Capítulo 2
"Un Regalo"


Rey saltó por las piedras de la orilla, ya que no les estaba permitido meterse al agua y ella no sabía nadar. Tarareaba para sí misma. "Ben, ¡¿Quieres buscar cristales?!" -Le llamó con una mueca alegre.
"Claro, cariño. ¡No te vayas muy lejos!" -Dijo Ben, siguiéndola de cerca.
Rey miró hacia atrás hacia Ben y sonrió, asintiendo antes de bajar hacia la orilla dando zancadas. Rey suspiró exaltada al ver un cristal casi perfecto enterrado en el agua. Alargó la mano para cogerlo, mordiéndose el labio inferior mientras su mano hurgaba en la arena embarrada antes de caer al agua, su mano agarrando el cristal con fuerza.
"¡REY!" -Ben corrió hacia ella, sosteniéndola entre sus brazos suavemente. "Rey... ¿Estás bien?" -Dijo Ben, sus ojos abiertos de par en par por el miedo.
Rey suspiró, tosiendo el agua a la vez que se aferraba a él con fuerza, sosteniendo el cristal contra su pecho con un quejido, conmocionada.
"Shh.. Ya está... Ya te tengo, estás a salvo." -Ben palmeó su espalda suavemente, meciéndola entre sus brazos. "Estoy aquí contigo, cariño."
Rey le abrazó fuertemente, finalmente miró hacia el cristal, rojo, y ahora roto, en su mano, examinándolo con cuidado.
"¿Eh? ¿Qué es eso, cielo?" -Ben caminó hacia la arena ligeramente, observando el cristal en la mano de Rey.
"¡Conseguí un cristal!" -Exclamó Rey, radiante, sosteniendo el cristal para que Ben pudiera verlo. "...Pero está roto..."
"Vaya. Déjame verlo." -Ben se arrodilló, observándolo en silencio. "Hmm... Pues sí, está roto. No creo que se pueda utilizar en un sable láser así."
"¡Pero sigue siendo bonito, aunque esté roto!" -Rey preguntó, medio contándole, medio diciéndole mientras le miraba, estudiando su rostro.
"Lo es... Bueno, PODRÍA funcionar, pero el sable no sería demasiado estable, creo yo..." -Añadió, pensativo.
Rey estudió el cristal e hizo pucheros, lo sostuvo cerca de su pecho. "Es mi cristal favorito." -Exclamó, pero alargó su brazo. "Ben, extiende tu mano."
Ben la observó con ternura, sonriendo, e hizo lo que le pedía. "¿Para qué, cariño?"
Rey se movió para que su espalda estuviera apoyada contra el pecho de Ben, poniendo el cristal en su mano, la cerró y luego puso su otra mano sobre ella. Se inclinó para besar la mano de Ben, sonriendo. "¡Quiero que tú tengas mi cristal favorito!"
Ben se sonrojó de nuevo, conmovido por la inocencia, el desinterés y la Luz de Rey. "Rey... ¿Estás segura de esto?" -Sus ojos se humedecieron.
"¡Claro que sí! ¡Porque eres my persona favorita!" -Rey sonrió, meneándose entusiasmada.
Ben sonrió ampliamente, se agachó y besó la mejilla de la niña, sosteniéndola cerca de él en un cálido abrazo. "...Muchas gracias, cielo. Protegeré este cristal con mi vida."
Rey rió y le abrazó, riendo. "Qué tonto eres, Ben." -Se acurrucó abrazando su cuello, cerró los ojos mientras se aferraba a él, y empezó a sentir sueño.
"¿Tienes sueño, princesita?" -Le preguntó Ben, meciéndola con cariño en sus brazos.
"¡No soy una princesita!" -Protestó Rey, pero sonrió, sintiéndose mas relajada al verse mecida, dejando que sus ojos se cerraran de nuevo. "Si soy una princesa, tú eres como mi caballero, Ben. Porque los caballeros protegen a las princesas, ¿verdad Ben?"
"Claro. Eso es lo que hacen. Y yo te protegeré mientras viva, Rey." -Dijo, toqueteando la nariz de Rey juguetonamente mientras la mecía.
Rey soltó una risita y se acurrucó en el, abrazando su cuello de nuevo mientras su mano inconscientemente jugaba con su pelo, tarareando suavemente. "Yo te protegeré, Ben..." -Susurró.
Ben asintió. "Ya lo estás haciendo, cariño. Tú eres la Luz en mi Oscuridad." -Añadió, besando su pelo.
Rey sonrió y se aferró a el. "Me voy a dormir encima de ti, Ben." -Le dijo mientras seguía jugueteando con su pelo.
"Jeje... Bueno, no me quejaré." -Sonrió, disfrutando los deditos de Rey acariciando su pelo.
Rey continuó haciéndolo, hasta que finalmente se durmió en sus brazos. Luke pronto se acercó a ellos lentamente, permaneciendo en pie con los brazos cruzados.
"Ben..." -Su voz era suave, gentil.
Ben se giró, sosteniendo a Rey, la cual dormía plácidamente en sus brazos. "Maestro Luke..."
Luke le estudió por un momento. "Te estás encariñando demasiado de Rey Kenobi. Te está distrayendo de tu entrenamiento. Debes permanecer concentrado, Ben."
"Lo sé, maestro... Pero, ¿Como no podría hacerlo? Ella es la alegría en mi vida." -Dijo, mirándola con ternura en sus brazos. "Maestro, te prometo que entrenaré más duro, pero no puedo alejarme de ella. Ella me necesita, y yo la necesito." -Añadió.
Luke le estudió una vez más, suspiró y asintió. "Muy bien, Ben, pero si se convierte en una distracción, ya sabes lo que ocurrirá..." -Le advirtió. Rey dormía silenciosamente, acurrucada en los brazos de Ben.
"Maestro... Quiero cuidarla, no permitiré que le ocurra nada, haré lo que sea para evitarlo. Lo que sea." -La voz de Ben se quebró.
Luke le observó. "Estás encariñado con ella... Ben, ya conoces las reglas, a los Jedi no se nos permite encariñarnos, ni se nos permite la posesión. El amor es una cosa natural, como el querer cuidar de la pequeña, pero te aseguro, ella es capaz de cuidarse sola. Sientes el poder dentro de ella tanto como lo está dentro de ti. Tenéis un lazo con la Fuerza muy fuerte, pero no debes dejar que te distraiga."
"Aún no lo entiendo, maestro... por qué... ¿por qué no se nos permite amar? ¿Acaso no es eso lo que nos hace humanos? ¿Acaso no es eso lo que nos convierte en buena gente?" -Su mente estaba abrumada por las preguntas. "Obi-Wan tuvo que tener lazos con alguien, de otro modo Rey no estaría aquí, ¿verdad?" -Preguntó.
"Después de que la Orden cayese, Obi-Wan tuvo lazos, sí, Ben, pero son peligrosos. Obi-Wan sólo tuvo lazos con tu propio abuelo, y aun así, cayó en el Lado Oscuro. Los lazos pueden llevar a tomar malas decisiones, y eso casi causó la caída de Obi-Wan a la Oscuridad cuando su propio maestro murió. Debes ser sabio, Ben, conocer tus límites y crear tus distancias." -Luke observó al confundido joven. El chico se debatía entre la Luz y la Oscuridad, estaba claro. "Debes resistir a la Oscuridad, Ben." -Sonrió ligeramente.
"...Maestro, Rey es lo que me mantiene equilibrado. No nos pueden separar, si no..." -Sus ojos se humedecieron, lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas. "¿De qué sirve vivir, si no se nos permite vivir en sí?"
"¿Vivir? Querido muchacho, los Jedis protegen la vida en sí misma, protegen la paz, la serenidad... mantienen a la gente a salvo. Vives una vida en paz." -Luke le miró fijamente, entonces extendió sus brazos. "La llevaré a su cama, Ben."
"...Madre no se preocupa por mí. Padre siempre está fuera y seguramente se ha olvidado siquiera de que existo, y tú... Bueno, supongo que tú si te preocupas por mí... Pero Rey es la única que me ha tratado como a un igual, sus ojos transmiten alegría, inocencia y amor..." -Retrocedió ligeramente. "...Me... Me gustaría sostenerla solo un poco más..."
Luke le estudió una vez más. "Tu madre y tu padre te quieren mucho, Ben. Tan sólo están... bajo mucha presión, ahora mismo. Estoy seguro de que lo entiendes..." -Luke sacudió la cabeza, extendiendo nuevamente sus brazos. "Ben, déjame acostarla..."
"...Sé que me quieren, pero no me prestan atención, no como tú, y definitivamente no como Rey lo hace..." -Ben la miró una vez más, su pequeño cuerpo recostado contra el suyo. "La quiero más que a la vida en sí misma, maestro, como si fuera mi propia hermanita."
Luke frunció el ceño. "No debes." -Avanzó hacia él, quitándosela de entre sus brazos con suavidad. Estudió al chico por un breve instante. "Vas a ir a meditar y a descansar, Ben." -Le dijo.
"...Sí, maestro." -Respondió Ben, observando a Rey en los brazos de Luke en silencio, lágrimas recorriendo sus mejillas. Se abrazó a sí mismo mientras los veía alejarse en la distancia.
Luke se alejó de allí, echando un vistazo hacia atrás. Dejó a Rey en el suelo con suavidad y puso la mano a un lado de su cabeza. "Lo siento mucho, querida niña..." -Susurró Luke, y usó la Fuerza para borrar su memoria. Sus recuerdos de Ben, de la Academia... Se acercó a la nave que allí había estacionada, embarcó a Rey con suavidad y besó su frente. "Adiós." -Asintió al piloto y usó la Fuerza para cerrar la puerta, volviendo a la Academia en silencio mientras la nave se alejaba de allí directa a los confines del espacio.
Ben meditaba, todavía conmovido y conmocionado. Sintió que algo no iba bien, se levantó y se dirigió a la habitación de Luke. "...Maestro..." -Golpeó la puerta con suavidad.
Luke apareció en el pasillo y vió a Ben tocando en su puerta. "¿Qué ocurre, Ben?" -Le preguntó, arrodillándose.
"...No soy capaz de meditar... Ni de dormir... He sentido una perturbación en la Fuerza..." -Estaba visiblemente perturbado.
Luke dudó por un momento, cerró los ojos e inspiró hondo. "Te ayudaré a descansar." -Le puso la mano a un lado de su cabeza, y usó la Fuerza para conciliar al chico en un profundo sueño antes de llevarlo hacia su cuarto, recostándolo con suavidad. "Lo siento..." -Susurró Luke, volviéndose para regresar a su cuarto.