Pues si así soy un día digo que no voy a escribir mas cosas insulsas y sin sentido y ala hora siguiente estoy metida en la compu escribiendo no se que cosas de mi hilarante cabeza.
Decidí publicar el capitulo dos luego porque no me explique correctamente, esta historia se trata de cómo gaara se va adaptando a ser un chico "normal" , si se le puede decir al equivalente de un presidente, pero contando desde la perspectiva de la gente de su alrededor. El primer capitulo fue relatado por Matsuri, este es relatado por gaara y el siguiente…. Aja creyeron que caería en su trampa, se tendrán que esperar para saber cuales son los personajes que irán apareciendo en el fic. No todo se va a tratar del pelirrojo y su alumna, supongo que pondré otras parejas paralelas a la situación que se vive en suna je je je.
Pues eso es todo ahí les dejo este pequeño capitulo que esta de pelos (aunque sea para mi je je ) …. Contiene unas escenitas subidas de tono al final, espero no incomodar a nadie (me refiero a lo mal descrito j aja j aja)
Capitulo 2: Un chico cree….
Se supone que un hombre debe proteger lo que ama, lucha hasta con los dientes por lo que cree, por su gente, su familia, mantiene su palabra, no llora cuando las cosas no salen exactamente como desea, si no que sigue adelante hasta alcanzar su objetivo.
Un hombre…. No tenía un concepto claro de cómo debía comportarse uno de esos, pues.. porque no era un varón normal, en mi interior cargaba un demonio con la fuerza de miles de huracanes y el vacio de la soledad. Antes quería, protegía, admiraba, a mí mismo, después ese niño de peinado alborotado me enseño que hay una razón más grande para seguir existiendo: amistad, el amor fraternal.
Desde que aprendí esa lección quise convertirme en el mejor individuo posible, con mis propios meritos sin recurrir al miedo o castigo, sin venganza ni odio, con la mente clara y fija en que reconocieran mi existencia convirtiéndome en kazekage. Debía ser fuerte por todos, tenía que protegerlos…. Y espero haberlo logrado a pesar de mi captura, en la que me llevaron inconsciente varios días, que impotencia no poder destruirlos, no poder controlar mis músculos.
Lo siguiente fue dolor, podía palpar la vida que se escapaba de mi boca, como mi cuerpo se estaba separando de mi alma, una tortura, supongo que debería llorar sin embargo espero el alivio que traerá mi muerte inminente. Parece que todo acabo.
Me perdí en un vacio blanco, observando aquel que me sirvió de cuerpo tantos años, mientras mi espíritu se derrochaba a lo lejos, desaparecí preguntándome que había sido de ese pequeño sentimiento que me dio tanto ánimo para seguir luchando, para ser aceptado. Eran como palabras flotando en un inmenso mar intentando rozarse unas con otras, cálido y profundo, pero sólo, no existía ninguna rastro de existencia a aparte de la mía, un desolado niño que se ahogaba en las amargas memorias de aquella triste vida.
Un momento, escucho una voz, me llama ¿Dónde estás? ¿Dónde? ¿Porque me buscas? Estoy solo…. siento una mano sobre mi hombro, el dueño de esta dice mi nombre, su mirada es cálida, sincera, amigable; me ayuda a escapar de esa pesadilla. Abro los ojos incorporándome un poco, la luz me ciega por unos segundos, pareces preocupada onechan y aliviada, puedo oler el mismo sentimiento en Naruto y los que les rodean.
¿¿¿¿Estás bien????? Repiten todos ustedes. Mi pequeña ex-alumna se acerca corriendo para preguntarme lo mismo con entusiasmo, Temari la aparta con la excusa de que necesito aire, ver tú sonrisa, me da la certeza que el enemigo no pudo dañarte. Estoy completamente sorprendido de ver a todos los ninjas de la aldea, vinieron por mí, arriesgaron sus vidas porque soy alguien importante para ellos. Sigo inspeccionando con la mirada, contestas a mi pregunta rápidamente, Chiyo me salvo de las garras de la muerte, sacrificando su futuro, regalándome una nueva oportunidad para descubrir cada aspecto de ese pequeño sentimiento. Enmendando sus pecados.
Oh chiyo , antes de respirar mi primera bocanada de oxigeno, introdujiste el shukaku en mi interior maldiciendo mi existencia ligándome a un demonio destructor y al final me regalas una nueva vida sin haichibi, regresado por mi primer amigo, aquel que me comprende exactamente, sabe lo que es ser un Jinjriku.
Tengo que levantarme, necesito ponerme de pie para orar por ti, para agradecerte. Sin embargo estoy cansado como nunca, la fuerza vital me falla, las piernas no me responden, únicamente hormigueos, escalofríos, nauseas, me incomoda no valerme por mi cuenta. Esa es la razón, aunque suene egocéntrica, por la cual te aparte cuando intentabas ayudarme Matsuri, porque necesitaba demostrarte, No, quería demostrarles que estaba en perfectas condiciones. Lo admito son un poco necio a veces.
A Naruto no le importo un comino lo despectivo que fui contigo, el me asió del brazo para que me pusiera de pie, esa acción me hizo darme cuenta que no tengo que ser perfecto todo el tiempo, está bien recibir ayuda de las personas que te estiman. Permanecimos de pie un lapso de cinco minutos, a continuación me siento rodeado por ese ninja peculiar y mi hermano. Dicen que es hora de regresar a suna, volver a casa, pues todos nos están esperando, creo que es una exageración, aun no puedo asimilar que la gente que alguna vez me odio, salvo algunas excepciones, este aguardando mi llegada.
Estoy equivocado, algo a lo que no estoy acostumbrado, todos los ciudadanos están en las afueras de la villa aguardando, puedo oír sus gritos de júbilo, creo que veo lagrimas de felicidad recorrer sus mejillas; a pesar de que quieren que pase primero por la entrada de mi hogar, hago saber mi deseo -Ella primer- la procesión sigue detrás de aquella heroína. El funeral es en la tarde, así que todos nos cambiamos a ropas de luto y vamos a despedirnos de esa honorable mujer. No fue la única despedida de ese día, los ninjas de konoha debían partir a su villa para reportar la información importante para la Gondaime.
No soy muy expresivo, creo que todos lo saben, por eso me pareció adecuado un apretón de manos al decirnos adiós, sé que mi amigo rubio entendió el significado de este, que siempre podrá contar conmigo cuando necesite levantarse. Sabía que algunas cosas cambiarían, de otras ni las imaginaba, el caso es que tendría que experimentar lo desconocido. La principal seria acostumbrarme a dormir….
Hasta ese momento ni cama poseía, en las noches dividía mi tiempo entre el trabajo y observar la Luna mi callada compañera, a veces mi torpe alumna ofrecía ayudarme con los archivos pero se dormía a las primeras horas de la madrugada. Esta era una de la razones de que Temari le hiciera la propuesta de mudarse con nosotros, aunque la principal y a mi punto de vista, la única que contaba era para que la soledad no se la carcomiera.
Gracias a dios los doctores dijeron que esta en perfectas condiciones, que simplemente tenia que acostumbrarme a la falta del Chakara de Shukaku, comprar muebles para mi alcoba y esperar que el sueño llegara, estaba emocionado por alucinar. Sucedió tres noches después del día cero, la fatiga normal que les llega a todos cuando oscurece, me atrapo a mí, apenas pude llegar hasta mi almohada.
No estoy seguro si descanse o no, se proyecto una película en mi cerebro: divertida, triste, hilarante, original del subconsciente, no me preocupe, al despertar sabia que esos eran los famosos sueños, pasaría un tiempo antes que pudiera habituarme a tales imágenes.
- ¿Temari? ¿Kankuro? - Veo que te soltaste el cabello rubio, estas tomando mi mano mientras duermes plácidamente recostada en una orilla de la cama.
- que… te voy a hacer pedazos si no em develves ese pedazo ….. - Te callas y un hilo de baba cae a tu hombro, tienes puesto ese horrible sombrero de gato. Se quedaron para ver que estuviera bien, a pesar de que ya habían hecho todo lo posible para mi confort.
-Muchas gracias hermanos - al decirlo siento un calor aparecer en mis mejillas, algo que no había sentido antes, una emoción que en el pasado se opacaba por los comentarios del haichibi.
-Gaara – sama, Temari san, Kankuro san. El desayuno está listo – Lo dices desde la puerta abierta, sonríes tan tiernamente que iluminas el espacio a tu rededor, no tienes de que añadir nada más, acaban de darme una mañana feliz.
Lo días me parecían muy cortos. La hora de dormir extraña, después de una semana mis cuidadores nocturnos regresaron a sus alcobas. Y yo continúe con mi nueva rutina.
- Es bastante, si le parece bien podría quedarme ayudarle Gaara sama – asentí con la cabeza, mientras te acomodabas al lado mío. Al voltear a ver cómo te acomodabas el cabello, me percate de lo diminuta que era tu falda, dejando a la vista tus lindas piernas, ¿Cómo se puede concentrar alguien así? Tu rodilla roza mis extremidades cuando sales a beber agua. Observo detenidamente tu andar, es infantil al igual que tu mirada o tu sonrisa y eso me provoca calor, te agachas por ese bendito lápiz… alcanzo a ve el color de tu ropa interior. Estoy empezando a comportarme como un pervertido. Creo que me hablas, no puedo ni mirarte a los ojos.
- Mejor terminaremos mañana, te ves cansada - corte en un instante esa tortura.
- Ok gaara-sama …. Recuerda de ….. – presto atención a como se mueven tus labios melón, se ven suaves, mordibles, simplemente exquisitos. Respondo en monosílabos porque creo que la voz va a delatar mis pensamientos.
No puedo seguir – buenas noches Matsuri – debo darme una ducha de agua helada, leí en alguna parte que eso debía hacer en esos casos. Me quita el stress, el bochorno y la vergüenza de esos pensamientos. Admito que esta vez esa cosquillita era demasiado fuerte, supuse que podía controlarlo.
Cada vez que te veía , te sentabas a mi lado, me dirigías la palabra, te estirabas, sonreías, jugabas con tu cabello, caminabas, me abochornabas. Quería obligarte a cambiar tu uniforme pero entonces tendría que perderme del majestuoso espectáculo de tus piernas o prescindir de tu ayuda, sin embargo no me atrevía a decirte que no. Definitivamente estoy jodido, sin poderte tocar, sin saber porque me llenan estos deseos.
- hola gaara-sama – rayos pensé que había salido con Temari por los víveres. Siempre tan radiante. Sin estar al tanto, me provocas con ese simple conjunto azul que utilizas cuando descansas, dejaba ver perfectamente las curvas de tu figura.
-Hola matsuri – Observo que tus senos, deben caber perfectamente en mis manos y tu piel debe ser suave como la seda.
- ¿no me está escuchando? - ¿Qué? Estabas diciendo algo… - kankuro dejo su ropa limpia en su habitación -Por cierto yo…….. Quisiera… -
- ¿que deseas Matsuri? - ¿algo carnal? Pero que estupidez piensas, eso no es. Maldito pervertido mira que irrespetarla así. Bajas la mirada – No es nada… hasta luego – noto cierto temblor en las palabras, quiero preguntarte que te pasa pero ya estas fuera de la casa. Tengo que meditar la raíz de todo esto, me tumbo en mi cama, se me clava un artefacto en la espalda.
Es… su ropa interior. En mis prisas moví la cesta la ropa, de ahí se debió caer ¿ que hace esto aquí? La tomo entre mis dedos, es blanca con un moñito en medio, suave, femenina, pequeña, imaginar la prenda puesta en su dueña, asomándose por el final de su falda, acariciando su intimidad. Siento la sangre llegar al centro de mis piernas.
Supongo que aun debe conservar el aroma característico de su piel, es dulce, con notas de durazno y jazmín; mi cuerpo reacciona al olor envolviéndose en un calor asfixiante, no aguanto más y dejo volar mi fantasía.
Tus mejillas sonrojadas mientras repites mi nombre – Gaaraaaaaaa- tu torso sudado, tus pezones endurecidos, tus piernas alrededor de mi cabeza , tu boca pidiendo más, el goce que te doy al rozarme en tu interior. Mis palpitaciones aumentan, la excitación esta en el punto máximo, no puedo detener el alivio de mi mano acariciándome, tu imagen me incita a hacerlo cada vez más rápido y más duro….. ah ah ah ah ah. Un cosquilleo me recorre anunciando el desenlace, siento como quema de placer mi semilla cuando recorre su camino hacia la salida, ahhh que delicia, se ha vertido en el piso.
Me quedo estático viendo hacia el techo, es la primera vez que me masturbo, nunca antes había sucumbido a esas necesidades y presiento que no será la última, pues me seguirás tetando con tu cuerpo. Sigo pensando en tu cara de placer cada vez que nos cruzamos y en tus gemidos cuando hablas, me apena mucho no controlar esto, por decidí mantener la distancia entre los dos.
********************************************************************
Gua gua la respiración se me acorta imaginándome al kazekage haciendo esas cosas. Espero que haya sido de su agrado, cualquier comentario es bien recibido poruqe lo único que necesito es seguir escribiendo hasta que mis manos se pongan artríticas de tanto golpetear las teclas.
Gracias a ti , querido lector por pasarte por aquí a leer este pequeño cuento. Espero que te haya entretenido mínimo y si no pues…… ya que , no me voy a morir por eso, no me malinterpreten tú eres importante para mi y mis historias. VIVA EL GAA-MATSU
