¡Los perosnajes no me pertenecen!
¡Gracias por sus reviews! Asi que ya que comence, voy a terminar mi fic en español. Les dejo con el capítulo.
La llegada de Charles Bingley generó un escándalo en el pueblo de Hertford. La Sra. Bennet decidió poner sus cartas en el juego también:
- ¡Querido! ¿Supiste que alquilaron Netherfield Park por fin? Y para el colmo un hombre joven, apuesto y mejor aun: rico. Deberías pasar por allá y dar muestras de ser un agradable vecino.
- Primero, no tengo la menor intención de visitarlo, no se quién es ni me interesa; segundo, tú y tus hijas pueden ir a saludarlo, que bastante bien les salen esas cosas y por último, ya veras llegar jóvenes mas ricos al vecindario.
- ¡Pero querido! ¿Ni siquiera me acompañas a llevarle una tarta? - El señor Bennet la mira con una ceja arqueada preguntándose si en serio su mujer esperaba que él fuera.
- ¿Acaso es necesario?
- Pues es una muestra de que es muy bienvenido por estos lados
- No me digas…
- Claro y de paso les presentamos a las chicas y tal vez se enamore de alguna de ella y subiremos algo en la escala social – un suspiro salió de los labios de su esposo. - ¿Me acompañas o vas tu solo?
- Mejor tu… - y por ahí siguieron el resto de la tarde.
Lizzy se cansó de oír tras la puerta junto a sus hermanas menores. Ella solo compartía esa actividad con ellas, pues usualmente sus padres solían dejarlas al margen de sus chismes y ella venía siempre a enterarse de todo a última hora. Decidió marcharse a su trabajo de medio tiempo en un café en Meryton, donde trabajaba con su amiga Charlotte Lucas.
- ¿Y que opinas del nuevo joven que se mudó? – le preguntó la joven ni bien Lizzy llegó al trabajo.
- ¿Tu también Charlotte? Creo que en casa ya me hartaron del señor Bingley y ni siquiera lo he visto. Lo más seguro es que sea un hombre ya entrando a los treintas y bien feo, pero como tiene dinero y es nuevo acá, todos lo ven como un Dios.
- Pero si yo lo vi el otro día…
- ¿Y?
- ¡Ves! Si te interesa, – Lizzy suspira – pues es más joven que 30 diría yo.
- Bueno…
- Y es bien parecido, aunque considero que tiene cara de ratón – ambas rieron y siguieron su trabajo.
- Buenas tardes mis amores – dijo un joven picarón a Lizzy, quien estaba tomando las órdenes.
- ¿Café con leche Tony? – sabiendo a quien le dirigía el saludo en particular. Tony había estado enamorado de ella desde la secundaria y no pasaba una tarde sin ir a comprar un café solo para verla, pero Lizzy no sentía nada por él más que cierta simpatía, pues el joven era muy cómico.
- Lo de siempre y tal vez para variar algún beso –
- Ya sabes que no
- Vamos Lizzy, no tienes novio desde hace mucho, ¿Acaso no te sientes solita?
- Desgraciadamente no. ¿Por qué no sales con Charlotte? – Su amiga pone cara de eak
- Será otro día – dijo él tomando su café de las manos de la mencionada –
- Lizzy no mires mucho pero el que acaba de entrar es el muy mencionado Sr. Bingley – dijo Charlotte tras la entrada de un joven que lucía algo perdido.
- Hum – dijo el recién llegado viendo el menú – eh.
- ¿Indeciso? – preguntó Lizzy.
- Pues eso siempre… digo, en cuestiones de café… me gustan todos y nunca me decido por cual tomar – dijo el rápidamente mientras Lizzy soltaba una risita. Comenzaba a caerle bien el tipo.
- ¿Le puedo sugerir algo con canela? Le sienta bien a las tardes nubladas
- Creo que si – dijo sonriendo – y, unos muffins también… - En eso entró Jane al café.
- Buenas tardes Lizzy – dijo mientras Charles seguía echándole azúcar sin parar a su café atontado por la presencia de la joven. Charlotte se estaba poniendo azul tratando de aguantar las carcajadas por la escena.
- Hola Jane – dijo su hermana muy sonriente.
- ¿Feliz el día de hoy? Lo de siempre – y después vio al joven a su lado quien se había quemado la lengua con el café - ¡Hola! Eres nuevo por aquí ¿Cierto?
- Ejem, si. Soy Charles Bingley… - tomando la mano de ella – Me mudé aquí cerca.
- Ah sí, el que alquiló Nwetherfield. Las noticias corren rápido aquí. Disculpa, soy Jane Bennet.
- Si eso noté… - parecía que iba a decir algo pero no dijo nada y tomó su bolsa para marcharse algo aturdido.
- ¿Por qué no vienes a la fiesta de este sábado en casa de los Lucas? – se aventuró a decir Lizzy antes de que el misterioso joven se marchara
- ¿Este sábado? Genial, gracias por invitarme, asistiré, no he salido mucho últimamente – terminó su café – mucho gusto en conocerlas. Nos vemos luego – y salió no sin antes chocar con algunas personas fuera del café mientras las jóvenes se reían del "encantador" joven.
- Es lindo – dijo Jane mientras su hermana la veía con mirada inquisidora – y no vengas con que me traigo algo con él porque apenas lo conocí hoy.
- Yo no he dicho nada…
Aquella noche Lizzy pensó que quizás su hermana se sintiera algo atraída hacia el joven, aunque bien cierto es que le agradaran todos, las miradas entre ellos parecía como si estuviera viendo una película romántica en la escena del primer encuentro. El sábado seria un muy buen día y lo peor es que tendría que esperar toda la semana, pues sólo era lunes. Pero la semana resultó ser de lo más cómica para Lizzy. El joven Charles asistía al café todos los días a la misma hora, duraba un rato allí sentado solo, como si esperara algo y luego se marchaba.
- Espera a Jane – dijo soñadoramente Charlotte el jueves. Mientras Charles se sentaba en "su" mesa.
- ¿Tú crees? Sería muy cursi ¿No?
- Pues ha venido a la misma hora del lunes
- Puede que a esa hora salga de su trabajo.
- Tengo una idea… - dijo Charlotte y en voz más alta – Es una pena que Jane trabaje hasta tarde el resto de la semana Lizzy – la mencionada se queda extrañada por el comentario pero responde en el mismo tono de voz.
- Si, me gustaría verla más a menudo por las tardes, pero ni modo, me conformare con que venga sólo los lunes. – Al poco tiempo Charles sale y las dos se echan a reír. El plan de Charlotte había dado resultado.
El viernes Bingley no se apareció por el café y Charlotte le aseguró a Lizzy que era por Jane, pero ésta le corrigió pues se había enterado por sus chismosas hermanas que su tía se había enterado de que el joven había partido a Londres.
Llegó el sábado. Y Jane y Lizzy pudieron escuchar de Charlotte que el muy codiciado Charles Bingley asistiría a la fiesta. Y fue, pero no solo.
¿Y? ¡REVIEWS!
