Me desesperé. Media hora, una hora...Hasta pasadas dos horas no despertó.
-¿Uhm...? ¿Y tú? -Me levanté del sofá en el cual me había recostado y suspiré pesadamente.
-Me largo. Solo quería asegurarme que estarías bien.
-¿No vas a quedarte? -¿Quedarme? ¿En que estaba pensando? Por supuesto que no me quedaría. No le conocía de nada y encima por su culpa me había expuesto.
-No. Me esperan -Le miré y vi como estaba examinando sus heridas.
-Sasuke -
-¿Qué? -
-Me llamo Sasuke. ¿Y tu? -
-Na...Naruto -Respondí no muy seguro. ¿Por que se molestaba en presentarse? Me iría y no volveríamos a vernos nunca más.
En un atrevimiento por mi parte quise saber más.
-Sé que no es asunto mio...pero...esos tipos...
-Me hubieran matado de no ser por ti -Una mueca de dolor se instaló en su rostro al rozar la gran marca que le habían echo en el pecho.
-No te la toques, se infectará -Le advertí y me miró con cara rara.
-Será mejor que te vayas -Se levantó y paso olímpicamente de mi.
Esas reacciones en él hacían que me enfureciera. ¿Como podía llegar a ser tan repelente? Volví a sentarme y espere a que saliera por la puerta de lo que supuse era el cuarto de baño.
-¿Todavía sigues ahí? -Dijo tomando un cigarro del paquete de tabaco que había encima de una silla.
-¿Vas a explicarme lo que paso? -Pregunte enfadado.
-No -
-¿Por que no? ¡Tengo derecho! -Exigí.
-Cuanto menos sepas mejor....zorrito - Sin poder evitarlo me ruborice. Y se dio cuenta. Estaba provocandome de la peor manera y lo lograba.
-¿Eres tonto tu o que? -Salté apretando los puños -Zorro tu bastardo -Una sonrisa se apoderó de sus labios.
¿Pretendía burlarse de mi o acaso esa jodida forma de ser era natural para él?
-Va no te enfades, estoy de coña -Tomo dos vasos de la mesita y los lleno -Toma, relajate chico.
-No quiero. Y no deberías beber más...casi la palmas -
-Tsk...-Se bebió de un sorbo todo el líquido y volvió a llenarlo el doble.
Suspire y tratando de aguantar mis ganas de matarle me dirigí hacia él quitandole el licor.
-Deja de beber joder ¿No sabes hacer otra cosa? -Tenia los nervios a flor de piel.
Él se encogió de hombros y se echo sobre el sofa.
-¿Qué eres ahora? ¿Mi niñera? Haré lo que se me venga en gana ¿Esta claro? -Definitivamente odiaba a ese tipo.
-Esta bien. Púdrete, niñato malcriado -Chillé saliendo. Dí un fuerte portazo y partí corriendo de ese lugar.
Afuera todavía estaba haciendo más frío que antes pero me dio igual. Había sido una noche horrible y desee con todas mis fuerzas que Gaara estuviera ahí.
…
Al llegar a casa me encontré a Gaara durmiendo en el sillón. Seguramente se había quedado dormido esperándome. Al oírme entrar se despertó sobresaltado y me miro visiblemente mosqueado.
-Hasta que te dignas a llegar...-No tenia ganas de escuchar sus reproches, ni sus estúpidos celos.
-Gaara....He pasado mala noche...no empieces – Me quite la camiseta que apestaba a humo y me dirigí hasta la habitación.
-Es que no te entiendo Naruto.
Me hablaba y no le escuchaba. Siempre era él la victima. Yo el idiota que me largaba dejando a mi novio enfermo en la cama.
Supe que esa noche no iba a clavar mis uñas en su espalda, ni a gemir su nombre entre sudor.
-¿Me escuchas? -
-Sí -Suspire y le devolví la mirada ofuscado -Por favor...quiero dormir -El echo de que tratara de mantenerme sereno y hacerle comprender que sus dudas, enfados y reprimendas eran innecesarios no funcionada. Nunca lo hacían. Y ya me había acostumbrado.
-Pues no lo parece. Es como hablar con la pared. Aunque te diga que te estés conmigo, prefieres salir con tus amigos -Hablo haciendo énfasis en "amigos" con desgana.
A veces llegaba a pensar que su comportamiento por controlarme se pasaba de la ralla. Yo también necesitaba mi espacio, sin él. Y si quería salir solo, lo haría.
-¿Que hay de malo en eso? -Cuestioné frustrado -Deja los celos Gaara por dios. No tienen sentido... -Me acerque hacía él y me abrace a su cuerpo entrelazando mis brazos por su cuello.
-¿Desde cuando me mientes? -Me separé unos centímetros y clave mi mirada en la suya.
-No te miento...¿Que dices? -
-Hace un rato me llamo Kiba preguntando por ti. Me contó que desde hacía horas te habías marchado del local.
-Mierda...¿Y por que no me llamo directamente a mi? -No es que quisiera esconderle lo de Sasuke a Gaara pero pensé que por el momento y hasta que se hubiera calmado era mejor dejar las cosas como estaban. Dudaba sinceramente de si contárselo o no -Bueno, estuve por allí...
-Ya veo...-Se soltó de mi agarré y salió de la habitación.
Enseguida fui detrás y pude notar su semblante serio y aunque lo ocultara, también su rabia contenida.
-Gaara...-Se recostó en el sillón otra vez y se tapó con una pequeña mantita azul que empleábamos cuando veíamos la tele -¿Que haces? Ven a la cama.
-No -
-Me agotas coño...-Murmuré haciendo que reaccionara al instante con mis palabras.
-¿Yo? ¿Yo te agoto? ¿Acaso has visto como estoy? -Hasta que me lo dijo no me fije con detenimiento. Tenia sus ojeras mucho más marcadas y un semblante bastante deprimente -Me pasado toda la noche preocupado por ti gilipollas. Pensando e ideando mil y una excusas por la cual no contestabas a mis mensajes, y no volvías a casa...y mientras tanto tu...-Su voz se quebró -...me dices que estuviste por ahí...-Algunas lagrimas finas empezaron a caer mojando sus pálidas mejillas -No es muy difícil imaginarse que estuviste haciendo...
A pesar de que me dolía horrores verlo lastimado yo también lo estaba. Por no darme ni siquiera un voto de confianza y pensar lo peor de mi, quien no le había dado nunca motivos para dudar.
-¿Y que se supone que estuve haciendo eh? -Grité descontrolado -¿Liándome con un borracho por las calles? ¿Tirándome a alguna fulanada prostituta? O peor aun...Preparando una orgía con 10 tíos buenísimos.
-Eres odioso...-Lo sabía. Y mucho más cuando se enfadaba decía cosas que no sentía. Pero me dolían...Si supiera cuanto me dolían...
-Tú más, celoso de mierda -Espeté y tomando una cazadora del pechero salí a la calle terriblemente disgustado.
…
No, no volvería. A pesar de mis ganas de estar como antes. De abrazarlo, de consolarle y decirle que todo estaba bien y no había pasado nada...No. Me había tragado mi orgullo por Gaara muchísimas veces. No me importaba si era por él, pero esta vez había ido demasiado lejos.
Me moría de sueño y de frío. Saqué del bolsillo de mi pantalón el móvil y llame a Kiba. Al cabo de 3 minutos de insistentes llamadas, desistí. Estaría durmiendo la resaca y tampoco era plan de molestarle. Pensé en quien podía llamar a esas horas pero no se me ocurrió a nadie con quien tuviera la suficiente confianza. No quería tener que dar explicaciones o que los demás se enteraran que había discutido con Gaara.
Vagabundee más de media hora hasta que la imagen de Sasuke volvió a aparecer en mi cabeza. ¿Y si iba a su casa? Al fin y al cabo era un extraño y estaba seguro que el no se metería. Además me lo debía por salvarle el pellejo.
Caminé hasta el piso que hacía horas había dejado y al estar frente a la puerta vacilé. ¿Estaría despierto todavía? ¿Bebiendo?... Dí unos pequeños golpes a la puerta y nadie contesto. Tampoco se escuchaba ruido dentro. Esperé un rato y cuando ya estaba por irme oí como entreabrían la puerta.
-¿Que cojones quieres? -Mustió con los ojos medio cerrados por la luz.
-Yo...verás... -No sabia con que cara decírselo todo. Como se lo tomaría, ni siquiera sabía el porque al final había acudido a él.
-¿Si? La gente normal a estas horas duerme ¿Sabes? A mi me gustaría hacerlo -Volvió con su actitud altanera y me contuve como pude.
-Necesito quedarme en tu casa -Al terminar la frase y procesarla me miro con los ojos desorbitados. Como si acabará de decir que se acabaría el mundo hoy mismo. Aun así no dijo nada y abrió la puerta dejándome pasar.
Encendió la luz y me quede estático ante su figura. Tan solo llevaba unos boxers negros como prenda de dormir. Dejaba a la vista sus perfectos pectorales lisos y su vientre firme. Sus piernas a simple vista parecían fuertes y seguramente lo eran. Algunos alborotados cabellos le caían por sobre la frente y su aliento olía a puro alcohol.
-¿Te has peleado con tu novio? -Preguntó con una sonrisa burlona.
-¿Como lo sabes? -Contesté sorprendiéndome.
-Típico -Después de inspeccionarme de arriba a abajo volvió a sonreír. Si no fuera porque en verdad necesitaba descansar y un techo donde hospedarme le hubiera dado algo más que un buen par de puñetazos -¿Y tu ropa?
Me mire y dejaba entrever mis abdominales por debajo de la cazadora.
-En casa... -Se carcajeo en mi cara ante mi respuesta. Esta vez no le seguí el juego.
Me senté en una silla de la sala y él me señaló una puerta que estaba casi al final.
-Puedes dormir allí. La casa es muy grande y sobran habitaciones. Si quieres algo estaré en aquella -Su habitación estaba casi al lado de la miá.
-No creo que vuelva...-Mustié apenado.
-¿En serio? Pues si que a sido seria la bronca -Tomo otra silla y se sentó dándome un leve empujón -¡Mejor! Así te quedás aquí.
-¿Qué? ¿Quieres que me quedé? -Cada vez me desconcertaba más.
-¿Por que no? Vivo solo y esto es muy aburrido...-Recostó su cabeza sobre su mano -Es un rollo...
-Será porque quieres. Cualquiera querría estar con un chico como tú...-No me dí cuenta de lo que acababa de decir hasta que el mal estuvo echo. Sasuke rió y yo al ver su cara quise que me tragara la tierra.
-¿En serio piensas eso? -Su expresión se volvió seria de repente -Pareces que no todos creen lo mismo...
Por una vez me pareció una persona completamente diferente. Quizás también le habían echo daño...Tenia ganas de preguntárselo y saber más sobre Sasuke. Quería y por otro lado me daba miedo.
-¿Le quieres? -Me tomo por sorpresa y me choco como ninguna otra pregunta. Era obvio ¿Por que me preguntaba algo así?
-Claro -Tardé en contestar – Es mi novio.
-¿Lo es? -Curioseó.
-¿Y tu? -Force rápidamente cambiando de tema. Me incomodaba. Lo captó y dejo de preguntar.
-Bueno, hasta hace días también tenia novio.
-¿Cortasteis? … -Ya no era simple curiosidad lo que me hacía indagar en el tema. Era una forma de lograr que Sasuke se abriera, aunque fuera hablando de su ex.
-Me dejo...-Sus rasgos reflejaron un deje de melancolía.
-Vaya...lo siento -Me sentí culpable por hacerle revivir malos recuerdos.
-Creía que podía dominarme a su antojo. En realidad estaba cagado de miedo de que le dejara yo antes, por eso me dejo él. Que cobarde -No entendí muy bien a que se refería pero no agregué nada más y esperé a que fuera Sasuke quien retomará la conversación.
-Le odio...-Se levantó de repente y me dio la espalda -Me iré a dormir.
-Esta bien...-Ya bastantes emociones había tenido y lo cierto es que yo también lo necesitaba. La cabeza me daba vueltas.
Me dirigí hasta la habitación que me había indicado Sasuke y la examine con la mirada.
Cortinas azuladas a juego con el color de las paredes. Una gran cama de matrimonio enmedio de dos mesitas de noche. Una con una lamparita y otra con un marco de fotos vació. Al otro lado había un gran armario de madera y una estantería con tres cajones anchos.
Jamás había dormido en una habitación tan amplia. Definitivamente el piso de ese chico era un palacio. Me acerque hasta la cama, la cual tenia unas sabanas rojas con cuatro cojines por encima. Fui con cuidado de no pisar demasiado la alfombra que había en el suelo.
Me recosté en el mullido colchón exhalando hondo. Que suave. Desprendía una fragancia agradable y embriagadora. Me encantaba.
Estaba tan cansado que me dormí al instante sin siquiera darme tiempo a apagar la luz. Cuando volví a abrir los ojos ya se colaban los rayos del sol, pero a mi me dio la impresión que no había pasado mucho tiempo y así era, apenas amanecía.
Oí unos gritos provenientes de fuera. Se escuchaba chillar la voz de Sasuke mezclada con otra algo más madura pero en un tono más bajito. Me acerqué hasta la puerta descalzo y evitando hacer ruido para oír mejor.
-Yo ya te olvidé. Aquí no pintas nada -El corazón empezó a bombearme rápidamente. ¿Sasuke estaba llorando?
-Sabes que lo nuestro no termino..-Con suma lentitud abrí despacio la puerta para poder ver las figuras que discutían en la sala.
-¡Marchate joder! -
De espaldas pude distinguir a alguien algo más alto que él, de pelo largo y oscuro. Cuando volvió a hablar reconocí su voz al instante. Sentí un nudo en el estomago que me ahogaba. ¿Que hacía allí? ¿Por qué Sasuke estaba tan echo polvo? ¿Se conocían?
-En Akatsuki te vi. Tenias un aspecto deplorable. Estaban tan colocado que ni siquiera te diste cuenta de mi presencia delante de tus narices -Se acercó hasta Sasuke y lo tomó del mentón -Tuviste suerte que Naruto te ayudará, yo te habría dejado ahí tirado.
En ese momento todo mi ser vibró.
-Hermanito estúpido...Desde que me fui, no sabes vivir sin mi, ¿No es así? -Me atraganté con mi propia saliva. Inmóvil -Por eso te pasas el día entre drogas y bebida. Reacciona -Lo que vino después no sabría explicarlo muy bien ya que cerré la puerta después de que Itachi agarrara a Sasuke por la nuca violentamente y le besará con desdén.
Me agache y abrace mis rodillas tratando de asimilar todo lo ocurrido...
