Sin ti
Capitulo 2
Departamento de Darien Shields
He de decir que el no tener a Rei Hino como enemiga es genial. Desde el día que fuimos al edificio a las afueras de la ciudad, no he faltado a una sola de las reuniones del grupo y juro que algunas veces la he visto sonreír, falta una semana para que se cumpla el plazo que me dio mi primo, pero la verdad…no tengo pensado dejar de asistir.
-Fue muy considerado de Michiru invitarnos a su casa para su cumpleaños- le digo para romper el silencio cuando salimos de la reunión.
-Jamás lo había hecho. Michiru es muy reservada con su vida personal.
-La chica que viene por ella… ¿es su novia?
-Si, Es todo lo que sabemos de ella, Haruka es su pareja sentimental desde hace años, la ha apoyado mucho con su enfermedad.
- Que gran chica.
- Debe ser lindo tener una pareja a tu lado cuando la hora llegue…- veo que se pone melancólica apenas y las palabras salen de su boca, no hemos hablado de por qué está aquí, pero un temor inmenso a saber la verdad me detiene de preguntarlo.
-¿Quieres un helado?- la invito señalando mi coche- Sé de una heladería Italiana muy buena.
-¿En verdad?
-Los mejores de la ciudad, tienen de chocolate,
-Suena tentador, pero…
-Será solo un minuto, te llevaré a dónde necesites después.
-Traigo mi bicicleta-parece resistirse ella.
-La llevaremos en mi coche- le explico señalando el soporte instalado en la parte trasera.
-¿Le compraste eso a tu coche? Qué raro… ni siquiera creo que sepas manejar una bicicleta-me dice incrédula.
-No tengo una aun, pero podríamos estrenarlo con la tuya ¿no crees?- miento, definitivamente la compré para que no tuviera pretexto de ir conmigo a algún sitio por su bicicleta; Shields -1, Hino-0.
-Inteligente… me has convencido-acepta con esa leve sonrisa casi imperceptible que he aprendido a espiar en ella. Me siento maravilloso al darme cuenta que acepta mi petición y me apresuro a acomodar su bicicleta en el soporte del coche y a abrirle la puerta.
En las últimas semanas me he vuelto adicto a ella, a Rei Hino…Luego de mucho esforzarme he conseguido que ella deje de mirarme con recelo, todos los días consigo que ella se siente a mi lado en nuestro grupo y reímos con los comentarios que hacen algunos de los integrantes del grupo, a veces vemos películas cómicas en mi departamento solo para pasarla bien, diría que eso ha cambiado mi vida, pero realmente lo ha hecho esta chica: Rei…Rei Hino…
-¿Estás aquí, Shields?- Me interroga ella mientras disfruta de su helado.
-Sí, estoy aquí, solo pensaba en lo mucho que ha cambiado mi vida…gran parte de eso lo has conseguido tú…
-¿Yo? Yo solo he sido ruda contigo…-asegura con su honestidad tajante de siempre.
-Y es esa rudeza la que me hizo despertar, gracias.
-Creo que somos buenos amigos- me dice ella sacándome de todo lo que pude estar pensando.
- Amigos…-repito con cierto tono de inconformidad.
-No podemos ser nada más, recuérdalo- me dice con una seriedad de muerte.
-Ya sé, ya sé…solo amigos, me lo has repetido todos los días de las últimas semanas- gruño- ¿y si al menos me das tu número celular?
-Siendo tu un acosador, me extraña que no lo tengas ya- se divierte- Pero prefiero que sea mejor así….de este modo sin planearlo-Claro, pero al maldito Play Boy si le dio su número, de seguro-Quita esa cara- ríe divertida- Iré al baño antes de irnos. Debo volver a casa temprano, tengo una cena.
-¿Con Damon?- No puedo evitar preguntar ¡detesto a ese tipo! Rei me mira como si analizara a un sapo de tres cabezas y arquea su perfecta ceja.
-No, Con unos invitados de Otou San ¿qué demonios ocurre entre ustedes dos?-pregunta como si nada antes de levantarse , yo no contesto, y hosco y molesto la veo irse hacia el baño de la heladería. Rei desaparece y olvida llevar su bolso…sé que no debo…no…no debo…Shields…deja la bolsa de esa chica…Imposible.
Me apresuro a ponerme de pie y busco su celular. Para suerte mía no está bloqueado y marco a mi número celular, ¡Listo! pero…quizás ella desee llamarme…No lo dudo y guardo mi número en su teléfono, estoy a punto de guardarlo cuando suena, no puedo evitarlo…
-Diga- digo intentando calmar mi voz.
-Ehhmmm- duda la voz masculina del otro lado de la línea- Busco a Rei…-Es el maldito de Damon
-Lo lamento, ella está…indispuesta en éste momento, no puede contestarte.
-¿Quién habla? ¿Por qué estás contestando el teléfono de Rei?
-Conoces a Rei… ¿acaso crees que podría tomar su celular si ella no me lo permitiera? Solo no seas inoportuno… -Antes de que pueda contestarme cuelgo y apago el celular de Rei para meterlo de nuevo en su bolsa, esto de verdad es divertido.
-¿Por qué tienes esa cara?-me pregunta al regresar.
-¿Qué cara?-me hago el inocente.
-La misma cara que pone un niño cuando acaba de hacer una travesura.
-Acabo de espantar a un par de chicos que se veían interesados en ti, les dije que eras mi novia.
- ¡Tu novia!-se escandaliza como si hubiera dicho una mala palabra.
-Dijiste que no podías tener una relación con nadie…solo te ayudé a espantarlos.
-Eres tan bueno…- Dice incrédula. Pago la cuenta y me pongo de pie ofreciendo mi braz . Ella se niega a tomarlo, algo que ya sabía, pero sale conmigo poco después.
-¿Irás conmigo a la fiesta de Michiru?- pregunto esperanzado.
-¿Cómo una cita?- Dudo ante su pregunta, sé que ella no hace preguntas al aire.
-Claro, una cita de amigos, todos deben ir a la fiesta con alguien- Ella sonríe y me mira divertida.
-Entonces creo que podría ir contigo, con mi amigo-recalca. Estoy empezando a detestar esa palabrita.
-Espero al menos ser un amigo especial-añado.
-No tengo muchos amigos, quizás eso si te hace especial- Algo dentro de mí arde… ¿celos? No sabía que los celos quemaran de esa manera.
-¿Igual de especial que Damon?-añado. Rei se gira y me voltea a ver de una forma que no me había visto antes, ¿con coraje? ¿rabia? ¿indignación?
-¿De nuevo Damon? ¿Qué obsesión tienes con él?-me lanza molesta.
-Ese tipo pretende más que ser tu amigo…
-Lo sé- dice despreocupada.
-¡Lo sabes! Ese tipo intenta seducirte y solo…"¿lo sabes?" pues no parce preocuparte ni molestarte como sí lo haces conmigo.
-Con Damon también hablé, él sabe al igual que tú que no pudo ofrecerle nada más que una amistad…
-Pues seguramente no fuiste tan tajante como conmigo, él no parece darse por vencido-añado sin contener mi molestia, Rei me mira con sus glaciales ojos fulminantes.
-¿Sabes algo? Creo que iré caminando a casa- gruñe mientras se aleja de mí.
-¡Reiko, espera!- le grito pero ella no se detiene.
-No me quedaré a escuchar tus niñerías, mi vida es bastante complicada ahora como para anexarle a un idiota que todo me cuestiona- espeta. ¡Rayos!
- Rei…detente-insisto poniéndome delante.
-No, Darien. Tú detente. No tengo tiempo para lidiar con tus celos, con tus niñerías, con tus demandas absurdas. ¿Quieres vivir así? Adelante, yo no. Y en menos de dos segundos tomó un taxi desapareciendo ante mi…
Departamento de la familia Hino un par de has más tarde.
Luego de tomar un baño para relajarme sigo molesta ¿qué rayos le pasa a Darien? ¿Acaso no entendió que no puedo ofrecerle nada más? Además, culparme de lo que Damon pueda sentir o no por mi…¡Un momento! ¡Damon!…le prometí que lo ayudaría a elegir su traje para una gala especial. Busco mi celular y descubro que está apagado, que raro…quizás se ha descargado así que lo conecto al cargador y Oka San aparece Inmediatamente después.
-Rei, tienes visita-me anuncia. Debe Ser Darien ¿acaso no entiende que estoy enojada?
-¿Podrías decirle a Darien que no me siento bien para verlo?
-Lo lamento, hija pero… No es Darien, es Damon…
-¿Damon? -¡Claro, debe venir porque prometí acompañarlo a hacer unas compras!
-No tardes, luce nervioso-aclara mi madre. Luego de dejar mis cosas y quitarme la chaqueta, bajo a la sala. Me sorprende encontrar a un Damon serio y nervioso, pero logro ver que sonríe al verme aparecer. Me saluda con la corrección de siempre y luego de excusarme con él, salimos al centro comercial. Cuando estamos en la tienda de ropa masculina, me decido a preguntarle la razón mientras escogemos su traje.
-¿Te puedo decir algo?- tanteo el terreno. Él asiente- No luces como el Damon de siempre- le digo cuando estamos eligiendo el traje ideal para la gala de esta noche.
-Es solo que…hay algo en ti también, Rei…últimamente luces ausente, no contestas tu teléfono, olvidas cosas, y eso es raro en una chica tan ordenada como tú-me dice preocupado.
-Claro que no, soy la misma de siempre-niego en el acto.
-Hemos sido amigos bastante tiempo para saber que me ocultas un secreto.
-¿Secreto? Estoy bien, todo sigue como siempre, Damon, sabes que soy muy honesta y nunca oculto nada.
-No me has hablado de Darien…
-¿Darien? pues…él solo…él…es un amigo del grupo, como muchos-aseguro.
-Un amigo bastante celoso, ¿no lo crees?-Termino por reírme y negar con la cabeza.
-¿Dónde he escuchado eso antes?- me divierto- Deja de decir tonterías. ¿Elegirás la corbata gris?
-¿Crees que es la adecuada?
-Desmayarás a más de una chica cuando te vean tan guapo-aseguro tomándola del estante.
-No sirve de mucho, porque solo me interesa desmayar a una…-Lo miro y frunzo el ceño.
-Damon, ya hemos hablado antes de lo mismo, sabes mejor que nadie que no puedo corresponder….ni a ti ni a nadie.
-Rei…- se pone triste y toca mi mejilla, yo sonrío y le coloco la corbata al cuello y empiezo a anudarla.
-Me comprendes… ¿verdad?
-Mejor que nadie en el mundo…
-Eres un gran amigo…-le digo y beso su mejilla, pero en este momento escucho el fuerte estruendo de unos percheros y nos giramos de prisa para ver de qué se trata, veo a un joven rubio y al objeto de mis desprecios ante mí, ellos están evidentemente apenados y se ven descubiertos y el rubio muy sonrojado.
-¿Qué es lo que ocurre aquí?- Interrogo al par de hombres tirados en el suelo.
-Andrew se tropezó- dice de inmediato el pelinegro de ojos azules, ambos sabemos que es mentira. Es evidente que el par de cínicos nos estaban espiando.
-¡Ehm!...si…si…es verdad. Soy muy despistado- apoya el rubio- Tú debes de ser Rei, ¿verdad? Darien me ha hablado mucho de ti ¡Y claro que eres aun más linda que la decena de fotos tuyas que tiene en la computadora!-asegura el rubio. Yo me quedo sorprendida y lo observo con seriedad. Es un silencio incómodo.
-Hemos venido a comprar un par de camisas para la fiesta de esta noche, Darien me dijo que quería impresionar a una chica- dice el de ojos verdes para romper el silencio. Interesante…Darien quiere impresionar a alguien. ¡Vaya!.
-¡Por Dios, amigo, qué elegante corbata, quiero una!- El amigo de Darien tira de Damon y lo aleja de nosotros dos, ahora Darien Shields y yo estamos uno frente al otro en silencio.
-No…es lo que puedes estar pensando- se defiende Darien- Andrew y yo estábamos de compras.
-Fue lo que pensé-miento. Sigámosle el juego a ver hasta dónde llega.
-No quise interrumpir tu romance…-añade molesto. ¡Romance! Este hombre está demente
-Más bien parecía que sí deseabas interrumpirnos.
-Lamento haberte dado esa impresión- me dice dolido, ahora no me ve a los ojos- No te interrumpiré más…
-Bien-sigo cortante. Lo veo alejarse con una reacción entre dolida y molesta, al salir se topa con Damon, quien viene de regreso, y lo golpea con el hombro, eso no pudo ser accidental, externa una disculpa que no es del todo sincera y desaparece por la puerta ¡cómo detesto a este hombre!
Departamento de Darien Shields
Maldigo, de verdad maldigo este día ¿cómo es posible que las cosas fueran de mal en peor? Todo iba de maravilla mientras invitaba a esa diosa de fuego a tomar un helado y luego…la inoportuna llamada de ese Play Boy, después, encontrar a mi diosa de fuego con ese maldito…luego…ver cómo mi diosa de fuego le hacía la corbata y le daba un beso en la mejilla a ese…un momento ¿Dije "mi diosa"? No es posible… ¿cuándo empecé a ver a Rei de ese modo? ¿Quizás en el mismo momento en que la conocí? ¿El día que fue a tomar fotos a Central Park? ¿Cuando vimos el atardecer juntos? ¿Cuándo me insultó gritándome una sarta de insultos? se veía de verdad linda….muy linda…
-¿Estás bien, amigo?- Me interroga Andrew que está vaciando mi nevera mientras habla con la boca abierta.
-Si, "como en un día de campo"- digo con sarcasmo.
-Estás que te mueres de celos ¿verdad?
-¿Celoso yo? Rei y yo solo somos amigos…no me importa lo que ese galán de anuncio de corbatas y ella hagan-miento deliberadamente.
-Y tampoco te importa que te haya dicho que solo puede ser tu amiga cuando se veía que le estaba acomodando la corbata a este tipo, además besó su mejilla…¿A ti te ha besado?
-¡Cómo pudo decirme algo como eso! ¿Puedes creerlo? Ahhh pero eso sí, la corbata de ese…ese….Ahhh, no tuvo ningún problema en arreglarla. A mí ni siquiera me deja sentarme a unos centímetros de ella-reniego furioso.
-Estas celoso, ese es mi diagnóstico.
-No estoy celoso, me molesta su incongruencia- me defiendo- ¿por qué dice unas cosas y hace otras?
-Hubieras muerto porque al que le arreglara la corbata y le diera el besito, así fuera inocente y amistoso, fuera a ti ¿verdad?
-¿A mí? ¡Claro que no! Solo somos amigos…
-Entonces ¿irás a la cena en casa de la chica del grupo?
- ¡La cena! ¡Demonios, lo olvidé!- me apresuro y corro a mi habitación a darme una ducha, no voy a darle a ese tipo la oportunidad…
Departamento de la Familia Hino.
Luego de tomar un largo baño de burbujas salgo de mi letargo, me siento más tranquila ahora que he descansado un poco, Darien de verdad consiguió hacerme enojar con ese ataque de celos, me siento ofendida ¿cómo pudo comportarse como una bestia queriendo marcar su territorio? Ni siquiera somos nada.
-Reiko, Darien ha llegado- Me avisa Oka San cuando estoy terminando de arreglarme, hoy elegí un vestido violeta de encaje, no iría a la cena si no se tratase de alguien del grupo.
-¿Darien?
- No es por nada, pequeña, pero está guapísimo tu amigo, y creo que le gustas…- me confiesa Oka San divertida.
-¿Yo, gustarle? Claro que no, solo somos amigos…
-Que solo sean amigos no significa que no le gustes…
-Solo puedo ofrecerle mi amistad, Oka san, lo sabes.
-Puedes ofrecerle más que una amistad, me arriesgo a deducir que ese muchacho, a pesar de conocerte hace poco, está enamorado de ti…
-Sobrevive al duelo de su novia, madre, nadie se enamora así de rápido, y aunque así fuera, no quiero complicarme la vida con algo como eso-dejo claro.
-Dudo que en la cabeza de ese muchacho exista alguien más que tú, hija. Ha venido a verte todos los días de las últimas semanas, aun bajo el riesgo de perder la vida a manos de tu padre, lo cual ya es de admirarse, no muchos lo han hecho.
-Debo irme, Oka San…-termino la incómoda charla.
Mi madre se resigna y salgo de la habitación ya lista, Darien está esperando en la sala de la casa y luce nervioso, demasiado nervioso, veo su cara de sorpresa cuando me mira de frente, ¿qué le ocurre?
-¿Qué haces aquí?-lanzo con seriedad.
-Vine por ti…
-No te pedí que lo hicieras-dejo claro mi punto, menos luego de la última escena en la tienda.
-Reiko….- me llama mi madre invitándome a que no sea tan grosera.
-Corrección, tú dijiste que irías conmigo, "como amigos" ¿lo recuerdas?
-No creo que esta amistad vaya a funcionar, Darien-le dejo claro mi punto.
-Tendrá que funcionar, querida, tu padre viene en camino y si sabe que este muchacho no es bien visto por ti…sabes lo que puede pasar- ¡Demonios! Mamá tenía razón, a Otou san por algún motivo no le agradaba el médico y aunque mereciera lo que sea que el embajador Hino tuviera pensado hacerle, no podía ser tan cruel.
-De todos modos vamos al mismo sitio, creo que podrás llevarme…- digo resignada y salgo del departamento, escucho a Darien agradecer a Oka San, y sale luego tras de mí.
-No debiste venir-le insisto.
-Te di mi palabra de que vendría y tú me diste la tuya de que iríamos juntos-resume.
-No siempre cumples tu palabra- gruño molesta.
-¿Disculpa? Siempre cumplo mi palabra-me responde indignado.
-Dijiste que respetarías el que solo fuéramos amigos y no fue así-me defiendo.
-Estás molesta por lo de esta tarde, evidentemente-entiende al fin.
-¿Acaso no tengo motivo?-le respondo enseguida.
-Solo quiero dejar en claro que detesto a ese amigo tuyo, es arrogante y no me agrada, en absoluto.
-Es mi amigo, no es el tuyo, así que no es tu problema lo que haga o deje de hacer- Lo veo morderse los labios y apretar los puños contra el volante, sus ojos arden por dentro y lo intento tranquilizar.
-De acuerdo…solo somos amigos, no lo olvidaré-asegura con voz ronca.
-De acuerdo…me agrada que lo entiendas. Este es el edificio-señalo el lugar.
Él se aparca y baja del coche, es evidente que está molesto por la forma en la que azota la puerta, me abre la puerta fingiendo una sonrisa educada, es más que obvio que está enojadísimo, pero dentro de toda su molestia sigue siendo un caballero, porque coloca el abrigo sobre mis hombros.
-Ponte el abrigo, hace frío.
Si es una noche fresca, pero no lo suficiente para decir que es "fría" y que "necesito llevar un abrigo" quizás tiene algo que ver con los chicos que nos cruzamos al salir de su coche, que me miran embobados, me causa gracia su comentario y acepto ponerme el abrigo, el edificio de Michiru queda a un par de metros de donde estamos.
-¿Darien?- Escucho a una chica llamarle, nos giramos y es una muchacha de cabello verdoso y ojos color rubí, es bastante guapa y su piel es morena, quizás sea de la edad de Darien o un poco más joven.
-¡Trista! qué sorpresa- dice él con una gran sonrisa en el rostro, una sonrisa de tonto.- Tenía mucho tiempo sin verte, desde que te cambiaste de Hospital.
-Lo sé, aun extraño nuestros divertidos desayunos en el comedor del hospital, Andrew hace unas voces graciosísimas y siempre fue genial pasar tiempo contigo.
Muy bien, ya que es su amiga y quieren charlar, no sé qué hago estorbando. Me adelanto y camino hacia el edificio de Michiru, escucho a Darien despedirse de ella con voz apresurada y alcanzarme el paso, le cuesta trabajo aun cuando traigo tacones altos.
-¡Rei, espérame!- me grita Darien pero yo sigo caminando y tiro su abrigo al suelo, de pronto ya no tengo frío- ¿puedo saber qué fue eso? ¿Por qué te fuiste?
-Tengo prisa por llegar a la fiesta de Michiru, tú quédate hablando con esa chica.
-¿De verdad? ¿Wn serio?- lo veo tomar aire y desesperarse- Rei ¿qué te ocurre? -Darien recoge su abrigo del suelo sorprendido y lo veo literalmente gruñirle a unos chicos que se me quedan viendo al verme pasar.
-Nada en absoluto, tú quédate con Trasta, yo iré con Michiru, no quería interrumpir su charla.
-Se llama Trista y ya se ha ido luego de la forma en la que te alejaste, ni siquiera me dejaste presentártela…
-No me interesa conocer a tus amigos- le digo mientras llamo el ascensor, Darien se lleva las manos a la frente y luce desesperado.
- Mujeres…-lo escucho musitar. En verdad, ¿Por qué me había alejado? ¿Qué más me daba que me la presentara? ¿Por qué actué de esa manera? Mejor no cuestionarme nada.
Departamento de Michiru Kaioh
Debo de decir que el departamento de Michiru es prácticamente igual de lujoso, incluso más que el de los Hino. Todo el edificio está decorado en blanco y un piano de cola que debe costar una fortuna está justo en mitad del departamento, que quizás no debería de ser llamado así porque es un piso completo, ¿quiénes son estas personas?
-Darien, Rei. Que gusto que vinieran- nos saluda la elegante mujer de cabello turquesa- bienvenidos.
- No podía falta, Michiru…me alegra que decidieras hacer esta fiesta-responde Reiko.
-Es por mi cumpleaños- nos confiesa con timidez nuestra anfitriona- Haruka Insistió mucho, así que no me pude negar, apenas decidimos ayer.
-Debió decirnos con más tiempo, señorita Kaioh- la interrumpo apenado besando su mano- pudimos traerle un presente.
-No necesito nada. Cuando la muerte está tan cercana…las cosas materiales no son tan importantes…su presencia es el mejor regalo-sonríe ella con estoicismo.
-Michiru…-veo entristecerse los ojos de Rei, y la pelizaul presiona sus manos sonriéndole.
-Es una noche para celebrar, chicos. Por favor, siéntanse cómodos- Nuestra anfitriona desaparece y Rei toma una copa a uno de los meseros que pasa y la bebe de un golpe.
- No deberías de beber tan rápido, esto es engañoso y se sube de prisa- me preocupo y ella me mira como si fuera un insecto rastrero.
-No te atrevas a intentar decirme qué hacer, Shields- me amenaza la pelinegra.
-¡Reiko!- escucho una voz que conozco de sobra y que ya detesto.
- ¡Damon!
-Intenté marcarte a tu celular, pero no entraban las llamadas, pensé en pasar por ti.
-Ella vino conmigo, amigo- le aclaro acercándome más a ella.
-No lo sabía…- Dice con tristeza el americano, yo lo observo con mirada triunfal.
-¡Ahí está Mako-chan! Si me disculpan…debo ir con ella-se aleja Reiko de nosotros.
-Creo que no te agrado, ¿no es así?-me lanza el tipo cuando nos quedamos solos.
-Eres un hombre perceptivo- le respondo educadamente aunque deseo matarlo.
-Imagino el motivo por el que soy el motivo de tus odios, quizás sea el mismo motivo por el cual te detesto yo…Sé que tu nombre es Darien Shields, creo que correcto presentarme, son Damon, Damon Cobel- me extiende su mano, que no tomo.
-¿Ahora quieres que tomemos una taza de té y charlemos sobre revistas?- me burlo.
-No, solo quería presentarme adecuadamente con mi rival. Me parece honesto decirte que he conocido a Rei por tres años, no cederá ni ante ti ni ante nadie… Cuando ella toma una decisión es imposible convencerla de lo contrario.
-Qué tu no lo hayas logrado no significa que yo no pueda, siéntate y mírame, Cobel…-aseguro con tono decidido, me alejo de ese hombre y busco a Rei, pero veo que está divertida charlando con Makoto y las demás chicas del grupo, las copas comienzan a circular entre ellas y me preocupa…me mantendré cerca.
-Tú debes ser Darien Shields- interrumpe mi espionaje una mujer rubia de cabello corto, es con la que he visto irse a Michiru en los días de reunión.- Soy Haruka Tenoh-me saluda.
-Te he visto algunas veces, cuando has ido por Michiru a las reuniones-tomo su mano la cual presiona con fuerza.
- Yo no te había visto, pero fuera de Damon eres el único americano en este departamento. Todos somos de la comunidad japonesa.
-Es verdad…
- Imagino que Rei no te ha dicho porqué- deduce ella y yo asiento- El grupo fue creado y es financiado por el Embajador Hino, con sus propios recursos, el embajador ayuda mucho a la comunidad Japonesa de Nueva York-me explica la chica. ¿Quién diría que ese hombre tiene un lado tierno y altruista?
- ¿Segura que todos? ¿y el americano idiota?-señalo con la cabeza a Damon.
-Fue becario en la embajada Japonesa, trabajó directamente para Takashi Hino y fue él precisamente la persona encargada de localizar a todas y cada una de las personas Japonesas que estuvieran en situaciones como la de Michiru… muchas han muerto con el paso del tiempo…
-No lo sabía-añado algo molesto. Si el tipo ese fue becario del embajador, seguro en eso me lleva ventaja.
-Por eso me sorprendió saber que un americano estuviera en el grupo-sigue la rubia.
-Fue gracias al novio de Makoto, es mi mejor amigo, justamente el rubio que ves ahí. Él tuvo mucho que ver para que me aceptaran…
-Tuviste suerte, el grupo es muy bueno para todos. Cuando…supimos el resultado de sus últimos análisis, Michiru quería morir…Luego llegó el señor Cobel, llegamos al grupo y por más demente que Makoto pueda estar, de alguna manera inexplicable la ayudó a salir adelante. Mi sirena volvió a sonreír, volvió a cantar…
-Debes amarla mucho- Dije al aire mientras veía como Michiru se había unido al grupo de chicas y reía divertida con los comentarios al aire, el alcohol seguía circulando, incluso Makoto le había arrebatado la botella de Champagne al mesero y Rei había conseguido otra de vino tinto; esto no va a terminar nada bien…
-Más que a mi vida-responde con convicción Tenoh.
-¿Tu chica suele tomar tanto? –le pregunto al ver su misma mirada preocupada.
-Claro que no, con el medicamento que toma es raro que pueda soportar al menos un trago, creo que será mejor distraerlas de ese aquelarre-dice ella lo mismo que yo estaba pensando hacer.
La rubia se acercó con maestría a su novia y le dijo un par de palabras al oído, en un par de segundos la anfitriona ofreció a todos pasar al comedor donde sirvieron la cena, las chicas se habían esforzado, la comida era deliciosa y para mi sorpresa las chicas se habían congregado todas juntas en un rincón de la mesa y yo me encontraba sentado junto al bribón de Hansford, Haruka y mi enemigo a muerte.
-Quiero proponer un brindis- Interrumpió en un momento dado Haruka - de verdad nos hubiera encantado que el señor Hino pudiera acompañarnos para agradecerle su apoyo, pero en vista de que no está…quiero agradecer a su bella hija el apoyarnos tanto y a este nuevo grupo de amigos que nos han apoyado tanto.
-¡Lo hacemos por la comida!- gritó Makoto mientras todos reían.
-Salud, Sirena, por un año más a tu lado-choca su copa Haruka con la de su novia que sonríe feliz. Todos celebramos a la joven que se encuentra emocionada, no veo rastro de tristeza en ellas y eso es sublime.
Cuando la cena termina todos nos dispersamos por el salón, Michiru acepta tocar una melodía acompañada por Haruka y Hotaru me invita a bailar, bailo con la chica sin perder de vista a mi diosa de fuego que poco antes de terminar la canción desaparece por el balcón del departamento, así que cuando la pareja deja de tocar me las arreglo para ir a buscar a Rei.
- No es buena idea que hagas eso- le digo mientras la veo beber un poco más de su botella de vino tinto, recargada en la baranda.
- No eres quién para darme órdenes-sigue con ese tono de reproche que parecía duraría toda la noche.
-No te estoy dando órdenes, Reiko….estoy preocupado por ti.
-No es tu trabajo, así que deja de hacerlo- me dice mientras bebe una vez más de su botella. No puedo soportarlo más y le arrebato la botella de sus manos aunque sospecho que ese movimiento podría costarme la vida por la forma en la que ella me mira.
-Si lo es. Y has bebido mucho por hoy-inisisto.
-No soy tu problema, Shields y no vas a darme órdenes.
-No te doy órdenes, pero nos vamos de aquí, no es buena idea que te expongas al viento con semejante nivel de alcohol-aseguro sin ceder.
-¿Sabes algo? ve a preocuparte por esa mujer que te encontraste hace un rato, parece que ella si disfruta de tu compañía, yo no-lanza ella molesta…un segundo…¿Molesta? ¿Por Trista?
-¿Todo esto es por ella? El que me hayas ignorado monumentalmente el día de hoy, tu escena en el ascensor…el que bebieras tanto… ¿es solo porque estás celosa?-adivino con tono triunfal.
- ¡Celosa! ¿cómo se te ocurre pensar que estoy celosa? ¡Estas enfermo!-se resiste.
-Actúas como una mujer celosa…-recalco sonriente, ella e ve como si quisiera matarme y creo que si tuviera un arma cerca seguramente lo haría.
-¿Cómo puedes ser tan infantil? - me reclama- Tu no me interesas en absoluto, si quieres ir a darle ordenes a alguien, a querer manejar su vida y a que ella te importe…entonces ve con esa tal Trasta y a mí déjame en paz.
-¡Claro! quieres que te deje en paz para poder seguir coqueteando con ese hombre. Porque si, la señorita me dice que no quiere una relación, que no espere nada de ella además de una amistad, ¡pero claro! Que no venga ese individuo a pedirte que le elijas un corbata porque ¡si! con él si puedes pasar todo el tiempo que te venga en gana y hasta anudarle la corbata y reírte ¡reírte como un ángel a su lado! ¡Besar su mejilla!-reclamo dejando salir toda mi molestia contenida.
Ella se ha quedado atónita, está molesta y sorprendida, pero si ya empecé, debo acabar.
- No puedo soportar que te rías de esa forma para otro, Rei. Si, sé que no debería de quererte, sé que no debería de sentir esto por ti, pero lo siento, me invade este sentimiento. ¡Me perturba! Y si tú dices no sentir lo mismo por mi… creo que entonces no tengo la menor idea de nada en esta vida, porque la apostaría completa al decir que tú sientes lo mismo por mí que yo por ti…
Ella calla, es raro que una mujer como ella calle ante estas declaraciones.
-No puedo ofrecerte lo que quieres. Por favor, Darien…sal de mi vida…por tu bien.
La veo darse media vuelta preocupada, decepcionada y siento que el corazón se me parte al escuchar esas palabras, ha caminado un par de pasos lejos de mi y ya la extraño. ¡Al demonio!…
- Reiko… espera-insisto.
Ella se gira y con esos ojos amatista llenos de tristeza y desesperanza me mira sin poder esconder lo que sus labios se niegan a aceptar y esa es respuesta suficiente para mí. Tiro de su mano y la atraigo hacia mí, ella se deja llevar, quizás porque siente lo mismo que yo o quizás porque en estos momentos el setenta por ciento de su sangre debe ser alcohol, pero como sea, ha bajado la guardia y debo aprovechar que se deja llevar por el movimiento y cae entre mis brazos.
Ninguno de los dos decimos una palabra más, pero sus ojos reflejan el mismo deseo que siento yo, hay fuego en esas pupilas amatista que podrían hacer arder al mismo infierno y nuestros labios se unen por un magnetismo superior a ella y a mí. Siento una corriente eléctrica recorrerme y sé que ella siente lo mismo porque se estremece entre mis brazos, Rei Hino puede ser cielo e infierno, Rei Hino puede ser vida y muerte…e incluso si la opción es muerte, no me importa, la quiero en mi vida...
¡Hola!
Gracias a todos los que aun leen a esta escritora incorregible que apenas y se da tiempo para escribir. Como les conté será una historia corta pero espero que se gane un lugar especial en sus corazones.
Gracias a ustedes que me regalan un review para contarme que les ha gustado la historia, a Irais, a Clara que me edita los horrores que pueda cometer en mi redacción en estado zombie, a Nethi por dejar Review, a Cherri que tampoco me deja sola y deja Review sobre nuestra pareja favorita. Traía esta idea en la mente desde hace años, no me había dado tiempo, ahora tampoco lo tengo, pero necesito crear algo, gracias por ser mis complices
¡La maga!
