Cap. 2 Recordándonos.
Caminaba lentamente bajo la lluvia, la paz que le otorgaba el momento era lo más preciado para él, con una sonrisa acerco su cara a su pequeño que seguía en sus brazos con su canario.
-¿Cómo te fue hoy Kyoya? –Miro con una sonrisa, y espero la respuesta del menor.
-Tío G estaba ocupado con papeles y Tío Asari jugo conmigo toda la mañana.
La lluvia se calmó más, y el recorrido era ya menos, para poder llegar a su casa.
-Te extrañe mucho- el pequeño se movió rápidamente sorprendiendo al rubio, al darse cuenta, su pequeño estaba soltando gotitas pequeñas que morían en sus pequeñas manos.
-Kyoya- el rubio le dijo en un susurro, lo suficiente como para llamar su atención pero no, para que parara aquel llanto.
-No debes de llorar, ¿sabes porque? –inmediatamente el pequeño pelinegro paro aquellas lágrimas y miro a su padre con ojos acuosos.
-El cielo ya lo hace por ti, así que porque no sonríes, ne~ –el rubio le dio una sonrisa cálida, Kyoya era el único que podía ver aquella sonrisa verdadera, porque él era el motivo de su felicidad.
El pequeño pelinegro aguanto sus lágrimas y se acercó al pecho de su padre, para poder oír de nuevo la bella canción de su corazón, una lenta pero cálida canción que lo arrullaba, no quería perderlo, siempre admiro a su padre y por eso quería verlo siempre con una sonrisa, eran sentimientos muy egoístas para él, pero sabía que eran auténticos, se durmió escuchando el sonido que más le gustaba.
-Yo también te extrañe. –Giotto abrazo más fuerte a su hijo, se había dormido, él nunca quiso alejarse de su pequeño, si hubiera sido por el mismo, siempre estarían juntos, pero además de que no le dejaban, había cosas que podían desestabilizar a Kyoya, y él no quería eso.
-Llegamos –dijo en un susurro, llegaron a una casa pequeña que tenía un bonito techo rojo y arriba uno Anaranjado, era de 2 pisos, y tenía un hermoso jardín con (1)orquídeas moradas, un patio lleno de musgo irlandés unas que otras rosas de colores, un árbol de lila de las indias y una reja de Hierro con formas de flores, al entrar, Giotto reviso el estado de los muebles si había o no polvo y si la Domestica que contrato hizo bien su trabajo, después de esto dejo a kyoya en el sofá de la sala y fue por un cambio de ropa, plancho rápidamente, al tomar un pequeño pantalón vio un dulce y recordó…
-¿Quién eres? –Pregunto aquel hombre.
-Solo un padre común y corriente, y en vez de fumar, ¿porque no comes un dulce? –le dijo tendiendo una paleta de las miles que tenía en su bolsillo.
-Donde estará? –Finalizo con una sonrisa, siguiendo con su actividad.
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La mansión Vongola, una de las más prestigiosas e importantes familias reconocidas mundialmente por sus establecimientos turísticos, médicos, etc. claro esta familia estaría próximamente compuesta por la 10 generación que ocuparía cada categoría, respecto con servicios y bienes.
Claro, en el lado de la sociedad, pero en el otro lado Heredarían el puesto de mafiosos(2)
-Decimo! –Una voz estridente se escuchó por toda la mansión Vongola, y el dueño de aquella voz corría de una manera monstruosa, el dueño de aquel apodo había llegado a aquella casa.
-Perdón por haberlos preocupado –Menciono un castaño, y alzo la voz para que todos sus compañeros escucharan –He llegado –Dijo con su voz habitual de "Jefe".
Paso entre ellos y les brindo una sonrisa, al estar a la cima de las escaleras dijo con seguridad.
-Vongola…. ¡Nunca caerá! Así que, acompáñenme y bríndenme su fuerza.
Todos siguieron a Tsuna, el camino que los unió al principio fue duro, muy duro, incluso para el mismo, pero sus guardianes siempre lo acompañaron, sabía que nadie nunca podría remplazarlos.
-Alaude –El mencionado volteo rápidamente –Quiero que encuentres a una persona por mí.
-Si no son asuntos que concierna a Vongola o a las compañías no estoy contigo, sabes que solo estoy aquí por Timoteo(3) –Alaude le dio una mirada desaprobatoria a Tsuna, para el Solo había alguien además de Timoteo que le podían dar "ordenes" aunque era muy tonto y torpe, era su amigo.
-Ya veo, entonces –Volteo inmediatamente hacia un chico con un aura misteriosa y un peinado frutal, sabiendo lo que le respondería –Mukuro.
-Kufufufu, Tsunayoshi, que te hace pensar que ¿yo haría eso por ti? –Menciono con una sonrisa encantadora.
Tsuna quería evitar a toda costa el 2 tema que más temía, pero si quería volver a ver a ese ángel y evitar contactar directamente con su Tutor, que era su última opción, tenía que hacer un pequeño sacrificio por lo cual le resbalo una pequeña gota de su sien.
-No habrá papeleo en este mes, y pagare lo del incidente de la construcción del puente nacional.
-Hmm, Tentador… -Las palabras de Mukuro despertaron algo en Tsuna inmediatamente.
-Ya veo, Ya veo –Dijo Tsuna Tomando un papel con una sonrisa sádica mientras que a mukuro le dio un escalofrió.
-Entonces qué tal si cambiamos las cosas, en vez de lo que te dije, será no revelar lo del incidente de la semana pasada a Byakuran. –Oh si, el sabia miles de cosas sobre mukuro que si fueran reveladas, en ese momento estaría muerto.
-Kufufufufu, Tsunayoshi-kun eso es jugar sucio.
-Ya veo, entonces no te importa –Dijo tomando su teléfono móvil –Haber Haber, Byakuran…..
El sudor en la cara del guardián de Tsuna era notable, era aceptar el trato o darse por muerto, tan simple que hasta un niño podía decidir.
-Aquí esta.
-Kufufufufu, aceptare el Trato Tsunayoshi-kun –Dijo con una mirada derrotada, nadie excepto 3 personas podía con Sawada tsunayoshi, y el no revelaría a la tercera persona.
-Bien –Dijo con una sonrisa encantadora –En este sobre esta la descripción y algo de su personalidad, Descuida, no hay tanta prisa...
De un momento a otro la nariz del décimo se tornó rosa e hizo una mueca rara, entrecerrando sus ojos y abriendo su boca levemente.
-Ah
-Ah –Los guardianes imitaron a su jefe, con una cara monótona.
-Ah, Ah.
-Ah, Ah –Todos se extrañaron.
-¡Achu!
-¡Decimo!, ¿se resfrió? ¿Se encuentra bien? ¿Se siente mal? ¿Le duele algo? –Gokudera rápidamente abordo al castaño con preguntas.
-Estoy bien solo fue un estornudo Gokudera.
-Que bien, porque si no nos hubiéramos quedado sin heredero a vongola.-La voz menos querida por el vongola decimo apareció junto con su dueño que vestía un traje de termo con un camaleón en su hombro.
-Que necesitas Reborn?
-Spanner te espera, además del papeleo que te saltaste ayer, tienes proyectos y juntas pendientes y sin terminar.
-Gokudera –Y rápidamente fue interrumpido.
-Sin ayuda de ningún tipo, esto es asunto solo del jefe.
*Jacke mate, lo planeaste verdad?*
-Con quien crees que estás hablando Dame-Tsuna.
-Gokudera.
-¡sí, Decimo!
-¿La agenda de hoy?
-Ocupada hasta la 12:00 de la noche.
*Morire*
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Al terminar su deber y haber cambiado a kyoya y a sí mismo, Giotto comenzó a hacer la comida de los 2, debido al asma del pequeño kyoya Giotto tenía que ser extra-cuidadoso acerca de lo que le daba de comer, por lo que estaba haciendo un caldo de pollo(4), una de las comidas que más le gustaban a kyoya, al terminar de comer se fueron a dormir, claro los muebles y demás eran cosas que sus amigos le habían dado, ya que Giotto nunca quiso nada que viniera de sus padres.
-Ne~ kyoya, ¿te gusto este día? A mí me gusto, aunque no pude estar contigo siempre se, que tu presencia estará aquí- señalo su corazón y kyoya lo miro dudoso.
-Siempre que llores, hazlo hasta quedarte cansado y después sigue adelante, así nadie te detendrá.-Menciono Giotto con una sonrisa, La calidez tanto en su cuerpo como en su corazón eran para sí lo más querido para él.
-Siempre di lo que pienses y no tengas miedo al no.
-Entonces puedo preguntarte algo? –La pequeña voz se podía comparar con un pequeño hilo a punto de romperse y de romper a Giotto.
-¿Qué pasa?
-¿Cuándo conoceré a mis abuelos?
La palabra que no quería oír, y la cara que no quería ver, quería cantar a los 4 vientos, el odio que se le fue concedido a su existencia…
(Flash Back)
-Que fue lo que hiciste Giotto! –La rabia de aquel señor de 58 años era igualmente proporcional al de su esposa y los 2 lo miraban con repudio.
-Elena quiere a otro hombre y yo no le impediré amarlo si ella ha dejado en claro que no quiere a Kyoya –el ardor en sus ojos podía aguantarlo, al igual que las palabras de aquella persona que nunca pudo complacer, podía aguantar.
-Vongola necesita un heredero legítimo Giotto, que no entra en esa estúpida cabezota –Ahí fue cuando todo cambio, las palabras de su madre le dolieron como dagas clavadas directamente a su corazón.
-Madre, yo no podía dejarlo, ¡iba a morir! –Grito lo más fuerte que su garganta le permitió y unas lágrimas escaparon por aquellos ojos color cielo.
-Lárgate ahora mismo, Manchaste el nombre de Vongola al dejar a ese mocoso entrar aquí.
-Vongola, Vongola, ¡Es lo único que te importa!, ¡es en lo único que piensas!, ¡en el poder y la ambición!, ¡es que solo tienes cabeza para eso!, ¡ni siquiera he tenido hermanos y me pides que sea perfecto!, ¡el que es imperfecto eres tú!
-¡Basta!-Termino el perdiendo la paciencia y apuntando a Giotto con una pistola, Giotto en ese momento no pensaba en nada ni en nadie, solo dejo salir sus sentimientos y se acercó a él, poniendo la pistola en su corazón.
-Mátame, ¿eso te hará feliz no? Matar al bastardo Fallido de hijo perfecto. –Menciono Giotto con ojos vacíos y una cara perdida.
-Ryuto-san, ¡deténgase! –entro rápidamente Timoteo, viendo aquel acto Inhumano.
-Tienes la oportunidad de deshacerte de este bastardo, Dispara y Mátame de una vez.
-¡Deténganlos! –Miles de guardias entraron a la voz de Timoteo y separaron a Ryuto y a Giotto.
-Giotto, ¿estás bien? –La voz que apenas escuchaba y el recuerdo de un llorar despertaron al rubio del trance total.
-¿Timoteo? –el peso en su cuerpo y ojos le impedía saber con certeza quien estaba con él.
-Gracias a dios –Volteo inmediatamente con Ryuto –Ryuto-san, me ha decepcionado.
El peso en sus palabras y su mirada era como tirar su orgullo a la basura.
-Timoteo, fue culpa de el –señalo rápidamente a Giotto –El no cumplió con los requisitos a Heredero de Vongola.
-El que no cumplió con lo establecido en el Legado Vongola has sido tú –tomo un segundo y hablo. –Yo, Timoteo vongola, como Vongola Ottavo(5) te destituyo a ti Ryuto Vongola, Noveno jefe de la familia vongola, Definitivamente del puesto.
-Giotto –Timoteo se dirigió a el- ¿Quieres quedarte conmigo?
Giotto rio nerviosamente –Supiste exactamente lo que me hacía sufrir y me pides ¿qué me quede? Yo no quiero ser un Vongola Timoteo, yo quiero ser una persona normal.
(Fin del Flash Back)
*¿Qué puedo decirte sin lastimarnos a los 2?*
(1) Según busque, esas son las plantas que casi o no producen polen.
(2) no hay nada de llamas aquí, son solo mafiosos con pistolas y eso :P
(3) Timoteo y Giotto son los únicos que obedece Alaude, además de que no son eso de llamas y son como 7 guardianes sin kyoya, contando a tsuna.
(4) según yo, eso no le hace daño o desestabiliza a un asmático, y la comida favorita de kyoya en realidad es hamburguesa :v
(5) como Giotto era "primo" si no se cuentan entonces seria Timoteo 8, Ryuto 9, y el décimo ya saben quien :v
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