Atracción Animal.
Enlace fic original: http: tari-sue . dreamwidth. org/
Por tari-sue
Traducción: Xanath
Beta: Luna Oscura
Disclaimer: Harry Potter pertenece a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright, la trama pertenece a tari-sue, sólo la traducción es mía.
Rating: NC-17
Pareja: HP/DM
Resumen: Un hechizo fallido convierte a Draco de uno de los magos más despreciados en uno de los Veelas más deseables del Ministerio. Ahora todo lo que tiene que hacer es controlar su Allure Veela vuelto loco, tratar de encontrar una cura y evitar a Harry Potter.
Advertencia: Este fic es Slash, tiene relaciones chico/chico, si no te gusta el tema, NO LO LEAS!
Segunda parte.
Draco tenía una rutina mañanera. Se levantaba, tomaba café, un croissant y hojeaba el periódico. Después tomaba una larga y caliente ducha antes de seleccionar su traje para el día. Cuando llegó al trabajo, precisamente a las ocho y media, le gustaba encerrarse en su oficina con una segunda taza de café, su correspondencia y terminar de despertarse. Draco se molestaba mucho si su rutina mañanera era perturbada y no le gustaba que nadie le hablara hasta que hubiera terminado su segunda taza de café.
Sin embargo, cuando llegó al trabajo el lunes por la mañana, descubrió que su taza favorita estaba extraviada y tenía que tomar su café en un tazón genérico del ministerio con una astillada genérica del ministerio en este. Cuando fue hacia su oficina, Potter se encontraba ahí, sentado en su perfecto trasero con las piernas descansando en el escritorio nuevo, con la taza de Draco en sus estúpidas manos.
—Eso —declaró Draco, señalando ofendido hacia el artículo—, es mío.
—Oh, em, ¿la quieres de vuelta? —Potter se movió torpemente, bajando los pies al suelo y ajustándose las gafas.
—¿Por qué la querría de regreso? Tu boca la ha tocado. Tendría que desinfectarla a fondo antes de poder usarla de nuevo. ¿No tienen tazones en el departamento de Aurores? —Frunció el ceño mientras se dirigía a su escritorio y depositaba su despostillado tazón en un posavasos de los Falmouth Falcons.
—El departamento de aurores está compuesto por tazones.* —Bromeó Potter con una sonrisa—. Entonces, ¿no quieres está de regreso? —Tomó otro sorbo de la taza de Draco.
—No. Podría contagiarme de algo. —Draco no pudo evitar notar que Potter era bastante atractivo cuando sonreía.
—Haz lo que quieras.
Draco se sentó, notando que el Allure Veela no parecía tener ningún efecto en Potter por el momento. Si bien Potter había hecho dos intentos bastante pobres de coquetear con él ayer, incluso yendo tan lejos como para pedirle salir, lo cual no haría en circunstancias normales. Draco sólo podía deducir que de alguna manera había logrado mantener al Allure bajo control. Tómate esa, Granger, pensó. De cualquier manera ¿quién necesita una Sanadora Mental? Él no.
En ese momento, la lechuza del correo matinal voló a través de la puerta, depositando gentilmente parte del correo frente a él antes de aterrizar en su hombro y rozar su oído.
—Desde cuando las lechuzas del correo son tan amigables? —preguntó Potter—. De hecho, ¿desde cuándo las lechuzas son permitidas aquí abajo? Pensé que todo el correo iba a la oficina postal de la entrada.
—Sí, bien, algunas de ellas lo olvidan y vienen a entregarla al destinatario —mintió Draco, curioseando el correo para ver si alguno de estos era para él. En verdad, algunas de las lechuzas seguían llegando hasta él con el correo de todo el mundo y no había nada que pudiera hacer para detenerlas— Aquí, esto es para ti. —Sostuvo una carta para Potter. Sin levantar la vista, el imbécil perezoso la convocó en vez de levantarse e ir por ella. Le regresó el resto de las cartas a la lechuza y la dirigió a la sala de correos.
—Hola, Draco. Sólo quería que supieras que me estoy postulando para ministro en las próximas elecciones, ¿puedo confiar en tu apoyo? —Percy acorraló a Draco por el enfriador de agua en el pasillo.
—Lo siento, Weasley, voy a votar por Shacklebolt. —Draco trató de pasarlo sin tener que tocarlo.
—¿Te he dicho lo atractivo que luces hoy? Creo que haríamos una pareja maravillosa. —Percy comenzó a caminar a su lado.
—Hmm, es una pena que eso nunca pasara, Weasley.
—Draco, —Percy le agarró el brazo—. Draco, ríndete, sé que puedes sentir la química entr… ¡oh! —Con un hábil movimiento de la muñeca, Draco volcó su vaso de agua helada en la parte delantera de la túnica de Percy.
—Oops —dijo rotundamente, levantando una ceja. Luego, dio la vuelta sobre sus talones y regresó al enfriador de agua para obtener una bebida fresca. Percy corrió por el corredor luciendo confuso y húmedo.
Cuando Draco regresó a su oficina, se encontró con Potter que iba saliendo.
—Oh, Draco, hola, —dijo Potter, sonriendo alegremente—. Me estaba preguntando ¿te gustaría ir por un trago esta noche? Por el primer día como compañeros y todo eso. —Harry jugaba con sus lentes.
—Por el amor de Dios, Potter. —Le gruñó Draco—. Aprende a aceptar un no por respuesta, no quiero salir contigo, no ahora ni nunca. ¡Ahora a la mierda y déjame en paz! —Pasó junto a Potter para llegar a su oficina y azotó la puerta frente a la cara sorprendida del Auror.
El Draco del sueño se sentó junto al hombre de cabello oscuro, que puso su mano sobre la de Draco, y enlazo sus dedos. Entonces, llevo la mano de Draco hasta su regazo, y se sentó ahí, mirando las imágenes en la caja.
El martes tuvo un mal comienzo. Draco despertó de su sueño usual, la habitación, el sofá, el hombre de cabello oscuro sosteniendo su mano, que le hizo sentirse de mal humor por alguna razón que no podía explicar y que lo calentó como de costumbre.
Llegó al trabajo un poco antes de lo usual sólo para encontrar que su taza estaba desaparecida otra vez. Siseando muchas cosas poco halagadoras sobre Potter, preparo café fresco y lo vertió en uno de los altamente ofensivos tazones de la oficina.
—Potter… —Comenzó cuando abrió la puerta de su oficina. Se detuvo a media oración, ahí estaba su taza de café, puesta en su escritorio, llena de caliente y vaporoso café.
—Ofrenda de paz —dijo Potter, encogiéndose de hombros—. Estaba haciéndome uno para mí entonces te hice uno. —Señaló una taza roja de café en su escritorio adornado con las palabras "Aurores hacerlo…" pero Draco no podía saber lo que hacían los Aurores porque las palabras corrían hacia el otro lado de la taza. No que él quisiera saberlo.
—¿Tú me hiciste café? ¿Por qué? ¿Cuándo? —preguntó con incredulidad.
—Umm, hace cerca de una hora, tal vez. Pensé que podíamos enterrar el hacha de guerra, por así decirlo, sólo mientras estoy invadiendo tu oficina. No te preocupes, le puse un encantamiento para mantenerlo caliente y limpie a fondo la taza para que estés seguro que no atraparas ningún bicho media sangre de mi —dijo Potter, riendo. Harry se veía bien cuando reía.
—¿Limpiándola a fondo, dices? Espero que no le hayas quitado el esmalte —espetó Draco, cruzando hasta su escritorio levantando la taza. Tomó su varita y desapareció el contenido antes de darle una inspección más cercana.
—¡Hey! —dijo Potter indignado—. No trate de envenenarte estúpido, sólo era una taza de café.
—Potter, seguramente tú sabes que poner el café bajo un hechizo de calentamiento incrementa sus propiedades cancerígenas; ¿estás tratando de matarme? De cualquier forma, ¿qué estás haciendo aquí tan temprano? —Fulminó con la mirada a Potter y vertió el café fresco de la otra taza en la suya.
Antes que Potter comenzara a discutir con él, una lechuza entró y comenzó a acariciar la mejilla de Draco. Cinco minutos después de eso, se produjo un golpe en la puerta para anunciar otra visita de Percy Weasley. De todas las personas que repentinamente se habían enamorado locamente de Draco, Percy era el más persistente, aunque, cuando abrió una tarjeta cantada del Ministro Francés de Deportes, había pocos candidatos para esa categoría. Draco se sonrojó y arrugó la tarjeta, tratando de ignorar las risitas de Potter y la expresión de celos furiosos de Percy.
—¡Buenos días, hermoso! —exclamó Weasley, desparramándose sobre las cartas en el escritorio de Draco.
—Vete, Weasley, estoy ocupado —dijo Draco, concentrándose fuertemente en separar su correo de la pila que la muy-amistosa-lechuza había traído en lugar de mirar a Percy.
—Draco, debo decirte que hoy luces simplemente encantador. ¿Te gusta mi túnica nueva? Tengo a Madame Malkin haciéndome unas con estilo formal, como te queda tan bien —dijo Percy, sentándose en el borde del escritorio de Draco e inclinándose hacia él.
—No estaba consciente de usar túnicas de "estilo formal" —contestó Draco, sin mirarlo. Suspiró cuando se encontró con otro memo de su jefe de departamento, recordándole de nuevo su cita a las dos en punto con la Sanadora Boot para discutir sobre su desafortunado caso de Veelaísmo. Supuso que con Percy y su habitual coqueteo, y Potter haciéndole café, tal vez no tenía el Allure bajo control como pensaba.
—Oh, ¿en serio? Bueno tal vez es sólo la manera en que las usas, todo se ve totalmente divino en ti.
—Weasley, realmente ¿podrías ser más adulador? Todavía no he tenido la oportunidad de vomitar el desayuno. ¿Qué quieres?
—A ti. —Percy realmente se inclinó y pasó un dedo por el brazo de Draco.
—¡Woah! —Draco le arrebató el brazo apartándoselo—. No toques lo que no puedes pagar, Weasley. ¿De qué te estás riendo, Potter? —Echó un vistazo al otro lado de la habitación irritado, mientras Potter hizo un ruido de resoplido indignado.
—Lo siento, sonaste exactamente como mi primo, él siempre decía eso cuando estábamos en la escuela primaria —dijo Potter sonriendo.
—¿Tu primo? ¿El muggle? ¿Estás comparándome con un Muggle? —Draco se sintió bastante herido al ser comparado con uno de los horribles parientes muggles de Potter.
—Yo nunca te compararía con un Muggle, Draco. Con un Ángel, sí; pero con un Muggle, nunca —declaró Percy, lanzando una mirada de desdén a Potter. Extendió la mano como si fuera a tocar la mejilla de Draco, quien se echó hacia atrás rápidamente haciendo que la lechuza en su hombro, que casi había olvidado por completo, se inclinara hacia abajo y mordiera el dedo de Percy.
—Yo no dejaría que tu padre te escuchara hablando de los Muggles de esa manera, Percy —dijo Potter, dándole a Weasley una mirada extraña mientras la cabeza pelirroja metía su lesionado dedo en la boca.
—Weasley —dijo Draco, repentinamente una idea genial lo sorprendió— ¿Has visto esta positivamente repugnante taza de café que Potter me hizo? —Draco empujó la taza por el escritorio hacia Percy.
—¡Hey! —Interrumpió la indignada voz de Potter. Draco lo ignoró.
—Quiero decir, no es sólo el hechizo de calentamiento que el bufón puso en el café, —continuó Draco, mientras Percy no se ahorraba una sonrisa victoriosa sobre Potter—. También es el hecho que uso las virutas que el ministerio suministra disfrazado de café. —La mirada de suficiencia, abandonó la cara de Percy y fue remplazada por una expresión de ligera culpabilidad.
—Supongo que, siempre podría traerte algo de café de la maquina privada de la oficina del Ministro. Entre tú y yo, él consigue una marca bastante mejor de café —dijo Percy en voz cómplice, aparentemente olvidando la presencia del chico de oro del departamento de Aurores.
—Tú sabes, el mejor café que he probado fue en Florian's, por la plaza de San Marcos en Venecia. Por supuesto, no esperaría poder tomar un café como ese aquí. Sin embargo, en Giovanni's por el Soho hace un muy buen café, ¿no lo crees? —Draco agració a Percy con una pequeña sonrisa.
—¿Giovanni's? Oh, eh, sí, excelente. Umm, ¿puedo traerte un café recién hecho, Draco? —preguntó Percy ansiosamente, alcanzando la taza de Draco.
—¿Harías eso por mí? —dijo Draco, inocentemente—. Eso sería maravilloso. Sin embargo, no en esta taza. Ha sido contaminada por Potter.
—Muy bien, volveré. —Percy salió corriendo de la oficina.
Draco miró a Percy irse, sonriendo con satisfacción y felicitándose a sí mismo por un trabajo bien hecho. Miró hacia atrás para encontrar a Potter mirándolo fijamente.
—Oh aligérate, Potter. Me deshice de Weasley, ¿no es así? —Le pasó el resto del correo de vuelta a la lechuza y se levantó para llevarla hacia afuera de la puerta—. Aquí está tu correo, lo siento está un poco doblado, Weasley se sentó en él.
—Ese ni siquiera era el café que yo hice —dijo Potter, sonando agraviado.
—Lo sé, pero quería que Weasley se fuera. —Suspiró Draco.
—Sin embargo, fue un poco malvado mandarlo fuera por café. —Típico juicio de Potter.
—Especialmente de una tienda de café que no existe. —Sonrió Draco—. A menos que realmente vaya a Venecia.
—¿Por qué lo enviaste a una tienda de café que no existe?
—Ya te dije, para que se largara y déjame en paz. —Reunió el resto de la correspondencia y apuró a la lechuza por la puerta.
—Supongo que Percy puede ser bastante molesto —dijo Potter, sorprendiendo tanto a Draco que tomó un sorbo de café sin pensar—. Sin embargo, no sabía que Percy era gay.
—Es eso o está haciendo una maldita muy buena actuación —murmuró Draco, tomando otro sorbo de café sin pensar—. Iugh, esto está frío. —Se levantó y fue a hacer café fresco. Por alguna razón, también hizo uno para Potter.
—¿Has tenido algún éxito controlando el Allure después de vernos la última vez? Asumo que lo has tenido, ya que faltaste a nuestra última cita. —Granger lo miró bajo su ridículo pelo ensortijado.
—Estaba enfermo —mintió—. Creo que puedo controlar el Allure un poco, pero no sé como lo estoy haciendo. La otra mañana estuve por décadas sin una sola persona tratando de probar suerte conmigo, ni siquiera una cierta persona con la que trabajo que es normalmente afectada, pero por la tarde cada Tom, Dick y… em, Harry estaban invitándome a salir. —Se encogió de hombros, esperanzado que no estuviera ruborizándose.
—Bien, entonces, comencemos por ahí, ¿te parece? —Comenzó a tomar notas en su libreta—. Supongo que no tienes pareja de ningún tipo. —Típico de Granger, contundente y al punto como siempre. No sólo por hablar cierto, ¿por qué siempre tiene que estar en lo correcto?
—No —murmuró Draco, apretando los dientes.
—Lo siento, es sólo que se supone que el Allure sería más fácil de controlar para un Veela emparejado, si tuvieras a alguien probablemente no tendríamos estos problemas.
—Oh no empieces con eso tú también —gruñó.
—¿Empezar con qué?
—Con toda la cosa esa de "emparejarme". Mi padre estaba divagando sobre eso. No va a pasar, no me voy a endilgar con alguien sólo a causa de estas estúpidas hormonas Veela. —Se levantó y comenzó a dar vueltas por la oficina—. Una vez que encuentre la cura ya no será un problema, y me rehusó a creer que el no encontrar mi "alma gemela" repentinamente me hará caer echado y morir.
—¡MALFOY! —Hermione interrumpió su diatriba—. Por el amor de Dios, cálmate. Las investigaciones modernas sugieren que todo ese asunto de "pareja predestinada", es una completa falacia inventada por novelistas románticos; no tener a una pareja ciertamente no te matará. —Frotó con la mano su gigante barriga.
—¿Investigación moderna? ¿Conducida por…? —Draco se burló de ella.
—Está bien, por mí. —Sus mejillas se colorearon y Draco se sintió culpable—. Quiero decir, honestamente, es la idea más ridícula. ¿Qué tipo de raza sobreviviría? y ¿dónde?, de acuerdo con el mito popular, no hay machos y todas ellas tienen parejas predestinadas, que podría ser cualquiera en el mundo entero, y si ellas no lo encuentran: ¿mueren?
—¿Entonces las Veelas no tienen pareja? Porque eso no es lo que mi padre dijo. —Se sentó otra vez y frunció el ceño.
—Sin ofender, Malfoy, pero por lo último que escuché de tu padre es que debería estar en la sala de Janus Thickey, a menos que todo hubiera sido una gran actuación para el Wizengamot, ¿no? —Ella le dio una mirada calculadora.
—No, te lo seguro, mi padre es todo un caso perdido, después de todo, ha estado soltando tonterías sobre Veelas. —Sólo porque había estado albergando sospechas acerca de su padre eso no quería decir que ella podría ir por ahí diciéndolas.
—Las Veelas no tienen parejas predestinadas, pero hay especies designadas para emparejarse. Por qué no sólo tratas de salir en una cita, hay montones de personas que deben estar muriendo por la oportunidad.
—Si claro, háblame de eso —replicó Draco, pensando de nuevo en Potter, quien para ahora ya lo había invitado a salir dos veces.
—Entonces, toma uno de ellos y ponte en eso. —La castaña frunció el ceño como si estuviera siendo deliberadamente obtusa.
—Mira, Granger, Boot o lo que sea, ellos no lo dicen en serio, ¿de acuerdo? Es el Allure hablando, en cuanto esté mejor volverán a mirarme con repulsión y reclamar que los engañe. No gracias.
—El Allure sólo funciona con sentimientos que ya estaban ahí. En cierta medida se sentían atraídos hacia ti sin importar de qué especie fueras.
—Claro, entonces ¿estarías perfectamente de acuerdo conmigo ligando con alguien que estuviera bajo la influencia del Allure Veela y no en su sano juicio? Porque no sé si yo estaría bien con eso.
—Esa es la forma correcta en que un Veela encuentra a su pareja.
—No éste Veela. ¿Qué más puedo hacer?
Hermione suspiró y jaló sus notas hacia sí: —Dime, qué es lo que dijo Lucius sobre los Veela.
—Aparentemente mi tátara-tátara-tátara-abuela era una Veela, así es como el hechizo funcionó. Cuando mi padre era pequeño, ella le dijo que una Veela sueña con su pareja y mueve cielo y tierra por esta, o alguna tontería como esa, no pude lograr que lo repitiera.
—¿Y has soñado con alguien? —preguntó ansiosamente, sentándose en el borde de su silla.
—No, no seas ridícula —mintió rápidamente—. Tú misma dijiste que era un mito.
—¿Y desde cuándo escuchas lo que te digo?
—Desde que no quiero una pareja. —Se cruzó de brazos con petulancia.
—No dije que no tendrías una pareja, yo dije que no hay tal cosa como pareja predestinada. Tu pareja será más una elección propia que eso. —Garabateó algunas notas más acerca de él, Draco realmente odiaba cuando hacia eso.
—Entonces escojo el no tener una pareja.
—Sería bueno para ti, te ayudaría a controlar el Allure. Al igual que un Veela, todos tus instintos naturales te están diciendo que te emparejes. —Hermione no separó la mirada de sus notas mientras hablaba, Draco se sentía cada vez más y más como un caso de estudio.
—¿Emparejarme con quien? ¿Alguno de los bobos sin cerebro tan cautivados que no saben lo que están haciendo? Si debo terminar con alguien, no será por culpa de ser un Veela fenómeno que suelta suficientes feromonas para atraer a un caballo.
—¿Un caballo? —Dio una carcajada y finalmente lo observó.
—Cállate. No quiero hablar sobre eso. —Podía sentir el sonrojo cubriéndolo. ¿Por qué había ido y le había dicho eso a Granger?
—Está bien, de acuerdo. Sin embargo, ¿por qué no quieres atraer a una pareja? Esa es la razón por la que existe el Allure.
—Te conozco, no tienes una opinión muy alta de mí, o incluso de los Slytherins en general, pero sí sé dibujar la línea que separa a una violación. —Se levantó y se acercó a la ventana falsa.
—No sería violación, Draco. Esta es la forma adecuada de un apareamiento Veela.
—No soy un Veela. No, —Levantó las manos, deteniendo la contradicción que podía ver formándose en los labios de ella—, no me digas ninguna de esas tonterías sobre el ADN, no hay ningún Veela aquí. —Se golpeó la cabeza—. Yo nací como un mago, fui criado como un mago, educado como mago, todos mis valores y ética son mágicos, y simplemente no puedo apagar eso porque un hijo de puta me convirtió en un Veela.
—Mi madre llamaría eso como algo que te escupió en la cara. No es violación, no si tu compañero lo está deseando y la mayoría de la gente está más que deseosa de ser la pareja de un Veela. —Ahora lo estaba mirando, sin duda esperando para escribir su respuesta.
—Sin embargo, no lo están deseando, ese es todo el punto. No es mejor que la Amortentia, la víctima no sabe lo que está haciendo o qué es lo que le está pasando. —Empezó a pasearse por la habitación.
—No es así, un lazo con un Veela se supone que es una experiencia maravillosa.
—Claro, ¿y si fuera y enamorara a uno de tus amigos, entonces qué harías? ¿Si anduviera con Ginny Weasley simplemente dirías, "oh bien, todo es legal y aceptable"? No, creo que no. —Le dio la espalda y fingió mirar por la ventana encantada.
—No estoy diciendo que debes meterte con la gente de tu alrededor. Si sigues tus instintos Veela podrás encontrar una pareja que valga la pena para ti, pero eso no sucederá mientras te la pases cerrándote a todo el mundo. Además, Ginny es una chica y creo que estoy en lo correcto si te digo que no estás buscando a una mujer, y ella está comprometida con alguien más.
—Sin embargo, eso no impidió que ambos vinieran hacia mí en el comedor el otro día, ¿o sí?
—Ambos, ¿quiénes?
—Ginny Weasley y Potter. —Se dio la vuelta y la miró.
—¿Harry se acercó a ti? —Parecía un demasiado interesada.
—Frecuentemente, resulta que los chispeantes poderes Veela incluso pueden convertir a un héroe en maricón.
—No seas ridículo, ya te lo dije; el Allure Veela juega con la atracción ya existente, si no hubiera alguna posibilidad de que esa persona se sintiera atraída hacia ti, entonces ni todo el Allure del mundo haría una diferencia. Además, Harry no necesita de ningunos "chispeantes poderes Veela" para volverse gay. —Hermione hizo pequeñas notas mentales.
—¿Estás tratando de hacer que salga con tú mejor amigo? —Trató de preguntar casualmente.
—¿Qué si estoy diciendo que Harry es gay? Por supuesto que lo es, Skeeter ha escrito mucho sobre de eso, todo lo que necesitan es un día lento de noticias y entonces sacan a relucir alguna historia sobre la vida amorosa de Harry.
—No leo el profeta, por alguna razón no me gustan mucho. —Se encogió de hombros.
—De cualquier forma, deja de cambiar de tema. Antes que regreses la próxima semana, quiero que trates de salir en una cita. Tu Allure está completamente fuera de control, necesitas hacer algo con eso. —Hizo otra anotación en su libreta.
—No voy a acostarme con personas sólo porque tú lo dices.
—No dije que te acostaras con alguien, sólo ten una cita. —Hermione le sonrió; era un poco perturbador.
La obsesión de Draco con Harry Potter había sido una cosa en curso desde la escuela. En sus fantasías tempranas, Potter tenía una polla pequeña, y Draco se reía y burlaba de él. Luego, conforme fue creciendo, se dio cuenta que pensar en la polla de su enemigo no era muy normal, lo cual sólo le hizo pensar más en eso. Eventualmente, la polla imaginaria de Potter podría haber hecho avergonzarse a un semental premiado y el Draco adolescente prácticamente podía venirse en los pantalones sólo de pensarlo. Por supuesto, entre más maduraba, empezó a volverse más práctico; comenzó a imaginarse todas las cosas que podría hacer con la monstruosa polla de Potter y pronto se dio cuenta que en la mayoría de ellas saldría bastante lastimado. Gradualmente, el tamaño de la polla imaginaria se redujo a un tamaño más manejable, sólo que para ese momento el Potter imaginario sabía exactamente qué hacer con ella.
Desafortunadamente, fue alrededor de esa época que Potter comenzó a salir con Ginny Weasley. Y luego Draco trató de matar a Dumbledore.
Lo había abandonado como una mala idea. Podía admitir que Potter no era mal parecido, podía admirarlo desde la distancia, pero eso era todo, cualquier otra cosa sólo conduciría a un corazón roto por parte de Draco y sin duda a ser una gran fuente de diversión para Potter y sus compinches.
Granger, como siempre, se las había arreglado para irritarlo. Había insistido una y otra vez en que debía encontrar una pareja y establecerse, el cómo no debía hacer una diferencia, ni el hecho de que cualquiera que escogiera en realidad no tendría una opción debido al Allure, y la forma en que él estaba exagerando. Granger, decidió Draco, necesitaba una lección. Ver lo mucho que pensaría que "no importaba", cuando el gran malvado de Draco Malfoy decidiera tomar ventaja de alguien que le importara. Todo estaría bien para Draco, finalmente lograría besar a Potter, tal vez más. Eso le enseñaría a Hermione.
Sin embargo, ¿realmente podría hacerle eso a Potter? El otro hombre estaba de pie frente a la entrada trasera del ministerio con su estúpido compañero pelirrojo. Tenía una bufanda de color azul profundo y un largo abrigo negro, simplemente se veía tan bien. De hecho, lo suficientemente bueno como para comérselo. Draco estaba seguro que el sexo con Potter sería fabuloso, toda esa arrogancia lo haría un maravilloso amante del tipo que se hacía cargo, pero el lado de hacer-el-bien también significaría que tendría que ocuparse de las necesidades de su compañero. No que Draco hubiera pasado tiempo imaginándose a Potter como amante. No mucho de todos modos.
Además no podía acercarse ahora, no con la Comadreja parada junto a él, ¿qué tal si la Comadreja se le lanzaba? ¡Ya era bastante malo que ambos, el hermano y la hermana lo hayan intentado! No, era mejor esperar hasta que ambos estuvieran en su oficina, entonces podría intentar conseguir que Potter le preguntara de nuevo.
Decidido su curso de acción, Draco se dirigió a volver sobre sus pasos sólo para toparse con dos manejadores de perros del ministerio, sosteniendo las correas de cuatro crups. Draco gimió, ya había caído una vez en desgracia por estas pequeñas bestias desde el incidente Veela y ahora hacía lo mejor que podía para evitarlas. Los crups ya estaban tirando de sus correas y ladrando hacia él, su primer instinto fue correr lejos, pero la última vez lo habían seguido y tratado de follar con su pierna.
Draco retrocedió apoyándose en la pared del ministerio, deseando poder pasar a través de ella justo como lo hacia el Barón Sanguinario. Los crups estaban prácticamente arrastrando a sus manejadores hacia él y los mismos manejadores empezaban a observarlo con una mirada vidriosa. La gente se había detenido y se había quedado mirándolo, no sabía qué hacer. Comenzó a moverse sigilosamente hacia la puerta, con la esperanza de deslizarse hacia adentro sin los crups o cualquier otro siguiéndolo, pero estaba demasiado lejos. La última cosa que necesitaba era ser follado por un crup en frente de Potter y Weasley, nunca podría vivir con eso. Conociendo su suerte, probablemente terminaría emparejado con un crup y entonces, tendría que suicidarse. Cerró los ojos y trató de concentrarse en los ejercicios de Granger para apagar el Allure.
—Malfoy, ¿podría hablar contigo adentro? —La voz de Potter pasó a través de la multitud que estaba formándose alrededor de Draco. Antes de saber que estaba pasando, el Auror se había puesto frente a él y lo agarraba por el brazo, el abrigo negro girando alrededor de ellos y lo escoltó hacia la entrada.
Una vez que estuvieron a salvo dentro, Potter lo soltó.
—Vaya, Malfoy, ¿tienes este efecto en todos los animales? —preguntó Potter, inspeccionando la orla de su abrigo que los crups habían mordido.
—Estaban atacándome —replicó rápidamente Draco, queriendo evitar que Potter pensara que había algo raro pasando.
—Si tú lo dices. —Potter lo miraba como si estuviera tratando de resolver un rompecabezas—. Escucha, tengo que regresar, se supone que estaríamos usando a esos crups para tratar de rastrear a un sospechoso. Te veo después, ¿está bien?
—Umm, está bien. —Potter desapareció y de repente Draco se dio cuenta que había perdido la oportunidad perfecta para invitarlo a salir.
* Mug, taza, al referirse a personas puede traducirse como idiotas.
