Capítulo 2: Irresistible

Nota de autora: Cada cap va a llevar el nombre de una canción en la que me basé o me inspiré o simplemente porque la canción en sí tiene tintes SQ o aparecerá a lo largo del propio cap.

(Espero que os guste)

PD: Para Paula , porque se lo prometí y yo soy una mujer de palabra y siempre cumplo lo que prometo, espero que te encante corazón.

I breath you in, but honey I don't know what you're doing to me.

(Te hago respirar pero cariño, no sé que me estás haciendo)
Mon Cheri, but the truth catches up with us eventually,

(Querida mía, la verdad terminará alcanzándonos eventualmente,)
tryna say live, live live live

(trata de decir: viva, viva, viva)
I'm no good good, admit to this

(No soy bueno como para admitir esto.)
I'm coming for you, and I'm in war
(Voy a por ti, estoy en guerra o en conflicto)
I still love the way you hurt me,
It's irresistible

(Pero amo la forma en la que me haces daño, es irresistible)
I love the way,
I love the way you hurt me baby.

(Amo la forma , amo la forma en la que me haces daño cariño)

Irresistible- Fall Out Boy

Eran los 35 min más lentos de toda mi vida.

Y aún así , mientras veía un mar de cabezas , todas concentradas en Harper Lee yo no podía evitar mirarla.

Y lo intentaba, de verdad que lo hacía.

Y tras infructuosos intentos de concentrarme cuando finalmente lo había logrado y consideraba que había hecho el mayor prodigio jamás logrado en la historia de la humanidad.

La voz de Ruby me sacó de mis pensamientos.

Emma, no es por alarmarte-susurró Ruby con disimulo- Pero lleva mirándote fijamente alrededor de un cuarto de hora.

¿Quién?-balbuceé temiendo la respuesta.

¿Quién va a ser? Swan, yo te tomaba por rubia natural pero no por tonta-agregó Killian.

Rodé los ojos y le saqué la lengua juguetonamente.

Killian sonrió entre dientes y Ruby fingió volver a la lectura.

Salté de sorpresa ante el pellizco que Killian me dio en el muslo.

¡Señorita Swan!-dijo una conocida voz desde el otro extremo de la habitación.

Todos los estudiantes se giraron hacia mí.

Cerré los ojos con frustración.

Le ruego que se abstenga de hacer manitas y de distraer a la clase con su payasadas-continuó ella mientras avanzaba hacia mi sitio.

Se escucharon varias risas mal disimuladas a nuestro alrededor.

Yo no he sido-balbuceé.

Emma, cállate-susurró Ruby- Vas a meternos en problemas.

Disculpe, señorita Swan pero me temo que no la he escuchado bien.-Mills se encontraba ahora enfrente mío, con los brazos cruzados por debajo del pecho y una mueca despectiva dibujada en su rostro.

Suficiente.

He dicho, señorita Mills, que yo no he sido-dije sin alzar la voz ni dejarme amedrentar.

Ella estrechó los ojos.

Un silencio se extendió por toda el aula.

¿Me estás llamando mentirosa, querida?-preguntó en un tono que gritaba advertencia.

No la estoy llamando mentirosa "querida"-estaba empezando a cabrearme- simplemente se ha equivocado.

Había metido la pata.

Me había hundido de mierda hasta el cuello.

Estúpida vena bocazas.

Lo supe cuando vi como temblaba su labio inferior para luego esbozar una sonrisa sádica.

Me estaba provocando y yo había caído de lleno en la trampa.

Oh, mis disculpas señorita Swan, ¿quiere usted también dar la clase? Dada mi incompetencia-contestó ella llevándose una mano al corazón con falso dramatismo.

Me temo que eso no será necesario-contesté apoyando las manos encima de mi mesa e irguiéndome- ¿No es usted acaso, señorita Mills, a la que pagan por ello?

Si las miradas mataran , yo ahora me encontraría a tres metros bajo tierra.

Señorita Swan-siseó- Dada su muestra de bravuconería le ruego que salga de mi clase.

Abrí la boca con sorpresa.

¡Ahora!-contestó levantando la voz.

Y-yo , y-yo…-tartamudeé mientras recogía mis cosas con nerviosismo.

Oh, ¿a dónde se le ha ido la valentía ahora, querida?- añadió tendiéndome un libro con falsa amabilidad.

Bufé indignada y le arrebaté el libro.

Salí de clase dando un portazo.

Podía notar su mirada fija en mi cuello.

Hija de perra murmuré.

¿A dónde se le ha ido la valentía ahora, "querida"?-dije imitándola mientras caminaba rumbo a la cafetería de la universidad.

Nadie en su sano juicio y menos en estos días utiliza el apelativo de "querida".

Es insulso.

Viejo.

Anticuado.

Austero.

Falso.

Y me pone.

¿Qué?.

Abrí los ojos como platos, ¿de dónde había salido ese pensamiento?.

Iba tan sumida en mis pensamientos que sin querer me choqué contra alguien.

Lo siento mucho de verdad- dije mientras recogía la exorbitante cantidad de papeles que se habían esparramado por el suelo.

No pasa nada, se ve que ibas algo ensimismada-dijo una mujer menuda y alegre.

Y blanca.

Pero mira que yo era blanca , pero es que esta pobre era blanca como la nieve.

Soy Mary Margaret-contestó mientras me tendía la mano.

Emma Swan-dije mientras se la estrechaba.

Al ver como intentaba cargar las pesadas enciclopedias y apuntes ella sola , me dio algo de pena.

¿Quieres que te ayude? Parece demasiado para una sola persona-agregué pasándome una mano por el pelo.

Gracias, Emma- dijo mientras me daba un montón de papeleo- ¿Te importa que te llame Emma?

Me encogí de hombros como respuesta.

¿Estás en prácticas?-pregunté mientras la seguía- Pareces muy joven como para ser profesora.

Mary Margaret se rió.

Tenía una risa como de muy princesa.

Emma, soy profesora de hecho-dijo ante mi asombrada mirada.

No puede ser, pero si te ves demasiado joven-exclamé.

Tengo 28 años , Emma-repuso.

Joder, pues que bien los llevas-murmuré.

Mary Margaret abrió una puerta que daba a una especie de sala ¿comunitaria?.

Vi a varios profesores del año pasado.

Vale.

Estábamos en el salón de descanso de los profesores.

Soy profesora de teleología , Emma-contestó Mary Margaret mientras abría su casillero.

¿Teología? ¿Eso no es lo de dios y todas esas cosas?-arrugué la nariz con confusión mientras empujaba la pila de papeles dentro de su casillero.

Mary Margaret no pudo evitar reírse.

Es una rama de la filosofía de hecho-contestó divertida.

No pude evitar fijarme en una manzana, roja como la sangre, que descansaba en una de las esquinas de la amplia mesa donde el resto de los profesores conversaban.

También había varias plumas y una pila de folios colocados cuidadosamente.

Eso es de Regina- dijo Mary Margaret siguiendo mi mirada.

¿Regina?-pregunté confundida y haciendo un repaso mental de todas las profesoras del centro.

Mary Margaret sacudió la cabeza y señaló un casillero que se encontraba un poco más alejado de los demás.

"Regina. M. Mills"

Sonreí.

Con que Regina se llamaba, ehh, señorita Mills que calladito te lo tenías pensé.

Por cierto, ya debe estar a punto de terminar su clase, lo que me recuerda… Emma ¿tú no deberías estar en clase?-preguntó ella.

Bueno… Sobre eso-me rasqué el cuello con nerviosismo- Puede que Regina me haya echado.

Sonreí.

Mary Margaret sacudió la cabeza divertida.

Esperé y esperé y esperé.

¿Dónde demonios estaba Ruby?

De repente, la vibración de mi móvil capturó toda mi atención.

"Emms, la señorita Mills "requiere de tu presencia", dice que de aquí no sale nadie hasta que aparezcas… Que perra.

PD: Ven ya que me estoy meando"

Rodé los ojos con fastidio y puse rumbo otra vez hacia la puñetera aula.

Pov de Regina:

¿Ya la ha avisado, señorita Lucas?-pregunté.

Si, señora-contestó la chiquilla larguirucha.

Hice una mueca al oír el "señora".

De repente una de las puertas del aula se abrió violentamente y la señorita Swan entró a paso decidido hasta acercarse a mi mesa.

¡Clase, esto es todo por hoy! Podéis iros-alcé la voz para que todos me oyeran.

En cuestión de segundos el aula estaba vacía.

Menos por ella, que estaba sentada encima de una de las mesas.

Hice una mueca de desaprobación.

Botas de caña alta, vaqueros ceñidos , una camisa blanca que de lo grande que era bien podría ser de su padre, una coleta de caballo bastante desordenada y ¿gafas?.

Ese detalle lo había pasado por alto.

Que estilo tan…pueril.

¿Para qué me llamaba señorita Mills?-preguntó la susodicha.

Suspiré mientras me frotaba las sienes con el índice y el anular.

A partir de ahora señorita Swan, dado su actitud y sus repentinos brotes de rebeldía-sonreí al ver como apretaba la mandíbula enfadada- la quiero sentada aquí.

Señalé el espacio en frente de mi mesa.

Ella se cruzó de brazos y frunció el ceño.

No-contestó.

Alto y claro.

Apreté los puños con rabia, ¿por qué todo era tan complicado con ella?.

Con todo el debido respeto, profesora Mills, no soy un niño pequeño-agregó mientras se levantaba de encima de la mesa.

Parece usted incapaz de comprender, señorita Swan, que yo no le estoy haciendo una sugerencia, es una orden, pero usted es libre de elegir-recogí mis cosas y las metí en mi maletín.

Solo espero que recapacite-dije- De su decisión depende la nota de mi asignatura y dado que está estudiando filología inglesa, le conviene que sea un aprobado.

Pasé por su lado.

Usted decide-murmuré.

Jaque mate pensé al ver como su postura se desinflaba.

….

Esa misma tarde…

Emma, no has hablado en todo el día-dijo Ruby suavemente.

Ladeé la cabeza para ver su perfil.

¿Hasta cuándo nos vamos a quedar viendo el techo?-preguntó.

Suspiré.

Quiere que me siente en frente de su escritorio, ¿te lo puedes creer?-dije enfadada.

Wow , espera, para . ¿Qué?-preguntó Ruby apoyando la cabeza sobre su mano.

Regina, esa malnacida, quiere que me siente delante de ella. ¡Ni que fuera una cría que se ha portado mal!-contesté entre dientes.

¿Regina?-preguntó Ruby.

Maldije entre dientes al darme cuenta de mi error.

¡Oh dios mío! –exclamó Ruby – Emma Swan , ¿qué demonios hiciste mientras estuviste fuera de clase y cómo sabes el nombre de pila de la señorita Mills?

Es una historia muy larga, Rubs, pero digamos que me tropecé con su casillero-dije mientras me sentaba sobre la cama.

Ruby me imitó.

Rubs, ¿te acuerdas de lo que te dije sobre que tenía que contarte algo muy fuerte?-pregunté mientras la observaba teclear algo en su teléfono.

Jum-murmuró distraída.

Prométeme que no se lo dirás a nadie-dije seriamente.

Ruby alzó la cabeza y me miró inquisitivamente.

Okey-murmuró.

Bueno- cogí aire- la cuestión es…. La cuestión es que Regina Mills es una stripper.

Ruby me miró seriamente durante unos segundos , luego se echó a reír.

Dios Emma, eso ha sido muy bueno-contestó entre carcajadas.

¡Ruby, lo digo en serio!-protesté- El otro día , cuando estábamos en el Fangtasia, cuando me levanté para ir al baño, me equivoqué de pasillo y la vi, ¡estaba dando un baile privado!-dije de carrerilla.

¿Dime que estás bromeando?-preguntó al ver mi cara seria.

Sacudí la cabeza negativamente.

Ruby sonrió malévolamente.

Tragué siempre que esbozaba esa sonrisa terminábamos en problemas.

Emma, ¿tienes alguna prueba gráfica de que sea ella?-preguntó sin dejar de teclear en el teléfono.

No-murmuré.

Bien, prepárate-dijo después de una breve pausa- esta noche vamos al Fangtasia.

Pero que….-balbuceé.

Emma Swan, vas a sacarle una foto a nuestra "querida" profesora Regina Mills y luego-añadió, sus ojos brillando con diversión- vamos a chantajearla, la tendremos cogida por los huevos o ovarios en su caso.

Bueno, mierda.

Abrí la boca con sorpresa.

Que mente más retorcida.