Yami y Yugi estaban besándose muy apasionadamente, disfrutando del dulce beso que tenían, Yami mordió el fino pero carnoso labio inferior del chico provocando que este abriera su boca dejando a la vista su inquieta lengua, Yami introdujo su lengua y empezaron a bailar una danza muy lenta y provocativa. Los dos amantes terminaron su danza ya que el aire hacia acto de presencia. Los chicos respiraban muy rápido y sus corazones estaban agitados que parecía que en algún momento iban a explotar.

Yugi estaba sorprendido por el beso que le dio Yami logrando que por fin le dieran su segundo beso, pero ¿Por qué tendría que ser un hombre? Aunque tendría que admitir que le había gustado el tan apasionado beso.

Director – Dijo Yugi con nerviosismo - ¿Me echará del hospital? – Pregunto con ojos brillantes debido a las lagrimas comprimidas en el.

¿Y por qué te despediría? – Pregunto Yami confundido.

Porque me acusaron de algo que no hice y que equivale mi despedida de este hospital – Dijo Yugi agachando la cabeza.

Yo sé que no eres capaz de eso, eres muy inocente y tienes un buen corazón – Dijo Yami acercándose a su rostro y darle una cálida, tierna y dulce sonrisa.

Yugi se quedo pasmado por la belleza que poseía Yami, su sonrisa le brindaba seguridad y tranquilidad, pero todo se rompió, el tranquilo silencio que había en la oficina debido a que alguien había tocado un poco y abierto la puerta muy lentamente para no sorprender a los que habitaban la oficina, cuando se abrió la puerta completamente, se dejo ver la figura del intruso o intrusa que se dispuso a callar el tan reconfortante silencio, la intrusa era Tea.

Cuando Tea vio a Yugi sentado al frente sonrió de forma macabra y con son de victoria, pensando que el director lo despediría, pero, estaba equivocada, Yugi salió de la oficina y se dirigió a trabajar como siempre hacia todos los días.

¿Qué necesita, señorita? – Dijo Yami fingiendo ser amable con la chica, ya conocida de hace mucho tiempo, ya que fue ella quien acuso a Yugi de haberla "acosado".

He venido a poner una queja respecto a el chico que acaba de salir de la oficina – Dijo Tea fingiendo estar confundida o preocupada.

Oiga - Yami se acerco y le agarro la barbilla – Si vienes aquí a causarme problemas, vete de mi hospital, Tea – Dijo frunciendo el ceño y muy furioso.

Ja.. parece que no has aprendido que contratar basura como esa solo te trae problemas – Dijo Tea con un sonrisa malvada – Piénsalo, si vas a contratar a basura y molestia como esa, mejor cierra tu tan preciado hospital.. Ups perdón, el hospital no es tuyo es de tu sucio y asqueroso padre.

¡No insultes a mi padre! ¡Tú solo eres una perra que no sabe medir sus palabras y que debería estar muerta pudriéndote en tu tumba como te estás pudriendo aquí en la vida! – Dijo Yami serio, molesto y con ganas de tirar a Tea por la ventana, ya que el hospital era de 9 pisos y casualmente, su oficina quedaba en el 9.

Tea tenía una sonrisa macabra y había un silencio incomodo hasta que Yugi lo interrumpió entrando de golpe a la oficina muy agitado, preocupando a Yami.

¡Hay un problema! – Dijo Yugi respirando con mucha velocidad y preocupado – Un paciente se quiere suicidar, su nombre es Atem – Cuando Yugi dijo el nombre, Tea salió disparada a la habitación de Atem.

Yugi empezó a desesperarse mucho y hasta llego a sudar, Yami lo abrazo fuerte y espero un poco.

Amm ¿Por qué me abraza, Director? – Dijo Yugi un poco calmado y confundido por el abrazo que le dio Yami.

Te dije que no me llamaras, Director.. si no Yami, y te abrace para que te calmaras un poco – Dijo Yami con una voz suave y varonil.

¿Por qué su voz cambia cuando habla conmigo? – Pensó Yugi acomodándose en el pecho de Yami, escuchando sus agitados latidos.

Yugi.. – Dijo Yami con una voz muy seductora.

Yugi miro a Yami con un leve rubor color rojo claro en sus mejillas mientras que Yami le depositaba un dulce y suave beso en sus labios, lo que hizo que Yugi se sorprendiera mucho.

Ya van tres veces – Pensó Yugi dejándose llevar por el beso, llevando sus brazos inconscientemente al cuello de este para rodearlos y profundizar el beso que estaban compartiendo los dos amantes (NA: aloqua: si si si lo se.. muchas escenas acarameladas llenas de amor y todo eso _ pero después verán buajaja *-*), querían seguir con el beso pero el aire alcanzo el terreno e hizo que se despegaran.

Yugi se separo bruscamente de él, sin creer que él había profundizado el beso, aunque debia admitirlo mil y un veces, no cambiaba de opinión, los besos de Yami tenían mucha ternura y le gustaban mucho, aunque lo haya besado solo tres veces.

Lo siento, si te incomode – Dijo Yami preocupado.

Eh.. no te preocupes – Dijo Yugi muy ruborizado.

Bueno, tenemos que ir a ver qué pasa en la habitación del paciente, vamos – Dijo Yami acariciándole el cabello y con una sonrisa muy tierna.

Yami y Yugi estaban caminando por el pasillo, camino a la habitación donde estaba Atem y cuando estaban al frente de la puerta, de un golpe salió un doctor derrumbando la puerta, menuda fuerza tenia, cuando entraron estaba Atem parado en el borde de la ventana, como esperando una señal para saltar y cometer un suicidio.

¡Hey!, paciente N. 538 – Dijo Yami serio mirando a Atem con una mirada que asustaba – Bájate de allí ahora mismo o lo lamentaras – Yami se acerco a él y empezó a sonar sus dedos con una mirada muy fría.

Atem asustado se bajo rápido de la ventana y se puedo detrás de Yugi como buscando protección, pero no, Atem le dio un golpe muy fuerte en la cabeza que dejo a Yugi inconsciente, Yami sonrió y fue corriendo hacia Atem, cuando estaba cerca de él empezó a darle golpes tan fuertes que lo dejo tirado en el piso escupiendo sangre.

¿Yugi? – Dijo Yami preocupado y triste sacudiendo un poco a Yugi.

Yami como no vio que despertaba lo llevo a las afuera del hospital cargándolo como un bebe, se acerco a su auto último modelo, lo acomodo en el asiento del copiloto y lo llevo a su casa para que Yugi descansara un poco, y aun mas cuando le han dado un golpe tan fuerte en la cabeza.

Paso como 1 hora y media y Yugi no despertaba y Yami empezaba a preocuparse mucho, este se paró de la silla que estaba al lado de la cama donde estaba acostado Yugi y va a la cocina para preparar la cena para dos personas, Yugi al fin despertó y se levanto, pero, como vio que estaba desnudo, miro a sus lados en busca de algo de ropa o un armario, luego de 5 minutos buscando algo, vio un armario, se acerco a él y empezó a rebuscar entre las gavetas, allí encontró una camisa blanca de mangas cortas, la camisa le quedaba un poco grande, después busco un pantalón pero misteriosamente no había ninguno en el armario, menos mal que la camisa era lo suficientemente grande para llegarle hasta un poco más arriba de las rodillas.

Apenado por encontrarse con Yami abajo con esa pieza, por fin se decidió a bajar, Yugi empezó a bajar las escaleras suavemente agarrando de los bordes de la camisa para que no se le subiera mientras caminaba y bajaba las escaleras, cuando llego a la sala se dirigió automáticamente a la cocina ya que de allí salía un rico y delicioso olor, cuando se asomo vio a Yami, ahí estaba cocinando como si fuera un chef profesional, realmente nunca pensó que Yami cocinara.

Buenas noches Yugi ¿Cómo dormiste? – Dijo Yami dedicándole una linda y cálida sonrisa.

Bien, aunque me duele un poco la cabeza, creo que tengo un chichón – Dijo Yugi sobándose la cabeza.

Jaja, eso no me sorprende mucho que digamos, con aquel golpe que te dio Atem – Dijo Yami sonriendo.

Yugi le dirigió una hermosa y cálida sonrisa a Yami que lo dejo hipnotizado por varios segundos, Yugi se le acerca a Yami y sacudió su mano frente a su rostro para ver si reaccionaba lo cual no fue así, así que Yugi se le ocurrió una idea de quitarlo de su hipnotización, se le acerca a su cuerpo, enredo sus delgados y delicados brazos en el cuello de Yami y se acerco lentamente a su rostro hasta estar a centímetros de sus labios, se detuvo un momento para respirar profundo pero no le dio tiempo de hacerlo cuando sintió unos labios unirse con los suyos, Yami había tomado la delantera como siempre (NA: aloqua: jujuju aquí viene la parte buena *-*pero no muy detallada xD, Ishizu14: no importa, ¡Sorpréndeme!).

Yugi se separa para tomar un poco de aire, esperando otro beso pero no fue así, sintió unas grandes y fuertes manos recorriendo su delgado y un poco afeminado cuerpo. Yami volvió a besar esos exquisitos labios, mordió su labio inferior para que abriera su boca dejando escapar un gemido que fue ahogado en un apasionado beso, introdujo su lengua para juntarla con la de Yugi y bailar una danza muy rápida que concordaba con el ritmo de la situación que había.

Ygui acaricio la fuerte y formada espalda de Yami muy suave, luego sintió unas manos en su trasero apretándolos un poco, realmente, eran muy suaves (NA: aloqua: como pompa de bebeeee! xD).

Yami retiro sus manos de allí y los poso alrededor de las piernas y paso su otro brazo por la espalda cargándolo como si fuera un bebe que apenas puede gatear. Subió por las escaleras un poco apresurado y cuando llego a la cima, abrió la puerta y paso, después lo recostó en su cama y se poso encima del dándole besos en su cuello y mordiéndolo dejando marcas muy rojas a la vista de todos y empezó a chupar un pezón y con su otro dedo estimulaba el otro. Yugi suspiraba y gemía como loco, se podría decir que le gustaba mucho.

Yami empezó a besar todo su cuerpo y a dejar un rastro de saliva hasta llegar a su miembro el cual estaba un poco erecto, luego lo introdujo en su boca y empezó a chupar, lamer y morderlo. Yugi gemía y suspiraba.

Ah.. Ya.. Yami.. hazlo ra.. rápido – Dijo Yugi un poco desesperado – Hazme tu.. tuyo – Sonrojándose por lo que había dicho.

Pero.. Interrumpió Yami.

¡No! Ahora.. no quiero peros – Dijo Yugi sonrojado y ordenándolo a hacerlo.

Yami se excito tanto que lo hizo, se quito el pantalón ya que no tenía la camisa puesta, y dejo salir su miembro completamente erecto. Acomodo a Yugi e introdujo su miembro y lo movió una y otra y otra vez pero muy suave y lento, no quería lastimar a Yugi.

Mas rápido.. mas, mas – Dijo Yugi ordenando a Yami.

Yami empezó a embestir cada vez más rápido y más fuerte, haciendo que Yugi se retorciera, gimiera y suspiraba de placer.

Y así comenzó una aventura en esa noche con el que da las órdenes y el que las culpe.

Fin.

Aloqua e Ishizu14 entrando a la casa de Yami, cuando huelen que algo proveniente de la cocina se está quemando.

Aloqua: aaah! ¡Qué desperdicio de comida! Y yo que pensaba cenar aquí..

Ishizu14: Pues creo que ya no se podrá.

Aloqua: No me digas.. ¿En serio?.

Ishizu14: No, mentira.

Aloqua: se nota que no sabes que es sarcasmo D:

Yami: Hola chicas ¿Como están?

Aloqua: Mal.. Dejaste quemar algo que se veía demasiado rico, ¿Por qué?

Yugi: Lo siento es mi culpa – bajando la cabeza.

Aloqua: Claro que no es tu culpa Yugi.

Yami y Aloqua estaban peleando, lanzándose cosas y arañándose la piel, Ishizu14 golpea a los dos en la cabeza muy fuerte para que dejaran de pelear.

Ishizu14: ¡DEJEN LA PELEA! AHORA DESPIDANSE.

Yami, Yugi, Aloqua: Adios, dejen comentarios por favor.. Matta-nee.

Ishizu14: Adios, espero les haya gustado.

Aloqua: Me las pagaras Ishizu14, ya veras…