batalla-
-El rol de un entrenador pokemon no es solo escupir ordenes, también es entender a tus pokemon, y reconocer cuando se hallen listos y seguros, para asi pelear acorde a eso-

El entrenador de chaleco grisáceo, sin mucho que responder ante tal sermón, se levanta, mete a su pokemon inicial en su pokebola, y solo se va enunciando:
-Muchas gracias, me queda mucho por aprender- Para después salir por la puerta, con una gran cara de tristeza y a la vez decepción.

Scott, que se encontraba en los únicos banquillos a un lado del campo, con sus característicos shorts blancos y camisa playera. Se levanta para acercarse a Anabel.

Su trabajo allí como siempre, era supervisar las batallas de los retadores que se atrevieran a desafiar su élite de entrenadores.

-Jajajajajaaa, ¡lo hiciste de nuevo chica!- le dijo dándole palmadas en la espalda a la vencedora, gesto al cual Anabel demuestra un poco de disgusto, para después sonreír levemente.
-Vaya, ya no es primera vez que los retadores que desafían la batalla de la frontera, acaban su camino ante ti!- decía con emoción su jefe.

-Acaban su camino ellos mismos, cuando tratan a sus pokemon de esa manera- dijo la cerebro de la frontera con algo de molestia.

-Jajaja, bueno, si tu lo dices, no por nada eres una de mis mejores ases de batalla- le dijo Scott
-La ultima vez que fuiste batida, fue a manos del ultimo campeon de la frontera, Ash Ketchum-

-Ash Ketchum!- mascullo levemente la chica de pelo lila. Para después sonreír al recordar ese nombre.
-Hace tiempo que no lo recordaba- se dijo a si misma con leve rubor en su cara.

-Oye, oye, ¿que es esa cara?- le dijo su jefe sacándola del trance.
-Como te decía, aun no comprendo porque ese chico no acepto un puesto como cerebro de la frontera, hubiera sido una gran oportunidad para el- le dijo Scott
-Pero bueno, quien soy para juzgarlo... Por cierto, me tengo que ir Anabel, tengo que reunirme con un profesor en pueblo Paleta, por un asunto de negocios-
-Muy buen trabajo el de hoy Anabel, nos veremos luego- Enuncio para despues irse por la puerta.

-Yo también me voy Anabel- le dijo Maron que ya había cumplido su labor de Arbitro.

-Adiós, que les vaya bien- Respondió la entrenadora.
-Huumm, vaya, me toca cerrar las puertas otra vez- dijo Anabel con un poco de molestia

Después de unos momentos, ella se hallaba sentada en el banquillo reflexionando un poco.

-Ash Ketchum- decía suavemente.

-Como podría olvidar a ese entrenador, es la única persona con la que he sentido tal clase de conexión-
-El amor y armonía con los pokemon que demuestra, tan parecido a mi... Lo protector que se veía al proteger sus pokemon, a costa de su propia seguridad, simplemente me volvía loca-
-Aunque no halla probabilidad de encontrarme con el de nuevo, no puedo evitar sentir lo mismo siempre- se decía anabel sonrojada, llevándose las manos a sus mejillas.

-Aahhh, Soy una tonta- se dijo a si misma, tapándose la cara con la mano.
-Solo espero poder verlo otra vez, algún día- Dijo con un tono de preocupación antes de ir a cerrar la torre e irse a su casa.

-A pesar de vivir con mis amigos pokemon, aveces me siento tan sola- dijo esta vez con un tono mas triste.


-Mas tarde en otro lugar, Ash se encontraba caminando por una ruta marcada entre la pradera del pueblo Paleta, que va directo al laboratorio del profesor Oak.

-Vaya, no puedo esperar para llegar- Se decía emocionado justo antes de acercarse al laboratorio.

Al llegar se encuentra con una pequeña colina, que en la cima tiene una gran casa amarilla, y techo de color rojo.

De pronto un pequeño pokemon reptil con un característico bulbo en su espalda, se da cuenta de la llegada de su dueño.
-¡Bulbasaur!- Exclamo el pokemon planta saltando sobre el.

-Jajaja, hola amigo!, ¡como has estado!- le dijo Ash abrazándolo.
-¿Sabes donde esta el profesor Oak?- El Bulbasaur asintió y se bajo para llevarlo hacia el.


El profesor Oak, se encontraba en una pequeña pradera en lo que parecía el patio del laboratorio, siendo entrevistado por Alexa, que había venido del Archipiélago Decolora justo para entrevistarlo.

-Como vera, en este laboratorio tenemos una inmensa extensión de tierra, dividida en varias fincas, acondicionadas para que los pokemon se sientan en su hábitat natural- Le decía el profesor Oak a la periodista.
-Eso tranquiliza en gran medida a los pokemon, permitiendo que pueda investigar sus comportamientos y propiedades de una manera mas exacta- Le seguía explicando el profesor.

-Oh!, increíble, es primera vez que veo un laboratorio de esta clase, es simplemente enorme- le dijo Alexa.

-Y esos pokemon tuyos, ¿son de la región de Kalos verdad?- le pregunto el profesor a Alexa mientras se acercaba a su Helioptile y Noivern, que en ese momento se encontraban fuera de sus pokebolas.

-¡Increíble!- Nunca había visto tales especímenes!-
-Supongo que este pequeñín de aquí, debe ser eléctrico por el color que tiene- dijo el profesor tomando una oreja de helioptile y acariciándola.
-Y estas peculiares orejas deben servir de alguna manera como antenas-

-Espere!, profesor, a el no le gusta que lo agarren así, y menos un extraño- le dijo con preocupación la periodista.

Helioptile tras esto electrocuta al profesor dejándolo en el suelo.

-¡Aah!, se encuentra bien- exclamo con gran preocupación Alexa.

-Mmmmm, ¡de maravilla!- dijo el profesor levantándose con algo de humo saliendo de su cuerpo. -Como lo supuse, era un pokemon eléctrico, y al parecer tiene mucha, MUCHA energía!-
-Y este gran amigo de aquí, parece un enorme murciélago, tiene unas orejas bastante grandes-
-podría meter mi cabeza en ellas!- lo cual exactamente hizo un momento después.

Cosa que a Noivern no le hizo ninguna gracia, alejándose molesto del profesor, y lanzandole con sus orejas un poderoso estruendo, dejando al profesor debilitado en el suelo.

-¡Rayos!, ¡como puede ser tan descuidado profesor!, mi Noivern pudo haberlo matado- exclamo con preocupación y algo de enojo.

El profesor recomponiéndose lentamente del suelo, y riéndose a la vez, le dijo:
-Oooh, no se preocupe señorita, para mi la mejor forma de conocer el poder y movimientos de un pokemon, es recibiéndolos uno mismo- le dijo con orgullo el lastimado profesor.

-Y yo hace un momento pensaba que era un sabio profesor- Se pensó Alexa decepcionada.

-Heeeey, profesor- gritaba un chico azabache dirigiéndose con su Bulbasaur y su Pikachu al lado.

-Oooh, mira, ahi viene uno de los mejores colaboradores de este laboratorio- le dijo el profesor a Alexa.

-¿Como estan chicos?- les dijo el entrenador.

-Hola Ash, fuiste a ver a tu madre como te dije, ¿cierto?- le dijo Alexa

-Claro- -Y como le va profesor- dijo con emoción el entrenador.

-De maravilla Ash, he estado muy intrigado con esos nuevos pokemon que me transferiste de la región de Unova- le menciono Oak.
-Hablando de eso, se me olvido decirle un detalle de este laboratorio señorita Alexa. Gracias a este pequeño Bulbasaur de aqui, y su lazo con los pokemon de este laboratorio-
-Puedo llamar a los pokemon de Ash de cada región especifica, para que se reunan en un solo sitio- Le explico el profesor-

-Bulbasaur, quiero que llames a todos los pokemon que Ash consiguió en Unova- A lo que Bulbasaur asintió, y empezó a concentrar un rayo solar en su bulbo.

-Este Bulbasaur puede hacer una señal en el cielo gracias a su rayo solar, y en base a esto, hacerla de diferentes colores para llamar a cierto grupo especifico de pokemon, que Ash ha recolectado en sus viajes- Acto seguido, Bulbasaur lanza un pequeño rayo controlado que explota en una bengala de colores que los Pokemon de Ash detectaron al instante.

-¡Ooooh!, sorprendente- Exclamo la periodista ante tal acto.
-Que forma tan ingeniosa de gestionar a los pokemon profesor Oak- Le dijo Alexa con una sonrisa.

Momentos después, el suelo tiembla levemente, y una estampida de Tauros se aproxima al grupo.

-Oh, no. No me digas que- Se dijo con preocupación Ash.

La estampida de Tauros corriendo violentamente, se dirigieron directamente a Ash Ketchum, aplastandolo y dejándolo como una tortilla en el suelo.

-Vaya.. U-ustedes si que saben darme una bienvenida- mascullo Ash levantándose del suelo.

-Jajaja, típico- dijo el profesor Oak.

Momento después, todos los pokemon que habían sido los compañeros de Ash en Unova, se acercaron en grupo para saludar a su entrenador.

En estos se encontraban Snivy, Oshawott, Pignite, y otros varios como; Scraggy, Krookodile, Leavanny, Palpitoad, Unfezant, Boldore y finalmente su querido y fuerte Charizard.

-Oigan, chicos- Aunque no hallamos ganado la liga, nos divertimos mucho durante todo el recorrido-
-Todos se han vuelto muy fuertes, que es lo importante- Enuncio con determinación el entrenador de pelo negro. A lo cual sus pokemon respondieron con un aullido de alegría

-Que reunión tan conmovedora- dijo una voz desconocida que había pasado al patio.

El entrenador al ver esa camisa y gafas playeras, reconoció quien era al instante.

-Scott, ¿eres tu?- le dijo el entrenador desconcertado.

-El mismo- le respondió Scott con su característica sonrisa.
-Hace mucho tiempo que no te veía Ash, has crecido-

-Ooh, ya llego señor Scott, propietario del frente de batalla- le dijo el profesor Oak interrumpiendo a los dos-

-Claro que llegue, el recorrido en el magnetotrén si que me acelero las cosas para llegar hacia acá- le menciono Scott llevándose la mano a la nuca.

-Hablaremos de lo que acordamos, ¿cierto?- le dijo Oak

-Claro, para eso vine profesor, una investigación como la suya es muy útil para la asociación científica dedicada a los pokemon, por lo tanto me interesaría financiar su trabajo-
-Ademas, su informe sobre la genética, y los valores individuales de un Pokemon, en donde argumenta que cada uno nace con un potencial medible superior o inferior a los demás, me interesa bastante- le dijo Scott con entusiasmo.

-Entonces hablemos en mi laboratorio- Le dijo el profesor antes de guiarlo a la casa.
-La entrevista se acabo, ¿verdad Alexa?- le pregunto el profesor

-Si, ya tengo toda la información que necesitaba, muchas gracias por dejarme entrevistarlo- le dijo Alexa.

-No hay de que- Es un placer compartir mis conocimientos.

-Oye Ash, espero que te quedes aquí, porque cuando termine con el profesor quiero hablar contigo un momento- le dijo Scott al azabache, antes de dirigirse al laboratorio.

-Por supuesto- le respondió Ash-

El profesor y Scott se reunieron en el laboratorio, y Ash y Alexa se quedaron esperando afuera. Por lo que se quedaron charlando un rato hasta que Ash le dijo a Alexa algo que le llamo la atención.

-La promesa sigue en pie, ¿verdad Alexa?- le pregunto Ash con determinación en sus ojos

-¿Cual exactamente?- le respondió ella.

-La de que me llevarías a Kalos, para retar a todos los gimnasios y participar en la liga-

-Oh. Pero claro Ash-

-Pero déjame hacerte una pregunta- Le dijo esta vez con un tono mas serio...

-¿Acaso no extrañas quedarte en tu hogar?, ¿quedarte con tu madre y tus pokemon?- Le pregunto ella algo preocupada.

Esto hizo que que el chico mirara hacia abajo con los ojos apuntando al vació, para después sonreír con orgullo.

-Claro que extraño mi hogar, aveces añoro mucho a personas que he dejado en el pasado-
-Pero. No me perdonaría si no persigo mi sueño, de ser el mejor entrenador que pueda ser. Y que todos me consideren un maestro pokemon-
-Es un largo camino-
-Pero no se recorrerá solo- exclamo Ash que tenia un gran brillo en los ojos.

La periodista murmuro una risa, y le dijo; -Ya veo de que trata todo Ash-
-Y me sorprende tu determinación, y por eso espero que puedas cumplir tu sueño algún día-

-Pero un consejo que te daré. Es que nunca olvides y descuides el contacto con tus amigos y personas cercanas-
-No todo en este mundo gira alrededor de los pokemon- Frase que el chico no entendió muy bien.

-Ya que aveces tu significas mucho para ciertas personas, y por ende debes devolverles con la misma moneda- termino de decirle a Ash

Esto hizo pensar por un momento al joven de pelo negro, para después devolverle una sonrisa.

-Lo tendré en cuenta Alexa-

-Ah, pero antes de poder llevarte a Kalos, tengo que hacer unas cuantas entrevistas mas por esta región, debo aprovechar que estoy aquí-
-Y cuando regrese te vendre a buscar- le explico Alexa

-Mientras tanto, puedes descansar, pasar tiempo con tu madre, e incluso, aprovechar para conocer alguna chica- le sugirió ella.

-Oye, claro que no- le negó Ash sonrojado

-Jijiji, era un broma Ash-

-Nos veremos en unos días- dijo la reportera mientras se levantaba para irse.

-Nos vemos Alexa- exclamo Ash mientras su Pikachu y el se despedían de ella.

El profesor y Scott salieron del laboratorio, directo a donde estaba Ash, estos ya habían hablado acerca de la investigación.

-Aqui estas Ash- le dijo Scott al muchacho.

-¿Aun no has pensado en aceptar el puesto de cerebro de la frontera?, con lo mucho que habrás viajado de seguro te habrás vuelto muy fuerte- le propuso Scott.

-Oh, no, aun no, lo siento Scott-
-Pero aun tengo mucho porque viajar- Le dijo con un tono neutral al señor.

-Mmmm, lo entiendo, aun no te sientes listo, y es comprensible-
-Pero las puertas siempre van a estar abiertas para ti, pocos entrenadores tienen tu determinación y buen espíritu para las batallas-

-Jeje, muchas gracias Scott- dijo un poco apenado Ash

-Pero lo que realmente quería preguntarte- Enuncio Scott ajustando sus lentes con su mano derecha

-Oh, a que te refieres Scott- pregunto Ash

-¿Recuerdas a Anabel?-

Ash se quedo recordando unos segundos, y todo lo que conocía de ella le vino a la mente de golpe.

-¡Ooh!, claro que la recuerdo- le exclamo Ash

-Bien- le murmuro Scott

-Como sabrás, la batalla de la frontera es un reto al que no muchos entrenadores pueden entrar-
-Como a la vez, que no muchos de los que entran dan la talla-
-Últimamente, la as de la torre de batalla Anabel, ha perdido bastante la emoción por las batallas, no ha recibido buenos retos desde tu ultimo encuentro con ella- Le explico seriamente Scott

-Quiero que vengas conmigo, y la retes a una batalla que despierte su espíritu por las peleas Pokemon-
-De seguro la sorprenderás mucho con tu presencia- le dijo Scott con formando una sonrisa
-¿Que dices?-

Ash sorprendido ante tal proposición, penso por unos segundos para después asentir emocionado

-Es una broma?, nunca le digo no a una batalla!-

Scott al ver la determinación en su cara, rió levemente, y le dijo:

-Ese es el Ash que todos conocemos-
-Aprovecharemos que tengo que pasar cerca de la torre de batalla para llevarte Ash, pero tiene que ser en este momento, así que tienes que asegurarte que equipo pokemon te quieres llevar- Le dijo Scott.

-Pero espera, hace no mucho que llego y tendría que avisarle a mi madre antes- le dijo preocupado Ash.

-No te preocupes Ash, yo le avisare a tu mama de tu parte- le dijo el profesor Oak
-La visito mucho de todos modos- dijo con un pequeño sonrojo.

Ash que sin pensarlo dos veces, elige a su equipo para la batalla, esta vez le dio la oportunidad de pelear a sus pokemon capturados en Unova, que se encontraban con el en ese momento.

-Adiós amigos, regresare pronto- Le dijo el azabache a sus pokemon y al profesor Oak, a lo que correspondieron todos para devolverle el gesto.

El y Scott se dirigieron fuera del laboratorio, al magnetotrén mas cercano para ir a la torre de batalla.
En el camino por la pradera que va directo a la salida del pueblo Paleta, Ash se pensó antes de volver a encontrarse con aquella as de batalla.

-Lo daré todo para que no puedas ganarme Anabel, te daré la mejor batalla que pueda- Se dijo Ash en su mente mientras caminaba con Scott.


Saludos, espero que les halla gustado este pedazo de la historia. Me disculpo por haber tardado tantos días en subir un capitulo, siendo un fanfic, que en primer plano debí de haber subido entero en un principio :c
La verdad que estos días no he tenido casi inspiración ni imaginación para completar este fragmento necesario para la trama, y no todo el tiempo tengo acceso a este ordenador.. Pero juro que actualizare mas rápido la próxima vez.
Aprecio mucho los follows y reviews que me dieron en el primer capitulo, la verdad que es algo que me llego de sorpresa.

Sin mas que decir, nos vemos xD