My Lonesome

Autora: annako

Traducido por: Cacell Corp.

Disclaimer: Tristemente, yo no poseo Kyou Kara Maou, porque si lo hiciera, Yuuri y Wolfram no serían solamente amigos :P

Advertencias: Err no muchas advertencias, sólo me gustaría decir que este es un fic chicoxchico, no te gusta, no leas.

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Yuuri se despertó con un estremecimiento, sintiendo brazos envolviéndose alrededor de su cintura. Mirando hacia abajo ebriamente, se dio cuenta de que los brazos pertenecían a Greta, que roncaba suavemente y lo abrazaba como a una almohada. Yuuri sintió una sonrisa afectuosa a través de su cara, y gentilmente movió los brazos de su hija de su cintura.

Levantándose, estiró su cuerpo y bostezó. La luz del crepúsculo matinal entró por la ventana, iluminando la habitación de un suave azul. La belleza de la mañana siempre le había llamado la atención a Yuuri, y hoy, parecía especialmente hermosa.

Oficialmente sabía cuáles eran sus sentimientos hacia su accidental prometido.

Una sonrisa de autosatisfacción apareció, y bajó la mirada hacia la cama con su nueva 'familia'. Su hija acostada libremente sobre el colchón, un brazo sujetado por una mano de Wolfram, su boca abierta ligeramente mientras suaves sonidos salían. Su prometido descansaba ahí, sus suaves ondas iluminadas por la luz de la mañana, su rostro pacífico y tranquilo. Sus suaves labios estaban separados sólo un poco, suaves suspiros saliendo. Sonrojándose, Yuuri recordó lo suaves que eran esos labios y se volteó.

Sonriendo, salió de la habitación, temblando ligeramente por el frío aire de la mañana.

Sus soñolientos ojos analizaron el pacífico, quieto castillo, y un suspiro de contento escapó de Yuuri. El castillo, decidió con una mueca, siempre era mejor por las mañanas.

Inhalando el fresco aire de la mañana y estirando sus miembros, esperó la aparición de Conrad para su usual corrida juntos. Mientras esperaba, recorrió los eventos de la noche pasada en su mente inconscientemente, recordando la suave, pálida piel de Wolfram mientras movía sus dedos por debajo del camisón de seda rosa. Un rutilante sonrojo corrió a través de su rostro, y tragó duro, sacudiendo los pensamientos fuera de su cabeza.

¿Qué estoy pensando?

Ambos debimos haber estado realmente cansados anoche. Yah, eso debe ser.

Sintió un frío sudor correr a través de su espalda, y se regañó mentalmente, tomando respiros más lentos y profundos para calmarse a sí mismo.

¿De qué estoy tan asustado? Se preguntó miserablemente, y una memoria del rostro enojado y triste de Wolfram pareció aparecer enfrente de él, haciéndole la misma pregunta. Una familiar, gentil voz cortó el aire, sacándolo bruscamente de sus pensamientos.

.- Su Majestad, se ha levantado temprano hoy.

Conrad trotó hacia él, deteniéndose frente a Yuuri, sus profundos ojos marrones gentiles y confortantes le sonrieron junto a su rostro. Yuuri hizo una mueca, aliviado de que Conrad al fin hubiese llegado.

.- Sí, Greta me despertó hoy –respondió, y rió-. Fue algo nuevo para mí, ¡despertar con una hija en la cama...!

Conrad volvió a sonreír.- Ya veo.

Yuuri estiró su mejilla con su dedo índice, frunció el ceño pensativamente. Los pensamientos se derramaron en su mente de nuevo, y acudió al hombre más viejo y maduro por ayuda.

.- Conrad –dijo suplicantemente-. No te rías cuando te pregunte esto, tú eres la única persona en la que puedo contar.

Conrad miró a Yuuri con sorpresa-. No me reiré de usted, Su Majestad –prometió, sus ojos marrones mostraron preocupación-. ¿Pasó algo malo?

.- Ah... eheh –Yuuri levantó sus manos en defensa, sacudiendo la cabeza y riendo nerviosamente-. Nada de eso... Ah, cómo puedo decir esto... –miró a un lado brevemente, y se sujetó la cabeza.

¿Cómo explico esta confusión en mí?

.- ¿Cómo se siente... amar a alguien? –finalmente preguntó tímidamente. Conrad parpadeó, aturdido por un momento, y luego se relajó y rió suavemente entre dientes.

.- ¿Esa es su pregunta, Su Majestad? –preguntó gentilmente, y Yuuri le disparó una mirada ofendida.

.- ¿Qué—Qué tiene de malo? –demandó Yuuri, su rostro se enrojeció más. Sus negros ojos se volvieron más oscuros, y se dio la vuelta para ocultar su vergüenza-. Lo sabía, esta es una pregunta estúpida...

Conrad trató de reemplazar la sonrisa de su rostro con una mirada más seria y sacudió la cabe-. No, eso no es lo que quise decir... –comenzó, y se detuvo al ver como Yuuri repentinamente salía a la corrida, volteándose para verlo brevemente.

.- ¡Date prisa! –dijo Yuuri juguetonamente-. ¡O te dejaré atrás esta vez! –los ojos del más joven brillaron ante la idea de finalmente vencer a Conrad en una carrera, y se volteó, tomando su paso al que estrechamente falló chocándose con una criada-. ¡Lo siento!

Conrad sonrió para sí mismo. El Maou nunca parece dejar de divertirme, musitó, y comenzó a correr detrás de Yuuri, los pensamientos giraban en su cabeza sobre cómo podría responder la pregunta del joven Maou.

Wolfram lentamente se despertó al sentir la brillante calidez sobre su cuerpo. Lentamente se levantó, parpadeando ante la fuerte luz solar.

.- ¿Qué hora es...? –murmuró, más para sí mismo que para otro. Soñolientamente, miró alrededor y localizó a Greta. Recordando las extrañas acciones de su morocho prometido, Wolfram comenzó a sentir el calor subírsele hasta el cuello; y no era el calor de la luz del sol. No sabía si estar desilusionado o agradecido por la aparición de Greta: aunque, de mala gana admitía para sí mismo, que le gustaba el sorprendente cambio en Yuuri, pero no quería exactamente perder su virtud justo una noche después de que Yuuri le confesara sus sentimientos.

Pero se confesó.

Se confesó.

Los suaves labios de cereza de Wolfram se curvaron en una sonrisa y salió de la cama, sintiéndose más ligero y feliz que nunca desde que había conocido a Yuuri. Su pie desnudo tocó el piso, y se paró soñolientamente, subiéndose el camisón sobre su hombro. Mirando brevemente a Greta decidió dejar a la joven chica dormir y comenzó a vestirse en su traje azul.

Ya se había dado cuenta de que Yuuri ya había dejado la habitación antes de haberse despertado, y la familiar punzada de preocupación y celos le golpeó ligeramente mientras se vestía. Esa era una de las cosas que no le gustaban sobre sí mismo; para Wolfram era difícil confiar en alguien completamente.

La última vez que hice eso, pensó para sí, me encontré con que esa persona me estaba manteniendo secretos. Esta vez, me aseguraré de que no haya secretos.

Esta vez...

Hay más cosas en riesgo.

Dirigiendo otra mirada hacia su dormida hija, abrió la puerta silenciosamente y salió.

Caminando animadamente hacia el vacío vestíbulo, su sentimiento de preocupación se hizo más fuerte. Apretando los dientes, sus ojos esmeralda se encendieron y buscó hasta en el último cuarto a un específico chico de cabello negro.

Yuuri...

Más te vale no estar yendo detrás de alguien más...

No después de haberte confesado, hennachoko!

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Yuuri se detuvo y se derrumbó sobre la tierra, jadeando pesadamente. Nuevamente, Conrad lo había pasado, saludándolo amigablemente con una mano, y derrotándolo hasta el castillo. Cómo ese hombre mayor se las arreglaba para correr tanto sin cansarse estaba más allá de Yuuri. Ahhh... Para que alguien corra así, ¡tiene que ser algún tipo de robot! Pensó, y gimió.

Conrad ya se estaba refrescando con un par de estiramientos, apenas respirando un poco pesadamente. Su frente estaba arrugada en una mirada pensativa hoy, y sus ojos parecían distantes. Yuuri lentamente volvió a levantarse.

.- ¿Cómo haces eso...? –jadeó, y asintió agradecidamente a la criada de hace un rato, que le ofrecía un vaso de agua. Conrad se obligó a prestar atención y se volteó, sonriendo.

.- Militares –dijo sencillamente, con una sonrisa cálida en su rostro. Yuuri se las arregló para devolverle la sonrisa mientras se bajaba el vaso de agua sedientamente.

.- La misma respuesta, eh? –rió-. Ahhh, los militares deben ser realmente rudos...

Conrad rió entre dientes levemente-. Aprendes algunas cosas si has estado en el ejército un tiempo... –respondió, y calló. Yuuri lo miró, su respiración empezaba a volverse normal.

.- Heika –dijo Conrad, pero paró cuando vio que Yuuri sacudía su cabeza, frunciendo el ceño.

.- No me llames así, Conrad –le regañó ligeramente, e hizo una mueca-. Tú eres el que me nombró, ¿recuerdas?

Conrad asintió y sonrió.- Yuuri –dijo, y rió para sí mismo cuando Yuuri le dio un asentimiento de aprobación-. Por la pregunta de hoy...

.- Jaja, ¿eso? –rió Yuuri nerviosamente y se enderezó-. No te preocupes por eso... fue sólo...

.- Cuando amas a alguien, es un sentimiento especial que tienes que no sientes por nadie más. Es ese sentimiento siempre que estás alrededor suyo... y quieres hacerlo feliz, sin importar cualquier sacrificio que puede que tengas que hacer para lograrlo –interrumpió Conrad gentilmente, y el rostro de Yuuri se volvió rojo de nuevo.

.- E-espera... ¿cómo sabías que era un "él"...? –balbuceó Yuuri. Sonrojándose más, agitó sus manos frente a él en defensa, mientras su voz se alzaba ligeramente avergonzado-. Quiero decir... pudo haber sido algún problema con una chica en casa...

Conrad sonrió.- No has ido a tu casa en algún tiempo, Hei... Yuuri.

Yuuri se puso incluso más rojo, lo que divirtió a Conrad, ya que parecía que el pobre chico ya estaba muy avergonzado.

.- Espera un minuto... Pude haber visto alguna chica en el pueblo y...! –tartamudeó Yuuri, y suspiró, dándose por vencido-. Ahh... yo... tienes razón...

Conrad sonrió gentilmente-. Wolfram, ¿verdad? –Yuuri asintió antes de repentinamente mover la cabeza de un tirón para mirarle incrédulamente.

.- ¿Cómo es que tú...?

Conrad sacudió su cabeza.- Eso no es importante ahora –respondió. Yuuri suspiró y se sentó en las losas de concreto del castillo.

.- Es sólo que... –comenzó, y se pausó, antes de finalmente soltarlo en una acometida-. Es sólo que, ya sabes, no creí que yo fuera... así, y, soy un chico, y Wolfram es un chico, y de regreso a de donde yo vengo, esto sería considerado abuso sexual! Yo no soy ese tipo de chico! Al menos... No lo creo... Y-y... Si mi madre algún día se enterara... –con ese pensamiento en mente, se crispó visiblemente.- Por otro lado...

Conrad apoyó su mano en el hombro del aterrorizado Maou, tratando de calmarlo-. Yuuri, estás pensando demasiado –dijo con una sonrisa tranquilizadora. Yuuri lo miró fijamente, y asintió débilmente.

.- Conrad... ¿qué pasa si esta noche... yo.. yo.. voy más lejos? ¿Y Greta no entra a detenerme a tiempo...? –gimió, y enterró su rostro entre sus manos. Conrad sintió una sonrisa formarse en sus labios, pero luchó para mantener una mirada seria.

.- Dudo seriamente de que eso vaya a suceder, Yuuri. Wolfram te detendrá, y si no lo hace, si necesitas mi presencia yo puedo asegurarme de que ustedes dos no vayan lejos.

Esta vez, Yuuri casi se cayó-. E-espera, ¿significa que te quedarás a dormir? –preguntó incrédulamente, y Conrad sonrió. A Yuuri se lo formó una gota en la sien y frotó su cabeza.

.- Ahh... más hombres en mi habitación –rió ligeramente-. No he tenido una pijamada antes... además, si alguna vez lo hubiese hecho, será atemorizante si mis amigos conocieran a mi mamá...

.- Sólo si lo deseas, Heika –respondió Conrad, y Yuuri lo miró avergonzadamente.

.- No es que no me guste que estés allí...! Iie, etto –dijo Yuuri arrastrando las palabras, inseguro de cómo poner sus sentimientos en palabras. Conrad sonrió.

.- Sugiero que lleves este sentimiento lentamente –dijo finalmente, y Yuuri rió otra vez, esta vez por diversión.

.- Anoche, traté de imaginarme lo que tú hubieras dicho en mi situación, y supe que dirías eso –Yuuri hizo una mueca, y Conrad pareció un poco sorprendido. Asintiendo, Yuuri cruzó sus piernas y las apoyó firmemente en el piso de mármol del castillo.

.- Yo... Yo sólo necesito catalogar estos sentimientos –murmuró, y sonrió agradecidamente hacia Conrad-. ¡Gracias por tu ayuda, Conrad!

Conrad sonrió y asintió en respuesta-. En cualquier momento, Heika.

Estaba a punto de empezar a levantarse cuando una familiar, fuerte risa llegó hasta ellos dos. Ambos se congelaron, reconociendo la voz.

.- Ho ho ho! –cantó Anissina, y salió de atrás de una pared. A Yuuri le cayó una gotita de sudor.

.- ¿A-Anissina? –preguntó con asombro y un poco de miedo. Anissina caminó hacia él, sus ojos azules brillaban con oportunidad-. ¿Qué... qué estabas haciendo allí?

Anissina le entregó una sonrisa al asustado muchacho-. Justo pasaba por aquí cuando oí la conversación de ustedes dos –dijo ella feliz.

Conrad y Yuuri se miraron, ambos instantáneamente preocupados.

.- Ohoho, ¿qué pasa con esas miradas, hombres? –demandó alegremente, y posó sus manos en sus caderas ligeramente-. Sólo deseo aconsejar a mi rey en el tema de la pasión!

Yuuri le devolvió la sonrisa, nervioso-. Aah... Ya.. veo.

.- Heika, usted siempre debe oír la perspectiva de una mujer en el tema del amor –dijo ella dramáticamente, sus ojos brillaban-. Siempre sabemos el camino hacia el corazón de una mujer!

.- De-demo... –dijo Yuuri, dando pasos hacia atrás, levantando sus manos en defensa-. Es... Es un chico...

.- Ohoho! Heika, el camino hacia el corazón de un hombre es a través de su estómago! –con eso, Anissina cerró la distancia que Yuuri estaba tratando de ganar con de ella, y se inclinó para mirarlo directamente a los ojos.- ¿Puede cocinar, Heika?

Yuuri tragó saliva, ligeramente rezagado por la pregunta repentina. Sabiendo que lo que sucedería después dependía de su respuesta, tragó duro y sudó un poco más-. Y-yo... no sé –dijo, y miró a Conrad, suplicando ayuda. Conrad sonrió de regreso con una mirada de "lo intentaré", y dio un paso adelante, aclarándose la garganta.

.- Anissina, me temo que el Maou tiene otros asuntos importantes que atender en este momento... –dijo gentilmente, y Anissina se movió para enfrentarle, con una gran sonrisa en su rostro.

.- Gwendal lo hará –dijo brillantemente, y se volteó hacia Yuuri de nuevo-. Además, ¿tú quieres hacer a Wolfram feliz, verdad?

Yuuri tragó saliva.- ¿Cómo supiste que era él..? –chilló, antes de ser arrastrado por ella. Conrad sonrió apologéticamente a Yuuri y siguió.

.- Heika, deleite sus ojos con mi más nueva invención! –Anissina abrió de golpe una vieja puerta de roble y lanzó un brazo hacia una máquina extraña-. Deliciosa-Comida-Kun!

Yuuri se fijó en su invento-. Es... sólo un horno –finalmente dijo. Anissina se dio vuelta rápidamente, sonriendo brillantemente.

.- Heika, una observación inteligente de hecho! –dijo, y acarició la tapa del horno azul, brillante-. Deliciosa-Comida-Kun te hará un banquete digno de un rey.

Yuuri rió nerviosamente. Conrad le sonrió a Anissina.

.- ¿Necesitará magia para que trabaje? –preguntó. Anissina lo deslumbró con una gran sonrisa.

.- ¡Por supuesto! Sólo iré a buscar a Günter para que me ayude a probarlo –anunció alegremente. Aplaudió sus manos y llamó a las tres criadas que se escondían tras la pared, y dijo felizmente-. ¡Llamen a Günter, ¡Díganle que Heika lo necesita urgentemente!

Yuuri gimió internamente. Este iba a ser un largo día.

Continuará...

Notas de traductora: Yaaaap, como siempre, aclaro que este fic pertenece a annako, y yo sólo lo traduzco para que otros puedan disfrutarlo.

Aclarado ese punto, pido disculpas por la graaan tardanza. Aprovechen que hoy estoy enferma y me puse a traducir xD Me hubiese llevado la mitad del tiempo si no hubiese traducido lo que YA había traducido hace tiempo n.nUUU

Bueno, nos vemos en el siguiente cap n.n

Gracias a Valsed, Ruri-Sakuma, Naru Narusegawa Hiwatari, KaAn y nohely por los reviews n.n y un GRACIAS mayúsculo a annako por comunicarse conmigo y expresar su agradecimiento por la traducción, y no su enfado. Así que ya ven, este fic ya está autorizado -.¬