Prólogo.

A veces basta una llamada de atención para darte cuenta de la realidad, poner los pies en la tierra y ordenar tus prioridades. Y si bien está el dicho de "La tercera es la vencida", es también de conocimiento universal que en cuanto a la gente y los errores que cometes podría afectarles de maneras muy serias.

Por lo que hay que tener cuidado con lo que hacemos y más por los que amamos, porque si la mayoría de la cosas tienen solución, no significa que también las personas la tengan.

Puesto que la gente es frágil.

A veces podría no haber vuelta atrás y las consecuencias podrían ser irreversibles y por completo destructivas.