Holaaaaaaaaaaaaaaa! :D Nunca había recibido tantos reviews en un primer capítulo y eso me hace muy feliz *-* Me encanta que les haya gustado el primero. Debí haber actualizado anteayer x.x pero por lo menos el retraso es sólo de dos días n.n Les agradezco muchísimo todos los reviews, story alerts y demás :D
Este capítulo es un poco más serio. Supongo que los géneros de los capítulos irán variando u.u El tercero ya lo estoy escribiendo y ese sí está más "humorístico" \o/
Disclaimer: Death Note no me pertenece como tampoco ninguno de sus personajes u.u Es propiedad de los genios Tsugumi Ohba y Takeshi Obata \o/
Sin más que decir… ¡que disfruten el fic! *-*
Chained
Encadenados
Chapter 2: Chain Them!
Capítulo 2: ¡Encadénenlos!
Una semana más había pasado y los ánimos entre ambos niños seguían igual que siempre. Parecía que su relación se desarrollaba como una montaña rusa, subiendo, bajando y dando un sinfín de vueltas. Se soportaban por momentos y hablaban cordialmente en otros, pero inmediatamente iniciaba una discusión y una pelea física por alguna irrelevancia.
Matt había conseguido que Roger le diera un PSP nuevo después de fingir muy bien una depresión y desfallecimiento que no le permitía si quiera levantarse de la cama. Por supuesto, tenía todos sus demás juegos y consolas pero para el gamer "no era lo mismo". Mello casi lo mata a golpes cuando lo vio guindársele de la pierna al anciano y caer de la cama mientras le imploraba que le aumentara la mesada por un tiempo para comprarla lo más pronto posible y luego podía volver a su presupuesto actual o incluso bajarlo un poco por un tiempo, para de ese modo contrarrestar el gasto. Durante ese drama lanzaba indirectas echándole el muerto al verdadero culpable y por consecuencia el director decidió reducirle su mesada al rubio durante un tiempo para darle la PSP nueva al chico.
El rubio decidió hacer uso de todo su autocontrol —casi inexistente, por cierto— para no lanzar a Matt por las escaleras, tirarle una jarra de agua fría mientras dormía, ahogarlo en la bañera del baño, meterle su cabeza dentro del inodoro, golpearlo para mandarlo a la enfermería, dejarlo sin la posibilidad de concebir hijos o amordazarlo y amarrarlo por toda una semana en la habitación sin dejarlo comer. No era sólo por el dinero, era porque su dotación mensual de chocolates se iba a ver afectada. Sabía que si hacía alguna de esas cosas, las consecuencias iban a ser más atroces provocando que Mello entrara en un síndrome de abstinencia a tan temprana edad si Roger le negaba ingerir sus grandes raciones de cacao por un tiempo.
Después de eso, el día que tanto había estado esperando el rubio había llegado, hoy por fin vería a L personalmente. La emoción lo embargaba de pies a cabeza y simplemente nada podía llegar a enojarlo, ni siquiera el insoportable mocoso enano albino. Matt había notado el cambio en el semblante del chico y simplemente no pudo evitar contagiarse de su buen humor. Mello inclusive lo invitó a que se sentaran en la misma mesa a la hora del desayuno en el comedor después de no dirigirle demasiado la palabra desde que le habían bajado su mesada.
—Y… ¿Se podría saber que te tiene de tan buen humor, Mells? —le preguntó Matt quitando la vista de su comida en la bandeja y apoyando su cara en una de sus manos mientras sonreía perspicazmente y lo miraba con una ceja alzada.
—No es nada en especial… Y ¡no hagas eso! ¡No hagas ese gesto ni me llames de ese modo! Es molesto e incomodo… —terminó por lo bajo, ocultando su ligero sonrojo debajo de su flequillo rubio mientras meneaba su comida sin muchas ganas de comerla. Si tuviera algo de chocolate, lo derretiría y se lo echaría encima para darle algo de sabor. ¿Cómo rayos puede ser tan encantador con sus estúpidos gestos? ¡Maldita sea con este tipo que me hace pensar estas cosas!, pensaba enfurruñándose un poco y arrugando la nariz, cosa que hizo a Matt sonreír.
—Bien, lo siento…
—¿Por qué sonríes? —espetó un tanto mordaz.
—No es nada en especial… —dijo ensanchando su sonrisa mientras lo miraba fugazmente. —Así que… es hoy ¿no?
—¿Disculpa? —preguntó un tanto perplejo frunciendo el ceño.
—Tu visita —aclaró sin mucha explicites.
—Oh… ¿Por qué lo crees así? —preguntó realmente interesado.
—No has insultado a nadie hoy, ni tampoco me has golpeado… y me estás hablando… Son buenos augurios. Debería venir más seguido.
—Está muy ocupado como para hacerlo, pero me agrada que se tome un poco de su tiempo para dedicárnoslo a pesar de su ajetreada agenda —admitió el rubio mientras sacaba una barra de chocolate y la desenvolvía.
—Al fin lo haces —comentó Matt sin mirarlo y concentrando su media atención en comer. Mello lo miró un tanto extrañado. —Sacar tu dotación de chocolate —aclaró. —Juraría que si pudieras bañarías siempre toda tu comida con sirope de chocolate —dijo y eso provocó una pequeña risa en el rubio.
—Puedes apostarlo, cachorro —le confirmó.
—Hay una duda que me corroe la cabeza, Mello. No te molestes cuando te haga la pregunta, ¿bien? —le dijo el pelirrojo un tanto inseguro.
—No puedo prometerte nada —le aclaró mirándolo con el entrecejo fruncido.
—Pues… Me arriesgaré… ¿Me podrías decir por qué rayos me llamas 'cachorro'? —dejó salir haciendo un pequeño puchero.
Mello había mirado a otro lado distraídamente mientras Matt hablaba. Al terminar de plantearle la pregunta volteó a verlo completamente inescrutable y al notar la tan dulce expresión del curioso chico, no pudo evitar que los colores se le subieran al rostro. ¡MALDITA SEA CONTIGO, MATT!, gritó internamente Mello mientras volteaba el rostro bruscamente y espetaba:
—¡Porque me da la gana!
—Eres tan tierno cuando haces eso —pensó Matt en voz alta mirándolo con una pequeña sonrisita.
El chico había notado que sólo en situaciones precisas lo llamaba así. Nunca estaba molesto cuando le decía 'cachorro' y de cierto modo le agradaba, ya que cuando lo llamaba así, siempre entablaban una conversación en la cual el rubio sonreía por lo menos en una milésima de segundos o a veces incluso se sonrojaba sin razón aparente igual que él. Por otra parte, siempre trataba de hacerse el rudo cuando le decía 'perro', mientras que 'sarnoso' y 'pulgoso' quedaban reservados para cuando Mello explotaba de la irritación y la rabia.
—¿Qué dijiste? —preguntó Mello un tanto extrañado porque creyó oír algo que definitivamente nunca podría salir de los labios de su compañero de habitación. Definitivamente necesitaba alejarse de Matt, ahora hasta su subconsciente lo traicionaba vilmente.
—Q-Que es tan tosca cuando hace eso —dijo Matt nerviosamente señalando a la señora del comedor. El rubio la miró y esta ponía de mala gana la comida —si a eso se le podía llamar comida— en la bandeja de una chica mientras la salpicaba toda de la solución pastosa y viscosa de color verdoso y extraña procedencia.
—Hmp… —emitió el rubio mientras hacía una mueca de asco. —Ya que te atreviste a hacerme una pregunta indiscreta y molesta acerca de mis costumbres, también voy a hacerte una… ¿Por qué siempre usas esas cosas? —preguntó airado y demostrando indiferencia mientras señalaba los goggles del chico. Mello había notado que el cariño que les guardaba no era tan simple, era un tanto profundo debido a que unas dos veces lo había encontrado con esos extraños lentes entre sus manos mientras los miraba con una deje de melancolía en los ojos.
Matt se mostró muy asombrado ante la pregunta y no lo disimuló. Miró al rubio un momento un tanto impactado mientras los ojos se le llenaban de un poco de tristeza. Mello no lo miraba directamente pero notó eso. El gamer bajó la cabeza ocultando su expresión y bajó rápidamente sus goggles hasta sus ojos ya que reposaban en su cabeza. El de ojos azules volteó a mirarlo escrutándolo después de esa acción de su parte.
—Matt… —lo llamó al ver lo tenso que se puso. —Yo… acaso, ¿te hice sentir…?
—Mello, por favor dirigirse a la oficina del director en seguida. Mello, por favor dirigirse a la oficina del director enseguida —se escuchó a través de las bocinas del comedor como si no pudiera ser más inoportuno.
El rubio volteó los ojos con molestia, pero luego recordó que ese día vería a L por fin. Se levantó rápida y precipitadamente bajo la atenta y algo decepcionada mirada del chico frente a él. Mello dio dos pasos pero luego se percató de algo. Volteó rápidamente a mirar a Matt y este cambió su expresión rápidamente mostrándole una tímida sonrisa mientras le decía sin emitir sonidos: "Que te valla bien". El de ojos azules asintió pero dejó apreciar que se sentía un tanto inseguro de dejar al chico después de ver lo tenso y melancólico que se había puesto ante la pregunta. Aun así, siguió caminando pero la reacción de Matt no se desvanecía de su mente.
Mientras se dirigía a ver a Roger pudo escuchar como a través de las bocinas también se solicitaba la presencia de Near en la oficina del mismo. Hizo una mueca por tener que compartir el mismo aire con el albino, pero sabía que lo más probable era que el mismísimo L ya estuviera ahí. El chico llegó, botó el envoltorio del chocolate que acababa de comerse y, tocó firme y seguramente la puerta, al rato escuchó al viejo indicándole pasar y así lo hizo.
—Buenos días, Mello. Me alegra ver que has aprendido unos cuantos modales de Matt —dijo Roger recordando la ultima vez que había estado ahí y como había irrumpido sin ninguna cortesía en el lugar. Mello ignoró al anciano y empezó a pasear su mirada por toda la oficina hasta toparse con algo, o mejor dicho alguien, interesante.
—¡Watari…! —exclamó el rubio esbozando una sonrisa.
—¿Qué tal, Mello? ¿Cómo has estado? —lo saludó el otro hombre que vestía formalmente mientras le dirigía una sonrisa afable.
—¡Genial! —exclamó sin disimular su emoción.
—Esperemos unos instantes a que Near llegue y procederemos a conversar —comentó el director.
Así lo hicieron, Mello tomó asiento delante del director y Watari se mantuvo de pie al lado del escritorio totalmente inmutable. Al rubio lo corroía una pregunta en su cabeza pero no quería hacer alarde de lo impaciente que era, también notó que el otro anciano tenía entre sus manos una laptop. Suspiró pesadamente mientras la decepción lo invadía prediciendo lo que les dirían. Near llegó y saludó a todos cordialmente mientras se sentaba en su extraña pose en la silla de al lado a la de Mello, el cual ni siquiera se tomó la molestia de mirarlo.
—Como ya habrán notado, chicos, Watari está aquí con nosotros. Sé que les comenté que L había decidido venir para acá a hablar personalmente con ustedes, pero lamentablemente él no pudo venir por diversas situaciones complejas que se le presentaron. Aun así, envió a Watari a que viniera para que su compromiso para con ustedes se vea reflejado ya que son muy importantes para él —les dijo Roger seriamente.
—Así es. Ahora dejemos que él mismo les explique por qué no pudo venir personalmente, chicos —les dijo Watari mientras procedía a poner la laptop sobre el escritorio y la abría quedando frente a ambos jóvenes.
Mello miraba hacía un lado distraídamente con algo de decepción en su rostro a pesar de preverlo. Realmente esperaba que L apareciera de la nada, pero no iba a ser así. Near a su vez, miraba atentamente el monitor totalmente impasible. La pantalla se encendió quedando completamente blanca y luego apareció una letra L en ella de color negro. Eso logró atraer la atención del rubio que ahora sí miraba la computadora atentamente.
—Buenos días, Near y Mello —saludó la voz del hombre en la computadora la cual no estaba distorsionada debido a que nunca recurría a eso cuando hablaba con sus principales aprendices.
—Buenos días, L —saludaron los dos chicos mientras se les iluminaba la mirada. Sí, inclusive a Near de manera casi imperceptible.
—Realmente lamento mucho el hecho de no poder presentarme ante ustedes después de haberlo dicho. Espero no se encuentren decepcionados…
—¡Por supuesto que no, L! —exclamó Mello interrumpiendo a su superior, ganándose una mirada de reproche por parte del peliblanco. —L-Lo lamento… —susurró después de darse cuenta de su precipitada reacción.
—Está bien, Mello. No te disculpes. Me alegra saber que no te he decepcionado a pesar que esperabas con ansias verme —le dijo la voz del detective comprensiblemente y dejando notar en ella un deje de cariño que sólo dejaba presenciar cuando hablaba con sus aprendices.
—No hay ningún problema, L —dijo tranquilamente Near.
—Gracias, Near. Debo decirles la razón por la cual no pude cumplir mi palabra. Supongo que ya estarán enterados del caso de Kira ¿no es así? —ambos chicos asintieron. L no les había dicho que ya había tomado parte en ese caso desde hace tiempo, pero ellos lo intuían debido a que conocían lo que probablemente resultaría llamativo para el detective y en que clase de casos le gustaba trabajar, y el caso Kira era muy complejo al parecer. —Desde hace un tiempo trabajo en él y debo serles sincero al decirles que se está tornando muy difícil… y peligroso —después de esas palabras por parte de L, se hizo un pesado silencio en la habitación. Los niños conocían parte de los peligros que podía llegar a correr su superior trabajando en el caso de ese asesino con complejo de dios. Ambos estaban un tanto inquietos pero confiaban en que L podría con él.
—Sabemos que lo lograras, L —comenzó a decir Mello para salir de esa incomoda situación. —Kira no logrará vencerte. La justicia siempre se alzará y confiamos en ti plenamente —dijo incluyendo al peliblanco en la oración el cual asintió completamente de acuerdo con el rubio.
—Me alegra saberlo, chicos… Haré todo lo posible para no decepcionarlos ni que duden de su confianza puesta en mi —Mello frunció el ceño ante estas palabras. ¿Hará todo lo posible? Realmente el peligro que corría el pelinegro era mayor de lo que ellos pensaban debido a sus palabras, ya que L siempre era muy seguro con respecto a ganar porque nunca estaba dispuesto a perder y ahora decía que haría todo lo posible sin afirmar que saldría victorioso de su lucha contra Kira. Near suspiró con pesadez, detalle que no pasó por alto el rubio y supuso que pensaba igual que él.
—Sí… Lo lograras, L… —susurró el mayor de ambos chicos.
—Por supuesto, Mello… —respondió también en un susurro. —Bien, algo que deseaba comentarles a ambos es que de ahora en adelante en estas pequeñas reuniones conmigo no sólo estarán ustedes dos presentes —ambos niños miraron el monitor con notable curiosidad, como si realmente estuvieran cara a cara con el detective. —Hay un chico que ha resaltado tanto como ustedes, pero no se pongan nerviosos ya que no ha superado a ninguno. Está en la tercera posición de sucesión y debo admitir que es realmente talentoso y he adquirido un gran interés en él —Mello alzó una ceja mientras Near se disponía a enrular uno de sus mechones de cabello. —Watari, por favor, dile que pase debido a que ya debería estar afuera.
El hombre se dirigió hacía la puerta bajo la atenta mirada del rubio que se mostraba expectante. Si esa persona era la tercera en sucesión debía cuidarse de él también, ya que no permitiría que nadie se le adelantara. No sabía quien era, pero ya el competivismo de Mello se estaba haciendo presente. Near mientras tanto se mostraba un tanto ausente y Roger sonrió un poco al ver que la puerta se habría y el tercer sucesor de L se adentraba.
—Buenos días, Watari, L y Roger —saludó cortésmente el pelirrojo mientras Mello no disimulaba su asombro porque su boca y sus ojos se abrían de modo desmedido.
—¡¿MATT? —espetó el rubio poniéndose de pie y este le sonrió abiertamente.
—Oh… Así que se conocen —se escuchó decir a la voz del detective.
—Olvidé comentarte que Matt y Mello comparten habitación —le dijo Roger.
—Es un enorme placer poder hablar con usted, L —dijo el pelirrojo mientras se le iluminaba la mirada. El hecho de sólo escuchar la voz del gran L a través de la computadora sin ningún tipo de alteración en ella lo hacía muy feliz. No todos los días a alguien le sucedía eso. Se sentía afortunado.
—El placer es mío, Matt. Por favor toma asiento —le dijo L al joven. Watari atrajo una silla y la puso entre los otros dos chicos que se habían sentado a distancias exageradamente prudentes el uno del otro. El pelirrojo tomó asiento con una gran sonrisa mientras Mello aún lo miraba de pie, pero ahora con el ceño fruncido profundamente. Near lo saludó con una leve asentida y Matt lo imitó.
—Mello, puedes sentarte —le dijo Roger mirándolo seriamente.
—¿Cómo es que…? ¿Matt? ¿Cómo es que tú no me habías dicho nada? —empezó a decir Mello ignorando olímpicamente al director. —No lo puedo creer… —susurró con un tanto de molestia en la voz cosa que sorprendió a Matt y lo miró extrañado. No le dio tiempo de contestar debido a que el rubio empezó a dirigirse hacía la puerta para salir. Daba grandes zancadas y mantenía los puños apretados con una expresión clara de disgusto.
—¿Mello? —llamó inútilmente Matt volteándose. Watari miraba la escena un tanto extrañado, se escuchó un suspiro por parte de L, Roger observaba hastiado como Mello daba un portazo y Near volteaba los ojos.
—Al parecer tu relación con Mello es un tanto complicada ¿no, Matt? —llamó L la atención del pelirrojo el cual no dejaba de mirar a la puerta por la cual había salido su compañero.
—Pensé… que ya nos estábamos llevando mejor… —susurró el chico bajando el rostro.
—Me parece extraño que en tres semanas no te hallas acostumbrado a sus arrebatos. Siempre es muy impulsivo y deja que sus emociones lo dominen —dijo Near monótonamente.
—Eso lo sé. Lo conozco lo suficiente como para saberlo —espetó seriamente mirando al peliblanco.
—Lamento su comportamiento, L… —empezó a decir Roger.
—Él volverá cuando se calme —aseguró el detective tranquilamente. —Muy bien, Matt. Ya Roger te ha comentado lo que básicamente necesitas saber acerca de la sucesión. Sólo te llamamos para conocernos personalmente… por lo menos, lo que nos permite esta computadora. Luego Watari hablará contigo algunas cosas cuando esta reunión termine.
—Para mi es todo un honor por lo menos escuchar su voz, que se dirija a mi y que me haya catalogado como uno de sus principales aprendices —le dijo el chico con una gran sonrisa pero aún con la mirada un tanto preocupada.
—Me alegra escuchar eso… Matt, puedes ir por él —le dijo L después de un pequeño silencio y este lo miró asombrado. —Dile a Mello que venga y si pueden arreglar su situación estaría bien. Estaremos aquí esperándolos.
—Gracias —exclamó poniéndose de pie y saliendo de la oficina rápidamente.
—La relación de ellos a sido un tanto conflictiva, L. No me extrañaría que terminen peleando de nuevo —le comentó el director.
—Quizás… Noté algo en Mello y estoy seguro que Matt le importa, ya que quizás no abría reaccionado así si de otra persona se tratase ¿no es así? Su reacción de cierto modo me dejó perplejo, pero ahora que analizo los rostros de ambos, pienso que debe ser por eso.
—Tienes razón, L —le confirmó el peliblanco mientras seguía enrulando uno de sus mechones de manera distraída. Near notaba que cuando Matt y Mello estaban juntos definitivamente actuaban de modos muy inusuales a lo que parecían ser delante de los demás.
…
Mello había salido estrepitosamente de la oficina de Roger. Maldecía el hecho de haber sido tan impulsivo delante de Near y L. Ahora se encontraba recostado de una pared cerca de la habitación que compartía con Matt mientras se le pasaba un poco el enojo y se calmaba. Al principio no estaba muy seguro de por qué había reaccionado como lo hizo, pero luego de meditarlo un poco lo entendió.
Lo que realmente le molestaba era el hecho de ver al pelirrojo como una posible competencia. Realmente no quería que se convirtiera en alguien como Near para él. No quería ser superado por nadie ni tampoco quería ver a Matt como una posible amenaza para su puesto, ya tenía suficiente con el imbécil enano insensible. No consideraba a más nadie como una competencia para él pero, ¿cómo era posible que de pronto Matt se convirtiera en el tercero y él ni siquiera estaba enterado de ese hecho?
Bueno, es verdad que nunca le interesó demasiado ese lado de Matt. Lo veía realmente estúpido aunque sabía que seguramente no lo era porque estaba ahí en Wammy, pero de que era un vago desinteresado, lo era. Pensó y recordó todas las ausencias del chico y todas las veces en las cuales se desaparecía por algunas horas, obviamente presentando exámenes ya que era transferido. Sus resultados habían sido suficientes para quedar como tercero en todo el orfanato y lo curioso es que nunca lo veía agarrar un libro ni un cuaderno. Sabía que nunca iba a la biblioteca porque una vez comentó que no tenía idea de donde se encontraba.
Lo estaba exasperando. Matt era realmente inteligente y no podía dejarse vencer por él. No quería verlo como una amenaza, no quería odiarlo. Le llamaba demasiado la atención como para verlo de ese modo. Simplemente no quería y eso lo sacaba de quicio.
—¡Mello! —escuchó que lo llamaban e inconscientemente volteó, pero luego se dio cuenta de que esa voz era la de Matt.
—¡¿Qué rayos haces aquí? ¡¿No deberías estar en la oficina? Sería una completa falta de respeto irte cuando estabas hablando con L —espetó secamente frunciendo el ceño y mirando la pared frente a él para no dirigirle la mirada al pelirrojo.
El de ojos verdes se detuvo al lado de él y se apoyó en la pared mientras controlaba su respiración ya que había corrido desde la oficina para encontrarlo rápidamente.
—Lo mismo te digo yo a ti —le comentó al recuperar el aliento. —¿Qué fue lo que pasó?
—¡Me enojé! ¡Eso fue lo que pasó!
—Eso ya lo sé —le dijo volteando los ojos. —Lo que deseo saber es ¿por qué? Y ¿Cómo es eso de que debí habértelo dicho?
—¡Debiste habérmelo dicho! —espetó encarándolo. Matt inmediatamente pensó colocarse a la defensiva y decir "¿Por qué rayos tenía que decírtelo? No eres nada de mí", pero decidió no echarle más leña o gasolina al fuego.
—Mello… No pensé que fuera realmente importante —le susurró acercándose un poco más al rubio.
—¡Claro…! Claro que es importante, cachorro… —le dijo tratando de dominar su carácter después de ver la mirada preocupada del chico a su lado. —Yo no quiero… tener competencia —decidió decir en lugar de decirle que no quería verlo específicamente a él como una amenaza.
—¿E-Es eso? —preguntó el de goggles asombrado dirigiendo una cálida sonrisa. —No debes preocuparte, Mells… perdón, Mello —corrigió rápidamente. El rubio lo miraba atentamente. —Lo que quiero decir es que a mí realmente no me interesa demasiado ser el número uno o dos o trescientos. Es un gran honor que me nombrara el tercero pero no planeo agarrarme por los moños con alguien para ser el número uno, ni mucho menos superarte, además de creer que no puedo. Soy el tres pero… tú me superas por mucho, Mello. No hay nadie mejor que tú —concluyó poniendo una mano en su hombro y dirigiéndole una abierta, hermosa y cálida sonrisa. El chico lo miraba atentamente sonrojando un poco ante lo último que había dicho.
—Sí hay alguien…
—No te compares con la pelusa blanca esa. Eres mejor, me consta… Aunque me golpees a cada rato y me hagas la vida imposible —dijo torciendo la boca.
—Eres un vago imbécil, Matt —le dijo retirando la mano del chico bruscamente de su hombro y empezando a caminar lejos de ahí. Matt esbozó una pequeña sonrisa porque el chico lo había dicho reprimiendo una pequeña risita.
—Debemos volver a la oficina. L me dijo que te buscara y volviéramos. Nos está esperando.
—Pues, ¡mueve ese trasero y apúrate! —gritó Mello adelantado haciendo un ademán con la mano y el pelirrojo empezó a correr para alcanzarlo.
Ambos chicos se encaminaron hasta la oficia y al llegar, más rápido de lo esperado, tocaron la puerta y entraron al decirles que podían hacerlo. El primero fue Matt que entró rápidamente en silencio y tomó asiento al lado de Near. Mello cerró la puerta y comenzó con su disculpa en ese mismo lugar con la cabeza gacha:
—L, Watari… Lamento haber reaccionado de ese modo. Sé que fue una completa falta de respeto. Una insolencia de mi parte y no quería que vieran ese lado de mí… —empezó a decir en un susurró.
—Disculpa aceptada, Mello —le dijo tranquilamente L. —Ahora, por favor toma asiento. Matt, ¿Qué sucedió?
—Todo solucionado, L —exclamó el pelirrojo con entusiasmo.
—Que rápido… —dijo disimuladamente Roger por la bajo un tanto extrañado ya que cuando se ponían a discutir podían pasar horas en eso, y sin hablarse, ni se diga.
—Me alegro, chicos. ¿Son buenos amigos, Mello? —preguntó curiosamente la voz del detective.
—Ehhh… Yo no diría precisamente… eso…
—Aún no nos conocemos muy bien ni hemos pasado demasiado tiempo sin discutir —lo ayudó el de ojos verdes.
—Oh, ya veo… Así que… ¿Pelean demasiado? —ambos chicos suspiraron con pesadez dándole una muda afirmación. —Pronto deberé cortar, chicos. Pero antes… Watari, los encadenarás —se escuchó seriamente la voz del pelinegro.
—¿Disculpa, L? —preguntó el nombrado un tanto confundido por la orden que le daba su protegido.
—Lo que escuchaste. Encadenarás a Mello y Matt, el uno del otro. Eso ayudará a propiciar su convivencia. Sé que comparten habitación, pero aun así pasar cada segundo del día juntos será bueno para ustedes —les dijo seriamente pero dejó notar una pequeña diversión en su voz al nombrar lo ultimo.
Las expresiones de ambos chicos era todo un poema. Matt había abierto los ojos y la boca lo más que podía, realmente asombrado y perplejo, no podía ser cierto lo que sus oídos escuchaban. Mello aún no se creía lo que oía, ¡Tenía que estar bromeando! Aunque era L y no estaba muy seguro de eso. Además de la seriedad con la cual lo había dicho. ¿Estar encadenado a Matt como un perro? No, gracias. La idea de pasar cada minuto de su día con él resultaba llamativa pero no de ese modo. ¿Qué tal si las cosas terminaban peor que ahora? Y ¿Por cuánto tiempo se suponía que iba ser? Los jóvenes no cabían en sí mismo del asombro y el terror.
—Lo digo en serio —dijo severamente la voz de L ante la mirada interrogante de ambos aprendices e inclusive de Watari a pesar de saber que el detective era un tanto extremista y radical con sus métodos.
—P-Pero L…
—Pero nada, Roger. Esa es mi orden. Tómenlo de este modo, Mello ese es tu castigo por ser insolente. No te culpo por dejar que tus emociones te dominen, pero deberías ser menos arrebatado o en el futuro podrías cometer un grave error por eso. Por otro lado, Matt, este chico de aquí te hace la vida imposible, o eso es lo que afirma Roger. Haz que la relación entre ustedes sea beneficiosa y no dejes que Mello se aproveche de ti al ser muy dominante. Forja tu carácter porque sé que eres muy tímido y sumiso —esa fue la ultima palabra de L y ambos chicos asintieron un tanto absortos. Incluso Near había quedado asombrado por la orden de su superior y se permitió abrir lo ojos desmedidamente. —Eso es todo por el momento, chicos. Encontraran en sus habitaciones una serie de regalos de mi parte —a los niños se le iluminó la mirada. —Disfrútenlos, por favor… Near, sigue así y recuerda que de vez en cuando no es tan malo ser más abierto y encariñarte con alguien. No temas acercarte. Eres un gran chico lleno de cualidades positivas que no reflejas, no temas explotarlas también —el peliblanco asintió comprensiblemente mientras se disponía a enrular su mechón pensativo. —Mello, un buen consejo sería que no comas tanto chocolate, pero es un descaro de mi parte —el mencionado esbozó una gran sonrisa. —Así que aprovecha tu tiempo y se sincero contigo mismo. No dejes que la ira te ciegue porque no es una muy buena compañera. Confía en los que te brindan su apoyo y no temas decirle a alguien lo que significa para ti —Mello asintió mientras meditaba sus palabras. —Matt, tienes un gran potencial, pero sé que eres un tanto desinteresado. No te preocupes, si lo tuyo no es esto está bien, pero te esperan grandes cosas, tenlo por seguro. Eres una persona de gran corazón capaz de contagiar a los demás de tu sensibilidad. Trata de usar eso este tiempo y aprovéchalo. Confía en los que te rodean y no te desveles tanto con tu PSP, ¿bien? —dijo para finalizar y este rió un poco dedicándole una angelical sonrisa al detective.
Lo chicos analizaron un momento sus palabras y sabían perfectamente que el detective siempre tenía sus razones para decir lo que expresaba, pero ellos deberían de averiguar cuales eran y en que momento poner en practica sus consejos. L realmente los conocía muy bien, de eso no había duda.
—Gracias, L… —dijeron al unísono cada uno a su modo.
—Espero hablar con ustedes de nuevo, pronto. Realmente lo espero… Adiós, Mello, Near y Matt. Roger sigue cuidándolos como lo has hecho. Watari te llamo pronto para que les des mis indicaciones a los chicos y te espero aquí —finalizó el detective e inmediatamente la pantalla de la laptop se apagó dejándola toda negra de nuevo.
—Bien, Matt, Mello, ¿Qué opinan de… la situación que van a tener que afrontar? —suspiró precavidamente Roger.
—¡Será un completo asco! —espetaron ambos jóvenes al unísono cruzándose de brazos y frunciendo el ceño mientras le daban la espalda al otro. Se notaba la incomodidad en sus miradas.
Roger suspiró con pesadez y temor al pensar en lo que vendría. A Watari no le quedaba de otra que acatar la orden de su protegido y Near pensaba que realmente L se estaba volviendo más loco de lo usual al proponer algo como eso. Si no se cuidaban, ambos chicos destrozarían todo el orfanato en una de sus prontas peleas.
…
Por otro lado, se podía ver al mejor detective del mundo, Elle Lawliet, mirando detenidamente el monitor que se acababa de apagar. Su vista estaba perdida mientras se encontraba inmerso en sus pensamientos. Lo que le había dicho a sus aprendices era cierto, la investigación se estaba volviendo un laberinto. En estos momentos tenía encerrados a Yagami-kun y a Amane Misa, sin mencionar a Soichiro Yagami también. Light se ofreció voluntariamente alegando que "quizás era Kira" mientras que su equipo arrestó a Misa. Ya tenían unos cuarenta días ahí y los asesinatos de Kira habían comenzado de nuevo hace un mes aproximadamente.
El equipo de investigación le decía que quizás ya era hora de liberarlos porque, se podría decir que de cierta manera, su inocencia estaba comprobada, aunque claro, no lo cuestionaban mucho ya que él era el jefe. L no se dejaba engañar, nunca se equivocaba y seguía creyendo firmemente que Light era Kira.
Ya había decidido que dentro de unos días más los liberaría, pero antes los pondría a prueba de nuevo y para eso utilizaría al jefe Yagami. Si el plan no resulta como él piensa, tendría otro as bajo la manga. Siempre hay que tener respaldos, pensaba el pelinegro; así que si Light-kun y Misa-Misa salían aliviados de la situación y la trampa que les pondría, tendría que recurrir a la idea de no dejar al castaño solo nunca y no se le ocurría algo mejor que encadenarlo a él mismo. Véase ahí la razón por la cual propuso eso para sus aprendices. Sabía muy bien que estaba mal usarlos como conejillos de indias en sus "experimentos", pero necesitaba comprobar si ese era un buen plan y si a Light no se le escapaba nada ni cometía un error mientras trabajaba junto a él, quería ver si quizás ganándose su confianza confesaría de una vez por todas que es Kira.
Vería si la relación entre Matt y Mello mejoraba con esta extrema idea y quizás a él también le saldrían bien las cosas. Sólo faltaba esperar a ver como se desarrollaba y resultaba todo con sus aprendices y su pequeño experimento.
—Ryuuzaki, se han reportado más muertes por ataques al corazón —interrumpió sus cavilaciones Aizawa. El detective suspiró pesadamente. Le había alegrado de sobremanera hablar con sus sucesores, pero ahora debía volver a su complicada realidad.
…
¡Final del capítulo dos! \o/
Espero que les haya gustado y si es así dejen un review :D Sí sí sí, es verdad, aún Mello y Matt no están encadenados pero pronto lo estarán ;)
Aquí al final puse una pequeña aclaración de por qué fue esa orden tan precipitada por parte de mi querido, amado y adorado L. todos sabemos que el detective es extremista y radical con sus planes, así que no es sorpresa para ninguno xD Además que él siempre tiene planes de respaldo y todo planeado con anticipación porque es genial y lo sabe xD
Abajo pondré las respuestas a sus reviews *-* Muchas gracias por ellos, sigan comentando :D Cuídense mucho y nos leemos luego \o/
Atte.: Yulieth Jeevas :3
EmiFer: Hola! Me alegrara muchísimo que te haya gustado *-* YAY \o/ Espero que este también te guste y que sigas dejando reviews. Sí, mi querido Matty y Mells tienen unas personalidades demasiado contradictorias y es obvio que Mello es Mello y como es Mello es así de Mello, siempre queriendo hacerse el rudo porque él es Mello (ignora las locuras que estoy escribiendo, creo que estoy medio hiperactiva xD). Bueno, cuídate mucho y nos leemos luego :D
mihael jeevasxxx: Hi hi hi! Que bueno que te haya gustado *-* Mi estar muy feliz al respecto xD Espero que este también haya sido de tu agrado y espero que sigas dejando reviews para saber tu opinión :D Nos leemos luego y cuídate mucho. Besos :D
Ayiw-KuN-88: Hola! *-* Me alegra ver tu review porque he leído varias de tus historias \o/ Tranquila que no dejaré de publicar si me mandas unos cuantos chocolates, no mentira xD (sí, soy medio adicta al chocolate gracias a leer tanto sobre Mells comiendo su adorado cacao. Como también se me a pegado la maña de llevarme mi dedo pulgar a la boca por Lawliet xD). Seguiré publicando porque estoy re enganchado con escribir esta historia. Yo también te pido con los ojitos de mi querido Matty puppy que sigas publicando los capítulos restantes de "¿Inocencia? Yo la perdí hace mucho" porque te confieso que me leí los caps hace poco y lo hice en un sólo día *-* Me encantaría que lo terminaras aunque leí en otro de tus fics (realmente no recuerdo cual) que no podías o algo así; si es así esta bien, yo entiendo pero como ya te dije me gustaría mucho que lo terminaras *-* Bueno, nos leemos luego y espero algún review de tu parte con tu opinión sobre este cap. Espero que te haya gustado y cuídate mucho :D
Scar Lawliet: Hola! \o/ Que bien que te haya gustado mi narración así como también el primer capitulo *-* Espero que esta tan ansiada continuación haya sido de tu agrado :) Sabes, creo que a mi también me salía baba cuando estaba escribiendo sobre Mello *-* ¡Ese chico es simplemente perfecto! Bueno, espero que me dejes un review si te ha gustado. Cuídate mucho, besos y nos leemos luego :D
nessk: Hola! Gracias por el review :D Espero que este te haya gustado, nos leemos luego y cuídate mucho :)
Crayolas En Mi Nariz: Hola! \o/ Sabes, al principio de tu review me quedé como "No puede ser, ¿tan mala soy? T.T" *Véase a Yulieth sentada de espaldas en una esquina de su casa con un aura depresiva a su alrededor* xD pero luego me emocioné al saber que sí te gustó y que a pesar de no llamarte mucho la atención el yaoi este esté entre los que te han gustado *-* Me emociona que te guste mi manera de narrar y que te haya hecho reír \o/ Quería describir la forma en la cual se atraían de una manera profunda y dulce, y que bien que te haya gustado eso. Muchas gracias por tu review, espero que este te haya gustado y que sigas comentando :D Cuídate muchos, nos leemos luego y besos :)
Nyankeyti: Hola! Aquí esta la conti por fin \o/ Muchas gracias por tu review y espero que este te haya gustado tanto como para dejarme otro ;D xD Bueno, nos leemos luego, cuídate mucho y besos :)
