[Takeru P.O.V]
En la oscuridad más opresora siento la presencia de alguien acechándome, vigilando cada movimiento que realizo, todo es tan oscuro y abrumador que se puede sentir la opresión en el ambiente. Con dificultad se ve una tenue silueta que irradia luz por si sola y de ella solo se puede ver perfectamente una pequeña mano, no sé por qué motivo tomo esa mano y la sujeto con fuerza para evitar que desaparezca.
—¡Takeru-kun! — se escucha un grito desesperado por todo el lugar —¡No me abandones! — rogó esa voz hasta que se volvió inaudible
—¡Hikari-chan! — grito con desesperación al reconocer esa voz —¿Dónde estoy? — pregunto desorientado ante la repentina luz que deslumbre mis ojos
—Takeru, que bueno que ya despertaste. — oigo una vocecita aliviada
—¿Pata-Patamon?
—Takeru, hijo se te hará tarde para ir a la escuela —oigo a mi madre llamarme al otro lado de la puerta
—¡Ya voy! — le contesto mientras me voy vistiendo —¿Patamon, has visto mi D3? —
—En tu escritorio. — me contesta simplemente
—¡Demonios! — maldijo en un susurro para evitar que me madre me escuche ya que el escritorio ha sido un desastre desde que comencé a escribir, eso hace un año —Patamon ayúdame por favor, de lo contrario no lo encontraré solo.
—Pensé que ya no era necesario. —dijo mientras buscaba en los huecos a los que él entraba fácilmente —Es solo que no quiero que quede sepultado entre todo esto. — le respondo, pero lo cierto es que ni siquiera yo sé por qué la desesperación de encontrarlo si bien lo puedo buscar en la tarde
Una vez que tengo el D3 en el cinturón y la D-Terminal en mi mochila sale para desayunar.
—¡Genial! — refunfuño —Es tarde, de seguro Iori-san ya me dejo — dijo al ver la hora en el reloj y como tan rápido como puedo mi desayuno. — ¡Ya me voy!
—¡Regresa pronto! — me contesta mi madre desde su estudio.
Es rara la ocasión en la que llego tarde a la escuela, pero había días en los que agradecía ese hecho, pues podía ver a mi mejor amiga caminar tranquilamente y conversar con ella sin interrupción alguna por parte de Daisuke-kun y su inevitable ataque de celos, sin embargo, hoy que la encuentro, me invade la visión de mi pesadilla y temo que sea referente a ella, por lo que avanzo rápidamente hacia ella y al estar cerca de ella siento una atmosfera de tensión.
―¿Hikari-chan? ― llamo a mi mejor amiga en cuanto llego a su lado y puedo notar que camina distraída ―¿sucede algo? ― le pregunto al posar una mano en su hombro
―No me pasa nada ―me aseguro con una sonrisa forzada en su rostro y casi de forma automática ―, vámonos seguro nos pondrán reporte. ― me urge en cuanto se empiezan a oír las campanadas que indican el comienzo de las clases.
Durante el transcurso del día puedo sentir cuan tensa esta Hikari, sé que, a pesar de que niega todo, hay algo que la molesta, que la asecha y eso causa su intranquilidad; en el aula ella intenta mostrarse tranquila y serena, como si nada pasara, pero para mí, que me siento en el pupitre conjunto al de ella, muestra todo lo contrario, cada acción y cada gesto se ve forzado, y su mirada, esa mirada que usualmente irradia luz, ahora se ve opaca, casi sin vida y sobre todo temerosa.
A la hora de la salida me invade la misma desesperación y sensación de acecho que en la mañana haciéndome recordar las últimas palabras que se escucharon en mi pesadilla.
—¡Hikari-chan! —le llamo en cuanto llegamos a la esquina donde cada quien toma el camino para su respectiva casa y ver que ya se encaminaba con Daisuke-kun en dirección hacia la casa de ella — Te acompaño a casa.— le ofrezco, a pesar de que sabía que Daisuke-kun también la podía proteger.
—No te preocupes Takeru-kun — se negó —, mejor acompaña Iori-san, yo estaré bien — le restó importancia a lo que era consiente que yo sabía que le ocurría — nos vemos mañana. — se despidió antes de continuar su trayecto junto a Daisuke-kun
—Hasta mañana. —le respondo en un susurro y me dirijo hacia Iori-san.
—¿Qué sucede Takeru-san? — me pregunto Iori-san
—Ya ni yo sé Iori-san — le respondo alzando mi vista al cielo —, pero tú no te preocupes. Vámonos.
Y así nos dirigimos al conjunto de edificios donde vivimos, sin cruzar palabra alguna, cada quien en sus propios pensamientos. Subimos en el ascensor, primero al piso en el que vive Iori-san y luego ya me dirigí hacia el piso en el que vivo; en seguida de que abandono el ascensor, a mi espalda siento la mirada de un ser oscuro y Patamon, quien había estado recostado en mi cabeza desde que terminaron las clases, se levanta y se voltea hacia donde se siente esa mirada
—Ahora vas a ver las consecuencias de enviarme a ese mundo oscuro. — dijo una voz enigmática con un tono siniestro y amenazador.
—Takeru, déjame digievolucionar. — me pidió Patamon.
Yo lo ignore por completo. Esa voz la había escuchado solo un par de veces, pero aun así, siento odio y repulsa a la vez que me invade un miedo atroz y se me empieza a nublar la visión con una niebla espesa que poco a poco se tornaba más oscura hasta volverse negra del todo mostrándome mis peores temores, desde la muerte de Angemon, hasta el más reciente, perder a Hikari.
—¡Golpe de fe! — se escuchó un estruendo y un haz de luz empieza a iluminar la vista que tengo — ¿Estas bien Takeru? — me pregunta Angemon una vez que observa como vuelvo a enfocar mi vista en lo que está frente de mí
—Ya estoy bien Angemon, muchas gracias.— le sonrío y él vuelve a su etapa de entrenamiento
—¿Que te sucedió, Takeru? — me pregunto mi compañero con preocupación
—No lo sé Patamon — le dije con sinceridad —ha de haber sido por la presencia que se sentía.
—¿Takeru estas bien? — escucho la voz preocupada de mi madre — ¿Patamon dime que sucedió?
—No pasó nada madre, todo está en orden — respondo antes de que Patamon lo haga y pueda causar a mi madre una gran preocupación —, entremos por favor. — le pido antes de que pueda sentir esa presencia otra vez
Ya dentro del departamento, mi madre me dejó solo hasta que finalmente decido que ya es hora de hacer mi tarea y me dirijo a mi habitación donde tengo mi ordenador. Primero me encargo de acomodar todo lo que tengo regado por el escritorio hasta dejarlo completamente ordenado y después enciendo la computadora para empezar la investigación sobre el mar que tengo que entregar junto a Hikari-chan y Daisuke-kun y las demás tareas que tengo pendiente.
Después de unas horas, salgo de mi habitación para cenar con mi madre, me dirijo al baño para asearme y alistarme para dormir, espero que esta noche pueda dormir sin pesadillas.
