hola, gracias por comentar n.n he aquí el segundo capitulo, espero que les guste.
Ilusión
Sentimiento de alegría que produce una cosa positiva o que se desea mucho
Todas las personas siempre tienen ilusión a alguien o a algo. Y de esto no se libraba aquel famoso gremio de magos llamado Fairy Tail. Porque todos y cada uno de sus integrantes tenía uno.
Como Natsu que tenía la ilusión de por fin vencer a Gildarts, o Cana que ansiaba poder beber cuantos barriles de cerveza pudiera, o Juvia cuya ilusión era poder estar con su amado Gray, o Levi cuya ilusión radicaba en poder todos los libros del mundo... pero probablemente podríamos estar todo el día mencionando ilusiones de los integrantes de este tan particular gremio.
Más aún así había uno de sus integrantes que ilusionada esperaba que el reloj, colocado en la pared, marcara una hora en concreto. Porque hoy era el día esperado. El día que tanto había ansiado desde que se enteró de aquella noticia, haciendo que su corazón latiera fervientemente e ilusionada espera tranquilamente (si con tranquila podríamos considerar que un día un poco cansada sus compañeros fueron víctimas de su pequeña rabieta).
Al ingresar en el gremio Lucy pudo apreciar como Erza miraba aquel reloj con un ansia sin igual (tanta que le daba miedo acercarse) y sus ojos se veían terriblemente ilusionados (tanta ilusión que empalagaría al más goloso)
Ni siquiera se molestó en saludarla, aquella imagen de Erza, aunque parecía en si un poco adorable puesto que parecía una niña pequeña, no le hacía olvidar lo que ocurrió hace no mucho tiempo atrás.
"En realidad fue culpa de Natsu" pensó la rubia mientras se acercaba a la barra. Y era cierto, aquel pelirrosa no había hecho más que provocarla aquel día diciéndole que tener una ilusión por algo así era estúpido.
―Por favor Mira ― habló llamando la atención de la nombrada ―¿me das un batido de fresa?
―Por supuesto ― contesto ella con su típica sonrisa.
Lucy giró nuevamente la vista hacía erza, era cierto, en parte era una tontería tener una ilusión tan grande por algo como eso. Pero en este mundo todos éramos libres de ilusionarnos con lo que queramos.
―Aquí tienes
Aquella dulce voz, la hizo volver a su realidad, giró el rostro para volver a ver a Mira.
―¡Gracias! ― le dijo sonriente mientras bebía un sorbo de aquel dulce batido.
Probablemente aquello fuese su ilusión en ese momento, y aquello también era una cosa muy trivial como para considerarlo una verdadera ilusión.
―¿Ocurre algo?
La pregunta de Mira le hizo pensar un poco, ¿en realidad ocurría algo malo en que Erza estuviera tan ilusionada con "eso"?
Ella negó con la cabeza
―Solamente estaba pensando
―¿En qué?
―Bueno, en Erza
―¿Qué le ocurre?
―Lleva varias semanas así... y me preocupa un poco
―Bueno, eso aunque no lo parezca es un acontecimiento importante para ella
―Sí, lo entiendo, bueno no lo entiendo bien...
―¿Que no entiendes?
―No sé, parece que cada vez está peor... incluso hoy parece más impaciente.
―Su ilusión por aquello hoy es más fuerte y es normal
―¿Porque?
―Porque hoy es el día que con tanta ilusión esperaba.
―¿¡Hoy!?
―Si, ― contestó ella sonriente ― e incluso si te pones a su lado puedes apreciar que su mirada rebosa aún más de alegría y que su corazón ilusionado hoy esta desorbitado.
―¿No crees que exageras un poco?
Mira negó con la cabeza.
En aquel momento Lucy se sintió observada, pero aquello le daba miedo, un terrible miedo. Y más temor sintió, al sentir que aquella presencia se acerba a ella.
Con temor Lucy giró la vista encontrándose con la ilusionada mirada de Erza y con una sonrisa, la cual si alguien no la conociera bien diría que era la más tétrica que en el mundo podrían ver, más no era el caso, porque aunque no lo pareciera, Erza no mostraba una sonrisa maliciosa, según ella aquella sonrisa era de alegría, alegría porque aquel momento había llegado. Su tan ansiado momento.
―Lucy, tienes que acompañarme
Aquello más que una petición era una orden, y más que una orden era una obligación. Y en realidad así fue, puesto que Erza no le dio tiempo a responder y cogiéndola de la mano, la saco rápidamente del gremio.
La ilusión en Erza cada vez era mayor, mientras el temor de Lucy también aumentaba. Las personas que pasaban por las calles de la ciudad parecían verles extrañados y con cierto temor.
Aunque erza en ese momento tenía una alegría tan grande que no le cabía en el pecho, todo aquel que la veía pensaba todo lo contrario.
―Ya llegamos ― informó Erza ansiosa.
Lucy por su parte la miró un poco asustada, no sabía cuál era su papel en todo esto. Ella solo tenía pequeñas ilusiones para ese día, beber un batido, leer un libro, ¡hasta jugar con Natsu! Pero ahora estaba envuelta en algo que no deseaba.
―Lucy ― la llamo erza mientras ella se tensó al oír su nombre ― nuestra misión es fácil y solo contamos con un breve tiempo.
Aquello parecía una batalla, pero claro era raro que Erza no considerara las cosas como estas como una batalla y en realidad todo el tumulto de gente que se encontraba en aquel lugar también lo consideraba así.
―Cuento contigo, coge todo lo que puedas.
Lucy solo asintió, mientras erza miraba fijamente sus objetivos. Ella conseguiría todo, porque simplemente una oportunidad como esta solo pasaba una vez en la vida.
Y en realidad en aquel momento Lucy entendía completamente porque ella estaba tan ilusionada con este momento. El estreno de una pastelería y el pequeño buffet libre que tenían durante su primera hora de apertura.
Porque Erza era así, porque los pasteles eran su ilusión de cada día y porque un día, no una hora, de bufet libre de pasteles no era más que un sueño para ella.
Erza siempre tenía en mente eso; ilusión igual a pasteles y bufet libre de pasteles igual a su sueño hecho realidad.
Aunque creamos que las ilusiones son momento sumamente alegres, esta ilusión aunque para Erza lo era para Lucy no. A la cual solo una cosa le pasaba por la mente, las ilusiones de Erza son peligrosas.
Espero que les gustara.
