Ha sido imposible sacarte de mí ser.
Aún llevo guardado tus deseos en mi piel.
Y en cada parte mía y en el silencio más profundo
Escucho tu voz.
AMOR A PRIMERA VISTA
CAPITULO # 2
Por. Tatita Andrew.
Hace más de una hora que la había llevado a la chica que rescato al Hospital y todavía no tenía noticias de ella, pero era lógico, cuando se está expuesto al humo por tantos minutos es normal que la persona se intoxique y pierda el conocimiento él lo sabía muy bien, había visto esto ciento de veces, tal vez estaría inconsciente por varios días, tal vez el humo haya quemado sus cuerdas vocales, y le costará hablar, rogaba y esperaba que estuviera bien, se notaba que era una muchacha joven, el había arriesgado su vida por salvarla, pero ese era su deber, ese era su obligación como ser humano y como bombero voluntario, no dejaría que pasara otra vez, que una vida inocente se muriera, si estuviera en sus manos, haría todo lo posible, por evitar otra tragedia.
Después de varios minutos sin tener noticias, se paseaba ya desesperado de un lado a otro caminaba por la sala de espera del Hospital esperando y esperando que alguien le confirmará si la muchacha se encontraba bien, para poder irse tranquilo. Un doctor salió y se acercó a él.
-Usted es familiar de ella.
-No, yo soy quien la rescato, ¿Cómo está?
-Sus signos vitales están estable, pero inhalo mucho humo, esta inconsciente y estoy seguro que seguirá así por varios días más, aunque el humo no afecto a los pulmones ni a sus cuerdas vocales, si llegaron hasta lo más profundo por eso es necesario que pase, varios días aquí, mientras se recupera, usted como bombero sabe cómo son estas cosas, poco a poco, irá despertando pero estará bien.
-Puedo verla antes de irme.
-Debido que usted no es su familiar, no debería pero como gracias a su persona ella esta con vida le concedo 10 minutos.
-Gracias Doctor.
Al llegar a su habitación ella dormía profundamente, los recuerdos dolorosos volvieron a su mente, hace un año atrás, pero no quiso pensar en eso ahora, estaba con tubos por doquier, con un suero en su mano derecha, sus cabellos rubios, ensortijado y algunos quemados por el fuego, algunos moretones y raspones en su frente y rostro, tal vez producto de intentar ponerse a salvo. Se alegraba tanto que pronto se recuperaría. Estuvo observándola por un buen rato hasta que una enfermera ingreso a la habitación.
-Usted es el héroe.
-Yo solo estaba cumpliendo con mi deber, cualquiera en mi lugar hubiera hecho lo mismo.
-No lo creo, hay tantas personas que hubiera pasado de largo sin importarle si la persona que estaba adentro moría o vivía. Usted ha sido como un ángel para ella.
-Tengo que retirarme, tome aquí traigo su chaqueta espero que se la devuelva en cuanto se recupere, estoy segura que lo hará. Mañana vendré a visitarla para ver cómo sigue.
Pasaron dos día más y la rubia no despertaba, Albert trataba de pasar todos los días un rato para ver su evolución, pero últimamente se le estaba haciendo imposible poder estar tranquilo la noticia de que él había salvado a Candy White, así dijeron los noticieros que se llamaba, se propagaron como pólvora, hasta que un día la enfermera le sugirió que ya no volviera, porque estaban periodistas y noticieros, intentando conseguir una entrevista. Y así lo hizo se despidió de ella, y con todo su corazón deseo que ella se recuperara del todo y que no quedará secuelas, del incendio. Al cabo de los días ya había vuelto a su triste vida entre el trabajo y la rutina de estar sentado frente al televisor sin hacer nada, en cuanto a la estación de bomberos no regreso, se había prometido así mismo que no volvería a aquel lugar, aunque fuera lo único que le apasionaba en la vida. Su hermano intentaba por todos los medios sacarlo del apartamento en que vivían pero con éxitos nulos. Así que se resignaba y se sentaba a su lado a mirar tv o salía con amigos.
Candy sentía su cabeza pesada, no entendía nada de lo que estaba pasando, intentaba abrir los ojos pero no podía es como si estuvieran pesados y volvía a cerrarlos, escuchaba voces a su alrededor, personas hablando pero no tenía fuerzas para hablar ni siquiera para mover su mano, después de un profundo sueño, lentamente abrió los ojos, y se fijó que estaba en una habitación de un Hospital pero que hacía allí, si la última vez estaba en su casa, hablando con su novio, la cabeza le dolía mucho y el pecho también pudo distinguir a Terry sentada junto a ella en la cama, pero de nuevo la obscuridad la envolvió y se rindió al cansancio. Tendrían que pasar algunos días más para que Candy al fin pudiera abrir los ojos por completos y darse cuenta de lo que había pasado que su casa estaba quemada y que gracias a la vida del chico que la salvo estaba viva.
Pudo reconocer a Terry otra vez sentado junto a ella.
-Terry deseo tomar agua.
-¡Candy que alegría que estés despierta!
-Sí parece que hubiera dormido horas, cuanto tiempo llevo aquí.
-Candy no te acuerdas de nada el incendio fue el jueves y hoy estamos domingo.
-No puedo creerlo llevo más de tres días durmiendo, y tu trabajo que haces aquí.
-Nada es más importante que ti, además después de lo que te paso Candy, si no fuera por ese bombero, tal vez estarías muerta, y yo estando tan lejos, mi deber era cuidarte y protegerte, casi te pierdo y no quiero que vuelva a pasar, deseo casarme contigo lo más pronto posible. Que te parece en agosto.
-Pero Terry solo falta un mes, y los preparativos y todo.
-Lo solucionaremos Candy lo más importante es que quiero formalizar nuestra relación cuanto antes.
-Yo también Terry, que suerte que estés aquí. Y se dieron un abrazo.
Paso otro día más en el Hospital la vino a visitar su mejor amiga Annie y su esposo. Y uno que otro conocido y amigo.
Necesitaba buscar al chico que le había salvado la vida, tenía que ir hasta la estación donde trabajaba, la amable enfermera que la atendió, le dijo que su héroe la había visitado diariamente los primeros días, pero debido a la prensa ella le pidió que no volviera más, además de todo le dijo que era muy apuesto como si a ella le interesará esas cosas, ella no tenía más ojos que para su novio Terrence y pronto se iban a casar, ya lo había decidido buscaría a ese bombero cuando se encontrará recuperada del todo.
A la mañana siguiente le dieron de alta en el Hospital y con los saludos de la enfermera que la atendió. Se dirigió a su nuevo apartamento en compañía de su novio.
-Candy esto es todo lo que se salvó del incendio le señalo a Candy un rato después de estar instalándose en su nueva hogar.
Ella miro la pequeña caja de cartón con pocos objetos de ella, su laptop, una foto de su padre, entre otras cosas.
-No puede ser Terry, esta pequeña caja es lo único que me queda.
-Sí Candy pero eres una chica con suerte, estas con vida y eso es lo que importa.
Siguió hurgando en la caja, y encontró una cámara fotográfica, tenía tanto tiempo que no la usaba, tanto que ya ni se acordaba porque había dejado de usarla, claro se recordó después de la muerte de su padre, no había querido volver a usarla, porque este era un regalo de él, empezó a tomarle fotos a Terry y este no le gustaba para nada.
-¿Qué te parece si damos una vuelta por el parque? Y me pongo a estrenar que el regreso de mi cámara, nos comemos un helado mientras paseamos de la mano.
-Ah no Candy, tu sabes que no me gustan esos paseos al aire libre, el sol, el viento, en mi cara, puede dañar mi piel, además de que tengo que trabajar en mi laptop. Pero ve tú anda te hará bien dar una vuelta por la ciudad.
-Está bien, aburrido le decía Candy mientras le sacaba la lengua antes de irse por la puerta.
Se preguntaba si se llevarían bien una vez casado, ella y Terry es que eran tan diferentes, él era vegetariano y ella moría por una hamburguesa repleta de carne, le encantaba la vida al aire libre, los paseos, por el parque, la vida tranquila, mientras él estaba en todo su esplendor en fiestas y reuniones de ejecutivos.
Mientras tomaba fotos decidió ir a buscar a su bombero héroe después de todo, se encontraba cerca y era mejor darle las gracias personalmente.
Al llegar a la Estación se encontró con el mismo chico que estaba fuera del bar.
-Hola buenas tardes buscaba a Albert Andrew.
-Hola bienvenida pasa, yo soy su hermano Stear, que linda sorpresa, ¿Para qué buscabas a mi hermano? Acaso tú no eres la chica que nos encontramos a la salida del restaurant.
-Sí la misma, lo buscaba porque quería agradecerle el que me haya salvado la vida.
-Lo siento pero mi hermano tiene algunas semanas que ya no viene por la estación y está pasando por una terrible depresión después de la muerte de su esposa.
-Oh no sabía lo siento mucho.
-¿Sí quieres te doy su número para que lo llames? Estoy seguro que le alegrará mucho que se lo agradezcas tú personalmente en vez de que yo le diera el mensaje.
-Por supuesto muchas gracias. Tengo que marcharme
-Quédate es la hora de la comida, los muchachos y yo prepararemos algo de comer.
-Claro que sí aceptare tu invitación.
Candy en verdad en verdad, estaba emocionada mientras con su cámara tomaba y detallaba cada movimiento de los bomberos, que en su tiempo libre se dedicaban a cocinar, verlos en esa faceta, tan divertidos, tan relajados, hicieron renacer en ella, esa Candy traviesa y alegre que desde que murió su padre enterró en lo más profundo de su ser, era todo una fiesta verlos preparar hamburguesas, y que Terry la perdonará pero se moría de ganas por probar una, desde que empezó a salir con él no sabía lo que era morder un suculento pedazo de carne.
-A ver Candy como eres nuestra invitada te toca doble porción, ven pégale un mordisco y danos tu veredicto. Dijo Stear sonriendo.
Tomo la hamburguesa con un sentimiento de culpa pero al empezar a saborear, no pudo parar.
-¿Candy que te pareció?
-Mmmmm, esta rico, decía con la boca llena.
-Como ven muchachos a nuestra invitada le encanto nuestra comida, es más casi no puede ni hablar por la emoción.
Entre risa y risa, se pasó la tarde Candy disfrutando de la compañía de estos muchachos a todo dar, y en su mente de escritora y publicista ya se formaban ideas, de escribir algo sobre estos bomberos, que les apasionaba en que se divertían en su tiempo libro, y lo que más le fascinaba sus recetas culinarias.
-Tengo que irme Stear gracias por todo.
-De nada Candy fue un placer conocerte, espero y llames a mi hermano.
-No te prometo nada pero lo pensaré.
Candy al otro día cuando Terry se marchó para otra ciudad por asuntos de negocio se debatía entre llamar o no a Albert. Con el número de teléfono en la mano, daba vueltas y vueltas. ¿Será que lo llamo? Mejor lo hago no tengo nada que perder.
-Albert por favor no me digas que pasaras una tarde de sábado pegado nuevamente frente a la televisión vamos a tomar unos tragos con los muchachos. ¿Y cuándo volverás a la estación? Te extrañamos mucho, yo te extraño mucho.
-Ya te dije que no te metas en mis asuntos Stear, no quiero salir a tomar un trago con nadie. Y es mejor que no insistas no pienso volver a la estación y si te metes conmigo te meterás en un serio problema.
-Ay mi Dios hermano no hay poder humano que te haga salir de ese sillón, mejor voy a contestar el teléfono a ver quién llama.
-Hola Candy como estas. Te divertiste con nosotros. A que debo el honor de tu llamada ¿Quieres conversar con mi hermano? Para agradecerle personalmente, mmm, no se es que últimamente no se ha sentido bien. Tal vez no desee hablar contigo.
Y antes de que pudiera seguir hablando Albert le estaba arranchando el teléfono. Mientras se alejaba sonriendo. Te lo dije solo unas piernas largas, podía moverte de ese sillón.
-Shhh, calláte imbécil.
-Hola Srta. Candy.
-Hola Albert llamaba para agradecerte por salvarme la vida.
-No tienes de que yo solo hice mi trabajo.
-En verdad quisiera agradecerte como es debido que te parece si te invito a tomar una café en el bar donde nos conocimos después de una hora, yo invito por supuesto.
-Me encantaría Candy, allí estaré puntual.
-Entonces nos vemos allá Albert adiós.
Albert se fue volando a bañarse que ni tiempo tuvo de escuchar la broma que su hermano Stear le lanzo antes de irse, estaba deseando hablar con ella, necesitaba tanto salir de la rutina y aunque sabía que entre ellos no podía haber nada, le agradaba mucho su compañía.
CONTINUARÁ…
Llegando con nuevo capítulo… agradezco a:
Monandrew78: Mónica uff, pues nada más interesante que un Albert bombero, que venga que me estoy quemando espero que tú también…
Gatita Andrew: Esta vez no me olvide de ti bella prima porque en uno de los fic de ayer me olvide tu nombre, en la rapidez, es un error muy grave, pues tu eres siempre la primera en la escuelita, y el destino como me dijiste es así teje sus telearañas y ni porque quieras zafarte te toco enamorarte de esa persona. Hasta el siguiente Att. Tatita..
Noemi Cullen: no quisiera imaginarme que tu apellido es porque estuvieras casada con mi otro amorcito Edward, el vampirito ja ja. Sí esta historia promete mucho o eso espero...así que espero seguirte leyendo.
Dreamerbuch: Sí siempre estoy inventando nuevos fic, pero estas dos semanas me he dedicado exclusivamente a actualizar historias que ya tenía por eso aquí presente con este nuevo capítulo.
Blackcat2010: ja ja Criss, pues ya no se ni cómo llamarte porque en todos tienes un apodo diferente, este bombero apagara tu incendio eso te lo aseguro, yo sería capaz de quemar mi casa, como una vez vi en una escena de Friends, para que viniera a rescatarme un bombero como el wero…
Azul Andry: esa es la fantasía de toda mujer, y ver a Albert en cueros ja ja, esa sería otra, pues ya se te hizo desmáyate provoca un incendio para que el werito venga a tu rescate y te lleve en sus brazos, incluso te dará respiración de boca a boca..
Fersita92: Hola linda aquí actualizando este fic espero te guste.
Stear's lover girl: Esos bomberos son puro fuego y Albert no es la excepción con ese traje esta uffff para morirse.. linda gracias por leer.
CONTINUARÁ….
Un nuevo fic espero les guste gracias por los comentarios críticas y sugerencias bienvenidas..
