Tercer strike ¡Fuera!
Después que la maestra se marchó del salón la mitad de los niños salió corriendo para dirigirse a la cafetería. El resto se quedó en el salón o se fueron para comer en otro lugar. Entre los que se quedaron la mayoría rodeo a Damian. Cada uno de ellos se presentó y nuevamente empezaron con preguntas para el pelinegro. Pero él simplemente los ignoro, con su almuerzo en mano se encamino a la salida.
-¿Quién te crees que eres?- le preguntaron con cierto disgusto en la voz haciendo que se detuviera en la puerta –para tratarnos así como si fueras la gran cosa y nosotros no merezcamos estar ante tu presencia –continuo Harry aún en su lugar, con uno de sus amigos a su lado viéndolo sorprendido para después pasar su mirada a Damian al igual que sus compañeros
-Porque así es- dándose media vuelta para marcharse
-El que seas el hijo de Bruce Wayne no te da el derecho a tratarnos así –esas palabras lo detuvieron, apretó los puños furioso. Hasta ahora había tenido que probar su valía, mostrar que es digno de llamarse su hijo, que no importaba demasiado su crianza, él es quien es por si mismo y por nadie más. Pero que ese niñato le dijera eso lo ofendía. Como si sus propios méritos no contaran y sus padres fueran quienes lo definieran.
-Quien sea mi padre no importa aquí, los trato así porque soy superior a ustedes en cualquier aspecto- dijo con todo el veneno posible en sus palabras para marcharse antes de perder su control y darle su merecido, aunque en su rostro se veía su ceño fruncido su porte orgulloso. No permitiría ver cuánto le afecto realmente esas palabras. Ignoro a todos, cosa que no fue muy difícil pues la mayoría no intento acercarse al verlo tan enojado.
Salió al patio de juegos, donde se fue a sentar a una de masas vacías. Hizo varias respiraciones profundas para tranquilizarse. Realmente las palabras de su compañero lo alteraron, aunque nunca lo admitiría.
Abrió su lonchera, con los símbolos de la liga. Esta, al igual que varios de sus útiles escolares fueron por cortesía de Dick Grayson para disgusto del niño. En su interior encontró un jugo de naranja natura, dos emparados en forma de triángulo, una manzana y galletas.
Torció la boca al verlo, después de ser secuestrado por sus hermanos impidiéndole desayunar, ahora tenía un pobre almuerzo que no cumplía con sus requerimientos nutricionales. Más eso no le impediría comer, no tenía pensado morir de hambre, aunque podía estar sin comer por varios días sin repercusiones para su salud; simplemente hablaría con Alfred sobre su alimentación, nuevamente.
Empezó a comer con tranquilidad pues nadie había intentado acercarle otra vez. Que la mayoría aún estuvieran comiendo también ayudaba. Pero un niño de último año, más que los demás, junto con otros cuatro que, quienes lo rodearon.
-Así que tú eres Damian Wayne, el niño mimado- le dijo con burla haciendo que sus compinches rieran –Jaja tiene tanto miedo que no puede hablar seguro esta apunto de hacerse en los pantalones
-¿A eso llamas insulto?- se burló Damian pero sin mirarlo
-Callate- golpeo la mesa tan fuerte que la hizo temblar, tirando el jugo de naranja –aquí quien manda soy yo
-TT solo eres un mocoso que se aprovecha de su estatura actual para intimidar a los demás- dice Damian levantándose para evitar que el jugo caiga a su ropa –además necesitas a otros para aumentar tu falsa imagen de poder- agregó pensando en marcharse y buscar un lugar más tranquilo. Su paciencia realmente estaba al límite y por todo lo que le dijeron sus hermanos en la mañana podía adivinar lo que podría pasarle si se metía en problemas.
Pero antes de lograrlo tuvo que esquivar un golpe que iría directo a su cara si no lo hubiera esquivado con un pequeño movimiento.
-Detente si no quieres salir lastimado- le dio la primero y única advertencia
-Tu serás el que terminara golpeado- gruño molesto. Nadie lo trataba así. Es el más fuerte y todos debían respetarlo. No permitiría que un niño mimado lo tratara de esa forma.
Para ese momento estaban ya rodeados por la mayoría de los niños del patio. Ellos empezaron a cantar. "Pelea, pelea". En edificio unos se amontonaban en las ventanas para lograr ver lo que ocurría afuera. En la azotea había unos que tenían una vista de lo que ocurria, aunque otros prefirieron correr hacia el patio para verlo de cerca.
El mayor intento darle un golpe en el estómago que Damian esquivo sin problemas dando un paso a un costado. Después otro golpe a su rostro, pero también lo esquivo, esta vez agachándose antes de acercarse y darle un golpe en el plexo solar. Intento controlar lo más que pudo su fuerza, pero su propia furia no le permitió hacerlo correctamente. El golpe planeado para paralizarlo termino dejándolo inconsciente.
Los niños que antes correaban quedaron mudos al ver al bravucón inconsciente ante el nuevo. El silencio se adueñó del patio, desde el edificio los niños intentaban ver la razón del silencio pensando que tan mal quedo el niño rico para callar a la multitud.
En esa calma inusual que solo presagiaba desgracia llegaron unos maestros. Se quedaron mudos ante la escena. Esperaban encontrar una pelea desigual donde el joven Wayne sería la victima. Con rapidez salieron de su estupefacción para apartar a los niños y llevarse a los involucrados. Uno a la enfermería y otro a la dirección.
Más tarde Damian hacia caso omiso al sermón del Director sobre su comportamiento y que debía pensar sobre ello pues alteraba la buena imagen de su padre. El Director, un hombre de 65 años, cabello gris y calvo de la coronilla, regordete, había hablado a la mansión Wayne y le había explicado a su Bruce lo ocurrido, además de pedirle ir a recogerlo.
-Richard- saludo al joven al verlo, sorprendido, lo recordaba pues también fue ha clases a esa escuela años atrás. Por ello no se sorprendía que los hubieran elegido para enseñar al hijo de Wayne.
-No esperaba verlo, si no a su padre- comento
-Quería ser el primero en hablar con Dami- explico despeinando a su hermano ganándose una mirada de odio –pero no se preocupe hablare seriamente con él- agrego con una sonrisa antes de tomar las cosas de Damian y salir.
En los pasillos ya no se encontraba nadie, pues el recreo había terminado así que el silencio reino durante su trayecto desde la oficina a la limosina donde Alfred los esperaba.
En una infantil protesta coloco su mochila como muralla entre él y Dick, con la mirada fija en la ventana. Eso hizo que una pequeña sonrisa apareciera en el rostro del mayor.
-Damian…- intento comenzar la conversación pero el niño aún sin querer escuchar ningún sermón se tapo sus oídos con sus manos –escúchame- aparto sus manos pero aún así él se rehusaba a verlo –no puedes seguir con esa actitud ¡no lograste terminar el día sin meterte en problemas!
-Fue su culpa en primer lugar, se los dije, mis conocimientos son superiores a esos niños, y por ello es innecesario ir a la estúpida escuela, no hay nada en que puedan enseñarme
-Suspiro –no te enviamos a la escuela par que aprendieras cosas, todos somos conscientes que no lo necesitas, pero la escuela no es solo para ello
-¿En serio? Porque la función de las Instituciones de Educación es la enseñanza
-Pero conocimiento no es lo único que aprendes, también a relacionarte con otros, a vivir en sociedad, el trabajo en equipo, con otros que no sean nosotros
-He hecho equipo con otros
-Los Teen Titans no me dijeron nada bueno sobre tu trabajo de equipo, fue lo primero de lo que se quejaron cuando les pregunte
-TT
-Y trabajar con la chica que te gusta no cuenta demasiado
-¡No me gusta!- Dick sonrio divertido, le gusta molesta a su hermano con eso, pero después tuvo que pasar a una mirada comprensiva antes de seguir hablando –Damian debes entender que hacemos esto por tu bien, no es posible que puedas manejar perfectamente al comité ejecutivo y no puedas evitar terminar en una pelea con unos niños. Aún tienes cosas que aprender, cosas que solo lo lograras al relacionarte con otros
Luego de esas palabras ambos guardaron silencio, cada uno metido en sus propios pensamientos.
Al llegar a la mansión el menor no tardo en recibir un nuevo sermón, esta vez de parte de Tim. En esta ocasión Damian no se guardó nada y el sermón termino en una nueva discusión entre ambos hermanos con Jason como un divertido espectador.
Después de su aventura pasado, donde todos terminaron aprendiendo algo que desconocían de los demás. Su relación cambio, pero no demasiado pues un mes no es suficiente para algo brusco. Jason se relacionaba más con el resto de la familia, un día llego como si nada y se unió a la cena como si su presencia fuera algo común en la mansión. Hablo con sus hermanos sin problemas, bueno no exactamente porque molestaba un poco a Tim, pero en ningún momento hablo o volteo a ver a Bruce. Tim intentaba ser más paciente con Damian, cosa que no siempre se la ponía fácil. Además de tener una conversación civilizada con Jason. La discusión llego hasta los gritos, termino cuando ambos se hartaron del otro y cada uno se fue por su lado.
Damian se fue a su cuarto encerrándose dando un portazo. Pero su soledad no duro demasiado pues Bruce fue a buscarlo. Toco la puerta dos veces sin recibir respuesta. A la tercera entro sin esperar la autorización. Encontró a su hijo recostado sobre Titus y con Alfred el gato sobre su regazo con los audífonos puestos. Él aumento el volumen cuando noto la presencia de su padre.
-Deja de actuar infantilmente- le dijo al quitarle los audífonos
-¿No es lo que querían? ¿Qué fuera un niño?- replico apartándose de su progenitor –ya he escuchado suficientes sermones para el resto de mi vida, así que les agradecería el dejarme en paz
-No vine a reganarte
-¿En serio? Porque eso es lo que han hecho todo el día
-Escucha, todos nos preocupamos por ti, incluso Tim
-TT
-Y lo que hacemos es por tu bien, incluso prohibirte salir a patrullar por una semana
-¡Eso no es justo!
-Damian, debes entender que no puedes actuar de esa forma- frunció el ceño –te peleaste con un niño, cuando tú eres perfectamente capaz de vencer a un adulto
-Un abusivo ¿y qué quieres que hiciera? ¡Dejarme golpear! Le di la oportunidad de retirarse y no la aprovecho, además no lo lastime
-Lo dejaste inconsciente
-TT
-Aún tienes cosas por aprender y no importa lo que digas sigues castigado- tras esas palabras salió de la habitación de hijo, dejándolo solo nuevamente.
El niño no salió durante el resto del día, ni siquiera para cenar, Alfred tuvo que llevarle la cena. Pero cuando este no abrió la puerta, a diferencia de Bruce, no insistió y le dejo la bandeja en su puerta. Una hora más tarde la encontró con los platos vacíos.
Cerca de la media noche, cuando estaba seguro que su padre y hermanos no se encontraban en la mansión, Bajo a la cueva para entrar. Necesitaba descargar toda la ira acumulada y no podía dejarla en su habitación. Además, la meditación no le es de mucha ayuda.
-Hasta que decidiste salir –escucho a su espalda al girar se encontró a Jason apoyado en la pared, semioculto entre las sombras –creí que seguirías escondiéndote –siguió acensándole
-TT ¿ahora tú también me darás un sermón? No eres exactamente el mejor ejemplo
-No el que Papi Bruce quisiera –rio –yo tampoco fui un santo en la escuela, pero a diferencia de ti no deje que se enterara
-¿Ahora me darás consejos?
-A menos que quieras quedarte sin salir otra vez tendrás que escucharme
-Ahora me agradas más Todd
-Escucha, nunca peles durante horas de clases, y si no se pueden evitar, sin testigos, siempre habrá un soplón que ira con el chisme con los maestros- empezó a explicar -¿Dónde esta tu asiento?
-Último de la fila, junto a la ventana
-Suertudo, es más difícil que vigilen, pero debes fingir poner atención, ten siempre el libro abierto en el tema que vean y con tu cerebro es difícil que te sorprendan preguntándote algo. No hables en clases, para eso existen los papelitos –Damian alzo una ceja escéptico –escribes en un papel el mensaje y se pasa mano a mano a quien tu quieras- explico con desgana, le parecía sorprendente que un niño de su edad no conociera algo tan conocido entre cualquier otro de su edad, pero siendo él no debería
-¿Eso funciona?
-Claro, es algo que todos sabe y todos deben participar
-¿Incluso Drake?- pregunto imaginando que algo así su hermano todo correcto no haría algo así
-A menos que quiera ser odiado por todos, si, y esto no solo funciona para mensajes, también para otras cosas y es excelente para los exámenes si eres hábil, pero en esos casos es más peligro y no todos participan, principalmente el Nerd del salón
-Yo no necesito eso –le recordó ofendido por tal sugerencia -¿algún otro consejo?
-Mmm… cuando te vayas de pinta asegúrate de que Bruce no se entere, y crea una buena excusa para la escuela no lo llame
-¿De pinta?
-Fugarse, faltar a clases, ah, y que no sea muy seguido pueden sospechar
-¿Eso es todo?- pregunto tras un momento de silencio
-Los que puedo decirte, lo demás tendrás que descubrirlos por tu cuenta –lo despeino un poco, empujando su cabeza hacia abajo, Damian aparto su mano de un manotazo, Jason sonrió divertido -¿quieres entrenar?- le pregunto señalando un par de espadas
-No desaprovechare una oportunidad para humillarte
-Aquella vez hiciste trampa
-TT pero yo gane
Aquí esta el segundo capitulo de este fanfic. Quería publicarlo el fin de semana, pero por varias cosas apenas pude. Me gusta mucho este capitulo pues Damian actua más como lo que es, un niño, además de que Jason se pone aconsejarle :3
En fin espero les guste y me dejen un review. Y agradesco mucho a quienes ya pusieron en favoritos este fic.
Y antes que se me olvide un poco de autopromoción. Pasen a leer mi otro fanfic de Batman: Hacia un nuevo destino. Para ese necesito mucho apoyo.
Nos vemos.
Proximo capitulo: Colin
