Hola que tal, paso a dejar el nuevo capitulo de este fic, antes que nada les avizo que este fic es mio, lo digo porque ya me a tocado que publio una historia mia y luego salen diciendo que se la copie a alguien, nop es mio, lo unico que no es mio son lo personajes esos ya le pertenecen al autor original de la serie, bueno les dejo el nuevo capitulo y espero sus review con ancias


Capitulo 2: Día de escuela

- yo…soy un pequeño lobo solitario – dice el joven con una sonrisa de oreja a oreja, la chica no le entiende pero lo mira mejor, encuentra que tiene cabellos rubio y ojos azules, los cuales la hipnotizaron – oye, ¿te encuentras bien? – ella lo deja de mirar a los ojos

- si estoy bien, solo me distraje con algo

- ya veo – en eso ella mira mejor las mejillas del muchacho - ¿son reales?

- ¿Qué cosas?

- las marcas de tus mejillas, ¿son reales?

- ah estas – dice señalando sus mejillas – si son reales, son de nacimiento, ¿me veo raro?

- no mucho – dice sonrojándose a lo cual el coloca su mano en la frente de ella

- ¿te encuentras bien?, estas toda roja

- si, es…estoy bi…bien

- a bueno, por cierto

- si, di...dime

- ¿Cuál es tu nombre?

- yo…etto…yo…soy Hi….Hinata Hyu…Hyuga

- con que Hinata, ese es un muy bonito nombre – la chica se sonroja, pero para cuando iba a hablar los interrumpen

- ¡Hinata! – grita una de sus compañeras, la cual al verla corre asía ellos

- por lo visto, nos encontraron – cuando voltea ya no encuentra al chico a lo cual mira a todos lados algo consternada - ¿a donde se fue?

- Hinata – llega la chica a su lado algo cansada

- Ino, ¿Qué ocurre?

- lo…lo que pasa es que estas en territorio de los vespertinos y es…es que te necesitamos ahora para llevar a todos los chicos a sus salones…necesito aire…ah y también ¿en donde esta el chico que te trajo hasta acá?

- no lo se, cuando voltee ya no estaba

- ¿Qué raro?

- si

Ya en el salón todos los alumnos de la tarde están esperando a su nuevo maestro

- oye Shikamaru, crees que ese nuevo chico vaya a ser un problema – pregunta el muchacho de tez pálida

- se ve que es un problemático, pero creo que no nos pasara nada, el que me preocupa aquí es Sasuke, el nunca a sido derribado ni por nosotros al chocar contra el, pero ese muchacho lo hizo

- si, tienes razón

- los estoy escuchando – les dice el muchacho – mejor déjenlo así, después de todo fue suerte

- hermano, no creo que aya sido suerte, nadie te a tumbado, ni siquiera accidentalmente – dice el hermano de este – además no parecía alguien común y corriente

- ¿a que te refieres Itachi? – pregunta el pelirrojo de ojos azules

- a que el no huele ni a humano ni a lo que somos nosotros – mostrando unos ojos rojos

- tienes razón no olía como a nosotros

Otro día en la escuela, todos los alumnos entran a sus salones, pero entre los pasillo va corriendo uno de mejillas zorrunas mirando un papelito

- maldita sea, porque no me despertó mas temprano – pasa al lado del prefecto con paliacate – perdón, me perdí, me podría decir en donde esta este salón – dice el muchacho aun trotando en su lugar y dando el papel que tenia de referencia

- si claro – lo toma y lo lee – esta por ese lado hasta el fondo y luego a la derecha

- gracias – sale corriendo tomando el papel bruscamente, al hacerlo el prefecto lo mira mejor

- ¡MUCHACHO PONTE TU UNIFORME ESCOLAR!

- ¡no gracias, se ve muy aburrido! – dice dando la vuelta a la derecha y encontrando su salón, al llegar no se detiene entra dando un portazo y derrapando dando justamente en el escritorio del maestro – perdón por llegar tarde – aun en el piso le da el papel al maestro

- vaya si eres tu – el muchacho lo mira mejor

- ¿eh? – se levanta señalándolo – es el maestro raro de un solo ojo

- ¿maestro raro de un solo ojo? – dice sacando una gota en su nuca y luego mira mejor al muchacho – ¿y tu uniforme?

- ¿eh?, a si, el blanco no me a gustado nunca así que le hice unos cambios

- ¿pero tenias que ponerlo de negro por completo? – en efecto el de mejillas zorrunas le cambio el color a su uniforme dejando solamente de color blanco los detalles del cuello y la insignia de la escuela

- creo que me queda mejor, ¿usted que cree? – dice mientras se rasca la nuca

- te queda bien – el chico aumenta su sonrisa – pero mejor cámbiatelo – se la quita poniendo un aura negra sobre el – por el momento vete a tu lugar y luego iras a la oficina de la directora, ella quería verte ayer

- Hai

Camina aun con el aura asía su puesto subiendo unas escaleras, donde en cada escalón a su lado dan a las mezas, se sienta en su lugar mientras todos le ponen cara de a este que le ocurre, pasan dos horas después donde le preguntan al muchacho algunas cosas y siempre se equivocaba pero aun así mostraba su gran entusiasmo al intentar responder, al terminar la clase el maestro toma sus cosas

- chicos por hoy terminamos, esperen a que llegue la maestra Kurenai – luego se dirige al chico - ¿Cómo te llamas?

- no es necesario responder, luego lo sabrán – le dice los alumnos se quedaron mudos a tal respuesta, nadie nunca le contestaba de esa manera a un maestro

- oye no tienes respeto a nadie, ¿verdad?

- no, el respeto se gana y quiero ver quien se puede ganar el mío

- ¿incluyendo maestros? – todos se alejan un poco del chico sabiendo lo que puede ocurrir, ya que el maestro hacia muy bien a su sobrenombre

- si, incluyendo maes… - antes de poder hablar el peli plateado ya tenía un codo en la garganta del chico y presionándolo asía la pared

- creo que debes un poco de respeto a tus maestros

- no…lo creo…primero gáneselo – dice tomando el brazo y alejándolo poco a poco, al terminar de alejarlo de el utiliza el mismo brazo y lo lleva a la espalda del maestro

- ¿Cómo es…?

- no soy como los de la tarde, se lo vuelvo a repetir

- ¿Qué eres? – pregunta dificultosamente por la presión en su brazo, hasta que escucha el timbre

- luego lo sabrá – suelta al maestro para dirigirse a su asiento, el maestro pasa a su lado

- ¿Cómo te llamas?

- Naruto – solo dice mientras el maestro se para en la puerta

- eres alguien interesante, ya te ganaste mis respeto

- y usted el mío, casi nadie me logra retirar de mi lugar a tanta distancia como usted hizo – ambos se sonríen, mientras los alumnos se quedan sorprendidos - ¿Cómo se llama usted?

- Kakashi – abre la puerta mostrando a una mujer de cabellera negra y ojos rojos – ella es Kurenai, no te dejes engañar, tiene la misma fuerza que yo, de echo todos los maestros y prefectos tienen la misma fuerza, con excepción de los prefectos de salón, son un nivel menor que nosotros – ninguno de los alumnos entendía y menos la maestra que miraba de Naruto a Kakashi en un va y viene

- Kakashi, ¿Qué esta ocurriendo aquí? – pregunta ella mirando al maestro

- nada malo, solo estábamos creando amistad – luego mira al chico – recuerda que tienes que ver a la directora, hasta luego Naruto

- hasta luego Kakashi-sensei

Todos miraban incrédulos al chico incluso empezaron a interesarse en el pero sus ánimos se fueron al ver al joven con la misma tonterías que hacia en la clase anterior, incluso la maestra lo regaño de ves en cuando, aunque ella le saco varias veces con un balde de agua en la cabeza y pasaba lo mismo con los demás maestros, en una de las cuantas, dos prefectos de salón pasaron junto a al rubio, no le dieron importancia pero luego se acercaron a el para ver como juega con el balde de agua como si fuera un balón ya que lo tenia en el pie y luego de un movimiento lo mandaba al aire para colocarlo en su cabeza, el rubio lo nota y mira a los muchachos

- díganme

- ¿sabes que el uniforme de la escuela es blanco? – pregunta uno de ojos felinos

- mmm…si

- entonces ¿Por qué no lo llevas puesto? – pregunto un chico de anteojos obscuros

- lo llevo puesto – les dice, los chicos miran mejor el traje – también les agradecería que dejaran de preguntar sobre eso, me esta mosqueando un poco – los otros dos le miran con enojo

- ¿sabes a quienes les estas hablando? – pregunta el de ojos felinos

- no y no me interesa

Suena la campana y todos salen para poder irse a casa pero no antes sin dejar escapar la oportunidad de ver a los del turno de la tarde, hasta que ven a los prefectos discutir con el nuevo muchacho, mas tarde llegaron los demás prefectos a calmar la situación, pero el de mejillas zorrunas mira de reojo a la chica de la otra vez y mira como ella lo mira de manera diferente a los demás entre alegre y enojada, el chico se le hace curioso y no aparta la vista de ella, ella lo nota y se empieza a sonrojar

- oye, ¿me escuchas?, ¿me estas escuchando? – preguntaba un rellenito a lo cual el muchacho lo mira

- ¿me decías gordito? – todos los prefectos incluso maestros se quedaron callados, el muchacho lo nota y mira a todas partes sin entender hasta que ve al rellenito con la cara agachada - ¿ocurre algo gordito?

- este ya se murió – dijo el de ojos felinos a uno de cabellera en forma de tazón

- mejor alejémonos un poco – dice su compañero, y los demás le siguen, el de mejillas zorrunas mira como se alejan en especial las mujeres al colocarse atrás de los hombres

- ¿Cómo me dijiste? – atina escuchar y voltea al rellenito

- gordito, ¿Por qué? – dice entre inocente y confundido

- a mi…nadie…me dice…¡gordito! – el chico se asusta un poco y de inmediato recibe un buen golpe lanzándolo unos cuantos metros, el golpeado se levanta lentamente para ver otro puñetazo justamente en su cara incrustándolo mas, los espectadores estaban asustados, hasta que un rubia corre asía el rellenito tomando el brazo que iba a utilizar para golpear nuevamente al que le ofendió

- tranquilo Chouji, no volverá a decir nada después de la paliza que le diste

- esta bien Ino – le dice a lo cual se tranquiliza y se levanta para mirar al maltratado – creo que me pase de la raya – luego siente la mano de alguien en su hombro y se sorprende al ver a la directora – Tsunade-sama

- todo esta bien Chouji, váyanse a su casa, los encargados de la puerta esta vez son Hinata, Li, Shino, Kiba y Sakura, los demás se pueden retirar

- esta bien – contestan los dos para luego mirar a los alumnos – no ocurre nada malo, pueden irse a sus casas, todo esta bien, ahora entienden la regla del no hagan enojar a sus prefectos de salón, ¿verdad? – todos los alumnos asienten y se pasan a retirar, al estar solamente la directora y los nombrados para los encargados de la puerta de los vespertinos, ella voltea y se sorprende al ver al muchacho levantarse como si nada

- eso dolió – dice mientras se tienta su cara aun un poco deforme luego mira a todos un poco sorprendidos - ¿Qué ocurre?

- ¿disculpa te encuentras bien? – pregunta la directora, el chico la mira

- si, Tsunade no bachan, estoy bien – esto enoja a la directora a lo cual le da un coscorronzazo tumbándolo de nuevo al suelo, sacando a los demás una gota en sus nucas – no me digas así, tu sabes muy bien que no me agrada – el chico se levanta

- perdón, pero es costumbre abuela – se vuelve a levantar

- como sea – mira a Hinata – Hinata, lleva a Naruto a la enfermería para que se recupere

- Hai – dice la nombrada acercándose para ayudar al chico a caminar y alejarse

- los demás a sus puestos – todos asienten y se alejan pero con la pregunta de quien es ese chico de mejillas zorrunas, mientras ella le susurra algo al oído de la ojiperla – no pases enfrente de un ventilador y pase lo que pase no descubras tu cuello ante el – ella se confunde, el rubio lo escucha

- abuela, todo esta bien, ya me puedo controlar – dice el a lo cual la que lo ayuda se confunde

- eso dijiste la ultima vez y ya vez como quedo la casa

- lo lamento – dice entre enfado y tristeza

- ya váyanse – y así lo hacen, al llegar a la enfermería ella lo sienta en una cama mientras se acerca con alguno ungüentos

- no te muevas – le dice a lo cual el la toma del brazo

- no te preocupes, no pasa nada, ya se me quito – ella lo ve mejor y se sorprende al verlo como el primer día que lo conoció

- ¿pero como?

- es de familia, me puedo recuperar rápidamente, por cierto siempre nos encontramos de maneras en donde yo estoy en problemas, Hinata-chan – ella se sonroja un poco

- jejeje, si lo creo, por cierto, ¿la directora es algo de ti?

- si, mi abuela – ella se sorprende

- pues se parece en el cabello

- si es cierto, bueno, tengo que irme a mi casa se esta haciendo de noche y eso aquí no es bueno

- si es mejor, aquí pueden aparecer cosa terribles – dice acompañándolo a la puerta de la enfermería, quien sin darse cuenta pasa junto a un ventilador moviendo su cabello al instante el de mejillas zorrunas de un movimiento brusco se aleja de ella recargándose en la pared, a lo cual ella se le hace extraño - ¿te encuentras bien?

- si, lo estoy – dice mientras se coloca una mano en su boca – lo siento, tengo que irme – sale corriendo del lugar dejando a una chica un poco confundida

- ¿y eso? – el corre hasta un salón y entra en el recargándose con una mano en la pared

- eso estuvo cerca

- ¿Qué estuvo cerca? – el abre los ojos rápidamente y se gira, a su nariz llega un olor dulce, ante sus ojos una gran cantidad de ojos color rojo brillante se ciernen sobre el – entonces es cierto, en esta escuela si hay de su raza

- parece que nos conoces – dice uno de tez pálida y cabello negro como la noche, el chico solo los mira con una sonrisa

- mejor de lo que creen