Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son propiedad de Cassandra Clare, yo solo soy propietaria de la trama. Disfruten.
1- Inventum angelicam (Descubrimiento de un ángel).
-No es nada, solo estaba pensando un poco- contesto el chico que se encontraba sentado en el balcón con la espalda recargada en el muro.
Ella le miraba aun sin creerle, sabía que todavía se sentía deprimido, lo comprendía, pero aun así no le gustaba verlo tan decaído sin ganas de nada, aunque la relación entre ellos al principio no había sido amistosa pero transcurrido el tiempo había aprendido a quererse "casi" como hermanos.
-Alec no me mientas sé que aun sigues triste, pero debes afrontarlo y no dejar que te destruya la vida.
-No se la verdad ya que pensar, todo parecía estar bien y de repente todo se volvió un caos.
-Pero la vida continua Alec no puedes cerrarte así, no solo estas sufriendo tú, a todos no duele verte así tan apagado- hizo una pausa, colocando la palma derecha en su cara para girarlo y mirarlo con un poco de diversión- además recuerda que tenemos trabajo que hacer los demonios no se dejaran de aparecer solo porque tu estés deprimido.
Sin poder evitarlo surgió una sonrisa que le llego hasta los ojos, realmente había necesitado alguien que lo sacara de su burbuja de pena, lo demás lo dejaban pensando que después se le pasaría pero lo que realmente necesitaba era alguien que lo regresara a su realidad. Bajo inmediatamente del balcón para seguirla e ir a prepararse a su habitación.
-¡Clary!- tomo su mano para girarla hacia el- Gracias.
-No, gracias a ti por regresar al mundo real- le contesto con una sonrisa para después irse también a alistarse.
La noche estaba tranquila, demasiado tranquila pensaba, como la calma antes de la tormenta, Alec tenía el presentimiento de que algo estaba a punto de pasar, algo que podría cambiar las vidas de todos pero especialmente la de él.
-¿Que es precisamente lo que buscamos?
-Tenemos informes de demonios que andan deambulando por la cuidad, no sabemos en busca de que exactamente- le respondió Jace.
Todos tenían el glamour incluyendo Clary, quien ya se había unido al equipo como miembro oficial. Las pistas que tenían hasta el momento, los habían conducido al Club Pandemónium, para Clary fue como un Deja Vu regresar a ese lugar, la única diferencia era que ahora ella tenía el conocimiento de que era una Nefilim. Dentro del club se detuvieron en medio de la pista de baile.
-Sera mejor que los busquemos por separado, Clary vendrá conmigo, Izzy tu iras con Alec- ordeno Jace, a lo que los demás solo dieron un leve asentimiento.
Una vez que Jace y Clary desaparecieron entre la multitud Alec volteo hacia su hermana quien ya había avanzado entre los mundis, sin darse cuenta que él no la estaba siguiendo. A pesar de que su amiga lo había convencido de salir todavía no tenía ánimos de pasar tiempo con alguien más, así que decidió explorar por si solo la zona.
Los chicos balanceaban las caderas al ritmo de la música con su correspondiente pareja. La vitalidad y energía que emanaba de ellos era tan sofocante que le causaba repugnancia, parecían que vivían en un mundo de fantasía mientras él tenía que vivir día a día con el recuerdo de su error.
Había empezado a caminar cuando vio una figura que le parecía conocida, se dijo que solo podía ser una alucinación por tanto desear lo irreparable. La figura poseía un largo abrigo negro con capucha, aun no le lograba ver el rostro pero estaba casi seguro de quien se trataba, aunque le resultaba extraño que se moviera con pasos tan frenéticos como si estuviera huyendo de algo.
La figura llego a la pared y abrió la puerta que tenía el letrero de "PROHIBIDA LA ENTRADA" sin mirar atrás de manera precipitada, segundos después dos chicos se dirigían por donde la figura había desaparecido al momento que sacaban dagas de sus chaquetas. Su mente tardo segundos en procesar lo que estaba observando, hasta que reacciono y comenzó a seguirlos a grandes zancadas antes de que fuera demasiado tarde.
La tenue luz que había en el almacén se cernía en el suelo a través de las altas ventanas con barrotes cubiertas de mugre, nada había cambiado en todo ese tiempo desde que conocieron a Clary. Había partes del suelo que resplandecían como si estuvieran salpicadas con oro líquido dejando un rastro notable. Al final del almacén en el techo se encontraba una lámpara que pobremente alumbraba, la figura misteriosa estaba contra la pared, su mano izquierda presionaba su costado deteniendo el líquido dorado que emanaba de ella.
-Vamos nena no te resistas, mira que hemos tenido paciencia en cuanto a ti.
-Anda que ya no puedes más con tus heridas, si vienes con nosotros te sanaremos.
La figura alzo su mano libre para retirar la capucha, revelando un rostro tan hermoso como un ángel, una frente y nariz fina, la piel pálida como la nieve, unos ojos de un azul celestial con unas cejas curveadas y bien definidas, sus parpados estaban delineados por una gruesa línea negra como sus labios carnosos. Se mostraba altiva y orgullosa como una princesa, a pesar del peligro inminente que corría no parecía asustada, solo cansada.
-¡Jamás! Solo pierden su tiempo necesitaran un ejército si me quieren llevar con ustedes, porque a mí no me costaría nada eliminarlos.
-¡Oh mira que miedo tengo, estoy horrorizado!- empezó a reír el más alto, a lo que ella entrecerró los ojos y saco rápidamente un cuchillo Serafín untándole un poco del líquido dorado que su cuerpo emanaba para después lanzarlo hacia su corazón dando en el blanco al momento que profería una frase.
-In sanctitate, et sanguine, vivit et moriamini1.
El que parecía ser el jefe había desaparecido en una llamarada azul entonces el chico restante le miro con furia, ella estaba jadeando, parecía que en cualquier momento se desmallaría.
-Tú lo pediste ahora vendrás por las malas- le dijo a la chica antes de lanzarse contra ella.
Alec reacciono en ese momento y decidió atacar al chico, pero antes de poder intervenir una luz cegadora surgió de la palma de la chica que era la que anteriormente detenía la hemorragia, la tenía levantada en dirección al chico. La luz lo envolvió para desaparecer sin dejar rastro tal y como paso con su compañero. La chica jadeaba más intensamente, sus piernas comenzaban a flaquear, levanto su mirada hacia el mirándolo con compasión, le dedico una sonrisa como si con eso le quisiera decir que estaba bien pero un gemido de dolor emano de ella y antes de que se impactara con el suelo Alec corrió en su dirección atrapándola.
Tenerla entre sus brazos le daba una sensación de paz y tranquilidad algo que nunca antes le había pasado con nadie, su rostro angelical se veía tan sereno que no resistió la tentación de tocar su cabello negro como la noche. Se preguntó que tenia de especial esa chica y sobre todo que tipo de criatura era para poseer semejante poder. Entonces lo supo este era el presentimiento hecho realidad, lo ocurrido era algo que le acababa de cambiar la vida para siempre, solo que no sabía definir hasta qué punto.
1- En la santidad, la sangre, vive y se muere (Latín).
Hola! siento mucho el retraso pero mi tiempo de escuela se ha extendido y las tareas son mas pesadas, pero bueno ya estoy aqui.
Zyanya-Medici :3
