Francia abre los ojos al sentir que se ahoga en un mar de lana, solo para descubrir que en realidad es el pelo de Inglaterra, para variar, lo tiene abrazado con fuerza del pecho. Se está meando... Así que con mucho cuidado, empieza a intentar salirse del abrazo del inglés que, para variar, está hablando dormido...

—No... No! ¡Hay que devolverlo! ¡No lo pintes! —pide agitado, el francés le pasa una mano por el pelo.

—Angleterre?

Inglaterra abraza más fuerte a Francia.

—¡No lo rayes! ¡No lo rayes!

—No voy a rayar nada... Solo quiero mear —le susurra al oído acariciándole la espalda.

—Nnnn —protesta despertándose un poco, soltándole cambiando de postura y empezando a masticar.

El galo sonríe dándole un beso en la cabeza y girando para que quede de lado en el colchón. Se levanta. El británico se destapa porque tiene calor sin darse cuenta de que se ha destapado demasiado.

Francia camina al baño, no sin recrearse en mirar al inglés desnudo y en tomarle un par de fotos con su teléfono después de leer el mensaje de Socorro y reír un poco pensando desde luego en cómo va a vengarse... Va y vuelve del baño habiendo tenido una idea adicional a ello.

—Mmmm —Inglaterra sonríe sin enterarse de nada, habiéndole cambiado el sueño.

Con cara de malo, se lava las manos con agua helada y vuelve a la cama, poniéndoselas al británico en el pecho y "gritando" Fueeego en su oído. Inglaterra da un salto completamente asustado abriendo los ojos de golpe y quedándose sin respiración.

—Bonjour! —se ríe mientras el británico sigue medio asustado mirando alrededor casi sin saber dónde está y buscando el fuego hasta que entiende lo que ha pasado.

—Bloody bastard! —grita frunciendo el ceño, él se ríe un poco más y le da un beso en los labios.

—Te ves muy lindo cuando estas asustado...

Inglaterra le da un empujón en los hombros, sonriendo un poco. Francia se deja caer encima de él, obligándole a tumbarse.

—Oh! My god! ¡Una ballena gorda y fea me aplasta! —protesta sonriendo.

—¿Gorda? —le mira a la cara.

—Gordiiiiiiiiiiisima —repite retándole.

—Yo no estoy gordo —se ríe un poco—. Es samedi... —susurra cambiando el tema—. No hay que ir a trabajar... Y... —le huele el cuello y sonríe.

—Bien dicho se dice Saturday —le rectifica.

—Hueles a mí —sonríe más.

—Pero el niño sigue aquí—se estira un poco desperezándose—. Y yo debería volver a casa.

—Nah... No es necesario —le besa el cuello—. Él va a tener que volver a casa, que es distinto. Tú tienes que hacer mi poción que tanto predicas con la que puedes leer la mente de alguien más.

—Respecto a eso... —aparta la mirada.

—¿Respecto a quoi?

—A la... Poción —le mira.

—Oui? —sonríe.

—He pensado que... —traga saliva—. Quizás podríamos negociarlo.

—¿Negociarlo?—levanta las cejas, incrédulo.

—Yes... —le mira a los ojos—. Quizás llegar a un acuerdo... A... Otro acuerdo.

—¿A qué otro acuerdo, mon ami? —sigue levantando las cejas

—Quizás podríamos... Hacer otra poción, de algún otro tipo —propone sonriendo forzado—. O... Otra cosa

—¿Y si no quiero? —le pasa un dedo por encima de la forzada sonrisa.

— P-Porque... P-Puedo hacer cosas awesomes —sigue intentando a ver si cambia de idea.

—Eso me lo demostraste en la mañana y aun así no lo cambio por ESA poción —responde pasándole un dedo ahora por las cejas.

—W-Why not? —pregunta apretando los ojos y sonrojándose por ese comentario, tratando de pensar en otras cosas awesomes.

—Simple curiosidad...

—P-Pero si no hay... Es decir... No es... Es un desastre y marea mucho estar oyendo esas cosas tooodo el tiempo y...

—Creo que voy a correr ese riesgo —le besa la comisura de los labios. Él traga saliva cada vez más nervioso.

—Es que cuando... Cuando lo dije yo...

—¿Cuándo lo dijiste qué? —le mira a los ojos.

—Yo no estaba... Pensando —carraspea, por no decir borracho.

—Pues... Que mal —le besa la comisura del otro lado.

—Así que quizás... P-Puedo hacer otras pociones, puedo hacer que... Que puedas ser fuerte o que puedas ver las cosas mágicas o puedo hacer que puedas mover objetos o...

—No... —beso—... Me... —beso—... Interesan.

El británico cada vez respira más agitadamente mientras le busca. El francés sonríe y se detiene.

—¿Entonces seguimos con nuestro trato?

—¿,Eh? —pregunta descolocado habiendo perdido el hilo.

—Mi poción —susurra acercándose a sus labios y deteniéndose a milímetros de los suyos.

El británico abre los labios aguantando el aliento y se sonroja al notar que él quería y Francia se ha detenido, sonríe y le besa, porque después de la charla, no vamos a tener de nuevo estas dificultades.

Inglaterra se relaja y se lo devuelve. Francia sonríe besándole bien por un largo rato.

El inglés se relaja en ello poniéndole las manos a la espalda, el francés se separa con suavidad después de unos minutos... Y se recuesta en él, con los ojos cerrados.

—¿Sabes? —empieza el británico.

—¿Mmm? —pregunta sin abrir los ojos.

—Deberías ir a echar a Canadá.

—Esa es una gran idea... —sonríe e Inglaterra no hace ningún ademan de moverse o pretender dejar que Francia se mueve mientras le pasa los dedos acariciándole la espalda, quien tampoco se mueve por un largo rato, disfrutando las caricias.

—Creo que voy a construir atrás... —susurra después de un rato largo.

—¿Mmm? —pregunta saliendo de sus pensamientos.

—Una casa de visitas, no un cuarto...

—Que pretencioso —sonríe.

—No es pretencioso, imbecile —sonríe también—. Es terriblemente útil.

—Ah, ¿sí? ¿Y eso por qué? —le mira.

—Si se quieren quedar, se quedan atrás y no tenemos visitantes molestos a media noche, ni a Prusse, ni a nadie —le mira soniendo.

—Oh... Y jugamos a los monos, claro, ahora yo tendría de descolgarme del árbol y volver a la casa de huéspedes antes de que se despierten.

Entrecierra los ojos azules.

—Un pasaje secreto... Dieu, parece que no viviste en la edad media.

—¿Un pasaje secreto desde este cuarto al de las visitas? Oh, entonces serías tú quien iría de un lado a otro —sonríe.

—Es perfecto, así puedo hacerte gritar sin remordimientos —insiste—. Moi? Non... Tu vendrías del cuarto a aquí, cher —sonríe—. Aunque pensando lo bien sería más divertido hacer un CUARTO secreto —levanta las cejas.

—¡Tú gritas más que yo! ¡Y como una nena! —se defiende.

—Yo grito como una nena, no lo niego —se ríe—. Quiero un cuarto secreto... Un cuarto secreto detrás de un tapiz. Es absolutamente... Nostálgico —sonríe.

—¿Un cuarto secreto? —pregunta—. ¿Qué harías en un cuarto secreto?

—¿Quieres que te diga que te haría en mi cuarto secreto? —levanta las cejas y se humedece los labios. Inglaterra parpadea y le mira inocentemente, pensando en cosas secretas no en el doble sentido.

—Of course.

Francia se acerca al oído y le suelta una guarrada larga y totalmente especifica. El inglés se sonroja un montón, poniéndose tenso y apartándole escandalizado.

—Tú preguntaste —se ríe.

—You're a bloody wanker! —protesta sonriendo un poco y apartándole para tumbarle, poniéndosele encima.

—Soy un wanker pero... —se ríe también—. Angleterre, venga, si voy a ser tu amante, cher, tengo que hacerlo bien. Non?

El inglés se incomoda, mirándole sin decir nada, sujetándose con los brazos a ambos lados de su cabeza.

—Non? —le mira a los ojos—. No hay nada que negar, cher... Puedo hacerlo mejor.

—¿M-Mejor? —pregunta descolocado.

—Pues sí, podemos hacerlo más divertido... —se ríe.

—¿Seguimos hablando del cuarto secreto? —levanta una ceja y ladea la cabeza.

—Incluye el cuarto secreto —se ríe.

—¿Qué más estás pensando? —se sienta sobre su estómago, sonriendo un poco.

—¿Secuestros? ¿Caballos? ¿Escapadas?

—¿C-Caballos? —flipa por que no está siguiendo nada de lo que dice.

—Sí, secuestrarte al alba en caballo, cher —sonríe—. Ser todo un amante, aparecer escondido en las sombras de tu cuarto...

Inglaterra se sonroja un poco poniéndose nervioso porque... bueno, él hizo algo parecido con la moto y todo eso... pero ¡eso no era una cita!

—Nunca he sido el amante de nadie... Al menos no oficialmente —le busca con la boca.

—Has tenido montones de amantes —replica mirándole de reojo sin dejar que se le acerque.

—He tenido montones de parejas en la cama, no muchas recurrentes, cher. Esta vez... Yo soy TU amante —se ríe.

Inglaterra se sonroja otra vez con esa idea, sin saber que decir, el francés le cierra un ojo.

—Es una buena idea... Non? Solo si quieres, cher...

El británico aparta la vista y no puede evitar sonreír un poquitillo... y luego cierra los ojos y le echa al cuello mordiéndole un poco como respuesta. El galo sonríe feliz cerrando los ojos cuando tocan a la puerta del cuarto.

—France? ¿Estás despierto? —pregunta Canadá en una vocecita. Francia hace los ojos en blanco.

—¡Dame un minutoooooo!

Inglaterra se paraliza en el cuello de francés y se sonroja completamente, en plan "pillada in fraganti".

—Necesitamos un cuarto secreto... —gira la cabeza un poco para mirarle—. ¿Me dejas deshacerme de él?

El inglés le suelta aún muy avergonzado echándose hacia atrás y saliendo de encima suyo.

—No sabe que estás aquí... —le pone un dedo en los labios.

El británico se pasa una mano por el pelo y se levanta de la cama, recoge sus pantalones y se mete al baño, él le sigue y le toma del brazo antes de cerrar la puerta. Le gira y le besa.

—No hagas ruido, amado mío... Voy a alejar al espía —le susurra en el oído mientras él aguanta el aire (pero le devuelve el beso) y le da un empujoncito.

—You git! —susurra antes de cerrar la puerta.

Francia se ríe y sale con Canadá, desnudo y medio... Ejem... Bueno... Abre la puerta y se recarga en el marco.

—B-Bonjour —sonríe Canadá desde la puerta levantando una mano, ya está vestido y duchado y perfectamente arreglado.

—Quelle heure est'ill? —pregunta pasándose una mano por el pelo.

—Las once y cuarto —responde tímidamente—. No he querido despertarte pero es que... tengo un poco de hambre y... pensé que podía hacer el desayuno pero como no bajabas...

—No voy a desayunar por ahora, voy a dormir unas horas más —suspira.

—Pero... son... es... —vacila—. France... ¿todo está bien? ¿Tú estás bien? —pregunta nervioso, mirándole a los ojos.

—Parfaitement... —le sonríe—. ¿Por qué lo dices?

—Es que es muy tarde y quieres seguir durmiendo, no tienes apetito, me has mandando un mensaje de socorro a media noche y ni siquiera me has abierto la puerta... —susurra preocupado.

—Perdona por eso, estaba... A la mitad de... —se pasa una mano por el pelo y sonríe—. Tú sabes...

—Pero... ¿qué hacías despierto a esa hora?

—Me acababa de acostar y no podía dormirme, así que... Bueno, eso es relajante —sonríe.

—Me sentiría mucho más tranquilo si al menos comieras un poco... puedo subirte el desayuno... si'l vous plait —pide inseguro.

—De verdad voy a dormir. ¿A qué hora te vas? —niega con la cabeza.

—Bueno, está bien, esperaré a que te despiertes por si te encuentras mal o necesitas cualquier cosa —suspira—, no puedo irme y dejarte aquí enfermo.

—¡¿Enfermo?! —le mira—. No estoy enfermo cher, ni mucho menos.

—Si'l vous plait, France, ya no soy un niño pequeño. No quieres comer, no has dormido y quieres echarte un poco más... no hagas que me preocupe y me sienta mal por dejarte aquí solo.

—Nooon, mon petit —se ríe y le acaricia la cara—. A ver... Lo que pasa es que ayer nos quedamos hasta tarde hasta que Angleterre se fue, discutiendo y saqué más comida a ver si se iba... Por eso no tengo hambre. Y sí, quiero echarme porque no he dormido en toda la noche, mon amour...

—¿Y el mensaje de socorro? no entiendo por qué estabas mandando mensajes si estabas...—sigue nada convencido cuando suena el teléfono móvil de Francia.

—Ese te lo envíe cuando Angleterre se puso súper enfadado en un momento... No se por qué te llego tan tarde... —se gira y toma su teléfono del buro.

Tiene 1 mensaje nuevo de Rosbif.

"Frog, ve a desayunar con el niño, no pasa nada, mejor eso a que te esté llamando cada cinco minutos o que le dé por no irse... y llévatelo abajo, quiero ducharme"

—¿Sabes? Vale... —susurra Francia regresando a la puerta—. Desayunemos.

Canadá levanta las cejas.

—¿E-En serio? ¿Te ha dado apetito? —sonríe un poco

—Oui... He pensado que me gusta tu comida y últimamente no puedo comerla tan a menudo.

—Ah! —sonríe—. Bien, eso me deja más tranquilo... hice hotcakes.

—Bien! —sonríe y sale del cuarto desnudo.


Y después del primer capítulo de juego sucio gratuito, empezamos a ver un poco de que va el tema con ese asunto de la poción... Ay, Inglaterra...