Noche de Reencuentros y viejos Recuerdos
Viernes 07:00 pm
Suena el timbre en casa de los Rizzoli, Jane se levanto como una bala de su sofá tan cómodo y confortable, cosa que realmente extraño a su madre Angela. A quien Jane había mareado los últimos días diciendo que tendría una sorpresa para el viernes en la noche. Por lo que Su madre preparo Cannolis. Una Receta que en su tiempo encantaba tanto a Maura como a la misma Jane.
Hola Maura! –Saludo efusiva, pero respetuosamente -… Gracias por venir.
Por nada Jane – Respondió de un modo Amable -¿Puedo pasar?... Traje un Reina Victoria de la cosecha del 88 – Extendiéndome una botella de un vino refinado
¿Aún sigues tomando esas cosas?... Yo aquí solo te tengo unas buenas cervezas, servidas en copas refinadas. – Dije en tono de burla mientras caminábamos por la sala -¡Ma', aquí llego tu sorpresa! – Entrando a la cocina con el vino en mano
Hola Sra. Rizzoli - *Sonríe con la misma dulzura de siempre*
Oh! Maura! Que grata sorpresa. Hace cuánto que esperaba volver a verte aquí – Angela se fue en un abrazo maternal y dulce ante Maura. – Hasta que al fin! - mirando a las dos muchachas
¡Ahh Ma! Mejor no comiences hoy será una noche de cine como las de antes,. Vamos a cenar yo colocare la mesa. – dije en cierto modo feliz, no podía negarlo, así me sentía…
¿Podría ayudar en algo Sra. Rizzoli? – Pregunto Maura como siempre con su habitual ánimo y tono dulce.
Tranquila, ve a la sala Janie y los chicos ayudaran, por cierto los iré a llamar –dicho esto mi madre salió y en la habitación invadió un silencio abrumador, pero aunque así fuera me sentía cómoda, Maura solo se limitaba a estudiar la casa como lo había hecho la primera vez que entro en ella…
Nada ha cambiado, bueno sí. Ahora es menos locura a como cuando nos conociste… ¿o no?... –Dije echando una sonrisa
Se, que deberían estar más locos y eso lo mejor de ustedes como Familia Jane.
Cierto, ¿La Sra. Constance cómo esta?.
En Europa, como siempre – Respondió con un dejó de nostalgia en su mirar, para luego difuminarlo con su amabilidad habitual- ¿¡Muy bien que veremos!?
Dame opciones! ¿Acción, misterio, romance no… Esas no, musicales?
Romance! –con una mirada suplicante
Ouch! Lo sabía. ¡mamá Maura quiere ver una peli de romanceeee! –dije gritando auxilio a mi madre
Veremos lo que diga la invitada. –Entro Tommy
Ahh ¡! Tu calla no seas metiche! –propinándole un codazo
¡Clementine Rizzoli! –Irrumpió Angela en la habitación. –Sabes cómo son nuestras reglas con los invitados, disculpa Maura ella solo crece y envejece, pero no madura –excusándose
No se preocupe Sra. Rizzoli, Tommy tu tampoco cambias –saludándolo con un beso en la mejilla
Ahh que tiernos! … Bueno a cenar. –Admito nunca me gusto ver a Tommy muy cerca de Maura y ahora menos, que ni siquiera sabía que sexualidad tenía esa mujer…
La cena transcurrió en orden con risas bromas y rememoraciones de Jane y Maura en la secundaria y sus respectivos premios muy opuestos, pero igual de excelentes en sus campos, conforme el paso del tiempo vieron la película en familia los chicos y Angela fueron a limpiar los platos y luego descansar, por extraño que parezca las chicas se tomaron unos minutos para hablar de sus vidas, como alguna vez lo habrían hecho.
- Entonces ¿Estas enamorada de "Anabella"? - Exclamo Jane con un dejo de sarcasmo, el cual Maura conocía a la perfección
- No, Amor es algo muy profundo. Solo ha sido mi relación más estable, me complementa en ciertos aspectos, cosa que no se logra muy a menudo conmigo. –Sorbiendo un poco de su vino
- Mmm… Ya veo –Tomando un poco de la cerveza – Ella tiene suerte –regalándole una sonrisa
- Paciencia, me tiene paciencia. No es muy afortunado estar en una relación con una forense –dijo a modo de broma
- Jajaja bueno yo investigo como los matan y lidio con los malos, así que quien salga conmigo tampoco es muy afortunado
- Dean es igual que tu por eso se complementan bien – dijo indiferente, ante el hecho de que había terminado con él la noche anterior - ¿cuándo piensas aceptar su petición de matrimonio?
- Nunca, creo. –Dije con mala cara por su comentario –terminamos, nuestras carreras no nos dejan tiempo para sentimientos.
- Ohh… Lo siento Jane, yo no…
-Tranquila Maur, tu sabes que soy un "Espíritu libre" – con un tono sarcástico – Lo mejor es lo que sucede jep
- Eso es solo una excusa ante el dolor – en ese instante sonó su teléfono -"Oh, no Ana… Estoy en casa de Jane te veo mañana ¿te parece? … Sí, si falta. También te aprecio, vale, ok, ok, chao" – Disculpa Jane era Anabella, quería que saliéramos a bailar, pero no me siento bien. De hecho creo que es mejor ir yendo a mi casa.
-¡Ey no!, Aquí aún nos queda media botella de Vino y mis cervezas además mañana es día libre.
- ¿Quién me llevara a mi casa? Ebria no puedo manejar. –respondió muy seria en su posición.
-Quédate, como en los viejos tiempos..
- Detective Rizzoli…. – titubeante. - ¿dónde dormiré?
-En mi habitación yo dormiré en el suelo, relájate maura ya somos adultas, lo que sucedió antes no pasara a estas alturas – dije en medio de mi pequeña pero notoria ebriedad – Dejando claro, que te gustan Italianas y con apellido de calles.
-Ey jane…! Creo que mejor me voy estas un poco ida y yo mareada, además no es culpa de Anabella tener ese apellido –Dijo en un tono cortante. –Vamos, te ayudare a llegar a tu habitación- extendiendo su mano para ayudarme a levantar.
Como pudimos recuerdo que llegamos a mi cuarto, casi despertamos a mi madre al tropezar con el jarrón que casualmente le había dado Maura por un día de las madres. Al llegar a la habitación como en los viejos tiempos cuando nos íbamos de fiesta termine yo llevando a Maura y recostándola en mi cama, como si fuera un flash, mi ebriedad fue bajando de a poco, solo me limite a mirarla…. El vino con el sueño la venció, yo me recosté en el puff que estaba junto a la cama y viendo como murmuraba algo en sueños, caí yo detrás de ella con su imagen fija en mi mente.
Buenos días… Maura's
Un día cálido para la época y una habitación con un aroma a lavanda muy envolvente, con un toque de desorden, la Dra. Isles de a poco se va incorporando, cuando se topa con un cuerpo extraño a su lado derecho…
Qué dia…! – al percatarse de quién se trataba solo callo sus labios abruptamente y se limito a observar a la persona, quien se iba incorporando debido a la luz resplandeciente que cruzaba la ventana.
Oh… Disculpa, debí … Ahhhh! ¡Que luz! … Quedado en el sofá. – enjugando sus ojos, debido al ardor. -¿Dormiste bien?
Si Jane gracias, pero ahora si debo irme a cambiar –Levantándome tímida, pero rápidamente mientras me percataba de una foto en la cartelera del cuarto de Jane - ¿Aún la tienes? –dije con un poco de asombro…
.¿qué cosa?... – volteando en mi dirección, al ver que yo señalaba una foto en la cual ella me tenía en su espalda y celebrábamos una victoria por un maratón escolar, donde hicimos el 1 y 2. – Sí, ¿qué esperabas? … Tu eras mi mejor amiga, esos fueron buenos tiempos – con una ligera tristeza en su voz.. –Sería bueno poder regresar a ellos y no estropearlo todo, como lo hice.
Hicimos – le corregí. – Pero el pasado, se puede enmendar, así que porque no… empezamos de nuevo Detective. ¿Quisiera ser mi amiga? –dije para luego hacerle una mueca de sonrisa.
Solo se limitaba a mirarme y sonreír como una pequeña niña. -¡Claro que siii Maura! – se levanto corriendo y me abrazo. – Pero si vamos a volver a comenzar, no puedes andar por ahí saltando aceras, mira que eso no deja nada bueno!
Desde siempre Jane había sido muy conservadora y había mantenido siempre sus principios de estar con una sola persona, sea como sea, debía ser fiel a mis novios, en aquel entonces, ahora… sería mi novia.
Jane ya te lo dije Anabella ha sido la más estable y creo que última, por el rumbo que va mi vida – dije con una ligera esperanza de enamorarme de mi chica, y al mismo tiempo alegría por recuperar a una vieja amiga, aunque la herida sea fuerte aún
Nunca digas nunca.. –Sonriendo. –Vamos a desayunar. Mamá preparo hot cakes
¿Cómo sabes?... –Pregunte incrédula
Es sábado y estás tú, mamá se lucirá para ti -guiñando el ojo
Jejeje definitivamente no cambias.
Al bajar estaban todos los Rizzoli expectantes a lo que fuera a pasar entre Jane y mi persona y lo confirme cuando pude tener a solas una conversación con Frankie, en la cocina.
Jane te necesita Maura lo sabes y bueno no quiero hacer conjeturas, pero tú a ella también. –dijo dejando escapar una sonrisa.
Ohm… Yo Bueno ella siempre a sido un fuerte, como todos ustedes, pero debíamos tomar distancias, tú mejor que nadie lo sabes –cabizbaja no podía mirarlo por pena de mis acciones en aquella ocasión
No tengas pena Maura, Jane solo hizo una de los Rizzoli, ella te extraño muchísimo, pero el orgullo domino y todos esos principios que a la final no son más que tonterías, yo estaría encantado con que tu fueras mi cuñada y mamá también. –ambos reímos del comentario justo cuando entro jane con una cara de pocos amigos y ropa en mano.
Mmm Enamorados, la Srta. Futura de "Straciela" necesita cambiarse, y aquí le traje algo. Espero esto sirva – entregándome unos jeans y una camisa de seda azul marino.
Gracias Jane, pero creo que debo ir a mi casa a cambiarme y descansar…
Clarooo déjala ir -interrumpió Frankie –Ya la tienes en tu vida, deja que vaya por lo menos a darse una ducha Romeo
Jane solo le propino un golpecillo en el hombro y su comentario me hizo sonrojar, para luego disimular entre carcajadas – Es bueno estar de vuelta en todo esto
Sí, pero no te creas ellos parecen los mismos niños que me acompañabas a buscar – por unos segundos la habitación se quedo en silencio y Jane dijo algo que no espere escuchar jamás.
Gracias por volver Maura… - prosiguió abrazarme, mi corazón estaba desbocado y no sabía cómo desviar la atención de sus palabras – se que no fui la mejor, que no estuve para cuidarte cuando lo necesitaste ni que pude afrontar las cosas en su momento –tomando mis manos –pero quiero que sepas que Anabella en serio es afortunada. – solo sonrío y me acompaño a la puerta – te veo el lunes en el trabajo y me cuentas qué tal te fue con Anabella hoy en la noche ¿sí?
Mejor nos vemos mañana y vamos de compras, esta ropa necesita un cambio -guiñe el ojo y en medio de mi espasmo de asombro solo sentí felicidad… De volver a la vida de Jane Rizzoli.
