Nancy entro a la base silenciosamente mientras los pingüinos estaban concentrados con la suyo al igual que kristal quien veía la tele con Private recargada en su hombro.

-suertuda-pensó la ojinaranja después de bajar las escaleras y verla.

Desde hace unos días, ellos se habían vuelto novios, ya que ellos podían expresar ese sentimiento llamado "amor".

Nadie se había percatado aun de la presencia de la gata lo cual le incomodo un poco si no fuera porque lo hizo a propósito el llegar silenciosamente, ya había pasado una semana desde aquel drama y todo iba normal, miro al pingüino de la cicatriz quien se encontraba escuchando música dándole la espalda, sonrió y se acerco sigilosamente a él.

-hola, chicos-dijo por fin después de tomar por detrás los hombros del pingüino quien se sobresalto y se coloco en pose defensiva para después tranquilizarse al ver que era dalia.

-¡Nancy!, tose antes de entrar-regaño Skipper desde el periscopio mientras la gata reía.

-oh vamos, cálmate-dijo mirándolo con una sonrisa y soltaba los hombros de rico.

-tiene las manos suaves-pensó el pingüino mirando a la gata quien le daba la espalda, mirándola de abajo a arriba, mientras esta reía levemente ante el pequeño sermón de Skipper.

Se la quedo viendo, dándose la vuelta aun sentado.

¿se preguntaran que tanto le veo?, pues muy simple, todo, esta gata me ah hechizado, incluso más que Perky, y de suerte yo también le gusto, pero yo no me declaro porque quiera que primero lo haga ella, no, solo quiero que sienta un pocos de celos, incluso con esto me siento sádico.

-¿y esto?-dijo Skipper mientras rico salía de sus pensamientos, y se paro con curiosidad para ver la cara de la angora.

-oh ¿esto?-señalo su ojo derecho teniendo ojeras debajo de ambos ojos-últimamente me eh embelesado tanto con unos videojuegos y otras cosas, el yaoi mas bien, por lo que me duermo hasta las dos de la mañana-respondió con una risita al final.

-wow, hasta con ojeras se ve linda-pensó el pingüino de la cicatriz sonriendo de lado

ya han de saber que yo para el amor y esas cosas cursis no soy bueno ni me gustan, pero por alguna razón jamás imagine que con ella no me sintiera asqueado de eso, en serio, ni yo sé porque.

Nancy se dirigió hacia kristal.

-kristal ya vamos, es hora de comer-dijo inclinándose mientras la menor se enderezaba.

-ok-asintió con una pequeña sonrisa, y después se sonrojo mirando a Private por un momento y después a Nancy.

-si, si lo sé-dijo después de un suspiro.

-que le habrá dicho?-se pregunto mentalmente el de la cicatriz viendo como Nancy se enderezaba y se daba la vuelta caminando hasta la puerta, por un momento cruzaron miradas, dalia la desvio sonrojada levemente mirando nuevamente la puerta, rico miro a kristal que le daba un beso a Private en la mejilla y después se paraba para irse con su hermana.

-como se sentirán los labios de Nancy?-pensó el psicópata para después sonrojarse y sacudir la cabeza-pero que rayos estoy pensado, será mejor que vaya a hacer otra cosa.

-¿a dónde vas, rico?-pregunto Skipper al ver como su experto en armas se dirigía a las escaleras.

-Kaboom -respondió regurgitando una dinamita apagada.

-trata de no destruir mucho ni causar daños-dijo mientras rico asentía y volvía a mirar por el periscopio.

Salió de la base, para después dirigirse al parque.

después de buscar un lugar en donde no había casi nadie encendió la dinamita y la aventó sonriendo alegre al verla explotar y causar un estruendo que asusto a los pájaros.

-se siente igual a cuando estoy con Nancy, me pregunto si podre visitarla aunque sea un rato-pensó arrojando otra dinamita.

-pueden venir a visitarme cuando quieran-recordó lo que había dicho la angora hace tiempo.

-bueno, ella dijo eso, así que no habrá problema-sonrió dirigiéndose nuevamente al zoológico para visitar a la ojinaranja.

Entro al habitad de la gata y la coneja, viendo como Nancy cocinaba y kristal estaba sentada en la mesa.

-Nancy-saludo en gruñidos desde la entrada de la cueva.

-¡rico!-dijo alegre mientras el pingüino entraba a su hogar, viendo que la gata cortaba zanahorias.

-aahhahh me encantaría que ella cocinara para mí-pensó el pingüino para después hacer una mueca y sacudir la cabeza.

-¿sucede algo, rico?-pregunto la angora mirándolo terminado de cortar.

-no-negó el de ojos azules negando con la cabeza.

-ok-asintió sonriéndole mientras volteaba a seguir cocinando y rico sonreía como un tonto.

-¿rico que te parece comer con nosotras?-propuso kristal con una pequeña sonrisa inocente.

-en serio, mi deseo se hará realidad, oh gracias kristal, de seguro sabe de mi amor por Nancy oh no-pensó el psicópata mientras dalia lo miraba nuevamente.

-no tienes problemas ¿o sí?-pregunto la chica de la cicatriz en la mejilla.

Rico negó energéticamente mientras corría a sentarse y dalia sonreía.

-wow primera vez que como la comida de Nancy, en serio te agradezco kris-pensó y sonrió mirando de reojo a la ojirosa.

Nancy termino de cocinar, le dio un plato de zanahoria ahumado con lechuga y otros condimentos a kristal, pescado con limón y camarones fritos para si, y dos pescado frito para él.

-se ve delicioso-dijo mientras babeaba viendo el platillo que le dio.

Tomo el pescado con sus aletas y le dio un mordisco, mientras sus ojos brillaban.

-¿te gusta?-dijo dalia mientras le sonreía y el sonreía alegremente dándole otra mordida.

Miro de reojo a Nancy y noto un sonrojo en sus mejillas mientras le daba un mordisco a su pescado.

-en serio es linda, y sabe cocinar, no cabe duda de porque tiene tantos chicos ante sus pies-pensó para después fruncir el ceño al recordar a esa bola de tontos que no tenían oportunidad.

aunque varios no se han rendido, seguramente uno de ellos podrá robármela, ¡no! No creo, y espero que no suceda, además ella los rechaza

Escucho como Nancy aclaraba su garganta y alzo la cabeza para mirarla.

-dime rico, ¿quieres más? ¿O algo para tomar?-pregunto la ojinaranja.

-no-negó el pingüino.-soy idiota ¿o qué?, como se me ocurrió decir que no-se regaño mentalmente el ojiazul.

-bien podemos hablar de algo-dijo Nancy ya que el silencio le parecía incomodo.

-¿de qué?-pregunto rico confundido.

-RICO, VEN, TENEMOS UNA MISIÓN-grito Skipper sobresaltando a los tres.

-m-me tengo que ir-dijo parándose mientras las chicas asentían.

-aahh Skipper eres malo, como puedes hacerme esto,-refunfuño rico dirigiéndose a su habitad donde estaba su líder.

El día avanzo rápidamente haciendo la misión, al terminar los cuatros se encontraban cansados, kristal había ido a visitarlos mientras Nancy se había ido a una fiesta.

El psicópata vio como la menor mimaba a Private quien no se oponía, mientras este estaba acostado en el regazo de la coneja, se recargo en la mesa y miro la base con aburrimiento, eran las ocho y los dos menores estaban viendo los lunacornios, se acerco al periscopio y miro que había de bueno por el zoológico.

-¡¿qué?!-grito en su mente al ver como su gata era cargada por un desconocido para él.

cómo es posible, que clase de día es este!-grito mentalmente saliendo de la base para pararse en el bloque de cemente de su habitad.

-Quién es ese desgraciado y como se atreve a tocar a dalia, porque se va arruinando mi día -pensó molesto dirigiéndose hacia los dos.

-¿quién eres?-pregunto secamente el pingüino en frente de un perro gris quien cargaba en sus brazos a la gata, manteniéndose perfectamente equilibrado en sus dos patas traseras, el perro era un perro husky, con perfecta musculatura y ojos azules, tenía un buen aspecto, era del tipo del que debía estar con Nancy, y harían buena pareja. Algo que solo hiso enojar más a rico.

Demonios, este tipo me lleva demasiada ventaja, seguramente puede quitarme a dalia.

-oh, hola-saludo con una voz masculina pero suave.

-es igual de perfecto que Nancy-pensó frunciendo mas el ceño recordando la armoniosa voz de la ojinaranja.

-¿quién eres?-volvió a preguntar conteniéndose las ganas de matarlo.

-soy un amigo de Nancy-respondió intimidado por la amenazante mirada del pingüino-la traje ya que se quedo dormida-

Rico la cargo en sus aletas.

-yo la llevare a su habitad-volvió a decir con su voz clara para que el otro le entendiera.

-d-de acuerdo-tartamudeo nervioso.

Rico se alejo de él dirigiéndose al habitad de la gata quien dormía plácidamente.

-no me creo que la vea solo como amiga-pensó mirando de reojo al perro que salía del zoológico.

Al entrar al habitad de la gata, encontró rápidamente la cama de la chica, ¿y cómo no? Si dalia decoraba con estrellas, etiquetas y posters su pared, en donde igual tenía una banderita de estados unidos y una manta naranja suave. La coloco delicadamente para después mirar su rostro durmiente y sonrojándose levemente, recordando su pregunto de la mañana.

-"como se sentirán los labios de Nancy?". Tengo una oportunidad de oro-pensó el pingüino acercándose a la angora.

-mmh -emitió Nancy despertando y haciendo que rico se alejara rápidamente mientras Nancy abría sus ojos como platos.

-¡rico!-exclamo sonrojándose fuertemente-q-q-¿qué haces aquí?-pregunto con las mejillas encendidas sentándose y recargándose hasta la pared de su cama.

-rayos, se ve linda-pensó el psicópata sonrojándose levemente, al ver la mirada de vulnerabilidad de la angora, las cejas arqueadas hacia arriba, un hermoso sonrojo en sus mejilas y abrazando su almohada.

-u-un perro vino a traerte y yo le dije que te traería yo a tu habitad-respondió con sus gruñidos haciendo gestos.

-oh ya veo-dijo mientras su sonrojo disminuía.

-en que estará pensando-pensó el ojiazul mirándola.

-rico estas aquí?-pregunto kristal bajando del muro con dificultad.

-si kris, si esta aquí-respondió dalia por parte del pingüino.

-te llama Skipper, dice que ya van a dormirse-dijo acercándose a los dos.

-Skipper otra vez! En verdad eres malo, que te hice-se quejo mentalmente el pingüino mientras alzaba su aletas despidiéndose de las dos.

Al día siguiente Nancy preparaba su pelota para otra acrobacia en ella, siendo observada por un pingüino de comportamiento explosivo, Nancy verificaba la precisión de su pelota hasta que el mismo perro de ayer la llamaba escondiéndose de la cuidadora.

-que quiere ese tipo?-se pregunto mentalmente el pingüino frunciendo el ceño.

Miro como la gata hacia una mueca extrañada con una sonrisa y el perro sonreía levemente para después ambos reír a carcajada, algo que izo rabiar al pingüino. Iba a ver qué hacían los dos pero la puerta del zoológico se había abierto alertando a los tres, haciendo que el perro se escondiera.

Después de un día extrañamente largo, al terminar rico se encamino al habitad de la gata, pero al entrar escucho voces adentro.

-te amo, por favor se mi novia-escucho la misma voz del perro, mientras rico enfurecido se deslizo adentrándose a la cueva en donde vio a dalia y el perro solos.

-rico!-dijo alegre la gata con una sonrisa que fue borrando al ver la mirada del pingüino-s-sucede algo?-pregunto nerviosa.

-ven-dijo tomando la muñeca de la ojinaranja y jalándola llevándola lejos del perro quien se quedo confundido.

-oye suéltame, duele, que tienes rico?-pidió la gata y es que el pingüino le apretaba fuertemente la muñeca, pero el pingüino la ignoraba algo que molestaba mas a la angora.

-te hablo, rico, responde!-grito jalandole y rico le soltaba su brazo sobándose del agarre del ojiazul.

-tú eres solo mía-dijo claramente sorprendiendo a la gata.

-q-q-que... ¿eh?-tartamudeo sonrojada y sin poder creérselo.

-tú eres mía, y no voy a dejar que ese perro te aparte de mi-repitió totalmente serio, pero la atmosfera tensa se fue ya que a dalia se le había escapado una risita para terminar en carcajada.

-jajajajajaja ahora entiendo! -dijo entre risas tomándose el estomago mientras el pingüino se sonrojaba levemente.

-que es tan gracioso?-pregunto aparentando seriedad teniendo un leve sonrojo en sus mejillas.

-de que sentiste celos por algo sin mucho sentido-respondió limpiándose las lagrimitas que se le habían salido por la risa.

-sin sentido? Escuche claramente que se te había declarado!-grito el de la cresta.

-claro que no se me declaro, estamos practicando-dijo la angora enderezándose y suspirando por la falta de aíre ante su carcajada.

-eh?-profirió el pingüino confundido mientras dalia daba una sonrisita tapando su boca con sus dedos.

-mateo es solo mi amigo y me pidió ayuda para que se confesara con una amiga mía, solo somos amigos y ya-dijo acercándose al pingüino que se sonrojo fuertemente por su error.

-ah?-emitió avergonzado y frunciendo levemente el ceño.

-entonces~, soy tuya ¿eh?-canturreo la angora con una sonrisa de lado.

-si-respondió el pingüino devolviéndole la sonrisa.

-bien, en ese caso tu también lo eres-dijo cerrando un ojo y señalandolo con una sonrisa.

-así es-asintió nuevamente eh iba a besar a la gata pero esta puso su mano en medio de los dos.

-como castigo por hacer verme mal con mi amigo, tendrás que esperar una semana para el beso-dijo alejándose con una sonrisa.

-GUE!?-grito en un gruñido frustrado.

-agradece que solo es una semana o… ¿prefieres un mes?-propuso dándole la espalda y mirándolo por encima del hombro con una sonrisa.

-no!-negó rápidamente mientras la gata reía levemente y concluía.

-es mejor que nos vallamos-dijo empezando a caminar seguida del pingüino.


Perdón! , No pude evitar hacerle una conti, esta es una narración muy diferente al primer capi, lo siento, espero y les guste, y por favor dejen un review, quiero saber su opinión del fic.

por cierto cambie la raza del perro porque me gusto mas como se ve el perro husky.