Hola, espero que les guste el capítulo 1 de Emily, una cosita más esta historia también la estoy publicando en Wattpad(hay aparezco como LobitaXD y va mas avanzada, 3 capítulos avanzada)
Capítulo 1:
Suena la alarma, me despierto, aunque no abro los ojos, busco el despertador que está cerca de mi cama, mi mano recorre la mesita, escucho que algo cae pero no le presto importancia y sigo buscando el despertador, lo encuentro y lo apago, me volteo, abro los ojos y miro la ventana, la poca luz que entra me lastima un poco la vista pero después de un rato mi vista se acostumbró a la luz, me siento en el bordo del colchón al mismo tiempo que me froto los ojos, me levanto de la cama, camino hasta mi ropero y me miró en el espejo que está en el tocador, me suelto mi cabello, es rubio, ondulado y me llega hasta la cintura, mis ojos azules como los zafiros, miro mi piel es morena pero clara, dejo de mirarme en el espejo, abro el ropero, tomo un pantalón negro y una camisa de color blanca, miro el despertador, son las 6: 35 am, camino hasta la puerta que lleva al pasillo, la abro y camino al baño para tomar una ducha.
Después de un rato estoy lista, me recojo en cabello en una cola de caballo, me pongo mis botas negras, miró la hora, son 7:00 am, abro la puerta y bajo al comedor, al llegar, abro la puerta, veo la mesa que está algo maltratada, pero es grande ya que vivimos en una antigua mansión, una de las pocas que quedaron en pie después de la guerra, veo a los alrededores, todo está vacío y callado, algo que me preocupa ya que mi mamá y mi hermano deberían estar desayunando, camino hasta la puerta que lleva a la cocina, la abro, y para mi sorpresa, veo a mi mamá y a Madeleine mi nana y mejor amiga, las dos sosteniendo una especie de pastel al mismo tiempo que gritan "SORPRESA", mi madre le dio el pastel a Madeleine, se acercó a mí y me abrazo
Mi madre: Feliz cumpleaños mi niña
Yo: gracias mamá
Madeleine dejo el pastel en el pequeño pasamanos que está en la cocina, se acercó a mí y cuando mi mamá me soltó, me abrazo
Madeleine: felicidades mi niña, bueno ni tan niña, ya eres toda una señorita
Mi madre: tendrá 15 años, pero para mí sigue siendo mi niña
Yo: mamá, siempre seré tu niña
Madeleine: ¿y yo, donde quedo?
Yo: tú también, Madeleine, eres mi mejor amiga
Madeleine, es una mujer de cabellos color chocolate y ojos color miel, tiene 45 años, y para mí es como mi mejor amiga, mi madre y Madeleine me abrazan al mismo tiempo y yo gustosa les devuelvo el abrazo, seguimos abrazando hasta que me acuerdo del "DEMONIO" de la casa
Yo: ¿y Samuel?
Madeleine y mi madre dejan de abrazarme, Madeleine toma el pastel y caminamos al comedor
Mi madre: ya conoces a tu hermano, se fue con tu padre
Mi madre y yo nos sentamos en el comedor, Madeleine deja el pastel en la mesa, da la vuelta y vuelve a la cocina por los cubiertos
Yo: supongo que se fue sin desayunar
Mi madre: sí, él y tu padre, son iguales en todo, solo por los ojos, en eso son diferentes
Mi hermano Samuel es mi gemelos, bueno maso menos, él tiene los ojos de un azul celeste, en cambio yo, los tengo azules como los zafiros, también nos diferenciamos por el carácter, ya que mi hermano quiere seguir los "pasos" de mi padre y yo, solo quiero paz y tranquilidad, pero creo que nunca lo conseguiré, en ese momento llego Madeleine con tres platos, tres cucharas y un cuchillo para partir el pastel, mi madre y yo vemos como Madeleine troza el pastel y nos da las rebanadas, una para mi mamá, una para mí y una para ella
Madeleine: si se le ofrece algo señora estaré en la cocina
Mi madre: Madeleine, quédate con nosotras en el comedor, es muy grande, y solo estamos Emily y yo
Madeleine: está bien mi señora
Mi madre: Madeleine, ya te he dicho que me digas Raquel
Madeleine: si mi señora Raquel
Mi madre: solo Raquel
Madeleine: está bien Raquel
Mi madre: así está mejor, (mirándome) ¿verdad hija?
Yo: si mamá, (sonriendo) está mucho mejor
Mi madre: bien, será mejor que desayunes, recuerda que hoy es tú primer día de clases
Yo: está bien
Las tres nos ponemos a comer, mi madre, Madeleine y yo, aparte de desayunar contamos anécdotas de tiempos atrás, pasan los minutos, miró el reloj y ya son las 7:45 am, me termino rápidamente el pastel y me levanto de la mesa
Mi madre: ¿ya te vas?
Yo: sí, ya son las 7:50 am y entro a las 8:30 am, y no quiero irme corriendo
Madeleine: está bien mi niña
Me despido de Madeleine y mi madre con un beso, subo a mi cuarto, tomo mi mochila, me la guindo en el hombro y bajo lo más rápido que puedo, antes de salir veo el reloj, son las 8:00 am, abro la puerta y salgo lo más rápido que puedo, camino hasta el portón que está enfrente de mi casa, la mitad del portón está en el suelo, así que no es difícil salir, o eso sería si mi padre no tuviera "guardias" en la entrada
Guardia: señorita Emily, ¿A dónde va?
Yo: a la escuela Hernán
Hernán tiene la misma edad que mi padre, es un hombre de cabellos cafés y ojos negros
Hernán: ¿desea que la acompañemos?
Yo: no es necesario
Guardia: señorita, su padre nos ha dicho que la cuidemos
Yo: puedo cuidarme sola José, recuerda que mi padre me enseño defensa
A pesar de que no me llevaba muy bien con mi padre, acepte aprender a defenderme, ya que al ser la hija del hombre más odiado, era peligroso para mí andar solo, sin protección o sin saber defenderme, pero a mí, no me gustaba tener a gente que me cuidara y por esa razón acepte que me enseñara a pelear
José: señorita, debo recordarle…
Yo: solo caminare a la escuela, además dudo que me pase algo
Los dos se me quedan mirando, esperaba una respuesta pero perdía mi tiempo, así que salí por la parte donde no había portón, y camine un poco rápido, no sabía la hora así que decide apurarme a caminar, mientras caminaba, veía los edificios, algunos estaban completamente destruidos, otros estaban a la mitad técnicamente, y solo uno o dos seguían de pie, también había "casas", las pocas personas que había en la calle me miraban, algo que no es raro, siendo yo, la hija del hombre más odiado, con los años me acostumbre, sigo caminando, hago varios cambios de dirección y sigo caminando hasta llegar a una escuela, algo dañada, la antigua barda que había antes de entrar está en el suelo, el edificio está de pie, aunque tiene algunas grietas, las paredes están decoloradas, algunas ventanas están rotas y algunas puertas están en el suelo, aun así, en ese edificio, los maestros que sobrevivieron a la guerra nos dan clase, en general son 10 maestros, 5 enseñaban primaría, 3 secundaria, 1 preparatoria y el otro ciencias en la universidad, ahora, 3 de los maestros se dedican a enseñar primaria, 3 secundaria, 2 preparatoria y 2 universidad, pero esta no es la única "escuela", hasta donde he visto, 3 edificios educativos se mantienen en pie, y para no desperdiciarlos los ocupan, el que está al norte de donde vivo, se usa como primaria, el que está cerca del antiguo muelle se usa como secundaría, y el edificio en el que estoy ahora se usa para preparatoria y universidad, es la primera vez que estoy en este edificio, talvez me encuentre con mis viejas amigas, bueno con mis dos viejas amigas, camino por la antigua cancha, la cual tiene grietas, sigo mirando el edificio, estoy tan concentrada en el aspecto del lugar que no me doy cuenta de que estoy a punto de tropezar con un pedazo de suelo que sobresale de la cancha, mi pie se encuentra con el pedazo de suelo y pierdo el equilibrio, estoy a punto de encontrarme con el suelo y cierro los ojos, espero el impacto de mi rostro contra el suelo, sin embargo siento como si algo o alguien me detuviera, abro los ojos y miró hacia arriba, veo a un chico de cabellos castaños y ojos verdes esmeralda, ese chico me sostiene con sus manos, lo miró y él me mira con un rostro amigable
Chico: ¿estás bien?
Yo: (sentándome) sí, gracias… ¿cómo te llamas?
El chico extendió su mano, yo la sujete, su mano era cálida y su piel era suave, después de que me levanto, me sacudo el pantalón
Yo: gracias, pero aún no has contestado mi pregunta
Chico: me llamo Logan, ¿y tú?
Me sorprendió un poco su pregunta, la mayoría de las personas me conoce, pero no me importa la popularidad
Yo: Emily, Emily Sponthers
Noto que su rostro cambia, antes tenía un gesto de amabilidad, ahora era como un gesto de odio
Logan: perdóname
Yo: ¿Por qué?
Logan: (molesto) por ser un idiota, y ayudarte, de haber sabido quien eras te hubiera dejado caer
Logan se da la vuelta y se va, por alguna extraña razón me duelen sus palabras aunque no sé porque, recojo mi mochila, me la guindo en el hombro, veo a Logan, él está refirmado de la pared de un salón, él me mira, aunque ahora es con odio, volteo hacia otro lado, y busco el salón que me corresponde, veo cuatro salones que parecen estar en uso, pero no recuerdo a cual debo ir, recuerdo que tengo anotado el nombre de la maestra en una pequeña libreta, abro mi mochila saco la libreta y lo leo, debo buscar a la maestra Carlota Torres, me acomodo la mochila, dejo la libreta afuera, miro nuevamente hacia Logan, y sigue mirándome, no me explico porque me mira, y mejor aún, no me explico porque lo miro, volteo rápidamente, leo nuevamente el nombre de la maestra y camino hacia los salones, llego al primero y veo a un hombre, estaba dispuesta a preguntarle sobre la maestra Carlota, pero alguien me sujeto del hombro, volteo y veo a una chica con pequeñas pecas en la cara, cabello negro y ojos cafés
Yo: ¡Sonia!
Sonia: Emily, que gusto verte
Yo: igualmente amiga
Sonia, Jessica y yo nos conocimos en la primaria, al principio no nos hablábamos pero cuando fuimos a la secundaria, nos hablábamos y nos volvimos muy buenas amigas
Sonia: Mirando hacia el maestro?
Yo: sí
Sonia: ven es por aquí, Jessica nos está esperando
Sonia me sujeta de la muñeca y me lleva casi arrastrando al salón que está al final de una fila de tres salones más.
