¡He vuelto! Antes de comenzar, les recomiendo que escuchen "Classy girl" de The Lumineers en el momento del bar, pues en ella me basé. Disfruten mucho.
Disclaimer: Nada de la saga original de Harry Potter es mío, pero de J.K. Rowling, la reina más bella.
La lluvia londinense
¿Qué está pasando? Trato de abrir los ojos y no veo la manera. Trato de ser consiente de mi cuerpo y lo noto pesado, sin forma. Recuerdo mi entrenamiento: para esto estoy preparada- o al menos eso me han hecho creer por tres años. Así que… ¿Cómo abro los ojos?
Recuerdo que lo primero, es recordar. Así que voy por buen camino. ¿Cómo llegué aquí? Recuerdo… ¡Ah! Dolor, dolor intenso en ¿dónde? Ok, no trates de recordar eso, Ginevra, que este dolor duele demasiado, tranquila, vamos tranquilas… Recuerdo… Recuerdo hechizos, muchos, por todos lados… Recuerdo una casa abandonada y el sonido de unas botas… recuerdo su sonrisa… ¿de quién?... Algo iba bien en la misión… ¡Misión! ¡Bingo, estaba en una misión! Misión y dolor solo puede significar que cometí una estupidez y me lastimé ¿alguien más estará herido?
SIETE MESES ANTES
No me arrepiento completamente. Los gritos de emoción de Hermione y el silencio sepulcral de mi hermano fueron un choque que sinceramente me hicieron reír, aunque también me hicieron pensar que la decisión no fue enteramente buena idea. No por ellos, sino por cierta persona de anteojos chuecos y sonrisa cautivadora… porque ¿a quién trato de engañar? Harry será lo que sea, pero siempre será mi debilidad.
Después de arreglar unas cuantas cosas con la Directora de la AFA como antes tenía planeado, tomamos avión sin siquiera pasar a mi casa, no solo por seguridad de Hermione ante las apariciones y todo, sino porque no estoy segura de poder con el regreso exprés que me asegura un traslador. Londres siempre ha sido el amor de mi vida, y volver a ella significa mucho más que solo un viaje o la oportunidad de ver a mi sobrino crecer en la panza de su madre. No estoy segura completamente de lo que pueda suceder, una de las razones por las que tal vez no sea una buena idea, pero creo que la posibilidad de que algo suceda, es suficiente para mantenerme a la expectativa.
Así que, ante esa expectativa, me encuentro en un viejo pub en la ciudad de mi vida. Me encuentro bebiendo como muggle, huyendo no solo de la lluvia sino también de la realidad, con los nervios de punta y una cerveza oscura en la mano.
-¿Sabías que es de buena suerte encontrarse a un pelirrojo hoy en día?- antes de voltear, respondo:
-¿Sabías que esa es la frase más original que me han dicho antes de invitarme un trago?- cuando él me ve, estoy sonriendo como si mi vida no estuviera colgando de un hilo.
-¿Otra cerveza?- su voz es bastante atrayente. Se podría decir que es guapo, pero estoy segura que no es mi tipo. Vive aquí, no allá.
-¿Tony, te encargo otra cerveza?- le pregunto al bartender sin dejar de mirarlo.
-A mi cuenta, por favor- dice tratando de ser un caballero, mientras se sienta a mi lado.
-Lo siento, caballero, pero la dama manda- A mí se me escapa una risa cuando Tony me guiñe un ojo.
-¿Así que vienes aquí seguido?- me pregunta, derrotado.
-Venía- digo antes de tomar un trago- vivo en Francia.
-¿Y qué hace una preciosa inglesa en tierras francesas?
-¿Cómo sabes que soy inglesa?- pregunto con el acento francés más pronunciado que puedo crear.
-Ningún turista se atrevería a venir aquí seguido ni se ganaría a Tony tan rápido. Sin mencionar el acento.
-Porque todo, gracias al acento, es obvio- digo chocando mi tarro con el suyo, que acaba de llegar.
-Eres preciosa, pelirroja e inglesa, y lo digo en orden de obviedad- me río ante su coquetería- ¿qué más debo de saber acerca de ti?- pregunta acercándose un poco más.
-Creo que con eso me conoces lo suficiente.
-¿Qué tal… tu nombre?- antes de pensar en uno falso, la música comienza a sonar. Es una country que me encanta. Así que sin pensarlo realmente, digo:
-¿Qué tal, mejor, un baile?- él me mira con los ojos empapados en brillo y me toma de la mano, llevándome a la pequeña pista que Tony improvisó cuando abrió este pequeño lugar.
Su cuerpo cerca del mío me marea y por dos segundos veo a Harry jalándome a bailar, lo que me hace pensar que beber más de tres litros de cerveza de golpe no fue una buena idea después de todo. Sonrío nerviosa y comenzamos a movernos.
-¿Qué debo de saber yo acerca de ti?- pregunto para desviar su mirada de mis labios y sacar a Harry de mi mente.
-Soy inglés.
-Eso también lo puedo saber, querido- él ríe y su aliento llena el espacio entre los dos.
-Mi cabello es de color negro y mis ojos… azules- me detengo un momento a ver sus ojos y los encuentro cautivadores, pero no necesariamente por su color, sino por su mirada. Sonrío.
Él se acerca y comienza a cantar en mi oreja, lo que me hace reír gracias a los nervios. Comienza a moverse más rápido, como si siguiera las instrucciones de los cantantes. Río descaradamente y él poco a poco se acerca a mi boca. Dejo de reír, sonrío y miro hacia abajo.
-Lo siento, pero chicas como yo, no besamos en bares como estos- lo hago reír gracias al hecho de usar una frase de la misma canción para responder. Poco a poco me separo y hago una seña marinera con la mano. Tomo mi abrigo, mientras dejo dinero para Tony y salgo de ahí.
Cuando la veo, tengo que cerrar los ojos y volverlos a abrir más de tres veces. La reconozco a bastante distancia, es imposible no reconocer a uno de nosotros. Manera de andar, pelo rojo. No se necesita más, Ginny está en casa.
No sé si acercarme, han pasado demasiados años… pero sé que si no lo hago, no me lo perdonaré. Más allá de pensarlo realmente, corriendo abro mi paraguas para que justo antes de que crucemos la calle, ella esté bajo de él. Veo como comienza a buscar la razón por la que la lluvia ha parado, así que pongo mi mano en su espalda alta, animándola a seguir. Su reacción me resulta extraña, ya que sus músculos en un primer momento se relajan ante el contacto, mas cuando ella se da cuenta de quién soy, todo resulta más tenso que tranquilo.
-Hola, pecoso - dice ella cuando volvemos a tocar la acera. Ha crecido. La veo un poco más delgada y mil veces más fuerte. Sus facciones son un poco más duras y sus ojos mil veces más alertas.
-Hola, pelirroja- una sonrisa se escapa de su boca, con una combinación de sentimientos que no logro comprender.
-¿Preciosa e inglesa?
-¿Eh? – ella rueda los ojos, quitándole importancia.
-¿Qué te trae por esta Londrés lluviosa, Ronny?- pregunta desviando la mirada y comenzando a caminar.
-Casi pareciera que tú. Pero no, tengo cosas que comprar
-Espera- me interrumpe- ¿por qué a ti no te persiguen mil fotógrafos como a Hermione?
-No soy tan famoso, al parecer- digo encogiéndome de hombros. Sé que es porque, para bien o para mal, el mundo mágico no está muy interesado en mí, pero eso realmente a mí me da paz mental, pero no es algo que muchos entiendan sin antes pensar un "pobrecito", así que desvío la plática- ¿tú no deberías estar rodeada de tarta de melaza y abrazos de mamá?
-Ja, no soy tú. A mí me recibe con sopa de calabaza dulce y pavo al horno, a ti con melaza- dice con un brillo en los ojos.
-Ese es a Harry, tonta. Pero… ¿por qué si tanto quieres ir, no estás allá?
-¿Obvio, no?
-¿El qué?
-El que no estoy lista para enfrentar el hecho de que salí huyendo de esa casa hace unos cuantos años atrás.- me sorprende cuando toma el tema en su primera oportunidad, porque aunque siempre ha sido directa, este es un tema que ha evitado por años.
-Yo también lo hice, Ginny. – digo con la voz baja.
-Pero tú tenías un pretexto perfecto, salvar al mundo- dice alzando las manos, como si mostrara un letrero. Su tono trata de ser bromista, pero sus ojos me atraviesan.
-Pues tú tampoco estuviste tan mal, ¿no crees? ¿la AFA? Por favor, Ginny, Inglaterra es mil veces mejor y lo sabes.
-¡Ja! ¿Cómo puedes tú saberlo si nunca has estado en ella?
-Auch.
Y el comentario duele porque es cierto. Ni siquiera terminamos Howgarts y el Mundo Mágico nos cree los mejores, lo cual, ciertamente es incorrecto. Bueno, no se puede decir lo mismo de los otros dos, que han tomado más cursos y hasta pensaron en terminar el séptimo año, pero no sucedió y sé que ella no es la única que lo resiente.
-La escuela no lo es todo, Ron- dice dándome un ligero empujon en el brazo, tratando de animarme- no la necesitan.
Rodeo sus hombros con mi brazo y le doy un beso un tanto paternal en la coronilla a lo que ella rodea mi cintura y me aprieta. Ella lo lamenta, así como yo. Yo la extraño en casa, como ella me extraña a mí. Ambos lo sabemos, pero no necesitamos decirlo en voz alta.
-Yo diría que vayas ya, entre más pronto, menos duele, o al menos eso dice Hermi cuando me quita una curita.
-¿Todavía haces que Hermione te quite una curita? – mis orejas rojas se lo confirman.
-Por cierto, ¿dónde dejaste a mi esposa? – ahora son sus mejillas enrojecidas las que me ponen alerta- ¿Ginevra?
-Hey, tranquilo, es sólo que nunca la habías llamado "esposa" en frente de mí, aunque se nota que lo es, ¿tú usando un paraguas?- se burla de mí, pero al ver mi cara, responde- Yo necesitaba tomar un trago, así que se adelantó, creo que fue con Harry, la verdad no estoy segura.
Ambos nos miramos ante la mención de mi mejor amigo. Sé que lo sigue amando, aunque no la he visto durante tres años. Es así de sencillo, Ginny ama a Harry, pase lo que pase. Estoy seguro de que esa es la razón por la que necesitaba un trago.
-Todo estará bien- responde a la pregunta que le formularon mis ojos.
-Bueno, aprovecharé que está ocupada mientras le compro un regalo, creo que no estuvo bien cómo le llamé unos días atrás.
-Eres un mandilón, Weasley- dice riéndo abiertamente. Extrañaba ese sonido.
-No lo negaré, no gano nada haciendo eso. Te veo en casa, ¿verdad, pelirroja? – ella asiente mientras sale de mi paraguas y se adentra a la lluvia, con su andar extraño.
Sé que las cosas han cambiado, así que toco la puerta de mi casa en lugar de usar el juego de llaves que tengo. Después de un poco, comienzo a removerme nerviosa, ya que nadie abre la puerta. No dudo que tengan algún tipo de hechizo reconocedor de personas, más siendo como es aún el mundo mágico, así que ellos saben que soy yo y, yo sólo me recrimino no haber llamado antes.
Escucho un ruido proveniente de una parte de mi casa que no puedo especificar y pienso en ir a investigar. No estoy segura de qué encontrarme, las cosas son distintas pero sé que mi casa ha sido más de una vez atacada, sé que Hermione está con Harry y Ron estaba en pleno centro de Londres, y así comienzo a hacer una lista de las personas que seguramente están en otro lado, concluyendo que las únicas dos personas que siempre están en casa serían Molly y George. Molly, indefensa, George, deprimido. Con extremo cuidado, saco mi varita y comienzo a caminar mientras todos mis sentidos están alerta. El pasto me acaricia las piernas, es amarillo. Vuelvo a escuchar un pequeño ruido y me apresuro a dar la vuelta. Cuando lo hago, lanzo un hechizo petrificador fuerte que tiene un alcance hasta de 10 personas. Eso me dará unos cuantos segundos de ventaja para ver qué es lo que sucede. Cierro los ojos ante el haz de luz que sale de mi varita.
Cuando abro los ojos puedo ver a mamá con un pastel en manos, tirada de espaldas, petrificada. Y no es la única. También están Hermione con Ron por delante, quien al ver que lanzaba un hechizo, se había puesto frente a ella para protegerla; George, con una barba de días y Angelina de la mano; Percy, Charlie, Billy y Fleur, inclusive la tía Muriel estaba tiesa, con los ojos saltándole de sus órbitas, una vez más como flamenco enojado, todos bajo la típica parca blanca que se ocupa en los festejos Weasley.
Pero antes de que pudiera hacer algo, incluyendo captar lo que acababa de hacer, apareció Harry a mi lado y con un movimiento de mano, todos estaban libres una vez más. Voltea a verme, con esa sonrisa socarrona que me sacaba suspiros y dice:
-Bienvenida a casa, pelirroja.
No sé si es la manera en la que me llama, su cercanía o el simple hecho de volverlo a ver, pero me recorre un escalofrío por toda la espalda. Lo escondo volteando de golpe a ver a toda la familia Weasley reunida. Parpadeo y una vez más, antes de que pueda decir algo, Molly me envuelve en sus brazos.
Todos se acercan, imitándola. Hermione ríe al ver mi cara de confusión y me explica toda la conspiración: inmediatamente después de que tomara la decisión, habían planeado todo. Sabían que después de tres años en la academia, seguramente sería una paranoica de primera, así que Harry se había mantenido en el techo, esperando el momento en el que metiera la pata y petrificara a todos. Ante esa explicación, Ron le dio un pequeño golpe diciendo algo así como "y aún así, la dejaste hacerlo". Yo sonrío, abrazo y aprieto manos de personas conocidas y desconocidas que se dicen felices de tenerme de vuelta. Cuando es la hora de traer la comida, ignoro la posibilidad de usar magia y me adentro a la casa.
Me tomo dos segundos para hiperventilar, en lo que llega Hermione y me da un abrazo tan fuerte que me cuesta respirar.
-Lo siento mucho, Ginny, trate de convencerlos de lo contrario.
Siento un nudo en el estómago y la ganganta raspada, pero no me permito a mi misma derramar una sola lágrima. La tomo de los brazos en lo que consigo que mi respiración regrese a la normalidad.
-¿Cómo pueden hacer eso? Me reciben como si nada… pero yo me fui…
-Pero siempre serás de la familia y es lo que les importa, principalmente a Molly. – me envuelve una vez en sus brazos y de golpe la idea cae en mi cabeza.
-Harry…
-El muy cabrón, el verdadero plan era que no te dejara petrificarnos. Pero está muy feliz de verte. – asiento, un poco distraida- Ginevra, quita esa cara. Todos te queremos, pase lo que pase. Ahora, tienes que reponerte, porque dentro de poco daré la noticia, así que te necesito a mi lado.
Abro los ojos y asiento, mientras acaricio su aún plano vientre. Ella ríe y me contagia. Levantamos las varitas y levitamos toda la comida de regreso a la carpa y todos, como buenos Weasleys aplauden ante el olor.
Flash Back
Habíamos comenzado a reír, tomados de la mano, caminando por la orilla de la carpa, ignorando a todo el mundo. Gracias a las nuevas misiones, los pocos momentos que pasabamos juntos, los disfrutábamos prácticamente siempre solos. Su vestido, de un verde esmeralda y sin mangas hacía que todo su cuerpo, en especial su espalda, estuviese perfectamente delineado, pero también frío.
Me quité el saco y lo deposité en sus hombros llenos de pecas, a lo que ella me sonrío, mientras tomaba mis manos y las posaba para comenzar a bailar. En un principio nos movíamos siguiendo el ritmo de la música, pero hubo un punto en el que realmente todo era un pretexto para estar más cerca y nuestros pasos eran más bien un balanceo tranquilizante.
-¿Ahora a dónde irán?- preguntó mientras recargaba su cabeza en mi pecho. Su cabello estaba suelto y olía a fresas, así que no pude evitar hundir mi nariz en la parte alta de su coronilla.
-Egipto, creo.- respondí perdido.
-¿Ahí sí podré ir con ustedes? – dijo en apenas un susurro.
-Preciosa, ya hemos hablado de esto… - ella se separó un poco, viéndome directamente a los ojos, mientras pasaba sus finas manos por mi cabello.
-Yo sé que no soy Hermione, ni Ron y jamás tendré la confianza que les tienes a ellos en el campo de batalla, pero lo único que deseo es estar contigo. Las cosas son peligrosas, no necesito que me lo digas, yo sé que no iría a un día de campo, pero iría contigo y podría ayudarte, cuidar-
-Gin, es demasiado peligroso…
Ella bajó la mirada y sus manos. No se separó de mí, pero sin duda alguna estaba un poco más tensa.
-Él ya no está aquí, ya no te hará daño a traves de mí, te lo prometo- enterró un poco su nariz en mi pecho y yo besé la parte alta de su cabeza, antes de separarla un poco.
-Con él no se acaban los peligros que te podrían lastimar, tiene seguidores que harían lo mismo o más sólo para lastimarnos…
-Yo también viví al guerra, ¿lo recuerdas? Tal vez no tuve a Lord Voldemort frente a mí, pero tuve a mortífagos por maestros- ahora estabamos completamente separados, ella levantó su vestido y pude ver cicatrices en sus pies y piernas- Y no eran exactamente como tener a Sprout- dijo con una risa pequeña, un tanto hueca.
-No estoy diciendo que no puedas, Gin, estoy diciendo que no quiero que tengas más de esas- dije mientras tomaba su mano, acortando un poco más la distancia entre nosotros.
-No me importaría tener un millón de ellas por todo el cuerpo, si acambio pudiése estar contigo y protegerte hasta de ti mismo- con su mano libre, acarició la bendita cicatriz con un cariño que me hizo temblar un poco.
Tomé su mano y la junté con la que ya estaba envuelta en las mías, las acerqué a mi boca y las besé, tratándo de mostrar con ese gesto lo mucho que la amaba. Ella, en respuesta, suspiró mientras cerraba los ojos y dos gruesas lágrimas se escapaban de ellos. Me soltó, haciéndose para atrás, mientras con voz cortada dijo:
-Si no me aceptas con ustedes, veré mi manera de ayudarlos, sea aquí o por cualquier otro lado. Porque Harry, creo que aún no entiendes que no es que yo quiera morir en batalla, pero quiero que vivas después de ella.
-Gin…
-Nada de "Gin"… ¡no puedo creer que aún me veas como una pequeña indefensa!
-Ginevra, no sabes lo que hay allá afuera, no tienes los conocimientos, el entrenamien-
-¿Quieres que sea un auror? ¿Eso necesito para poder ayudarte a vivir? Con gusto, Potter, con muchísimo gusto- su voz era apenas audible gracias al nudo que parecía estar en su garganta. Sus ojos estaban rojos y las lágrimas fuera de control, sacó su varita y antes de que pudiera evitarlo, desapareció.
Fue la última vez que vi a Ginevra Weasley.
Fin del flash back.
Hasta hoy. Hoy, que ha regresado a casa y está en brazos de Molly escuchando las anécdotas de George al volver a ver a Angelina, con una sonrisa en la cara. No necesito que alguien me diga que parezco ido, pues sé que mi mente está en el pasado, en ese último encuentro y en lo que pasó por la mañana.
La vi desde que llegó un kilómetro atrás. Sé que decidió aparecerse un poco más lejos de lo normal para caminar y calmar su cabeza, la conozco demasiado. Antes de tocar, casi inconscientemente acomodó su cabello y casi pude oler a fresas. Moví mi pie, creando un sonido un poco antes de lo esperado, logrando captar su atención. Me sorprendió ya que el sonido fue casi audible.
Llegué al otro lado del techo, siendo lo más silencioso posible y le hice una seña a Ron, quien movió una charola, haciendo que ella se apresure, corriendo de una manera que me logra casi hipnotizar. Lanzó el hechizo antes de que pudiera dejar de admirarla, así que viéndolos a todos petrificados, me concedí dos segundos más para verla, sin que ella fuese consciente de ello. Sentí casi cómo le robaba esos segundos y me sentí de una manera que no me sentía desde hace mucho.
-¿Qué tanto estás pensando, vaquero?- me dice una voz ligeramente ronca tan cerca de mi oreja que me eriza la piel, no necesariamente en un buen sentido.
-Woow, lograste llegar.
-No me lo perdería por nada.
-¿Por qué, si ni la conoces?
-Pero es casi tu hermana pequeña, obviamente no me voy a perder ese reencuentro.
Antes de que pueda decirle algo, escucho una pequeña tos de parte de Hermione, quien tiene su varita en la garganta, amplificando el sonido. Parece tener los ojos rojos y está nerviosa. Sin pensarlo dos veces, me paro y avanzo hacia ella, quien toma las manos de Ron y comienza a decir:
-Hola… hola a todos. No saben lo feliz que soy de estar aquí y darle la bienvenida a Ginny, a este siempre su hogar- está tan nerviosa que su voz tiembla y por primera vez en toda la tarde desivío mi mirada de la pelirroja.
-¿Qué pasa, amor?- casi le leo los labios a Ron.
-Ten-tengo una noticia que darte- voltea a verlo y en por sus ojos: lo sé. Una felicidad que creía perdida me inunda- Vas a ser papá, amor.
Esas últimas palabras las dice tan bajito que de no tener la varita en su lugar, nadie hubiera entendido. Aunque, tal vez, sólo por la emoción de Ron no hubieran sido tan necesarias las palabras. Veo cómo la besa, la alza por los aires dando vueltas, tan feliz como alguien amado por la persona que ama puede estarlo. Cuando la pone de regreso en el piso, me busca con la mirada y me llama a gritos, mientras Hermione me abre los brazos para que sea parte de ese momento. No puedo creerlo, así como tampoco puedo evitar correr, abrazarlos y llorar un poco. Siento como una persona más se une a nuestro abrazo, que por el olor, sin duda alguna es ella.
No sé cuanto tiempo estamos así, pero estoy seguro que es insuficiente. Me siento en casa. Hasta que ella habla:
-¡Qué felicidad, chicos!- está delante de nosotros, casi encima de mí.
Nos separamos, pues su voz nos cae como un balde de agua fría. Qué digo, helada. Pero antes de que pueda decir algo, Gin pregunta: -Gracias, pero ¿quién eres tú?- incluso ríe un poco al final de su pregunta. Estoy seguro que no tiene intenciones malas, inclusive diría que ingenuamente cree que es una colada en su fiesta de bienvenida.
-Sahavanna, mucho gusto- mientras le extiende su mano, puedo ver a Ginny registrar cada centímetro de ella. Sé lo que ve: pequeña, rubia, pecas, delgada, ojos azules y sonrisa fácil- no sabes cuánto he esperado para conocer a la pequeña hermana de Harry.
-De Ron, no soy hermana de Harry- dice mientras aprieta, ligeramente demasiado fuerte, su mano.
-Bueno, es que, ya sabes, tantos años, todos son ya una gran familia- dice Sahavanna retorciendo su cabello, nerviosa.
-Sí, bueno… Entonces ¿quién eres? –vuelve a repetir, tal vez más ruda de lo necesario.
-¿Harry no te ha contado? Pensé que seguían en contacto, soy su prometida.
No ha terminado de decir eso cuando toma mi brazo y me acerca a ella, depositando un beso en mi mellija, mientras siento los ojos de Ginevra Weasley clavarse en mí.
¡Ups, está comprometido! Jiji...
Espero les haya gustado esta entrega. Para que lo sepan: actualizaré (o al menos eso intentaré) cada semana, entre el martes y el miércoles.
Muchísimas gracias a:
ginnypotterwe: Muchas gracias, es bueno saberlo :3 Cada semanita, o ese es el plan jajajaja
ImInTheDarknees : Me ha hecho muy feliz tu review, no sólo porque fue el primero pero porque te ha encantado. Espero esta segunda parte también.
y a: Alex0552, Ariadne Malfoy Nott, Veneloforte MG y katahcullenpotter, por sus follows y favorites, ojalá se animen a comentar.
Estoy muy emocionada por esta historia, muchas gracias a todos.
Regálenme un review, se siente bien bonito.
Nina.
