Hola de nuevo! Gracias por el review! :D

Como dije en el anterior cap, esta vez será desde la perspectiva de Rukia y como acabo en Little Karakura.

Esta historia es Next to you y es un AU IchiRuki :3

Disclaimer: Bleach le pertenece a Kubo Tite

Disfruten y lean!

Capitulo Dos

-Despierte Rukia-Sama, ya es hora de que se levante.- dijo una criada de las tantas que habían en la Mansión Kuchiki, mientras entraba al cuarto de la susodicha y corría las cortinas para que entrara la luz del sol.

-Mmph, que hora es?- preguntó Rukia mientras se restregaba los ojos y luchaba por no taparse con la sábana y seguir durmiendo.

-Las 9:00am Rukia-Sama.-respondió serenamente la criada.-ya le he preparado el baño.

-¿LAS 9?-gritó la peli negra mientras se apresuraba a bañarse. A tal grito, un animalito blanco y pomposo se despertó algo alarmado.

-Demonios demonios ¡DEMONIOS! Se supone que debería estar a las 11am en casa de Ojii-sama!-murmuraba Rukia mientras se metía en la tina espumosa.

Luego de bañarse lo más rápido que pudo, Rukia fue a vestirse con la ropa ya escogida desde la anterior noche un vestido sencillo azul un poco más arriba de la rodilla junto con unas zapatillas blancas. Ya vestida, salió del cuarto y bajó rápidamente las escaleras de la enorme mansión y se dirigió al comedor.

-Rukia, llegas tarde a comer.- decía tranquilamente Byakuya Kuchiki, el hermano mayor de Rukia, mientras comía su ensalada de frutas.

-Disculpa Nii-sama, es que me quedé dormida- decía apenada Rukia mientras se sentaba y empezaba a comer.

-Que no se repita. Sé más responsable con tu horario, eres una Kuchiki, compórtate como tal. –reprochó Byakuya mientras Rukia se quedaba cabizbaja comiendo lo que quedaba en su plato.

Ya eran las 10am y los hermanos Kuchiki se encaminaban hacia la entrada de la mansión donde los esperaba una limusina negra y su respectivo chofer.

-Byakuya-sama, ya he guardado las maletas de Rukia-sama en el carro.-dijo el chofer de unos cuarenta y tantos.

-Bien, llévanos ya a Karakura. Rukia, entra.-pidió Byakuya

-Voy Nii-sama. Por favor deme la jaula de Chappy.-dijo ésta mientras una criada le entregaba la jaula con un conejito algo nervioso dentro.- Gracias.-dicho esto se adentró con la ayuda del chofer a la limo y dejó en un rincón la jaula de Chappy y la tapó para que el animalito durmiera en el trayecto.

Ya con Byakuya en el carro, esperaron a que el chofer se dirigiera rumbo a la ciudad de Karakura, para ser más específicos a Little Karakura.

Rukia apoyó su cabeza en la ventana del carro mirando con nostalgia todo lo que conocía y que ahora dejaría durante 7 años. Suspiró-Bueno, aunque sea me voy para estudiar algo que me ha encantado desde pequeña.-sonrió cerrando los ojos, y sin más se quedó dormida.

Con sus 17 años de edad, Rukia Kuchiki una peli negra menuda y algo pequeña pero muy hermosa, dejaba Soul Society, una pequeña ciudad donde mayormente habitaban y convivían las personas de clase alta de casi todo el Japón. Ella siempre estuvo compartiendo la mayor parte del tiempo con gente de su misma clase, y se la pasaban sobreprotegiéndola, por órdenes de su hermano. Siempre tuvo que aparentar ser una damita sumisa y respetuosa frente a los compañeros de su hermano. A Rukia le irritaba tenerse que comportar así, ella sólo mostraba su verdadera personalidad con los pocos amigos que tenía. Si fuera por su dinero, Rukia tendría muchos amigos, pero ella supo en la secundaria como desechar a las personas interesadas (que eran muchas) y tan sólo era muy pocos los que en verdad la querían por como ella era.

-Ya llegamos?- preguntó Rukia somnolienta luego de haberse despertado.

-Aún faltan por lo menos 15 minutos para llegar –respondió Byakuya mientras leía un libro sobre economía.

Rukia bufó y miró por la ventana.

Ella se dirigía a casa de su adorado abuelo Ginrei Kuchiki, en la ciudad de Karakura. No sólo para visitarlo, sino más bien se iba para allá porque en la Universidad de Karakura era una de las mejores de Japón, y daban la carrera que ella ansiaba desde hacía mucho tiempo. Unos cuantos amigos de ella también se irían a esa Universidad a estudiar, pero otros se fueron a la de Tokio y hasta decidieron estudiar fuera del país.- Renji…-pensaba Rukia entristeciéndose.

-Ya estamos llegando, Byakuya-sama y Rukia-sama.-dijo el chofer.

-Rukia, agarra a tu conejo y vete acomodando para ver a Ojiin-sama.-decía Byakuya mientras guardaba su libro.

Rukia obedeció entusiasmada de que vería a su abuelo luego de tanto tiempo.

Ya por fin se encontraban frente a la casa de Ginrei Kuchiki, donde éste los esperaba sonriente en la puerta de su casa.

-Ojiin-sama! –corrió Rukia a saludarlo y abrazarlo.

-Rukia! Que grande te has puesto, toda una señorita y una muy linda-dijo el Sr. Ginrei mientras le acariciaba la cabeza y Rukia reía alegremente.

-Ojiin-sama-dijo tranquilamente Byakuya a saludar a su abuelo.

-Veo que no has cambiado Byakuya, siempre tan tranquilo y responsable.- dijo cariñosamente Ginrei mientras abrazaba a su nieto.- A ver, Rukia que es eso que tienes la jaula?

-Es Chappy! Mi nuevo conejo! Me lo regaló Nii-sama al graduarme de la secundaria!-dijo sonriente la peli negra mientras veía a su conejito.

-Bueno, mejor entremos a dejar las cosas. Te vas a quedar hoy Byakuya? Le he dicho a Furuta-san que nos preparara el almuerzo a los tres -comentó, mientras entraba a la casa seguido de los hermanos Kuchiki y del chofer trayendo dificultosamente tres de las seis maletas de Rukia.

-Bueno, el almuerzo no me vendría mal. Pero luego de eso me voy al aeropuerto de aquí, tengo que hacer un viaje de negocios.-respondió Byakuya.

Una vez dentro de la casa, Rukia preguntó:-Ojii-sama donde dejo a Chappy?

-Déjalo en el patio, y así lo sacas para que salte por ahí un rato.-le respondió el anciano mientras se dirigía a la sala con Byakuya.

Rukia rápidamente llevó a Chappy al patio floreado y buscó un lugar donde poner la jaula.-Ahí mismo- pensó satisfecha Rukia cuando vio un espacio al lado de una cerca metálica que separaba su ahora casa con la de al lado. Se encamino y dejo allí la jaula. A continuación Rukia se fue al baño dejando a Chappy con las ganas de salir.

Chappy desesperado empezó a querer salir de su jaula haciendo un poco de ruido.

-Pff, no aguantaba las ganas de ir al baño-bufó Rukia. Bajó las escaleras y empezó a ver lo que ahora sería su nueva casa. Tranquila, cómoda y muy acogedora. No era como la mansión obviamente, pero era excelente; Rukia sonrió pensando lo bien que la pasaría estos años estando ahí. No fue sino hasta que vio hacia el patio y recordó que no había sacado a Chappy.

-Chappy! Tranquilo, ya te saco de ahí! – dijo alarmada Rukia acercándose a la jaula para luego sacarlo. Rukia sonrió tiernamente al ver como el conejo daba saltitos por doquier. No fue sino hasta que sintió que la miraban. Ella levantó la cabeza y vio a un chico con el ceño fruncido y cabello tan naranja como zanahoria mirándola como un tarado. Ella frunció el ceño y le dijo-¿Qué estás mirando? Métete en tus propios asuntos.-

El pelo pintado ese ni se inmutó por las palabras de Rukia sino que frunció más su ceño.-Definitivo, a partir de ahora le diré a mi abuelo que sustituya estas rejitas por un muro-pensó. Ya cansada de la misma cara del muchacho dijo:- ¿Podrías quitar la cara de idiota que tienes?

El chico se levantó del banco donde estaba sentado y le respondió: -¿A quién le dices idiota, niñita?

-¿NIÑITA? ¿ÉSTE QUE SE CREE?– pensó escandalizada la chica. Ya le iba a responder al descarado ese cuando su hermano la llamó.

-Rukia, ven acá a desempacar las cosas en tu nuevo cuarto.

-Voy, Nii-sama!- respondió ella. Le dio una última mirada de rencor al tipejo ese y se fue a acomodar sus cosas.

-Rukia éste será tu nuevo cuarto-dijo sonriente Ginrei mientras le mostraba a la chica una amplia habitación con un armario, un escritorio y una cama individual- Aquí ya están tus maletas, ordénalo a tu gusto, espero y te guste.

-Es perfecto Ojii-sama- dijo sonriente Rukia mientras recorría el cuarto.

-Dentro de poco Furuta-san te llamará para que bajes a almorzar.- dicho esto salió dejando sola a Rukia con sus maletas.

-Bueno, a ordenar el armario entonces!- Rukia abrió las maletas encima de su cama, cuando notó que desde su ventana se veía otra habitación de la casa de al lado. Se quedó un rato viéndolo, y luego se dedico a desempacar.

-Gracias Furuta-san, estuvo muy bueno el almuerzo-dijo Rukia a la única criada de la casa.

-Ha sido un placer, Rukia-sama.-dijo respetuosamente la señora.

-Bueno-dijo Byakuya mientras se limpiaba con la servilleta- me tengo que ir ahora, sino llegaré tarde al aeropuerto. Gracias por la comida.- dirigiéndose hacia la criada, mientras ésta asentía cortés mente.

-Lástima que te vayas tan temprano, pero prométeme que nos vendrás a visitar a menudo-le dijo Ginrei a su nieto.

-No te preocupes Ojii-sama- dicho esto, se encaminó a la puerta seguido por su hermana y abuelo.- Pórtate bien, me llamas por cualquier novedad entendido?- un simple ''si'' de su hermana recibió- le dio un corto abrazo- Cuídate.- y se fue.

-Hasta luego Nii-sama, te voy a extrañar!-se despidió y Byakuya se fue en la limusina hacia el aeropuerto.

Ginrei se adentró a la casa mientras Rukia veía con tristeza como se alejaba el vehículo Dio un profundo suspiro y se encaminó hacia su casa, cuando una chica que Rukia calculó como de su edad o un año menor le dijo sonriente: Eres la nueva vecina verdad? Aquí te traje una tarta de fresas! Espero y te guste!

Rukia se quedó perpleja, jamás había visto en una chica tanta amabilidad, las que conocía generalmente eran unas frívolas arpías. Como tardo en reaccionar una chica peli negra que iba detrás de la otra le dijo-Estás bien?

-Si si! Disculpen es que llegué hace poco y me sorprende que hayan venido a darme algo- rio nerviosamente y se presentó- Soy Rukia Kuchiki y ustedes?

-Soy Karin Kurosaki, y ella es Yuzu, mi hermana-señalando a la chica amable que le traía la tarta. Se saludaron y cuando Rukia les iba a invitar a pasar un pelinegro detrás de las hermanas saludó:

-Pero que chica tan hermosa! Debes ser Rukia-chan! Ginrei me habló de ti hace poco- dijo mientras sonreía de oreja a oreja.

-Isshin, veo que te enteraste de la llegada de mi nieta. Hola niñas, como están? –dijo Ginrei y saludó a las mellizas Kurosaki.-Pasen pasen.

A Rukia le encantó haber conocido a las mellizas, eran realmente simpáticas y agradables. Yuzu quedó encantada con Chappy, y le dijo a Rukia que también adoraba a los conejos. El señor peli negro de antes resultó ser el padre de las mellizas, era un señor algo extraño y muy extrovertido, pero era divertido estar con el.

Luego de haber pasado toda la tarde con los Kurosaki, Rukia cenó junto con su abuelo, vio un poco de televisión y luego fue a buscar a Chappy para llevarlo al cuarto.

Entro a su cuarto con el conejo en la mano, dejo la jaula en el y soltó al animalito en su cama, mientras ella fue a buscar un manga para leer. Hacia calor, así que se dedicó a abrir la ventana, en eso vio que en la habitación de la casa de al lado había una silueta de un muchacho, poco a poco se dio cuenta de que era el mismo muchacho del mediodía y se enfureció al verlo.

-Así que ahora eres un acosador.- dijo Rukia mientras miraba con los ojos entrecerrados al muchacho.

-No seas tonta, jamás se me ocurriría ver a una niña como tú, y menos acosarla.-le respondió el chico.

-Para tu información no soy una niñita, estúpido. Ahora déjame en paz cabeza de zanahoria!-

-Cabeza de zanah…que? Que carajos te pasa? Pues para mí eres como una niñita, pareces una.- dijo enojado el pelo pincho. -Cómo se le ocurre insultarme por mi color de pelo?-

-Ya te dije que no soy ninguna niñita ESTUPIDO!

-Aff cállate ya enana.

-Te juro que si no fuera porque estamos separados te golpearía donde más te duele, cabeza de zanahoria!-dijo Rukia enojada.

Otra vez con el mismo insulto-pensaba exasperado el chico.- Oye enana, no me llames cabeza de zanahoria, me llamo Ichigo.-dijo él en un intento de acabar con la discusión.

-Esta bien no te llamaré cabeza de zanahoria…-dijo ella sonriendo para sí misma-Y tu no me digas enana, soy Rukia. No es un placer.

-Lo mismo digo. Bueno, si me disculpas, voy a dormir…enana-diciendo lo último a propósito mientras se acostaba quedando invisible para la peli negra.

Con una venita en la sien -Buenas noches…fresita- respondió descaradamente Rukia mientras cerraba las cortinas.

- Fresi..? FRESITA?- dijo mientras se levantaba completamente alarmado Ichigo . Como Rukia cerró sus cortinas no tuvo más que maldecir en voz baja a la nueva vecina y acostarse de nuevo.

Jajaja, pobre Ichigo D: lo que le espera ahora! xD

Como vieron se explico un poquito la vida de Rukia. Y de su familia y amigos. Además de su encuentro con Ichigo! Cabe destacar el que Rukia no fue adoptada por los Kuchiki en esta historia, sino que es Kuchiki de sangre(lml)

Super ooc Ginrei, pero no tuve otra alternativa! También un poco Ooc Byakuya en el momento del abrazo, pero bueno al menos solo fue en esa parte!

Nota: el término Ojii, significa abuelo en japonés

¿Les gustó? ¿Voy bien? Soy nueva x.x y no se si soy buena escribiendo xD Bueno, alguna duda, reclamo, critica constructiva háganmelo saber mediante un review!

Manden reviews o si no, Rukia no dejará salir a Chappy D:

Chain! ~